Consúltalo con los ángeles (+ cartas)

Overview

Todos nosotros tenemos ángeles que nos guían y nos acompañan. Popularmente se les conoce como "Ángeles de la guarda". Presentes en todos y cada uno de los aspectos de nuestras vidas, los ángeles son seres de luz, manifestaciones de lo divino que esperan que los acojas en la simplicidad y la pureza del corazón, en los brazos del niño mágico que hay dentro de ti. Cada uno de los ángeles que aparecen en estas cartas corresponde a una virtud a la que podrás apelar cando te halles en dificultades. Jack Lawson muestra ...
See more details below
Hardcover (Spanish-language Edition)
$26.82
BN.com price
(Save 10%)$29.95 List Price

Pick Up In Store

Reserve and pick up in 60 minutes at your local store

Other sellers (Hardcover)
  • All (5) from $18.17   
  • New (3) from $35.72   
  • Used (2) from $18.17   
Sending request ...

Overview

Todos nosotros tenemos ángeles que nos guían y nos acompañan. Popularmente se les conoce como "Ángeles de la guarda". Presentes en todos y cada uno de los aspectos de nuestras vidas, los ángeles son seres de luz, manifestaciones de lo divino que esperan que los acojas en la simplicidad y la pureza del corazón, en los brazos del niño mágico que hay dentro de ti. Cada uno de los ángeles que aparecen en estas cartas corresponde a una virtud a la que podrás apelar cando te halles en dificultades. Jack Lawson muestra cómo contactar y consultar con los mensajeros celestiales.
Read More Show Less

Product Details

  • ISBN-13: 9788497775083
  • Publisher: Obelisco, Ediciones S.A.
  • Publication date: 1/23/2009
  • Language: Spanish
  • Edition description: Spanish-language Edition
  • Pages: 112
  • Sales rank: 1,360,327
  • Product dimensions: 4.50 (w) x 5.50 (h) x 1.30 (d)

Read an Excerpt

Consúltalo con los Ángeles

40 ejercicios para contactar con los mensajeros celestiales


By Jack Lawson

EDICIONES OBELISCO

Copyright © 2008 Ediciones Obelisco, S.L
All rights reserved.
ISBN: 978-84-9777-508-3



CHAPTER 1

¿QUIÉNES SON LOS ÁNGELES?


Todos nosotros tenemos ángeles que nos guían. Los ángeles se han presentado a los hombres en todas las épocas, en todas las religiones y en todas las culturas. Popularmente se les conoce como «Ángeles de la Guarda». Podemos percibir su presencia de muchas maneras, pero la más eficaz es, sin duda, guardando silencio y escuchando con complicidad nuestra voz interior.

Los ángeles se comunican con las criaturas humanas de un modo directo, no verbal, suprarracional. Pueden hablarnos de dos modos: desde dentro o desde afuera, en nuestro interior o en las señales del mundo exterior. Sus palabras no se entienden con la cabeza, sino que se sienten con el corazón. No se razonan, se intuyen. No hemos de rompernos la cabeza con los ángeles: hemos de abrir el corazón. Con sus consejos y sugerencias, los ángeles nos ayudan a superar las limitaciones humanas, a vivir la eternidad en el momento presente, el Cielo en la Tierra.

Filón de Alejandría, uno de los grandes sabios de la antigüedad, distinguía dos categorías de ángeles. En su libro De Confusione, escribe que: «Dios es uno, tiene a su alrededor potencias inefables para socorrer a todas las cosas y para conservar lo que ha sido creado ». Y en otro texto: «delega en los ángeles el alejamiento de los males». Para este autor, uno de los que más explícitamente han tratado el tema de los ángeles, estos seres son a la vez «guardianes y compañeros de los humanos».

