Desafío: Un Programa de Reflexión Diaria Basado en Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola

Overview

Una invitación a transformar su vida día a día

La oración y reflexión diaria fortalecen nuestra vida espiritual, nos transforman y acercan más a Cristo. Desafío, con sus más de 250 reflexiones diarias, le ofrece la oportunidad de dedicar tiempo a la oración. Cada reflexión incluye un versículo bíblico, una breve historia o anécdota interesante, una cita inspiradora y una pregunta para la reflexión. Organizado por semanas, y siguiendo la estructura de los Ejercicios Espirituales ...

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Una invitación a transformar su vida día a día

La oración y reflexión diaria fortalecen nuestra vida espiritual, nos transforman y acercan más a Cristo. Desafío, con sus más de 250 reflexiones diarias, le ofrece la oportunidad de dedicar tiempo a la oración. Cada reflexión incluye un versículo bíblico, una breve historia o anécdota interesante, una cita inspiradora y una pregunta para la reflexión. Organizado por semanas, y siguiendo la estructura de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, este programa puede realizarse tanto individualmente como en grupo. Gracias al talento y experiencia del padre Mark Link, SJ, Desafío lo invita y ayudará a conocerse mejor a usted mismo, ahondar en su relación con Jesús, participar en la construcción del reino de Dios, fortalecer su compromiso de seguir a Jesús y servir a Dios y al prójimo.

MARK LINK, SJ, es sacerdote jesuita y afamado experto en espiritualidad ignaciana. El padre Mark ha ejercido como maestro, conferencista, guionista de programas de televisión, director de retiros espirituales y cofundador del Instituto de Pastoral de Loyola University, Chicago. Es autor de numerosos libros.

Una invitación a transformar su vida día a día

La oración y reflexión diaria fortalecen nuestra vida espiritual, nos transforman y acercan más a Cristo. Desafío, con sus más de 250 reflexiones diarias, le ofrece la oportunidad de dedicar tiempo a la oración. Cada reflexión incluye un versículo bíblico, una breve historia o anécdota interesante, una cita inspiradora y una pregunta para la reflexión. Organizado por semanas, y siguiendo la estructura de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, este programa puede realizarse tanto individualmente como en grupo. Gracias al talento y experiencia del padre Mark Link, SJ, Desafío lo invita y ayudará a conocerse mejor a usted mismo, ahondar en su relación con Jesús, participar en la construcción del reino de Dios, fortalecer su compromiso de seguir a Jesús y servir a Dios y al prójimo.

MARK LINK, SJ, es sacerdote jesuita y afamado experto en espiritualidad ignaciana. El padre Mark ha ejercido como maestro, conferencista, guionista de programas de televisión, director de retiros espirituales y cofundador del Instituto de Pastoral de Loyola University, Chicago. Es autor de numerosos libros.

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Product Details

  • ISBN-13: 9780829433005
  • Publisher: Loyola Press
  • Publication date: 7/1/2010
  • Language: Spanish
  • Edition description: First Edition
  • Pages: 464
  • Sales rank: 769,512
  • Product dimensions: 4.00 (w) x 6.20 (h) x 1.10 (d)

Meet the Author

Mark Link, SJ es sacerdote jesuita y afamado experto en espiritualidad ignaciana. El padre Mark ha ejercido como maestro, conferencista, guionista de programas de televisión, director de retiros espirituales y cofundador del Instituto de Pastoral de Loyola University, Chicago. Es autor de numerosos libros.

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Introducción

Acerca de Desafío

Maestro:    Así como el pez muere fuera del agua,
                   así también tú mueres en medio del bullicio mercantil.
                   Para vivir nuevamente,
                   el pez vuelve al agua.
                   Tú debes volver a la soledad.

Discípulo:    ¿Debo entonces dejar mi negocio
                       e ingresar en el monasterio?

Maestro:    Por supuesto que no.
                    Sigue con tus negocios
                    y vuelve a tu corazón.
Anthony de Mello, SJ

Desafío es un programa de reflexión diaria que le ayuda a seguir con su vida diaria y volver a su corazón. Está basado en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
Normalmente los ejercicios ignacianos se realizan en una casa de retiros, donde las personas se dedican a ellos por completo durante treinta días. Sin embargo, San Ignacio se dio cuenta de que no todas las personas pueden tomar tanto tiempo para ello. Por eso elaboró un programa que permite realizar estos ejercicios en casa, durante un periodo de tiempo más largo.
Al igual que los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, Desafío está dividido en cuatro partes. A cada parte se le ha designado un nombre especial. Cada una de ellas contiene material de reflexión para varias semanas. Estas cuatro partes, sus nombres especiales y el número de semanas son:
Desafío es un programa de treinta y seis semanas, dividido en cuatro partes:

I. El desafío (12 semanas)
II. La decisión (12 semanas)
III. La jornada (12 semanas)
IV. La victoria (12 semanas)

La I Parte, el desafío, lo invita a analizar cómo está usted viviendo su vida de acuerdo con el propósito para el cual Dios lo creó.
La II Parte, la decisión, lo invita a conocer más íntimamente a Jesús, a seguirlo con más amor y a servirlo con más ardor al construir el reino de Dios en la Tierra.
La III Parte, la jornada, refuerza y confirma su decisión de crecer en su conocimiento, amor y servicio a Jesús.
La IV Parte, la victoria, inicia su jornada espiritual con Jesús en una vida de amor y servicio a Dios y al prójimo.
Desafío puede usarse de tres maneras:

  • Como miembro de un grupo, el cual se reúne semanalmente
  • Individualmente, bajo la dirección de un director espiritual
  • Individualmente, sin la ayuda de un director espiritual o de un grupo. Si usted hace esto, trate de consultar con algún director espiritual de vez en cuando.

Método para la reflexión diaria individual
Cada ejercicio de reflexión contiene los mismos cuatro elementos:

  • Un texto de la Sagrada Escritura
  • Una experiencia de vida
  • Una adaptación a la vida
  • Un pensamiento final

Inicie cada reflexión poniéndose en la presencia de Dios. Una forma de hacerlo es orando devotamente esta oración:

Padre,
tú me has creado y me has puesto en la tierra con un propósito.
Jesús, tú diste tu vida por mí
y me llamaste a completar tu labor.
Espíritu Santo, tú me ayudaste a llevar a cabo la labor para la cual fui creado y llamado.
En tu presencia y en tu nombre
–Padre, Hijo y Espíritu Santo–,
inicio mi reflexión.
Que todos mis pensamientos se originen en ti y vayan dirigidos a tu gloria.

El proceso a seguir para cada reflexión es:

  • Lea el ejercicio de reflexión tranquilamente. Al terminar, regrese a cualquier frase, oración o idea que le haya impresionado mientras leía.
  • Piense en la frase, oración o idea que le haya impresionado. Quizá ésta haya tocado algún aspecto de su vida (aproximadamente cuatro minutos).
  • Hable con Dios y comparta con él sus pensamientos, como si lo hiciera con un amigo de confianza.
  • Escuche la respuesta de Dios. ¿Cómo le respondería Dios? No se dé prisa en terminar esta parte de su reflexión. Simplemente descanse en la presencia de Dios con la mente y el corazón abiertos.

