Cero limites

Cero limites

by Joe Vitale
     
 

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Product Details

ISBN-13:
9788497777476
Publisher:
Obelisco, Ediciones S.A.
Publication date:
09/01/2011
Edition description:
Spanish-language Edition
Pages:
272
Sales rank:
504,788
Product dimensions:
6.10(w) x 9.10(h) x 0.80(d)

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Cero límites

Las enseñanzas del antiguo método hawaiano del ho'oponopono


By JOE VITALE, IHALEAKALA HEW LEN

EDICIONES OBELISCO

Copyright © 2011 Ediciones Obelisco, S. L.
All rights reserved.
ISBN: 978-84-9777-747-6



CHAPTER 1

La aventura comienza

La paz sea contigo, toda mi paz. O ka Maluhia no me oe, Ku'u Maluhia a pau loa.


En agosto de 2004 participé en la convención anual de la National Guild of Hypnotists hablando y llevando una caseta. Disfruté de las personas que veía, del acontecimiento en sí, de la energía del ambiente y de los contactos que hice. Pero no estaba preparado para el acontecimiento que iba a cambiar mi vida a partir de ese momento.

Mi amigo Mark Ryan atendía la caseta conmigo. Mark es también hipnoterapeuta. Es muy abierto de mente, curioso, elocuente y penetrante a la hora de explorar la vida y todos sus misterios. A menudo hemos tenido conversaciones que duraron horas. Hablábamos de nuestros héroes en el campo de la terapia, desde Milton Erickson hasta otros chamanes menos conocidos. Durante una de estas conversaciones, Mark me sorprendió preguntando:

«¿Has oído hablar del terapeuta que ha curado a personas sin haberlas visto jamás?».

La pregunta me sorprendió. Había oído hablar de sanadores psíquicos y de sanación remota o a distancia, pero Mark parecía sugerir algo diferente.

«Es un psicólogo que curó a un hospital psiquiátrico entero, lleno de delincuentes psicóticos, pero sin ver nunca a un solo paciente».

«¿Qué hizo?».

«Utilizó un sistema de sanación hawaiano llamado ho'oponopono».

«¿Ho-po-qué?», pregunté.

Le pedí a Mark que me repitiera el término una docena de veces. Nunca lo había oído antes. Pero Mark no conocía la historia, o el proceso, lo bastante bien como para decirme mucho más. Admito que sentía curiosidad; pero también reconozco que me mostré escéptico. Me pareció que tenía que tratarse de una leyenda urbana. ¿Sanar a las personas sin verlas? Sí, ya.

Entonces Mark procedió a contarme la siguiente historia:

«He estado viajando al monte Shasta de California durante unos dieciséis años en busca de mí mismo», me explicó Mark. «Un amigo de allí me dio un pequeño folleto que nunca he olvidado; era de papel blanco con la tinta azul. Contenía un artículo sobre este terapeuta hawaiano y su método. Lo he leído una y otra vez durante años. No describía lo que el terapeuta hace de verdad, pero decía que curaba a la gente con su método».

«¿Dónde está ese artículo ahora?», pregunté. Quería leerlo.

«No lo puedo encontrar», dijo Mark. «Pero algo me dijo que te lo contara. Sé que no me crees, pero estoy tan fascinado como tú. Yo también quiero saber más».

Pasó un año hasta la siguiente convención. En el transcurso de esos meses indagué en Internet, pero no encontré nada acerca de ningún terapeuta que curara a las personas sin verlas. Sí encontré información sobre sanaciones a distancia, donde alguien sana a otras personas sin estar presente; pero, a mi modo de ver, el terapeuta hawaiano no hacía eso. Hasta donde podía yo entender, no había ninguna distancia en el tipo de sanación que llevaba a cabo. Y, para colmo, no sabía cómo se escribe ho'oponopono para buscarlo en línea. Así que lo dejé.

Después, ya en 2005, en la siguiente convención anual de hipnosis, Mark volvió a mencionar al terapeuta.

«¿Encontraste alguna cosa acerca de él?», me preguntó.

«No conozco su nombre, y ni siquiera sé deletrear ese "ho-po-lo que sea", el término ése», le expliqué. «Así que no pude encontrar nada».

Mark es ambicioso y decidido. Hicimos una pausa en el trabajo, encendimos mi ordenador, encontramos una conexión a Internet y nos pusimos a buscar. No tardamos en encontrar el sitio principal y el único oficial para el ho'oponopono, en www.hooponopono.org. Eché un vistazo y vi algunos artículos. Me proporcionaron una visión general rápida de aquello en lo que estaba a punto de embarcarme.

Encontré una definición de ho'oponopono: «El ho'oponopono es el proceso de liberarse de las energías tóxicas dentro de uno mismo para permitir el impacto de los pensamientos, palabras y obras de la Divinidad».