El Curso de Milagros afirma que los ángeles flotan sobre nosotros a fin de mantener alejada la oscuridad y mantener la luz en aquellos lugares en los que se ha instalado. Si no fuera por ellos, este mundo sería un verdadero infierno. Los ángeles siempre han estado ahí, para socorrernos, para ayudarnos. Lo importante, cuando pedimos su ayuda, es que nos demos cuenta de su presencia en nosotros. Como escribe la popular autora Solara, lo importante es que «recordemos quiénes somos y no volvamos a caer en la ilusión de sentirnos como pequeños humanos impotentes que lloran para que algo que esté fuera de nosotros nos ayude y nos asista».

Estamos viviendo, en los albores del siglo XXI, un momento crucial de la historia de la humanidad. De nosotros depende que este pequeño planeta deje de ser un planeta azul y se convierta en un infierno. Los ángeles nos exhortan a luchar por nuestro hogar terrestre, pero no nos damos cuenta de ello. Están detrás de los movimientos ecologistas, están a favor de la vida. Son los mensajeros de la Nueva Era y nosotros tenemos oídos de la vieja. Nos traen un mensaje de esperanza y confianza que los humanos nos negamos a escuchar.

Los ángeles desean que trabajemos conjuntamente para mejorar nuestro planeta. Invocar su ayuda y su presencia es algo sencillo y maravilloso que podemos lograr si nos lo proponemos.

La palabra «ángel» procede del griego y quiere decir «mensajero». Generalizando, podríamos decir que los ángeles nos traen mensajes de Dios, pero también podríamos decir que nuestro ángel guardián nos transmite mensajes de nuestro Yo superior. Constantemente está intentando decirnos desde nuestro interior lo que necesitamos, lo que nos conviene para nuestro desarrollo espiritual. Los ángeles son seres espirituales. Esta última palabra requiere quizás un breve comentario, pues ha sido utilizada muy a menudo de un modo incorrecto en religión. Todos somos seres espirituales, pero espiritual no es sinónimo de religioso, aunque muchas religiones puedan ser muy espirituales. La espiritualidad es algo que todos llevamos dentro y de lo cual demasiado a menudo estamos desconectados. Lo espiritual en nosotros es lo que da sentido a la vida haciéndonos conectar con nuestra esencia, con la paz mental. Descubrir el mundo del espíritu, nos dicen los ángeles, es como volver a nacer.

Los ángeles pueden hacernos recordar nuestro origen espiritual y nuestro fin divino. Pueden ayudarnos a restaurar nuestro estado lamentable y a vivir la vida de acuerdo con lo que realmente somos. Sólo tenemos que hablar con ellos, pedírselo humildemente, con fe, con esperanza, con convicción.

Seres de luz, los ángeles son manifestaciones de lo divino que esperan que los acojamos en la simplicidad y en la pureza del corazón, en los brazos del niño mágico que hay dentro de cada uno de nosotros. Quieren que les abracemos, pues ellos nos abrazan constantemente y nosotros no nos damos cuenta. Los ángeles, aparecen casi siempre vestidos de luz. Se trata de una luz tan poderosa y tan cegadora que no podemos verlos como, por ejemplo, aparecen representados en las pinturas antiguas. ¡Somos demasiado impuros!

El propósito de este libro es ayudarte a contactar con los ángeles y su vibración angélica abriéndoles las puertas de tu corazón para que puedan penetrar en tu vida cotidiana. Aunque no te des cuenta, los ángeles están deseando entrar en tu vida, pero tú no les dejas. Constantemente les estás diciendo que no. Los humanos tenemos una verdadera fijación con el «no». Durante los tres primeros años de vida de un niño, la palabra que más oye es precisamente ésta: «No». Ello va creando en su cerebro una programación negativa que arrastrará de un modo inconsciente a lo largo de toda su vida y que le impedirá vivir milagros, hablar con los gnomos y las hadas, conversar con los ángeles y muchas otras cosas más. Así se va creado un destino aparentemente ineludible del cual parece dificilísimo escapar. Poco a poco la vida va perdiendo luz y color y nos instalamos en la rutina desecadora y aburrida.