Recuerde que Dios nos habla frecuentemente fuera de los momentos de oración. (El escuchar la respuesta de Dios comienza durante la oración y continúa subconscientemente a lo largo del día).
Después de la reflexión diaria, rece de forma pausada el Padrenuestro y anote en un cuaderno cualquier fruto, idea o pensamiento que haya surgido de esta reflexión.

Nota: A modo de ayuda práctica, encontrará un resumen de este “Método para la reflexión diaria individual¨ en el reverso de la portada de este libro.

 

Método para la reunión semanal en grupo
El propósito de la reunión semanal en grupo es apoyarse y compartir mutuamente. Cada reunión semanal está dividida en tres partes:

  • Llamado a la oración
  • Apoyo y compartimiento
  • Llamado a la misión

El líder convoca y comienza cada reunión, a tiempo y según el horario establecido.

Llamado a la oración
Uno de los miembros enciende una vela en la mesa alrededor de la cual el grupo se ha reunido. Una vez que la vela está prendida, otro miembro proclama, en voz alta, el siguiente pasaje de la Biblia y oración:

De nuevo les habló Jesús: Yo soy la luz del mundo, quien me siga no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Juan 8:12

Señor Jesús, tú dijiste que cuando dos o tres se reunieran en tu nombre,
ahí estarías en medio de ellos.
La llama de esta vela simboliza tu presencia entre nosotros.
Señor Jesús,
donde tú te encuentres, allí también están el Padre y el Espíritu Santo.
Y así iniciamos nuestra reunión en la presencia y en el nombre del Padre, del Hijo,
y del Espíritu Santo.

Apoyo y compartimiento
La reunión en sí se inicia cuando el líder responde brevemente (dos minutos) a estas dos preguntas:

  • ¿Qué tan fiel fui a mi compromiso de realizar la reflexión diaria?
  • ¿Cuál de las reflexiones me ayudó más y por qué?

El líder entonces invita a cada participante, por turnos, a responder brevemente (dos minutos por persona) a esas mismas preguntas. Una vez que hayan respondido, el líder concede la palabra a quien lo desee para:

  • Dar más detalles acerca de su respuesta a la segunda pregunta, o
  • Hacer algún comentario respecto a la repuesta de alguna otra persona.

Llamado a la misión
El líder concluye la reunión a la hora establecida por el horario. Lo hace con el Llamado a la misión, exhortando a los miembros del grupo a ser testigos de Jesús y de sus enseñanzas. A continuación, uno de los miembros del grupo guía a todos en oración, diciendo:
Concluimos nuestra reunión escuchando las palabras que Jesús dirigió a sus discípulos en el Sermón de la Montaña:

Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad construida sobre un monte. No se enciende una lámpara para meterla en un cajón, sino que se pone en el candelero para que alumbre a todos los de la casa. Brille igualmente la luz de ustedes ante los hombres, de modo que cuando ellos vean sus buenas obras, glorifiquen al Padre de ustedes que está en el cielo.
Mateo 5:14–16

A continuación, uno de los miembros apaga la vela.
El líder concluye la reunión diciendo:

Hemos apagado la llama de esta vela,
pero la luz de Cristo continuará radiante en nuestra vida.
Con esta certeza ofrecemos juntos la oración que él nos enseñó:

Padre nuestro…

Nota: A modo de ayuda práctica, encontrará un resumen de este “Método para la reunión semanal en grupo¨ en la última página y en el reverso de la contraportada de este libro.

 

I EL DESAFÍO

Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola están divididos en cuatro partes, llamadas “Semanas”. Cada una de ellas tiene un tema especial. La “Primera Semana”, en la cual están cimentadas las doce primeras semanas de Desafío, se concentra en este gran misterio: pese a nuestro carácter pecaminoso, la Trinidad –Padre, Hijo y Espíritu Santo– nos ama mucho más de lo que podemos imaginarnos.
Esa increíble verdad nos inspira rezar con San Ignacio:

Señor,
enséñame a ser generoso.
Enséñame a servirte como te mereces;
a dar sin ver lo que me ha costado;
a luchar sin prestar atención a las heridas;
a trabajar arduamente sin buscar descanso;
a laborar sin pedir recompensa.
Sólo déjame saber que estoy haciendo tu voluntad.

 


Semana 1

Semana 1
¿Quién es Ignacio?

Ignacio de Loyola fundó la Compañía de Jesús (los jesuitas) en 1540. En la actualidad, esta tiene 20.000 miembros en 127 países. Aproximadamente 5.000 de ellos se encuentran en los Estados Unidos, en donde, entre otros ministerios, tienen a su cargo casi 30 universidades y 50 escuelas de secundaria y preparatoria.
Quizá a San Ignacio se le conozca mejor por su libro Ejercicios Espirituales. En realidad, más que un libro, esta es una colección ordenada de sus notas personales. Estas notas no están dirigidas a la persona que está “haciendo” los ejercicios espirituales, sino a quien los va a dirigir.
Ignacio nació en España en 1491, poco antes del descubrimiento de América. Cuando sus padres fallecieron, antes de que él cumpliera 16 años, Ignacio se fue a vivir a casa de un amigo.
Ignacio se convirtió en un experto jinete y destacó en el uso de la espada y el puñal. Tuvo su racha de deslices morales. “Especialmente”, escribió uno de sus amigos, “Ignacio se entregó al juego, a los duelos y a relaciones amorosas con distintas mujeres”. Con el tiempo, Ignacio se hizo soldado. Durante uno de sus combates, le destrozaron la pierna derecha de un cañonazo. Este suceso cambió el curso de su vida.
Las reflexiones de esta semana comienzan precisamente en ese momento en la vida de Ignacio. La gracia que usted pide a Dios diariamente antes de iniciar el ejercicio de reflexión es esta:

Señor,
que la vida de Ignacio me inspire a imitarlo en su búsqueda por encontrarte y servirte.

Enseñanza de la semana
Pase diez minutos en cada ejercicio de reflexión. Siga las directivas del “Método para la reflexión diaria individual” que se encuentra en las páginas ix–x de la introducción de este libro.
Después de cada reflexión, dedique un minuto a revisar y escribir unas cuantas líneas acerca de lo que pensaba y sentía durante su reflexión (alguna idea, pensamiento o emoción que haya sentido más profundamente). Anote todo esto en algún libro pequeño o en un diario.
Ahora, comience. Y que Dios lo bendiga.

