Aferrándose a la Esperanza

Aferrándose a la Esperanza

by Nancy Guthrie
     
 

Enmarcando su propia historia de abrumadora pérdida y creciente esperanza con la historia bíblica de Job, Nancy Guthrie lleva de la mano a sus compañeros de sufrimiento y los guía por un camino a través del dolor—directo al corazón de Dios. Aferrándose a la Esperanza ofrece una perspectiva edificante no

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Overview

Enmarcando su propia historia de abrumadora pérdida y creciente esperanza con la historia bíblica de Job, Nancy Guthrie lleva de la mano a sus compañeros de sufrimiento y los guía por un camino a través del dolor—directo al corazón de Dios. Aferrándose a la Esperanza ofrece una perspectiva edificante no sólo para aquellos que están experimentando una pérdida monumental sino para cualquiera que esté atravesando dificultades y fracasos. Incluye una sección de estudio para los lectores que quieren investigar más profundamente sobre lo que dice la Biblia respecto a cómo manejar el sufrimiento.

Framing her own story of staggering loss and soaring hope with the biblical story of Job, Nancy Guthrie takes her fellow sufferers by the hand and guides them on a pathway through pain—straight to the heart of God. Holding On to Hope offers an uplifting perspective not only for those experiencing monumental loss but for anyone going through difficulty and failure. Includes a study section for readers who want to dig deeper into what the Bible says about dealing with suffering.

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Product Details

ISBN-13:
9781414322100
Publisher:
Tyndale House Publishers
Publication date:
07/01/2008
Edition description:
Spanish Language
Pages:
192
Product dimensions:
5.30(w) x 8.20(h) x 0.50(d)

Read an Excerpt

AFERRÁNDOSE A LA ESPERANZA Un camino a través del sufrimiento hacia el corazón de Dios
By NANCY GUTHRIE
Tyndale House Publishers, Inc.
Copyright © 2008 Nancy Guthrie
All right reserved.

ISBN: 978-1-4143-2210-0



Chapter One PÉRDIDA

Dos semanas después de que se les incendiara la casa a mis vecinos, nació mi hija, a quien le pusimos por nombre Esperanza. Durante muchos años habíamos planeado que si teníamos una hija, le pondríamos ese nombre, pero jamás podría haber soñado lo significativo que llegaría a ser.

De inmediato los doctores estuvieron preocupados por algunos problemas "pequeños" que se hicieron evidentes desde el principio -Esperanza tenía los pies deformes; estaba muy aletargada y no respondía bien; tenía el mentón plano y la cavidad entre los huesos de su cráneo era muy grande; tenía además una pequeña depresión en el lóbulo de una de sus orejas; no succionaba y sus manos estaban ligeramente arqueadas hacia afuera.

Cuando Esperanza tenía dos días de nacida, el genetista que la había examinado vino a nuestro cuarto. Nos dijo que sospechaba que Esperanza tenía un desorden metabólico llamado síndrome de Zellweger. Debido a que a sus células les faltaban peroxisomas, que son los que se encargan de eliminar las toxinas de las células, sus sistemas dejarían de funcionarpoco a poco.

Luego nos soltó una bomba al decirnos que la mayoría de los bebés con este síndrome vive menos de seis meses. No existe tratamiento ni cura alguna y tampoco se conoce de sobrevivientes. Sentí que me faltaba el aire. Mientras el doctor hablaba, dejé escapar un quejido apagado.

Para ser sincera, no me parecía real. A veces todavía no lo parece. David, mi esposo, se recostó a mi lado en la cama del hospital y lloramos clamándole a Dios. Cuando me desperté al día siguiente, esperé que tal vez había sido un mal sueño, pero no lo fue.

Llamamos a nuestro pastor y le pedimos que nos viniera a ver esa mañana. Lo miré y le dije: "Bueno, creo que ahora ha llegado el momento de la verdad. Aquí es donde encontraré si en realidad creo lo que digo que creo." Sabía que tenía que elegir cómo respondería ante este terrible sufrimiento y desilusión.

En los días que siguieron a este diagnóstico, aprendimos a darle de comer a Esperanza con un tubo y esperamos el anticipado comienzo de los ataques. A medida que comenzamos a aceptar la realidad de que ella estaría con nosotros por un tiempo muy breve, me volví a la historia de Job. Quise mirar más de cerca la forma en que respondió Job cuando el mundo se le hizo pedazos.

Tal vez usted ha pasado por la experiencia de que el mundo se le hace pedazos. Tal vez su matrimonio ha terminado,o el matrimonio de sus padres ha terminado. O ha sufrido un desastre financiero y está tratando de salir de él. Tal vez su hijo o hija ha rechazado sus valores y lo ha rechazado a usted. O ha recibido el diagnóstico que no quería. O, al igual que yo, ha enfrentado el dolor y la soledad de perder a alguien que ama.