No hay medio alguno para engañar al destino, ni tampoco ningún artificio para escapar al plan cósmico. Es absurdo querer librarnos de él por nuestras propias fuerzas, desoyendo a menudo sus ineludibles lecciones. Todos nosotros hemos de sufrir nuestras propias tribulaciones y dificultades de las que somos más responsables de lo que creemos, y hemos de aprender las lecciones que comportan. Cuando aprendemos de lo que nos sucede, deja de ser doloroso. Pero nadie debe perder la esperanza ni desfallecer, pues la vida nos reserva un destino luminoso si somos capaces de decirle simplemente sí.

Cuando le decimos sí a la vida, una cohorte de ángeles acude enseguida a nosotros para socorrernos con sus virtudes. Cada uno de los ángeles que aparecen en este libro está encarnando una virtud a la que podrás apelar cuando te halles ante dificultades. No temas hacerlo. No estás haciendo magia ni nada que se le parezca. Estas ejerciendo un derecho que tienes desde el día en que naciste, o a lo mejor desde antes de nacer.

Todos los grandes maestros coinciden en que los humanos no podemos luchar por nosotros mismos, con nuestras propias fuerzas, contra nuestros defectos. ¡Y sin embargo debemos hacerlo! ¿Cuál es la solución a esta aparente contradicción? Un día, durante una meditación, un ángel me la comunicó. Durante mucho tiempo la guardé en secreto, pero hoy me siento obligado (sin duda por ese mismo ángel) a compartirla: La única forma de luchar contra un demonio es invocando al ángel opuesto. Así de sencillo. No se trata de concentrar más energía en los defectos, en los problemas, en lo negativo. Hemos de ser capaces de volcarnos en lo positivo para que lo negativo pierda fuerza.

Un día, un gran sabio chino dijo una frase que quedó grabada para siempre en mi memoria: «Todos tenemos los defectos de nuestras virtudes y las virtudes de nuestros defectos. Son como dos caras de una misma moneda. Para luchar contra un defecto (encarnado en un demonio) hemos de aprender a potenciar la virtud (el ángel) correspondiente».

De este modo, pensando en él, en lo que representa, vamos dejando que crezca en nosotros la virtud que acabará desbancando al defecto. Meditando en un ángel concreto iremos despertando en nuestro ser sus virtudes, sus características positivas, y veremos cómo, de un modo mágico, éstas se manifestarán en nuestras vidas.

CHAPTER 2

CONSCIENCIA DE LOS ÁNGELES


Existe un gran número de libros sobre los ángeles. Desde el enigmático Libro de Henoch, la Biblia, las obras de Filón de Alejandría o los modernos textos de autoayuda, los ángeles son testigos silenciosos pero siempre presentes del destino de los humanos. Siempre han estado entre nosotros, esperando que les hagamos caso para colmarnos con sus bendiciones.

Si bien para los antiguos (la Biblia es el mejor ejemplo de ello) los ángeles estaban presentes en la vida cotidiana de los hombres, parecería que actualmente no es así. Sin embargo, ocurre exactamente lo contrario: los ángeles siguen ahí, invisibles a nuestros ojos carnales, pero atentos a nuestros pensamientos, a nuestras palabras y a nuestros actos.

Existen, repito, muchos libros que hablan de ángeles. Los hay mejores y los hay peores. Los hay estrictamente técnicos y hay excelentes obras de divulgación. Este librito pretende ser distinto de los demás. No aspira a la ortodoxia que caracteriza a las obras de los Padres de la Iglesia. Tampoco pretende ser un libro técnico sobre ángeles. Es un libro muy personal que quizá contenga algo de las virtudes y los defectos de sus autores. Sólo quiere ser un instrumento de trabajo que te ayude a conectar con los ángeles, a obtener los beneficios que ellos están dispuestos a darte. Si lo consigues o no, depende en gran medida de tí, de tu deseo, de tu ilusión, de tu tenacidad, de tu sinceridad.

