Cada dia, una oracion

Cada dia, una oracion

by Iyanla Vanzant
     
 

Product Details

ISBN-13:
9788497779081
Publisher:
Obelisco, Ediciones S.A.
Publication date:
02/28/2013
Edition description:
Spanish-language Edition
Pages:
120
Sales rank:
1,142,022
Product dimensions:
5.30(w) x 8.20(h) x 0.50(d)

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Cada día una oración

Plegarias para despertar la gracia de la comunión interior


By Iyanla Vanzant

EDICIONES OBELISCO

Copyright © 2012 Inner Visions Worldwide Network, Inc.
All rights reserved.
ISBN: 978-84-9777-908-1



CHAPTER 1

Para crear una vida de oración

Querido Dios:

Te doy las gracias por el privilegio de la oración.

Sé que la oración es mi línea directa de comunicación contigo.

Reconozco que puedo hacer más mediante la oración de lo que puedo hacer con mi poder limitado.

Estoy muy agradecida porque en mi hora más oscura, o en mi momento de mayor debilidad, puedo acudir a ti en la oración.

Estoy muy agradecida porque cuando la desesperanza de la desesperación amenaza con invadirme, puedo acudir a ti en la oración.

Te doy las gracias por el privilegio de la oración.

Estoy muy agradecida porque cuando mis capacidades y mis conocimientos son inadecuados para enfrentar los desafíos de mi vida, puedo acudir a ti en la oración.

Estoy muy agradecida porque cuando me siento débil e impotente, puedo acudir a ti en la oración.

Estoy muy agradecida porque cuando mi familia y mis amigos me dan la espalda en momentos de necesidad, o cuando no están ahí para animarme y apoyarme, puedo acudir a ti en la oración.

Te doy las gracias por el privilegio de la oración.

Estoy muy agradecida porque cuando yo «no puedo», tú puedes y lo haces cuando acudo a ti en la oración.

Estoy muy agradecida porque cuando yo no sé, tú sabes, y me llenas de comprensión y dirección cuando acudo a ti en la oración.

Estoy muy agradecida porque cuando no sé qué decir o qué hacer, tú me proporcionas orientación divina y el poder de decir la verdad sin vacilar, si simplemente acudo a ti en la oración.

Estoy muy agradecida porque tú eres mi mediador en la contienda y me proteges de mis adversarios interiores y exteriores cuando acudo a ti en la oración.

Estoy muy agradecida porque eres mi partidario, mi animador, mi mayor defensor.

Tú me inspiras, me motivas y me ayudas a dar los pasos más adecuados cuando acudo a ti en la oración.

Te doy las gracias por el privilegio de la oración.

Estoy muy agradecida porque no importa cuál sea la situación, no importa cómo me esté sintiendo o lo que esté haciendo, puedo acudir a ti en cualquier momento, en cualquier circunstancia, en la oración.

Te doy las gracias por el privilegio de la oración, por tu rápida respuesta a cada plegaria que ofrezco.

Gracias, Dios, por escuchar mi oración.

Gracias por recibir mi oración.

Gracias, Dios, por el asombroso poder y privilegio de la oración.

Por todo lo que he recibido y lo que todavía está por llegar, te ofrezco humildemente mi oración de agradecimiento.

¡Y así es!

(Después de recitar esta oración, pasa entre cinco y diez minutos en silencio).


Oración matinal

Querido Dios:

Éste es el día que tú has creado, y estoy muy agradecida de ser parte de él.

Éste es un día distinto a cualquier otro día, y estoy muy agradecida por esta oportunidad de volver a empezar. Éste es el día en que me pondré enteramente bajo tu cuidado.

Éste es el día que utilizaré para servirte con fe y alegría.

Éste es el día en el que se cancelan todas mis deudas espirituales y kármicas, y estoy muy agradecida porque soy libre.

En este día, ¡ahora declaro que estoy libre de temor! ¡Libre de dudas! ¡Libre de enfado! ¡Libre de vergüenza! ¡Libre de culpa! ¡Libre de pensamientos y actos improductivos!

En este glorioso día que me has permitido ver, estoy divinamente decidida y respetuosamente dedicada a vivir la vida que tú creaste para mí.

Una vida de paz, alegría, realización, abundancia y actividad creativa.

¡Éste es el día, Dios!

¡Tu día! ¡Mi día!

Y por este día estoy muy, muy agradecida.

¡Y así es!


¡Que haya luz!

Querido Dios:

¡Que haya luz!

¡Tú, Señor, eres mi luz!

¡Que haya alegría!

¡Tú, Señor, eres mi alegría!

¡Que haya paz!

¡Tú, Señor, eres mi paz!

Que haya abundancia de cosas buenas, de relaciones correctas y de experiencias positivas en mi vida.

¡Tú, Señor, eres mi fuente de todas las cosas buenas que necesito o deseo!

Que mi mente se llene de la sabiduría de tu presencia.

Tú, Señor, eres la inteligencia infinita del universo. Tú eres mi sabiduría.

Tú eres la presencia que me guía hacia el pensamiento correcto, la acción correcta y la respuesta correcta en todas las experiencias.

Que mi corazón se llene de amor, respeto y honor por mí y por todas las personas.

¡Tú, Señor, eres la presencia del amor, re-creándote y duplicándote en el centro de mi ser!

Que mi cuerpo se llene de la salud radiante y el bienestar que llegan con tu presencia.

Que mi vida se llene de la bondad, la paz, la dicha y la luz de tu divino resplandor.

¡Eso es bueno! ¡Eso es Dios!

¡Gracias, Dios!

¡Gracias, Dios!

¡Gracias, Dios, porque antes de que yo pida, tú ya has respondido!

