Cuentos de Amor, de Locura y de Muerte

Cuentos de Amor, de Locura y de Muerte

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by Horacio Quiroga
     
 

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Cuentos de Amor, de Locura y de Muerte
By Horacio Quiroga

Overview

Cuentos de Amor, de Locura y de Muerte
By Horacio Quiroga

Product Details

ISBN-13:
9789583006418
Publisher:
Panamericana Editorial
Publication date:
06/28/2004
Pages:
224
Product dimensions:
5.40(w) x 8.30(h) x 0.80(d)

Meet the Author

Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, 31 de diciembre de 1878-Buenos Aires, 19 de febrero de 1937). Uruguay. Era hijo del vicec�nsul argentino en Salto quien descend�a del caudillo riojano Facundo Quiroga. Desde peque�o vivi� acontecimientos tr�gicos: a los tres meses de edad, su padre muri� de un disparo accidental de su propia escopeta en su presencia. En 1891 su madre se volvi� a casar �esta vez con Ascencio Barcos�, y Quiroga estableci� profundos v�nculos afectivos con �ste. Sin embargo, tras cinco a�os de matrimonio, Barcos, que sufr�a una par�lisis provocada por un derrame cerebral, se suicid�. M�s tarde Quiroga termin� en Montevideo la ense�anza secundaria. Adquiri� formaci�n t�cnica, en el Instituto Polit�cnico de Montevideo, y general en el Colegio Nacional. En 1898 se enamor� de Mar�a Esther Jurkovski, que inspirar�a dos obras suyas: Las sacrificadas y Una estaci�n de amor. Por esos tiempos Quiroga comenz� a colaborar en el semanario Gil Blas y estableci� amistad con el escritor argentino Leopoldo Lugones, que fue una de sus principales influencias. Hacia 1900 Quiroga se fue a Par�s tras recibir la herencia de su padre. Al volver, fund� el �Consistorio del Gay Saber�, un laboratorio literario donde se ensayaron nuevas formas de expresi�n. Tras la aparici�n de su primer libro (Los arrecifes de coral) murieron dos de sus hermanos v�ctimas del tifus. Ese mismo a�o su amigo Federico Ferrando, que hab�a recibido fuertes cr�ticas del periodista Germ�n Papini, decidi� retar a duelo a aqu�l. Quiroga se ofreci� para preparar el rev�lver que iba a ser utilizado en el duelo y mientras revisaba el arma se le escap� un disparo que mat� a Federico. Abatido, Quiroga cruz� el R�o de la Plata en 1902 y fue a vivir con Mar�a, otra de sus hermanas. En 1903, acompa�� como fot�grafo a Lugones en una expedici�n para investigar unas ruinas de las misiones jesu�ticas. La visi�n de la jungla marcar�a su vida, seis meses despu�s compr� unos campos de algod�n en el Chaco. El proyecto fracas�. Y, sin embargo, en 1906 decidi� volver otra vez a la selva y comprar otra finca. Por entonces Quiroga se enamor� de una alumna suya �la adolescente Ana Mar�a Cires�;y le dedic� su primera novela, titulada Historia de un amor turbio, se cas� con ella y la llev� a vivir a la selva. En 1911 Ana Mar�a dio a luz asistida por Quiroga a su primera hija, Egl� Quiroga, en su casa de la selva. Sin embargo, ella no se adaptaba a aquella vida y le pidi� Quiroga que regresaran a Buenos Aires. Ante la negativa de �ste, Ana Mar�a se envenen� en 1915. Durante 1917, Quiroga vivi� con sus hijos en un s�tano de la avenida Canning, alternando su trabajo como diplom�tico y la escritura de relatos publicados en revistas. La mayor�a de estos fueron recogidos en libros, el primero de los cuales fue Cuentos de amor de locura y de muerte (sic, t�tulo sin coma), que tuvo gran �xito de p�blico y de cr�tica. Al a�o siguiente apareci� Cuentos de la selva, colecci�n de relatos infantiles protagonizados por animales y ambientados en la selva. Quiroga dedic� este libro a sus hijos, que lo acompa�aron durante ese per�odo de pobreza. Hacia 1927, hab�a decidido criar y domesticar animales salvajes, mientras publicaba su nuevo libro de cuentos, Los desterrados. Se hab�a obsesionado con Mar�a Elena Bravo, adolescente compa�era de clase de su hija Egl�, que cedi� a sus reclamos. A partir de 1932 Quiroga vivi� en Misiones con Mar�a Elena y su tercera hija. Por entonces le diagnosticaron hipertrofia de pr�stata. Agravada su dolencia, Quiroga viaj� a Buenos Aires y all� descubrieron que ten�a un c�ncer de pr�stata avanzado. Recluido en el hospital supo que en los s�tanos viv�a apartado un paciente con deformidades similares a las del Hombre Elefante. Quiroga exigi� que el paciente �llamado Vicente Batistessa� compartiese habitaci�n con �l. El 19 de febrero de 1937 y en presencia de Batistessa, muri� Horacio Quiroga tras beber un vaso de cianuro.

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Cuentos de Amor de Locura y de Muerte 4.7 out of 5 based on 0 ratings. 3 reviews.
Guest More than 1 year ago
Quiroja takes you from love to hate. From heaven to hell. From beauty to ugly. It is a excellent book you must read it
lotarynski More than 1 year ago
muy bueno. Alguno de los cuentos le haran tener pesadillas...
Anonymous More than 1 year ago