Los ángeles son mensajeros del cielo encargados de guardarte y de acompañarte. No importa que no los veas; tampoco puedes ver el sonido de un violín ni el sabor de una naranja. Sin embargo, no les quita realidad. ¡Bien que ves la televisión y sabes que no es real! Además, lo que vemos con los sentidos exteriores no es siempre lo más importante. ¿Qué prefieres en un perfume: el color que ves o el aroma que hueles? Con los ángeles ocurre algo parecido. Por regla general (y salvo que ellos deseen lo contrario) no podemos verlos, pero sí podemos sentirlos. No es necesario que hagas complicados ejercicios de visualización para ver a los ángeles. Sólo es necesario que percibas o, mejor dicho, que te des cuenta del fruto de su trabajo y que lo agradezcas. Así desarrollarás algo que los humanos hemos ido perdiendo con el paso de los siglos: la consciencia de los ángeles.

A medida que vayas permitiendo que entren en tu vida, irás detectando, poco a poco, silenciosamente, su sutil influencia en las diferentes áreas de tu existencia. Cuando escuches a Vivaldi percibirás cómo se han colado a través de los arpegios. Cuando contemples una puesta de sol comprenderás por qué los antiguos persas decían que el sol es un ángel de oro. Y a lo mejor también te ocurrirá lo que me sucedió a mí en una ocasión mientras contemplaba una puesta de sol y pensaba en su significado simbólico: un ángel dorado me dijo al oído, en perfecto francés, orange. (pr. oro; ange: ángel), o sea «naranja». Pensé entonces en aquellas telas magníficas de Rene Magritte, pintor de ángeles y naranjas.

CHAPTER 3

INVITAR A LOS ÁNGELES


Aunque parezca extrañísimo, los ángeles nos necesitan. Nos necesitan para expresarse. Nos necesitan para manifestarse en la Tierra. Nos necesitan para realizar su trabajo en nuestro Planeta. Quieren que colaboremos con ellos, que los invitemos a entrar en nuestras vidas. Si somos capaces de deshacer ciertos bloqueos con los ángeles, estos podrán entrar en contacto con nosotros y actuar a través nuestro.

Un modo casi infalible de resolver un buen número de conflictos que sufrimos casi todos los humanos, consiste en pedir ayuda a los ángeles mediante la invocación. Las simples palabras «necesito que me ayudes» bastan para colocarnos en un estado de ánimo especial, en el cual los ángeles pueden comenzar a ayudarnos.

Los ángeles desean ayudarnos: para eso fueron creados. Lo único que tenemos que hacer es invocarlos sinceramente y dar la bienvenida a su presencia. El Curso de Milagros nos exhorta constantemente a dar la bienvenida a los ángeles y a no interferir en su ayuda.


* * *

Antes de comenzar con los ejercicios específicos de cada ángel, te propongo el siguiente, destinado a abrirte a la presencia angélica.


Busca un lugar cómodo y silencioso en el que puedas relajarte, donde nada ni nadie te moleste. Durante unos minutos, concentra la atención en tu respiración utilizando las palabras me abro como mantra cada vez que inspires y a los ángeles cada vez que espires. Visualiza un entorno sereno y luminoso a tu alrededor, con un color preponderante de tu elección. Entonces, con confianza y sin realizar esfuerzo alguno, invita a los ángeles a que se unan a tí.

Si no te sintieras totalmente a gusto con el entorno visualizado, es que no es el apropiado. Puedes intentarlo visualizándolo con otro color. No te olvides de que a los ángeles les gustan los colores claros.

Cuando hayas logrado el entorno deseado, sumérgete en él, fúndete en él. Déjate llenar por el amor incondicional de la presencia angélica.

