×

Uh-oh, it looks like your Internet Explorer is out of date.

For a better shopping experience, please upgrade now.

Chicano: Una Novela
     

Chicano: Una Novela

5.0 6
by Richard Vasquez
 

See All Formats & Editions

Este libro, que fue un bestseller la primera vez que fue publicado hace 35 años, cuenta la historia de la familia Sandoval, una familia que huye a los Estados Unidos en busca de una mejor vida. Héctor, el patriarca de los Sandoval trabaja en el campo y lucha por alimentar a su familia mientras se enfrenta a la discriminación y la injusticia que

Overview

Este libro, que fue un bestseller la primera vez que fue publicado hace 35 años, cuenta la historia de la familia Sandoval, una familia que huye a los Estados Unidos en busca de una mejor vida. Héctor, el patriarca de los Sandoval trabaja en el campo y lucha por alimentar a su familia mientras se enfrenta a la discriminación y la injusticia que encuentra esta nueva sociedad. De sus hijos, sólo Pete logra alcanzar una existencia un tanto más cómoda, o por lo menos por un tiempo. Pero cuando Mariana, la hija de Pete se enamora de un estudiante americano llamado David, el choque cultural es inminente. Por temor a lo que digan sus amigos y su familia, David se rehúsa a casarse con Mariana que sin embargo está embarazada con su hijo. Las complicaciones de su relación y la complejidad de sus diferencias culturales reflejan la cambiante realidad de la política racial en la cultura americana contemporánea. En la introducción, el aclamado y reconocido periodista Rubén Martínez, autor de Crossing Over: A Mexican Family on the Migrant Trail y The New Americans analiza el impacto que tuvo la primera publicación de Chicano, lo que hizo por la carrera del autor y se pregunta cómo ha cambiado nuestra percepción del texto desde su primera aparición.

Product Details

ISBN-13:
9780062238085
Publisher:
HarperCollins Español
Publication date:
09/04/2012
Sold by:
Zondervan Publishing
Format:
NOOK Book
Pages:
560
File size:
489 KB

Related Subjects

Read an Excerpt

Chicano SPA

Una Novela
By Richard Vasquez

HarperCollins Publishers, Inc.

Copyright © 2005 Richard Vasquez
All right reserved.

ISBN: 0060821051

Chapter One

El rugido de la locomotora emergio desde el estrecho canon de canteras irregulares y en unos breves momentos el convoy alcanzo gran velocidad mientras los rieles caian en pendiente aguda hasta llegar al nivel del valle desierto que se extendia al frente.

Los hombres en la cabina de la maquina forzaron su vista, y brevemente, antes de que las vias alcanzaran el nivel del valle, echaron una mirada a la maquina y a las dos plataformas que a una gran distancia del convoy que ellos conducian, transportaban el destacamento de tropas que formaba la escolta de proteccion. En seguida, ya en el desierto, las olas del calor reverberante cortaron la visibilidad en un trecho de varios kilometros aun cuando los rieles se extendian en un camino recto como tiro de flecha, kilometros y kilometros.

Los hombres intercambiaron miradas asintiendo levemente, con un poco de su ansiedad abatida ante la vista confortadora del trenecito que con sus soldados iba adelante.

Cuando el convoy se asento en ese largo trecho de tierra desertica y maciza, antes de que trepara por la proxima cadena de montanas rocosas, el ruido de la maquina se estabilizo hasta tomar un compas monotono.

Las ruedas de los cincuenta carros caja y jaulas para ganado, todos ellos repletos de reses, estaban entre las primeras que inauguraban ese tramo de via a traves de aquello que unicamente consistia en terreno desertico y montanoso.

La region pertenecia al Mexico norteno, en donde el sol se elevaba diariamente con horribles venganzas, permitiendo solamente a los cactus martirizados y a los abrojos sobrevivir en aquellas planicies arenosas.

Uno de los hombres que iba con la cabeza afuera de la ventanilla la metio al interior de la cabina, se limpio las lagrimas arrancadas por el viento torrido y grito por sobre el ruido infernal producido por la locomotora, por el vapor, las ruedas y el aire violento:

-- Debian estar mas cerca de nosotros.

Con el panuelo rojo empapado en sudor que llevaba atado al cuello, su companero se limpio la cara tiznada.

-- No, mi amigo -- respondio tambien gritando para hacerse oir -- , necesitan tener tiempo para prevenirnos si es que caen en alguna emboscada..., o en algo.

Fue ese "o en algo" lo que hizo que los ojos de los hombres se quedaran sosteniendo la mirada durante un instante.