Semana 1
Día 1: Soñador

Cuando recibía tus palabras…
tu palabra era mi gozo y mi alegría íntima.
Jeremías 15:16

La pierna de Ignacio demoró nueve semanas en sanar y lo dejó con una cojera para toda la vida. Mientras se recuperaba, ocupaba su tiempo soñando despierto y fantaseando. “Pero se llegó a cansar de tanta fantasía provocada y buscaba libros acerca del romance y el heroísmo, pero los únicos dos libros que pudo encontrar en la casa fueron dos: uno acerca de la vida de Cristo y otro de la vida de los santos. Poco a poco Ignacio comenzó a sentir admiración por lo que iba encontrando en ellos. Aun así, seguía soñando con la gloria, pero ahora era acerca de la gloria de Dios. Seguía teniendo una ambición [servir a un rey], pero el rey ya no era de este mundo”.
Thomas Clancy / “Ignacio de Loyola, ¿un soldado-santo?”, revista América.

¿Qué es lo que me llevó a pensar en los asuntos espirituales y me inspiró a llevar a cabo este programa de reflexión? ¿Qué siento ahora que lo he comenzado?

Dios nos dice:
Con tus mismas heridas, te sanaré.
El Talmud

Semana 1
Buscador: Día 2

[El padre dijo a sus sirvientes]:
Traigan el ternero engordado y mátenlo.
Celebremos un banquete.
Porque este hijo mío, estaba muerto y ha revivido,
se había perdido y ha sido encontrado.
Lucas 15:23–24

Luego de recuperar su salud, Ignacio se fue a Monserrat. Allí pasó tres días escribiendo acerca de los pecados que había cometido en su vida. A continuación fue y los confesó a un sacerdote. “En la víspera de la fiesta de Nuestra Señora… salió a la calle… y se acercó a un hombre pobre, y sacándose sus vestimentas, se las dio al hombre pobre, vistiéndose él con ropa humilde y luego fue a arrodillarse al altar de Nuestra Señora [quedándose así toda la noche]… Salió al amanecer… Cruzando el viejo puente del Río Cardoner, entró al pueblo de Manresa. Allí pasó los siguientes diez meses”.
Autobiografía de San Ignacio de Loyola

¿Por qué razón Ignacio escribió sus pecados, se cambió de ropa y pasó toda la noche en vigilia?

Cuando caigo de rodillas con mi rostro hacia el sol naciente,
oh Señor, ten misericordia de mí.
Canto espiritual afroamericano

Semana 1
Día 3: Oración

[Jesús] se retiraba a lugares solitarios a orar.
Lucas 5:16

Los primeros meses en Manresa estuvieron llenos de un consuelo espiritual profundo. Ignacio encontró alojamiento en un convento de las religiosas dominicas. Con una pequeña taza de madera mendigaba comida de puerta en puerta. Los niños del pueblo se burlaban de él, diciendo: “‘Aquí viene el hombre con la ropa vieja’… Todos los días Ignacio dedicaba siete horas a la oración en Manresa”.
Fue durante esas semanas que Ignacio descubrió lo que para el resto de su vida se habría de convertir en su libro más preciado: Imitación a Cristo. Pero su deleite más grande era el encerrarse en oración en una de las escarpadas cuevas que se abrían a lo largo del Río Cardoner”.
Leonard von Matt y Hugo Rahner, San Ignacio de Loyola

¿Qué tan comprometido estoy en la búsqueda y encuentro de Cristo?

Busquen al Señor mientras se deje encontrar,
llámenlo mientras esté cerca.
Isaías 55:6

Semana 1
Alma torturada: Día 4

Se le apareció un ángel del cielo que le dio fuerzas.
Lucas 22:43

De pronto, el consuelo espiritual de Ignacio desapareció como el sol en un día nublado. Su predilección por las cosas espirituales desapareció tan rápido como había aparecido. Toda la idea de una conversión y de entregar su vida a Jesucristo le parecía imposible. Para volver a capturar ese deleite que había sentido anteriormente, Ignacio inició un ayuno de ocho días. ¡Pero todo fue en vano! “Estaba al borde de la desesperación y el suicidio. Como un llanto profundo se elevó su voz al Dios que lo había abandonado: ‘Ven, Señor, a mi auxilio, ya que no encuentro salvación en el hombre ni en las criaturas’… Dios le respondió. Lentamente llegó a su alma atormentada el consuelo de la gracia”.
Leonard von Matt y Hugo Rahner,
San Ignacio de Loyola

¿Puedo recordar las veces en las que tuve poco o ningún deleite en las cosas espirituales de mi vida?

Nunca temas a las sombras.
Si hay sombras quiere decir que hay una luz cerca de ti.
Ruth Renkle

Semana 1
Día 5: Mística

Escuchó palabras inefables, que ningún hombre puede escuchar.
2 Corintios 12:4

Cuando la paz retornó a su alma torturada, Ignacio comenzó a tener experiencias místicas. Una vez, cuando repicaban las campanas, su alma se elevó al cielo como un águila, y “en la armonía simbólica de tres teclas de órgano, contempló el misterio de la Trinidad. Lágrimas de alegría corrieron por sus mejillas”. En otra ocasión durante la misa, dice que vio “cómo Jesucristo estaba allí en el Santísimo Sacramento”. Otra vez durante una oración, “vio con sus ojos internos la humanidad de Cristo”. Sobre estas experiencias Ignacio escribe en su autobiografía (en su estilo usual en tercera persona): “Las cosas que él vio… reforzaron tanto su fe, que frecuentemente pensaba para sí mismo: si no hubiese Biblia alguna que enseñara estas verdades, él podría decidir dar su vida por ellas, basado sólo en lo que vio”.

¿Acerca de cuáles verdades de mi fe tengo la misma seguridad que tenía Ignacio?

Todo lo que he visto me enseña a confiar en el creador en lo referente a todo aquello que no he visto.
Ralph Waldo Emerson

Semana 1
Persona transformada: Día 6

Volviéndose aparte a los discípulos, les dijo:
¡Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven!
Les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven, y no lo vieron;
escuchar lo que ustedes escuchan, y no lo escucharon.
Lucas 10:23–24

Una tarde de septiembre Ignacio estaba caminando a lo largo del río Cardoner. Sin esperarlo, Dios le dio “un esclarecimiento brillante” de la “fe y la teología” y de la “vida espiritual”. Después escribió que la combinación de todos los esclarecimientos de su vida “no serían, a su juicio, tan espectaculares como aquel que experimentó en esa ocasión”.
Fue como si se hubiese convertido en otra persona. “Cayó de rodillas delante de un crucifijo que estaba cerca de él, para expresar su gratitud a Dios”.
Autobiografía de San Ignacio de Loyola

¿En qué momento de mi vida fue más fuerte mi fe? ¿Qué explicación doy a esto?