Cuando te hayas familiarizado con tus ángeles, puedes mostrarles tus partes más oscuras e inconfesables; aquellos aspectos de ti que te irritan o te avergüenzan, permitiendo que los ángeles te ayuden a limpiarlos bañándolos en su luz.

Si no eres consciente de estos aspectos, no te preocupes, confiesa como tuyos los defectos que veas en los demás. ¡Funciona!

Ábrete a lo positivo que se encuentra en tu negatividad. Permite que la luz angélica la «lave» dejando al descubierto lo bueno de lo malo. Facilítales su transformación. Luego, cuando consideres que has acabado, despídete de tu ángel sabiendo que está siempre a tu disposición.

Otro ejercicio que puedes intentar hacer es el siguiente:


Cierra los ojos y relájate. Deja que los pensamientos desfilen por tu mente como la gente lo hace en el metro. No te preocupes por lo que pienses o dejes de pensar. Limítate a sentir en tu corazón. Visualízalo como dos manos abiertas dispuestas a abrazar a un ángel. Siente que lo estás abrazando y que él te está envolviendo con la luz violácea de sus alas. Dale las gracias por venir a ti. Si quieres seguir practicando, también puedes relajarte y probar el siguiente ejercicio:

Cierra los ojos y siéntete como en una inmensa playa desierta en un amanecer de verano. Aspira hondo el refrescante aire marino y déjate abrazar por los tímidos rayos del sol naciente. Siente la unidad que hay entre el mar, el cielo, el aire, la arena y tú. Agradécele esta unidad al ángel de la Unidad y pídele ser consciente de ella en todos los momentos de tu vida.

Y si todavía te quedan ganas, antes de empezar con los ejercicios específicos de cada ángel, te propongo lo siguiente:


Busca un lugar tranquilo en el que te sientas a gusto y respira profundamente, con lentitud, disfrutando cada bocanada de aire. Concéntrate en la respiración e intenta olvidarte de tu cuerpo. Cada vez que aspiras profunda y lentamente siente cómo, invisibles, los ángeles se acercan a ti para protegerte. Dales las gracias por velarte.

Sue Patton Thoele ha escrito que «luchar contra los demonios es fácil y, a menudo, parece más apropiado que aceptar a nuestros ángeles». Demasiado a menudo damos cuerpo a nuestros demonios a través de la desconfianza y la desaprobación permitiendo que formen parte de nuestras vidas.

Cuando nuestros ángeles como el Ángel de la Sabiduría, el Ángel del Perdón, el Ángel de la Intuición, etc. llaman a nuestra puerta, solemos reaccionar de forma totalmente diferente. Nos cuesta creer que son reales, que somos dignos de acogerlos. Una de las razones por las cuales es mucho más fácil aceptar a nuestros demonios que a nuestros ángeles, es que nos han programado para hacerlo así. Cuando aceptamos que no valemos nada, que no sabemos nada, que no somos inteligentes, que somos torpes, estamos acogiendo a los representantes de nuestro ser inferior, o sea, a nuestros demonios en nuestro sistema de creencias. No nos debemos, pues, de extrañar si luego ellos hacen sus diablerías y nos destrozan la vida.

Por su parte, los ángeles son emisarios de nuestro ser superior, de lo mejor en nosotros, de la esencia de nuestro ser. Son reales y debemos aprender a apoyarnos en ellos, a aceptarlos y a confiar en su presencia en vez de rechazarlos y luchar contra ellos cada vez que aparezcan.


(Continues...)

Excerpted from Consúltalo con los Ángeles by Jack Lawson. Copyright © 2008 Ediciones Obelisco, S.L. Excerpted by permission of EDICIONES OBELISCO.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
Excerpts are provided by Dial-A-Book Inc. solely for the personal use of visitors to this web site.