Un tercer hombre, que por el momento habia terminado de arrimar carbon con la pala, se les unio. Era gordo, se cubria el cuerpo con un mono grasiento semejante al de sus companeros; tenia un bigote enorme y los cabellos en desorden casi le cubrian las orejas. Los tres usaban camisas con mangas arremangadas hasta los hombros.

-- Fue un error construir este ferrocarril aqui. Si los yaquis no nos agarran, lo haran los bandidos. No hay ley, ni ciudad en un tramo de doscientos kilometros, ni nada. Creo que dejare la chamba y me largare a los Estados Unidos -- dijo el gordo.

-- No me digas -- replico uno de los maquinistas -- ; en los Estados Unidos no dejan que los mexicanos manejen las maquinas. Y ademas tambien ellos tienen bandidos alla.

-- No como aqui. Aqui tenemos cincuenta generalitos, cada uno con su tropa, y todos alegan que quieren liberar a Mexico, cuando en realidad solo asaltan y matan y roban -- dijo el fogonero.

Mirandose de soslayo y empapados por el sudor y el viento ardiente, los hombres se pasaron una bolsa de trapo llena de agua y bebieron afanosamente, rociandose el rostro y los cabellos. Despues continuaron su vigilancia en las ventanillas, y el fogonero gordo regreso a su tarea de arrimar el carbon con la pala. El tren aumento su velocidad rompiendo las calidas olas.

Poco mas de una hora despues fueron sacudidos de su estado casi letargico por la ligera disminucion del ritmo de la maquina y del traqueteo de las ruedas sobre los rieles, y se dieron cuenta entonces que habian empezado a subir por la ladera que ponia fin al valle. El maquinista empujo un poco hacia adelante la palanca del acelerador y la velocidad se estabilizo durante un buen rato, pero despues empezo nuevamente a disminuir su ritmo. Una vez mas la palanca de la aceleracion fue hacia adelante y momentos mas tarde el fogonero volvia a usar su pala para atizar el carbon, pero el tren siguio moviendose con lentitud dejando una estela gruesa de humo mientras trepaba jadeante la pendiente empinada. Culebreo subiendo a traves de una canada ancha y no muy alta, y entonces, conforme fue acercandose a la cima, tomo mas velocidad. Una vez en la cumbre el maquinista aplico el vapor en reversa a las ruedas de traccion para corregir la velocidad y el descenso fue casi tan lento como la subida. Durante unos instantes al salir de una curva fue visible el plano de un valle amplio y una vez mas los hombres del convoy de ganado pudieron ver el trenecillo que los precedia con los soldados.

Casi habia terminado el descenso hasta el valle cuando el maquinista que observaba el camino desde su ventanilla, lanzo un grito y aplico los frenos. Los otros dos se apresuraron a ver lo que el maquinista les senalaba. Alla adelante, con el polvo aun formando una nube, un deslizamiento de piedras y tierra se amontonaba sobre los rieles, y continuaba cayendo desde los riscos de un lado del camino ferreo. Gritando, los hombres abrieron una puerta lateral y saltaron de la locomotora del lado del barranco y fueron rodando y rodando por sobre piedras y tierra, y momentos despues la maquina salia de sus rieles arrastrando consigo los cincuenta carros que, milagrosamente, no perdieron su posicion vertical y dando tumbos sobre la pendiente dispareja se precipitaron en la barranca alejandose de los riscos. Las ruedas de acero y los herrajes de los carros mordian profundamente el terreno mientras los cincuenta vagones, como una mano gigante, empujaban implacablemente hacia abajo, hasta que las ruedas de todo el convoy se hundieron en un piso mas suave . . .

Continues...


Excerpted from Chicano SPA by Richard Vasquez Copyright © 2005 by Richard Vasquez.
Excerpted by permission.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
Excerpts are provided by Dial-A-Book Inc. solely for the personal use of visitors to this web site.

Meet the Author

Born in 1928, Richard Vasquez worked for several newspapers, including the Santa Monica Independent, the San Gabriel Valley Tribune, and the Los Angeles Times. In addition to Chicano, he published two other novels, The Giant Killer and Another Land. He died in 1990.

Nacido en 1928, Richard Vasquez trabajó para varios periódicos, incluyendo el Santa Mónica Independent, el San Gabriel Valley Tribune y el Los Angeles Times. Además de Chicano, publicó dos otros libros: The Giant Killer y Another Land. Murió en 1990.

Customer Reviews

Average Review:

Post to your social network

     

Most Helpful Customer Reviews

See all customer reviews

Chicano: Una novela 5 out of 5 based on 0 ratings. 4 reviews.
Anonymous More than 1 year ago
Hey i just got home fron the hospital i brok my foot a car rain it over
Anonymous More than 1 year ago
Anonymous More than 1 year ago
Amber u here
Anonymous More than 1 year ago
Umm.. just a massage please