Dame fe, Señor,
y permite que ayude a otros a encontrarla.
León Tolstoy

Semana 1
Día 7: Guía espiritual

Jesús les dijo: vengan conmigo y los haré pescadores de hombres.
Inmediatamente, dejando las redes,
le siguieron.
Marcos 1:17–18

Ignacio se sentía abrumado por este esclarecimiento. Vio claramente cómo Jesús resucitado y el reino de Dios están presentes entre nosotros. También vio con claridad cómo, en estos momentos, la lucha del bien y el mal se encuentra dentro de cada corazón. Pero lo que es más importante aún, vio cómo podía comunicar a las demás personas la verdad que había recibido de Jesús y del reino de Dios. Por esa razón, Ignacio escribió lo que ahora llamamos los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. En estos Ejercicios está basado Desafío.

Si Jesús ofreciese darme cualquier gracia que quisiera al iniciar Desafío, ¿qué gracia le pediría? ¿Por qué?

Señor,
enséñame a ser generoso.
Enséñame a servirte como te mereces;
a dar sin ver lo que me ha costado…
a laborar sin pedir recompensa.
Sólo déjame saber que estoy haciendo tu voluntad.
San Ignacio, Oración para alcanzar la generosidad

Semana 1
Reunión semanal

Las siguientes preguntas están basadas en las reflexiones diarias de esta semana. Su finalidad es facilitar la participación en grupo.
Escojan una o dos preguntas cuyas respuestas quieran compartir con confianza con el resto del grupo.

  1. ¿Qué me motivó a seguir este programa de reflexión? ¿Qué pregunta tengo en mente al iniciarlo?
  2. ¿Por qué Ignacio escribió sus pecados, cambió de ropa y permaneció en vigilia toda la noche?
  3. ¿Cuán comprometido estoy a descubrir y encontrar a Cristo?
  4. ¿Puedo recordar alguna ocasión en que tuve poco o ningún deleite en cosas espirituales?
  5. ¿Cuáles verdades de fe me resultan muy difíciles de aceptar? ¿Y un poco difíciles?
  6. ¿En qué momento de mi vida fue más fuerte mi fe? ¿Qué explicación le doy a esto?
  7. Si pudiera pedir una gracia al iniciar Desafío, ¿qué gracia pediría?

Notas

Semana 2

Semana 2
¿Quién soy yo?

Alguien dijo: “Yo soy tres personas: la persona que pienso que soy, la persona que usted piensa que soy y la persona que soy en realidad”.
Las reflexiones diarias de esta semana están diseñadas para ayudarle a lograr una imagen más clara y real de nuestra persona; no de la que pensamos que somos o de la que otros creen que somos, sino de la que somos en realidad.
La gracia que usted pedirá a Dios antes de cada reflexión es la siguiente:

Señor,
concédeme la gracia de verme a mi mismo como soy en realidad.

Pautas para la semana
El proceso para la reflexión durante esta semana, y todas las que siguen, es el mismo:
Reflexione diariamente en una meditación. Pase unos diez minutos meditando y siguiendo las indicaciones del “Método para la reflexión diaria individual”.
Luego de cada reflexión, tome un minuto para revisar y anotar (en unas cuantas líneas) lo que usted descubrió en su mente y en su corazón durante su reflexión, es decir, la idea, pensamiento o emoción que más sobresalió. Anótelos en un cuaderno pequeño o en su agenda diaria.
La disposición que hay que tener al iniciar Desafío es una de generosidad. Recuerde que por cada paso que usted dé hacia Dios, Dios dará una docena de pasos hacia usted.

Lectura diaria
Las lecturas diarias de la Biblia que mencionamos a continuación son sólo a manera de referencia. Siéntase libre de leerlas o no, dependiendo cómo lo mueva el Espíritu.
Si las lee, lea sólo el capítulo y versículos indicados. Haga una pequeña pausa antes de cada lectura para recordar que lo que va a leer es la Palabra de Dios. De igual forma, haga una pausa después de cada lectura para que las palabras puedan penetrar en su corazón, así como penetra la lluvia en la tierra seca.

Señor, ¿quiénes somos?    Salmo 8
Llevamos tu imagen    Génesis 1:26–31
Te preocupas por nosotros    Mateo 10:26–31
Tú eres nuestro Dios    Apocalipsis 21:1–4
Tú ves nuestro corazón    Gálatas 6:7–10
Tú nos renuevas    2 Corintios 5:16–19
Somos tus hijos e hijas    1 Juan 3:1–3

Semana 2
Día 1

Señor, dueño nuestro…
¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el ser humano para que te ocupes de él?
Lo hiciste apenas inferior a un dios,
lo coronaste de gloria y esplendor.
Salmo 8:1, 5–6

Un día el filósofo Arthur Schopenhauer iba caminando por la calle. Estaba tan ensimismado en sus pensamientos que, sin darse cuenta, tropezó con otro peatón. Distraído, él siguió caminando. El peatón le gritó: “Oye, ¿quién te crees que eres?”. Al filósofo distraído se le escuchó murmurar: “¿Quién soy yo? ¡Cómo quisiera saberlo!”. El astronauta John Glenn dice que en la prueba normal que se hace a los candidatos a astronautas, estos tienen que dar veinte respuestas diferentes a la misma pregunta: “¿Quién soy yo?”. “Las primeras respuestas fueron fáciles”, dijo. “Después de eso, las otras se fueron haciendo más difíciles”, agregó.

¿Cuáles son las tres respuestas más significativas con las que yo respondería a la pregunta “¿Quién soy yo?”?

Un modesto conocimiento de mí mismo es una forma más segura de llegar a Dios que la búsqueda por el saber.
Tomás A. Kempis

Semana 2
Día 2

Y Dijo Dios,
hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.
Génesis 1:26

Thomas Nast, dibujante de historietas cómicas, se encontraba en una fiesta con algunos de sus amigos. Alguien le pidió que dibujara una caricatura de cada uno de los que estaban allí presentes. El accedió. Luego hizo circular los bocetos entre los asistentes para que los vieran. Muchos hicieron bromas y se reían. Después sucedió algo inesperado. Mientras que todos reconocían instantáneamente a los demás, muy pocos se reconocieron a sí mismos a primera vista. Cuando se trata de nosotros mismos, a veces sufrimos una cierta ceguera. Es decir, no nos vemos como nos ven los demás. No reconocemos nuestras peculiaridades, nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades.

¿Qué dos palabras escogería para describirme a mí mismo? ¿Qué dos palabras escogerían mis amigos para describirme? ¿Qué dos palabras escogería Dios para describirme?
¿Qué explicación podría dar al ver la diferencia entre ellas?

Si me viera a mí mismo como me ven mis amigos y las demás personas,
necesitaría que me presentaran.
Anónimo

Semana 2
Día 3

En cuanto a ustedes, hasta los pelos de su cabeza están contados.
Lucas 12:7

Se dice que las cabezas de los rubios tienen cerca de 150.000 cabellos, los morenos cerca de 125.000 y los pelirrojos cerca de 100.000. Es muy difícil verificar estas cantidades. Sin embargo estas cifras nos ayudan a apreciar el ejemplo que un día usó Jesús. Señalando a una bandada de gorriones, él le dijo a la gente: “¿No se venden cinco gorriones por dos monedas? Y, sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos”.  Jesús muy probablemente tocó con sus dedos el cabello de la niña, sonrió y dijo: “Hasta los cabellos de su cabeza están contados. ¡No teman, pues, ustedes valen más que muchos pajarillos!”. En otras palabras, Jesús nos asegura que somos muy preciados ante los ojos de Dios. Dios nos atesora muchísimo más de lo que pensamos. Así que una respuesta a la pregunta “¿Quién soy yo?” es esta: “Yo soy alguien que Dios atesora”.