No tenía ni idea de lo que significaba, así es que miré un poco más. Encontré esto:

«En términos sencillos, ho'oponopono quiere decir "hacer lo correcto" o "rectificar un error". Según los antiguos hawaianos, el error proviene de pensamientos teñidos por los recuerdos dolorosos del pasado. El ho'oponopono ofrece un medio para liberar la energía de estos pensamientos dolorosos, o errores, que son los que causan el desequilibrio y la enfermedad».

Interesante, sí. ¿Pero qué diablos significa eso?

Mientras exploraba el sitio buscando información del psicólogo misterioso que sanó a personas sin verlas, me enteré de que hay una forma actualizada de ho'oponopono que se llama Identidad Propia a través del Ho'oponopono (IPTH).

No pretendía saber lo que todo esto significaba; Mark tampoco. Éramos exploradores. El ordenador portátil era el caballo que montábamos en esta tierra nueva y desconocida. Íbamos en busca de respuestas, así que seguimos tecleando ansiosamente.

Encontramos un artículo que nos ayudó a explicarnos algunas cosas:


Identidad Propia a través del Ho'oponopono

Ser 100 por 100 responsable de los problemas de mis clientes

Por el doctor Ihaleakala Hew Len y Charles Brown

En los enfoques tradicionales acerca de la solución de problemas y la sanación, el terapeuta comienza con la creencia de que la causa del problema está en el paciente, no en él mismo. Cree que su responsabilidad es ayudar al paciente trabajando en el problema de éste. ¿Podría ser que esta creencia haya resultado en un fracaso sistemático en la profesión de la sanación en general?

Para ser un solucionador de problemas eficiente, el terapeuta debe estar dispuesto a ser absolutamente responsable de haber creado la situación problemática; esto es, debe estar dispuesto a ver que la fuente de los problemas son los pensamientos erróneos que pasan por su cabeza, no por la de su paciente. Los terapeutas nunca parecen darse cuenta de que, cuando hay un problema, ¡ellos siempre están presentes!

Ser absolutamente responsable de tratar de manera realista el problema le permite al terapeuta ser absolutamente responsable de solucionarlo. Por medio del planteamiento actualizado del ho'oponopono –un proceso de arrepentimiento, perdón y transmutación desarrollado por la kahuna lapa'au Morrnah Nalamaku Simeona–, el terapeuta es capaz de trasmutar los pensamientos erróneos que pasan por su cabeza y por la de su paciente en perfectos pensamiento de amor.

Sus ojos se llenan de lágrimas. Se forman profundas arrugas a ambos lados de su boca. «Me preocupa mi hijo», dice Cynthia, y suspira suavemente. «Otra vez se está drogando». Mientras me cuenta la dolorosa historia, yo comienzo a limpiar en mi interior los pensamientos erróneos que se han materializado en forma de su problema.

Cuando los pensamientos erróneos son reemplazados por pensamientos amorosos en el terapeuta y su familia, parientes y ancestros, son reemplazados también en el paciente y en su familia, parientes y ancestros. El proceso actualizado del ho'oponopono permite al terapeuta trabajar directamente con la Fuente original que puede transmutar los pensamientos erróneos en amor.

Sus ojos se secan. El gesto de su boca se suaviza. Sonríe con una expresión de alivio en el rostro. «No sé por qué, pero me siento mejor», dice. Yo tampoco sé por qué. De verdad. La vida es un misterio excepto para el amor, que todo lo sabe. Lo dejo así y simplemente le doy gracias al amor, del cual emanan todas las bendiciones.


En la resolución de problemas por medio del proceso actualizado del ho'oponopono, el terapeuta primero toma su identidad, su mente, y la conecta con la Fuente original: lo que otros llaman amor, o Dios. Una vez establecida la conexión, el terapeuta apela al amor para que corrija los pensamientos erróneos de su cabeza que se están materializando como un problema, en primer lugar para él mismo y, en segundo, para su paciente. La súplica es un proceso de arrepentimiento y perdón por parte del terapeuta: «Pido perdón por los pensamiento erróneos en mi interior que han causado este problema para mí y para el paciente; por favor, perdóname».

En respuesta al arrepentimiento y la súplica de perdón del terapeuta, el amor empieza el proceso místico de transmutar los pensamientos erróneos. En este proceso de corrección espiritual, el amor neutraliza la emoción errónea que ha causado el problema, ya sea el resentimiento, el miedo, la ira, la culpa o la confusión. En el siguiente paso, el amor libera las energías neutralizadas de los pensamientos dejándolos en un estado de vacío, de total y verdadera libertad.

Una vez liberados y vacíos los pensamientos, el amor llena el espacio libre consigo mismo.