¿Siente como que el mundo se le ha hecho pedazos? Si es así, entonces sabe lo que es sentirse herido y desesperanzado en medio de una gran pérdida. Y tal vez, como yo, se encuentra preguntándose si alguna vez va a encontrar la forma de salir de este lugar de sufrimiento.

A través de las páginas de este corto libro, vamos a mirar detenidamente la experiencia de Job, porque Job nos muestra cómo responde una persona de fe cuando el mundo se le hace pedazos. Sabemos que Job era un gran hombre de fe porque el escritor nos lo dice en el primer versículo del primer capítulo, el cual describe a Job como un hombre totalmente íntegro que temía a Dios y vivía apartado del mal. Y más adelante, en el mismo capítulo, Dios usa las mismas palabras para describir a Job.

Esta introducción nos muestra que Job estaba totalmente consagrado a Dios y que era un hombre de carácter impecable. Aun podríamos describir a Job como amigo de Dios. En realidad, cuando Dios quiso elegir a una persona que le iba a ser fiel sin importar lo que sucediera, él eligió a Job -con plena confianza. Job tiene que haber demostrado fidelidad una y otra vez para que Dios tuviera esa clase de confianza en él!

Pero Satanás tenía sus dudas. Satanás pensaba que Job era fiel sólo porque Dios lo estaba protegiendo en forma sobrenatural y porque tenía una vida muy cómoda, y creía que si esta vida cómoda le era quitada, Job se volvería contra Dios.

En ese momento, Dios le dio permiso a Satanás para que hiriera a Job. No queremos escuchar eso, porque no concuerda con la forma en que entendemos a un Dios de amor. Pero está claro. Dios dio el permiso y estableció los límites para el sufrimiento de Job.

"'Muy bien,' le contestó el SEÑOR. 'Todas sus posesiones están en tus manos, con la condición de que a él no le pongas la mano encima'" (Job 1:12).

¿Se pregunta por qué Dios le daría permiso a Satanás para dañar a Job? Lo que es más importante, 'se pregunta por qué Dios ha permitido que Satanás ocasione tanto dolor en su vida?

Antes de tratar de responder a la pregunta "¿Por qué?" miremos detenidamente la forma en que Job respondió cuando todo lo que tenía y todos a los que amaba le fueron arrebatados abruptamente.

Veremos que la historia de Job trata de mucho más que de su sufrimiento. De alguna forma, a lo largo del camino, él descubrió a Dios de una forma en que no lo había conocido antes. Y cuando su historia llega al final, vemos que "el SEÑOR bendijo más los últimos años de Job que los primeros.... Disfrutó de una larga vida y murió en plena ancianidad" (Job 42:12, 17).

¿No es eso lo que usted y yo queremos, aun ahora, en medio de nuestras dolorosas circunstancias? ¿Entender a Dios como nunca lo entendimos antes, verlo como nunca lo vimos antes, salir de nuestros días de sufrimiento con la bendición de Dios y con una vida que puede ser descrita como buena?

¿Cómo salió Job del sufrimiento profundo a la bendición profunda? Sigamos de cerca los pasos de Job para descubrir su secreto. Examinemos cada paso a lo largo del camino. Sigámoslo por el camino del sufrimiento para que Job nos pueda guiar al mismo corazón de Dios.

* * *

Llegó el día en que los hijos y las hijas de Job celebraban un banquete en casa de su hermano mayor. Entonces un mensajero llegó a decirle a Job: "Mientras los bueyes araban y los asnos pastaban por allí cerca, nos atacaron los sabeanos y se los llevaron. A los criados los mataron a filo de espada. Sólo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo a usted!"

No había terminado de hablar este mensajero cuando uno más llegó y dijo: "Del cielo cayó un rayo que calcinó a las ovejas y a los criados. Sólo yo pude escapar para venir a contárselo!"

No había terminado de hablar este mensajero cuando otro más llegó y dijo: "Unos salteadores caldeos vinieron y, dividiéndose en tres grupos, se apoderaron de los camellos y se los llevaron. A los criados los mataron a filo de espada. Sólo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo!"

No había terminado de hablar este mensajero cuando todavía otro llegó y dijo: "Los hijos y las hijas de usted estaban celebrando un banquete en casa del mayor de todos ellos cuando, de pronto, un fuerte viento del desierto dio contra la casa y derribó sus cuatro esquinas. Y la casa cayó sobre los jóvenes, y todos murieron! Sólo yo pude escapar, y ahora vengo a contárselo!"

Al llegar a este punto, Job se levantó, [y]se rasgó las vestiduras. JOB 1:13-20

(Continues...)



Excerpted from AFERRÁNDOSE A LA ESPERANZA by NANCY GUTHRIE Copyright © 2008by Nancy Guthrie.Excerpted by permission.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
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