Por mi conciencia de esto como la realidad de mi ser y en mi vida, estoy muy agradecida.

¡Que así sea!

¡Y así es!


Oración de reconocimiento

Querido Dios:

¡Reconozco que tú, Dios, eres asombroso!

¡Reconozco que tú, Dios, eres magnífico!

¡Reconozco que tú, Dios, eres increíble!

Reconozco que tú, Dios, siempre estás listo, en todas partes, para proveer y proteger.

Reconozco que tú, Dios, eres una presencia poderosa en toda situación.

Reconozco que tú, Dios, eres un negociador experto.

Reconozco que tú, Dios, eres un mediador pacífico.

Reconozco que tú, Dios, eres un gran estratega.

Reconozco que tú, Dios, proporcionas el camino que conduce a todas las cosas buenas y el camino de salida de todas las cosas dañinas.

¡Reconozco tu amor!

¡Reconozco tu sabiduría!

¡Reconozco tu compasión!

¡Reconozco tu misericordia!

Reconozco que tú, Dios, eres la solución al problema.

Reconozco que tú, Dios, eres la respuesta a la pregunta.

Reconozco que tú, Dios, eres la calma en medio de la agitación.

Mi querido Dios, reconozco el poder de tu presencia en mi corazón.

Reconozco el poder de tu presencia en mi mente.

Reconozco el poder de tu presencia en mi vida.

Ahora, me encuentro valientemente, osadamente, serenamente y poderosamente llena de la magnífica, asombrosa e increíble fuerza de Dios.

Sé que todo está bien con mi alma y en mi vida. Por ello me siento muy agradecida.

¡Que así sea!

¡Y así es!


Oración de alineación con Dios

No hay nada que sanar, sólo Dios se debe revelar.

Ahora pido que la paz de Dios se revele en mi mente.

No hay nada que sanar, sólo Dios se debe revelar.

Ahora pido que el amor de Dios se revele en mi corazón.

No hay nada que sanar, sólo Dios se debe revelar.

Ahora pido que la perfección de Dios se revele en la forma de mi salud.

No hay nada que sanar, sólo Dios se debe revelar.

Ahora pido que la abundancia de Dios se revele en la forma de mi riqueza.

No hay nada que sanar, sólo Dios se debe revelar.

Ahora pido que la presencia de Dios se revele en la forma de mi alegría.

No hay nada que sanar, sólo Dios se debe revelar.

Ahora pido que el poder de Dios se revele en la forma de protección para mi familia y para mí.

No hay nada que sanar, sólo Dios se debe revelar.

Gracias, Dios, por revelarte en la forma de paz en mi vida.

Gracias, Dios, por revelarte en forma de amor en mi vida.

Gracias, Dios, por revelarte como la alegría de mi vida.

Gracias, Dios, por revelarte en el centro de mi vida.

Gracias, Dios, por defenderme, protegerme, guiarme, ocuparte de todo lo que me preocupa y permitirme hacer todo lo que se me pide que haga.

Gracias, Dios, por sanar mis relaciones y mi cuerpo.

Gracias, Dios, por cubrir todas mis necesidades.

Y sobre todo, Dios, te doy las gracias por quererme tal como soy, por saber qué es lo que necesito y por ser la satisfacción de mis necesidades, incluso antes de que yo lo pida.

Hoy, reconozco, acepto y creo que no hay nada que deba ser reparado, cambiado o sanado, porque Dios, mi Dios, siempre se revelará.

Por esto, estoy muy agradecida.

¡Y así es!


Practicar la presencia de Dios

Estoy inmersa en la sagrada presencia de Dios.

Desde las profundidades de mi alma, mis oraciones se elevan con las alas de la fe y fluyen hacia el universo.

Qué alegría saber que cuando rezo, soy escuchada.

Y cuando mis plegarias son escuchadas, son respondidas.

En las épocas estresantes, recordaré que hay una calma absoluta en medio de la tormenta.

Esa calma es la sagrada presencia de Dios.

Es ahí donde quiero estar.

Ahora, dejo que mis pensamientos vayan hacia Dios, sabiendo que Dios lo oye todo, lo sabe todo y lo da todo.

Por esto, estoy muy agradecida.

¡Y así es!


Da la bienvenida al Espíritu Santo a tu vida

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi mente.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi mente.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi mente.

Transforma mi mente, Espíritu Santo.

Haz que todos mis pensamientos estén alineados con el plan perfecto de Dios para mi vida.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi corazón.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi corazón.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi corazón.

Transforma mi corazón, Espíritu Santo.

Borra todo sentimiento, recuerdo y experiencia que no sea un reflejo del amor de Dios por mí.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi vida.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi vida.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi vida.

Transforma todas las condiciones, las situaciones y las circunstancias de mi vida. Haz que mi vida sea un reflejo vivo de la bondad y la gloria de Dios.

Espíritu Santo, transfórmame, transfórmame, transfórmame. Transforma cada parte de mí que no esté en armonía con el amor de Dios, la bondad de Dios, el propósito de Dios, el plan perfecto de Dios para que yo viva una vida de dicha, paz, integridad, tranquilidad, armonía y abundancia.


Espíritu Santo, eres bienvenido en mi mente.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi corazón.

Espíritu Santo, eres bienvenido en mi vida.

Ayúdame a ser todo lo que Dios me creó para ser.

Por tu presencia, estoy muy agradecida.

¡Que así sea!

¡Y así es!


(Continues...)

Excerpted from Cada día una oración by Iyanla Vanzant. Copyright © 2012 Inner Visions Worldwide Network, Inc.. Excerpted by permission of EDICIONES OBELISCO.
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