¿El resultado? El terapeuta se renueva, se restaura en el amor. Y, cuando el terapeuta se renueva, también lo hacen el paciente y todos los involucrados en el problema. Donde antes había desesperación en el paciente, ahora hay amor. Donde había oscuridad en el alma, ahora está la sanadora luz del amor.

El entrenamiento en el proceso de Identidad Propia a través del Ho'oponopono les enseña a las personas quiénes son realmente y cómo pueden resolver sus problemas momento a momento, siendo en el proceso renovadas y restauradas en el amor. El entrenamiento empieza con una conferencia libre de dos horas. A los oyentes se les da un visión global acerca de cómo los pensamientos que pasan por su cabeza se materializan en problemas espirituales, mentales, emocionales, físicos, financieros y relacionales con su vida y las vidas de su familia directa, sus demás parientes vivos, sus ancestros, sus amigos, sus vecinos y sus asociados. En el cursillo, de un fin de semana de duración, se les enseña a los estudiantes qué es un problema, dónde está localizado, cómo resolver diferentes clases de problemas usando más de veinticinco procesos de resolución de problemas, y cómo cuidarse a sí mismos realmente bien. A lo largo del cursillo se hace énfasis en que somos 100% responsables de nosotros mismos y de lo que nos pasa, así como de resolver nuestros problemas sin esfuerzo.

Lo maravilloso del proceso actualizado del ho'oponopono es que a través de él te encuentras a ti mismo de nuevo en cada momento; y que, a medida que lo aplicas, empiezas a apreciar cada vez más el milagro renovado del amor.

Mark y yo leímos el artículo y nos preguntamos cuál de los dos autores era el terapeuta que buscábamos: ¿Charles Brown o Hew Len? No teníamos ni idea. No podíamos distinguirlos. ¿Y quién era esta Morrnah que mencionaba el artículo? ¿Y qué era esto de la Propia Identidad a través del ho-po-diantres?

Seguimos leyendo.

Encontramos algunos artículos más que arrojaron luz sobre lo que buscábamos. Incluían reveladoras declaraciones, como: «La Identidad Propia a través del Ho'oponopono ve cada problema no como una dura prueba, sino como una oportunidad. Los problemas son simplemente recuerdos del pasado que se repiten para darnos una oportunidad más de ver con los ojos del AMOR y actuar con inspiración».

Sentía curiosidad, pero no lo captaba. ¿Los problemas son de verdad «recuerdos del pasado que se repiten»? ¿Qué es eso? ¿Qué estaban tratando de explicar estos autores? ¿Cómo ayudó este ho-po-demonios al terapeuta que curó a toda esa gente? Y, por encima de todo, ¿quién era el terapeuta?

Encontré un artículo más, esta vez de un periodista llamado Darrell Sifford, que escribía acerca de haber conocido a la creadora de este proceso del ho-po-diablos. Se llama Morrnah y es una kahuna, o guardiana de los secretos. Lo que esta Morrnah hace para ayudar a sanar personas es «apelar al creador sagrado de nuestra elección "a través de la Divinidad que está dentro de cada persona [...], que es en realidad una extensión del divino creador"».

Tal vez comprendas eso. Yo no lo comprendí en aquel momento. Tampoco lo entendió Mark. Aparentemente esta tal Morrnah decía algunas palabras, a modo de oración, que ayudaban a las personas a curarse. Hice una nota mental proponiéndome encontrar más adelante esa oración, pero entonces mi misión era otra: encontrar al terapeuta y aprender su método de sanación. Cada vez tenía más ganas de ampliar mis conocimientos sobre este terapeuta chamán y de conocerlo; cada vez era más emocionante el asunto. Aunque en realidad Mark y yo debíamos volver a nuestra caseta de la convención, pusimos diapositivas para poder continuar con nuestra búsqueda.

Basándonos en los artículos y en el sitio web, concluimos que el terapeuta que buscábamos era el llamado Ihaleakala Hew Len. Algún tipo de nombre de pila, supuse. Pero no tenía ni idea de cómo pronunciarlo, y mucho menos de cómo se escribía. Tampoco sabía cómo localizarlo. El sitio web no tenía ninguna información de contacto. Mark y yo probamos a buscar con Google, pero no encontramos nada. Comenzamos a preguntarnos si este terapeuta etéreo era una ficción; o si se habría retirado ya, o incluso si habría fallecido.

Cerré mi ordenador portátil y volví a la convención.

Pero la aventura ya había empezado.


(Continues...)

Excerpted from Cero límites by JOE VITALE, IHALEAKALA HEW LEN. Copyright © 2011 Ediciones Obelisco, S. L.. Excerpted by permission of EDICIONES OBELISCO.
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