¿Por qué me atesora Dios?

Bajo la máscara falsa, recargada, reluciente,
yace una noble naturaleza en cada persona.
B. Auerbach

Semana 2
Día 4

Y comentaban: ¡Ahí viene el soñador!
Vamos a matarlo y echarlo en un pozo…
veremos en qué terminan sus sueños.
Génesis 37:19–20

Era un día de verano en Washington cuando Martin Luther King, Jr., dirigió estas imborrables palabras a la multitud:
“Sueño con que un día esta nación se va a levantar y va a vivir el verdadero significado de su credo: ‘Creemos que estas verdades son evidentes en sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales. Yo sueño con que algún día, en las colinas cobrizas de Georgia, los hijos de antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se sienten juntos en la mesa de la hermandad… Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe que me lleva de regreso al Sur. Con esta fe podremos cincelar una piedra de esperanza en la montaña de la desesperación”.

¿Cuál es el sueño que tengo para toda nuestra nación? ¿Para mí, como individuo?

No es una calamidad morir sin haber realizado nuestros sueños,
es una calamidad no soñar.
Benjamín E. Mays

Semana 2
Día 5

Cada cual examine su conducta,
y entonces encontrará en sí mismo motivo de satisfacción, sin depender de otros.
Gálatas 6:4

Una mujer iba en un tren. De pronto se dio cuenta de que se divisaba una casita blanca en una colina. Rodeada de un césped verde oscuro, la casita se veía resplandeciente bajo el sol y presentaba un paisaje precioso. Meses más tarde la misma mujer iba en el mismo tren, sólo que ahora era invierno y la nieve cubría todo el entorno. La mujer se acordaba de la casita y la iba buscando, pero esta vez sufrió un sobresalto. Rodeada de una nieve blanquísima, la casita se veía sucia y oscura. Aquí podemos aprender una lección. Nosotros tendemos a compararnos con aquellos que están a nuestro alrededor. La historia de la casita nos muestra cómo eso puede llevarnos a la equivocación. Todo depende de quién está alrededor nuestro cuando hacemos la comparación.

¿Qué criterio debo usar para juzgar lo que estoy haciendo?

En el ocaso de la vida,
Dios no nos juzgará por nuestras posesiones terrenales,
ni por nuestros triunfos humanos,
sino por cuán profundamente hayamos amado.
San Juan de la Cruz

Semana 2
Día 6

Dios no ve como los hombres,
que ven la apariencia.
El Señor ve el corazón.
1 Samuel 16:7

La película The Mask [La máscara] está basada en una historia de la vida real. Es la historia de Rocky Dennis, un joven de dieciséis años que padecía una enfermedad rara que hacía que los huesos de su cara crecieran más de lo debido. Como resultado, la cara de Rocky estaba horriblemente deformada. Pero él nunca se tuvo lástima ni se dejó llevar por la ira. En vez de eso aceptó su apariencia como era en realidad. Un día Rocky y algunos de sus amigos visitaban un parque de diversiones y entraron en la “casa de los espejos”. Todos se reían ya que sus caras y sus cuerpos se veían muy distorsionados. De repente, Rocky vió algo que lo dejó atónito. Un espejo distorsionó tanto su cara deformada que la hacía aparecer como si fuera normal. En ese espejo Rocky se veía extremadamente atractivo. Por primera vez los amigos de Rocky lo vieron como era en su interior: una bellísima persona.

¿Qué es lo que más me gusta de la persona que soy por “dentro”? ¿Qué me gusta de la persona que soy por “fuera”?

Más vale paciencia que valentía,
más vale saberse dominar que conquistar una ciudad.
Proverbios 16:32

Semana 2
Día 7

Cuando se aparezca,
seremos semejantes a él.
1 Juan 3:2

Existe una leyenda acerca de un niño indio que se encontró un huevo de águila. Tomó el huevo, se lo llevó a casa y lo puso en el nido de una gallina. Al romperse los huevos empollados, nacieron un águila chiquita y muchos pollitos. Como el águila se crió con los pollitos, también ella se creía pollito y hacía lo que ellos hacían. Rascaba la tierra, piaba como un pollo y batía sus alas con torpeza, levantándose sólo unos cuantos centímetros del suelo. Un día la pequeña águila vio a un ave muy bella que se elevaba por los cielos. Esta se deslizaba en el viento haciendo grandes círculos. “¡Qué ave tan preciosa!”, dijo el águila a un polluelo adulto que estaba cerca de ella. “Esa es un águila”, dijo el polluelo adulto. “Es la reina de las aves. Pero no te hagas ilusiones. Tú nunca podrías ser como ella, ni hacer las cosas que ella hace”.

¿De qué forma es esta historia una parábola de Jesús, de mí y de quién soy en realidad?

Somos polvo cósmico, brillantes como el oro,
y debemos regresar nuevamente a los jardines.
Joni Mitchell

Semana 2
Reunión semanal

Las siguientes preguntas están basadas en las reflexiones diarias de esta semana. Su finalidad es facilitar la participación en grupo.
Escojan una o dos preguntas cuyas respuestas quieran compartir con confianza con el resto del grupo.

  1. ¿Cuál es la respuesta más reveladora o perspicaz que puedo dar respecto a la pregunta “¿Quién soy yo?”
  2. ¿Cuáles son las dos palabras que mejor me describen? ¿Por qué?
  3. ¿Cuáles son mis talentos? ¿Cómo los estoy utilizando? ¿Cómo podría utilizarlos mejor?
  4. ¿Cuáles son mis sueños y qué hago para lograrlos?
  5. ¿Qué criterio utilizo para juzgar qué tan bien me estoy portando como persona? Bajo este criterio, ¿cómo me calificaría a mí mismo usando una escala del uno (más bajo) al siete (más alto)?
  6. ¿Qué aspecto de mi ser interior existe y que sin embargo ni siquiera las personas más íntimas se han percatado de él?
  7. ¿De qué forma la parábola del águila se refiere a la persona que soy? ¿Qué puedo aprender de esta parábola?

Notas

Semana 3

Semana 3
¿Estoy contento de ser quien soy?