Read More Show Less

Table of Contents

Contents

¿Quiénes son los ángeles?, 7,
Consciencia de los ángeles, 15,
Invitar a los ángeles, 19,
El ángel de la comprensión, 25,
El ángel de la honestidad, 27,
El ángel de la voluntad, 29,
El ángel de la simplicidad, 31,
El ángel de la gratitud, 33,
El ángel del buen humor, 35,
El ángel de la entrega, 37,
El ángel de la espontaneidad, 39,
El ángel de la apertura, 41,
El ángel del poder, 43,
El ángel de la gracia, 47,
El ángel de la claridad, 49,
El ángel de la alegría, 51,
El ángel de la obediencia, 53,
El ángel de la transformación, 55,
El ángel de la esperanza, 57,
El ángel de la aventura, 59,
El ángel del equilibrio, 61,
El ángel la armonía, 63,
El ángel de la purificación, 65,
El ángel de la creatividad, 67,
El ángel de la fe, 69,
El ángel del perdón, 71,
El ángel de la fuerza, 73,
El ángel de la abundancia, 75,
El ángel de la ternura, 79,
El ángel de la paz, 81,
El ángel del coraje, 83,
El ángel del amor, 85,
El ángel del fuego, 89,
El ángel de la paciencia, 91,
El ángel de la responsabilidad, 93,
El ángel de la síntesis, 97,
El ángel de la sinceridad, 99,
El ángel de la confianza, 101,
Epílogo, 103,

Read More Show Less

Customer Reviews

Be the first to write a review
( 0 )
Rating Distribution

5 Star

(0)

4 Star

(0)

3 Star

(0)

2 Star

(0)

1 Star

(0)

Your Rating:

Your Name: Create a Pen Name or

Barnes & Noble.com Review Rules

Our reader reviews allow you to share your comments on titles you liked, or didn't, with others. By submitting an online review, you are representing to Barnes & Noble.com that all information contained in your review is original and accurate in all respects, and that the submission of such content by you and the posting of such content by Barnes & Noble.com does not and will not violate the rights of any third party. Please follow the rules below to help ensure that your review can be posted.

Reviews by Our Customers Under the Age of 13

We highly value and respect everyone's opinion concerning the titles we offer. However, we cannot allow persons under the age of 13 to have accounts at BN.com or to post customer reviews. Please see our Terms of Use for more details.

What to exclude from your review:

Please do not write about reviews, commentary, or information posted on the product page. If you see any errors in the information on the product page, please send us an email.

Reviews should not contain any of the following:

  • - HTML tags, profanity, obscenities, vulgarities, or comments that defame anyone
  • - Time-sensitive information such as tour dates, signings, lectures, etc.
  • - Single-word reviews. Other people will read your review to discover why you liked or didn't like the title. Be descriptive.
  • - Comments focusing on the author or that may ruin the ending for others
  • - Phone numbers, addresses, URLs
  • - Pricing and availability information or alternative ordering information
  • - Advertisements or commercial solicitation

Reminder:

  • - By submitting a review, you grant to Barnes & Noble.com and its sublicensees the royalty-free, perpetual, irrevocable right and license to use the review in accordance with the Barnes & Noble.com Terms of Use.
  • - Barnes & Noble.com reserves the right not to post any review -- particularly those that do not follow the terms and conditions of these Rules. Barnes & Noble.com also reserves the right to remove any review at any time without notice.
  • - See Terms of Use for other conditions and disclaimers.
Search for Products You'd Like to Recommend

Recommend other products that relate to your review. Just search for them below and share!

Create a Pen Name

Your Pen Name is your unique identity on BN.com. It will appear on the reviews you write and other website activities. Your Pen Name cannot be edited, changed or deleted once submitted.

 
Your Pen Name can be any combination of alphanumeric characters (plus - and _), and must be at least two characters long.

Continue Anonymously

    If you find inappropriate content, please report it to Barnes & Noble
    Why is this product inappropriate?
    Comments (optional)