Dos mujeres apellidadas Hooker (“ramera”, en inglés) le escribieron cartas a la columnista Ann Landers. La primera dijo que no le gustaba su nombre. La segunda dijo que estaba muy contenta con su nombre. La segunda mujer dijo que tener sentido del humor la había ayudado en la vida. Dijo que, por ejemplo, cuando ella recibe llamadas telefónicas impertinentes y le preguntan cuánto cobra, ella les responde: “¡Mucho más de lo que tú podrías pagar, amiguito!”. Y agregó: “Aunque no lo crean, el apellidarme Hooker tiene sus ventajas. Casi nunca escriben mal tu nombre y a nadie se le olvida”. La reacción de las dos mujeres demuestra que dos personas distintas pueden reaccionar de forma diferente ante una misma situación.
La reflexión de esta semana lo invita a preguntarse a sí mismo, ¿cómo reacciono ante la persona que soy? ¿Qué tan contento estoy conmigo mismo: la manera en que me veo, mis talentos y todo lo demás? La gracia que usted pedirá a Dios antes de cada reflexión diaria es la siguiente:

Dios mío,
concédeme serenidad para aceptar, gozosamente,
esa parte de mí que no puedo cambiar,
la valentía para cambiar esa parte de mí que debo cambiar,
y sabiduría para distinguir la una e la otra.
Oración de la serenidad (adaptada)

Pautas para la semana
Después de cada reflexión, continúe con la práctica de revisar y anotar sus pensamientos, ideas o sentimientos que lo hayan impactado durante la oración.
No se puede imaginar el valor que tiene lo que usted va escribiendo. Puede dirigirse directamente a Dios. Por ejemplo, puede escribir:
“Señor, gracias por ayudarme a ver más claramente que nunca que ‘quien soy’ es tu regalo para mí y que ‘en lo que me convertiré’ es mi regalo para ti”.

Lecturas diarias
Nuevamente, las lecturas diarias de la Biblia son opcionales. Si las lee, lea sólo el capítulo y versículos indicados. Haga una pequeña pausa antes de cada lectura para recordar que lo que va a leer es la Palabra de Dios. Haga una pausa después de cada lectura para que esta penetre en su corazón.

Señor, tú me conoces     Salmo 139:1–6
Te basta mi gracia    2 Corintios 12:7–10
Toma tu cruz    Mateo 16:21–25
Corre a fin de ganar    Filipenses 3:12–16
Bendición disfrazada    2 Pedro 1:3–9
Parábola del sembrador    Lucas 8:5–8
Significado de la parábola    Lucas 8:11–15

Semana 3
Día 1

[Señor], cuando en lo oculto era formado,
entretejido en lo profundo de la tierra,
tus ojos veían mi ser informe.
En tu libro estaban escritos todos mis días, ya planeados,
antes de llegar el primero.
Salmo 139:15–16

Una maestra dio esta tarea a sus alumnos: “Busquen cualquier flor, una de esas que muchas veces pasan desapercibidas en sus casas, y estúdienla. Vean la forma y color de sus pétalos y estúdienla bien. Voltéenla y vean cómo se ve por debajo. Al hacerlo recuerden que esta es su flor. Si ustedes no la hubiesen recogido y admirado, quizás se hubiese muerto sin que nadie la hubiera apreciado”. Al día siguiente, cuando los alumnos le informaron acerca de sus flores, la profesora dijo: “Cada uno de ustedes es como esa flor. Todos somos únicos. Pero muchas veces pasamos desapercibidos y no se nos aprecia, pues nadie se toma la molestia de ver nuestra belleza singular. Cada uno de nosotros es una obra maestra de Dios. Nunca habrá otra persona como nosotros. Nunca”.

¿Con qué talento especial me ha bendecido Dios?

Señor,
ayúdame a desenraizar de mi corazón todo aquello que yo he ido plantando y a restablecer en mi corazón todo aquello que tú has plantado.

Semana 3
Día 2

Todo lo puedo en aquel que me da fuerzas.
Filipenses 4:13

Tom Dempsey nació sin la mano derecha y con sólo la mitad de su pie derecho. Pero eso no fue impedimento para que jugara fútbol cuando estaba en la universidad. Se convirtió en tan buen pateador que los Saints de Nueva Orleans lo contrataron. El 8 de noviembre de 1970 los Saints estaban perdiendo frente a Detroit con una puntuación de 17–16 y faltaban dos segundos dentro de la línea de cuarenta y cinco yardas de Detroit. El entrenador de los Saints volteó hacia Tom y le dijo: “¡Anda y dales con lo mejor que tengas!”. Cuando el jugador puso la pelota en el campo, estaba a una distancia de sesenta y tres yardas de la portería. Lo que a continuación sucedió ha pasado a la historia. Tom rompió el récord de la NFL por más de siete yardas. Después, declaró a la prestigiosa revista Newsweek: “Debido a la distancia, no pude seguir la pelota con mi vista, pero cuando vi los brazos en alto del árbitro… no tengo palabras para describir lo bien que me sentí”.

¿Qué es lo que Dios me ha dado que más se asemeja a una “desventaja”? ¿Qué puedo hacer para convertirlo en “ventaja”?

Agradezco a Dios mis desventajas,
ya que por medio de ellas, me he encontrado a mí misma, mi trabajo y mi Dios.
Hellen Keller

Semana 3
Día 3

[Jesús dijo]: El que quiera seguirme,
niéguese a sí mismo, cargue con su cruz y me siga.
Marcos 8:34

James DuPont recuerda esto que le pasó en su niñez. Una noche se despertó al escuchar los fuertes sollozos de su mamá. Era la primera vez que la escuchaba llorar. Luego escuchó la voz de su padre quien le hablaba a ella. James dice: “Papá hablaba en voz muy baja y se notaba que estaba muy triste mientras que consolaba a mamá. En medio de su angustia se habían olvidado de que mi cuarto estaba muy cerca al de ellos”. Al describir el impacto que esta experiencia tuvo en él, James dijo: “Mientras que ellos resolvieron el problema y se olvidaron de él hace mucho tiempo… el gran descubrimiento que hice esa noche aun está conmigo. La vida no es todo corazón y flores; la mayor parte del tiempo… la vida es dura y cruel”.

¿En qué momento aprendí en carne propia que la vida puede ser dura y cruel? ¿Qué puedo hacer para asegurarme que los golpes y las crueldades de la vida me hagan mejor persona en lugar de que me amarguen?

Las cosas resultan en algo bueno cuando la gente hace algo bueno del resultado de las cosas.
Art Linklettter

Semana 3
Día 4

[Jesús dijo], llamen y se les abrirá.
Mateo 7:7

Cuando Glenn Cunningham tenía siete años, sus piernas sufrieron quemaduras tan graves que el doctor dijo que había que amputarlas. En el último minuto decidieron no hacerlo. Dándole unas palmaditas en el hombro, uno de los doctores le dijo: “Cuando el clima se mejore, te sacaremos al patio para que te sientes en una silla”. Glenn respondió: “No quiero sentarme. Quiero caminar y correr, y así lo voy a hacer”. Dos años después, Glenn ya estaba corriendo. No corría muy rápido, pero corría. Cuando Glenn fue a la universidad, su deporte favorito era el atletismo. Y corría, no para probarles a los doctores que podía correr, sino porque era muy bueno haciéndolo. Más tarde tuvieron lugar las Olimpiadas de Berlín. Glenn no sólo se calificó para participar, sino que rompió el récord olímpico de la carrera de los 1.500 metros. El niño que no estaba supuesto a caminar nunca más se convirtió en el ser humano más rápido del mundo.

¿Cuán arduamente voy a luchar, contra todo obstáculo, para conseguir lo que me he propuesto?

Los grandes campeones sólo son pequeños luchadores que siguen luchando.
Christopher Morley

Semana 3
Día 5

Por eso alégrense, aunque por el momento tengan que soportar pruebas diversas.
Así, la fe de ustedes, una vez puesta a prueba será mucho más preciosa que el oro perecedero purificado por el fuego y se convertirá
en motivo de alabanza, honor y gloria cuando se revele Jesucristo.
1 Pedro 1:6–7

Cerca de Cripple Creek, en Colorado, el mineral teleruro contiene oro y telurio. Los métodos de refinería del pasado no permitían separar a estos dos, así que el mineral era descartado. Un día, uno de los mineros tomó por equivocación un pedazo de mineral creyendo que era carbón y lo echó en su estufa de carbón. Más tarde se dio cuenta de que había pepitas de oro puro entre las cenizas de su estufa. El calor había quemado el telurio, dejando oro puro. Somos como ese mineral. El oro está dentro de nosotros, pero a veces es necesario “pasar por el fuego” en la “estufa de las aflicciones” para sacarlo y hacerlo relucir.

¿Qué tribulación o aflicción en mi vida me ayudó a descubrir el oro que está dentro de mí?

Hay ciertas cosas que no tienen explicación.
Es interesante ponderar acerca de ellas y especular su significado, pero lo más importante es que debemos aceptarlas,
tomarlas tal como son,
 y seguir adelante.
Jim Dodge

Semana 3
Día 6

Felices los pobres, porque el reino de Dios les pertenece.
Lucas 6:20

Algunos críticos del arte llaman a Marc Chagall el pintor más sobresaliente del siglo XX. En Mi vida, Chagall nos cuenta que creció en una familia judía pobre en Rusia. Su interés por el arte nació cuando vio a un compañero de clase copiar un dibujo de una revista. Poco después, cuando su mamá se encontraba mezclando la masa para el pan, le tocó el codo lleno de harina y le dijo: “Mamá, quiero ser pintor”. Su sueño lo llevó a París, donde ganó fama mundial. Nunca se olvidó de su pobreza; se regocijaba en ella y sintió que esta lo había ayudado. Decía: “Lo peor que le puede pasar a uno cuando aun se es joven es alcanzar un poco de fama, un poco de dinero… un poco de satisfacción. Las pequeñas satisfacciones… no te permiten dedicarte por completo”.

¿Qué experiencia de mi niñez o de mi vida familiar haa tenido un efecto positivo en mi vida actual?

Felices quienes no se lamentan por lo que no tienen,
sino que dan gracias por lo que tienen.
Anónimo

Semana 3
Día 7

¡Escuchen con atención! Salió un sembrador a sembrar.
Marcos 4:3

Hay un dicho que dice: “Pondré mi cara al viento y esparciré mis semillas en lo alto”. Esta es una forma muy poética de decir que Dios espera que usemos nuestros talentos (semillas) para mejorar este mundo. También nos dice que al hacerlo así encontraremos dificultades (viento). Mediten sbre este ejemplo. Antes de morir alguien escribió: “Debemos pensar que cada parte de nuestra vida tiene valor. Todo lo que tiene valor se puede compartir. Yo mismo tengo algo para compartir. ¡Acepta cada situación confiando en su significado y en su valor! Creo que eso es lo que Jesús quiso decir cuando nos llamó ‘luz del mundo’. Jesús quiere que tengamos fe en nuestro valor. A fin de creer en él y en su Padre, necesitamos creer en nosotros mismos”.

¿Qué es lo que me impide ver que mi vida tiene significado y valor? ¿Cómo puedo vencer este obstáculo?

A cada uno se le ha dado una bolsa de herramientas,
una masa sin forma,
un libro de normas;
y cada uno debe hacer antes de que se termine la vida,
o un obstáculo o un escalón para triunfar.
R. L. Sharpe

Semana 3
Reunión semanal

Las siguientes preguntas están basadas en las reflexiones diarias de esta semana. Su finalidad es facilitar la participación grupal.
Escojan una o dos preguntas respecto a las cuales se sientan cómodos para responder a ellas y compartir su respuesta en común.

  1. Según mi parecer, ¿cuál es el mejor regalo que me ha dado Dios?
  2. Según mi parecer, ¿cuál es la cruz que Dios me ha dado? ¿Cómo puedo convertirla en bendición?
  3. ¿Puedo recordar algún momento de mi vida en el cual sentí que esta puede ser dura, cruel o injusta?
  4. ¿Con cuánta tenacidad lucho por alcanzar mis objetivos? ¿Puedo compartir algún ejemplo?
  5. ¿Cuál de las tribulaciones o aflicciones de mi vida hizo que descubriera el oro que no sabía que existía dentro de mí?
  6. ¿Qué aspecto de mi vida pasada tiene una influencia positiva en mi vida actual?
  7. ¿Qué significado o valor doy a mi vida actual? ¿Por qué?

Notas

 

Semana 4

Semana 4
¿Qué tan significativa es mi vida?

Jerry Kramer jugaba para el equipo de fútbol americano de los Green Bay Packers, de Wisconsin y fue miembro del equipo de súper estrellas en cuatro ocasiones. Durante su carrera deportiva siempre llevaba un diario consigo. Tiempo después, sus escritos fueron publicados bajo el título Repetición instantánea: el diario del jugador de Green Bay, Jerry Kramer.
En una de sus anotaciones Jerry escribe sobre la película Cool Hand Luke [La leyenda del indomable]. Luke era un personaje indisciplinado que entró y salió de la cárcel muchas veces a lo largo de su vida. La última vez que salió de prisión Luke se fue a una iglesia, se arrodilló y dijo algo así: “Oye, viejo, ¿qué planes tienes para mí? ¿Qué es lo que me va a pasar ahora? ¿Para qué me has puesto en este mundo?”. Al comentar acerca de esta escena, Kramer escribió:
“Yo también me hago las mismas preguntas. Con frecuencia me pregunto por qué caminos está yendo mi vida y cuál es mi propósito aquí en la tierra, aparte de jugar esos juegos tontos que juego todos los domingos. Siento que debe haber algo más en la vida. Debe haber alguna razón… No pude responder a ninguna de estas preguntas esta mañana, pero me puse a pensar en ellas por un momento”.
La reflexión de esta semana se centrará en el propósito de la vida. La gracia que pedirá es la siguiente:

Señor,
ayúdame a descubrir el propósito que diste a mi vida cuando me creaste.

Pautas para la semana

Considere hacer un breve resumen del pasaje bíblico que presenta la reflexión diaria. Por ejemplo, puede resumir la introducción de las Escrituras para el primer día de la semana, diciendo:
“¿De dónde? ¿A dónde?”
Haga un esfuerzo por recordarlo de vez en cuando durante el día. Inclusive, puede escribirlo en un pedazo de papel y ponerlo en su escritorio o mesa de trabajo para así acordarse de él.

Lectura diaria

Te elegí    Jeremías 1:4–8
Tu vida es breve    Salmo 90:1–6
¿Estás viendo?    Mateo 13:14–16
Encuentra el reino    Lucas 12:29–34
Opta por el reino    Marcos 8:36–38
¿A quién o a qué temer?    Lucas 12:4–5
No basta la fe    Santiago 2:14–17

Semana 4
Día 1

¿De dónde vienes y a dónde vas?
Génesis 16:8

El rey Eduardo vivió en el siglo VII en Inglaterra. Un día él y un amigo cercano estaban hablando de lo breve que es la vida. Su amigo hizo una comparación: “Oh mi Rey, ¿se acuerda de esa habitación en donde reúne a sus funcionarios las noches de invierno, aquella que tiene una gran chimenea? Algunas veces durante esas reuniones, un gorrión solitario entra volando por un huequito que hay en la pared y luego se va con la misma rapidez con que entró. Así es la vida, como el vuelo del gorrión. Mientras que él está dentro de la habitación, está protegido del frio y tiene espacio para volar tranquilo y cómodo. Pero luego desaparece al irse volando de nuevo a la oscuridad de la noche. Nadie sabe de dónde vino ni a dónde va. Así es también para nosotros, mi Rey. Nuestro tiempo en la tierra es breve, así como el vuelo del gorrión. Nadie sabe de dónde venimos ni a dónde vamos”.

Si alguien me preguntara de dónde vengo y a dónde voy, ¿qué le respondería?

Asegúrate que vale la pena morir por aquello por lo cual estás viviendo.
Charles Mayes

 

Semana 4
Día 2

Enséñanos la medida exacta de nuestros días para que adquiramos un corazón sensato.
Salmo 90:12

En la obra teatral Our Town [Nuestro pueblo], Emily muere al dar a luz a su primer hijo. De los muertos aprende que es posible escoger un día de su vida que quisiera revivir. Pero todos le aconsejan que no lo haga. Emily ignora los consejos y elige volver a vivir uno de los días más felices de su vida, cuando cumplió los doce años. Empieza a revivir aquel día, pero antes de llegar a la mitad, empieza a decir: “No, no puedo seguir, es imposible…” No tenemos tiempo ni para mirarnos de frente. Llévenme otra vez a mi tumba, en lo alto de la colina”. Luego le pregunta a uno de los muertos: “¿Es que los humanos no se dan cuenta de la vida cuando la están viviendo?”. El muerto hace una pausa y con tristeza le responde: “No. Sólo los santos y los poetas a veces lo hacen”.

¿Hasta qué punto estoy viviendo de prisa, olvidándome de detenerme a oler las flores de vez en cuando?

Nuestra vida es una canción; Dios escribe las palabras y nosotros las musicalizamos de acuerdo a nuestro gusto; por ello es que el ritmo se torna alegre, dulce o triste, según el ritmo que escojamos para cantarla.
Ella Wheeler Wilcox

 

Semana 4
Día 3

[Jesús respondió]: Por eso les hablo contando parábolas,
porque miran y no ven, escuchan y no oyen ni comprenden.
Mateo 13:13

Starbuck es uno de los personajes de la obra The Rainmaker. Él no es feliz pero no sabe por qué. Otro de los personajes, llamado Lizzie, dice que es culpa del mismo Starbuck, pues nunca se da el tiempo suficiente para ver la vida como realmente es. Lizzie le da un ejemplo. Le dice que ella, a veces, observa a su padre jugar a las cartas con sus hermanos. Al principio ella sólo veía a un hombre, no muy atractivo ni muy interesante. Pero cuanto más lo miraba, más se empezó a dar cuenta de otras cosas. “Comienzo a ver cosas que nunca antes había visto en él. Cosas buenas y malas, pequeños hábitos que tiene de los cuales no me había percatado antes. ¡De pronto, sé quién es él y cuánto lo quiero y el corazón se me llena de un amor inmenso hasta el punto que siento deseos de llorar! Y le agradezco infinitamente a Dios que yo me haya tomado el tiempo para verlo como realmente es”.

¿Qué es lo que no me permite ver a la gente y a la vida como son en realidad?

Nada de aquí abajo es profano para aquellos que saben ver.
Al contrario, todo es sagrado.
Teilhard de Chardin, SJ

 

Semana 4
Día 4

[Jesús dijo]: No anden buscando qué comer o qué beber; no se angustien.
El Padre sabe que las necesitan.
Basta que busquen su reino y lo demás lo recibirán por añadidura.
Lucas 12:29–31

Un automovilista llegó a una gasolinera y tres empleados salieron inmediatamente para atender a su coche. Cuando terminaron, el automovilista pagó por cuarenta y cinco litros de gasolina y se fue. Tres minutos más tarde, regresó a la estación y les dijo: “Me avergüenza preguntarles esto, pero ¿alguno de ustedes echó gasolina a mi carro?”. Los tres se miraron y se dieron cuenta de que, con el apuro por atenderlo, se habían olvidado de echar la gasolina. Lo que les pasó a estos tres a veces nos pasa a nosotros. Nos involucramos tanto en los detalles de la vida que olvidamos por qué Dios nos ha dado vida.

¿En qué me parezco a estas tres personas que atendían la gasolinera?

Cierto que es bueno dejar las huellas de nuestros pies marcando las arenas del tiempo,
pero más importante es que indiquen un buen camino.
James Branch Cabell

 

Semana 4
Día 5

El que quiera salvar su vida, la perderá;
quien la pierda por mí y por la Buena Noticia, la salvará.
Marcos 8:35

En la novela The Last Laugh [La última carcajada] de John O’Hara, hay un personaje que es un artista de cine. Este ha sido una mala persona toda su vida. Con el tiempo su carrera toma un giro descendente y termina en cero. Viendo cómo está su situación, se dice a sí mismo: “Por lo menos alguna vez fui un ídolo del cine en todo el país. Eso nadie me lo puede quitar”. Cuando ustedes lean esto, riéndose, dirán: “¡Gran cosa! No seas tonto, ¿a quién le importa eso ahora?”.

Si mi vida continúa su curso actual, ¿cuán contento estaré al momento de mi muerte?

A cada ser humano se le abre un camino,
Y caminos y un camino.
Las almas grandes escalan por los caminos de las alturas,
y las almas pequeñas andan a tientas por caminos bajos.
Y en medio, por las llanuras nubladas titubea el resto.
Pero a todo ser humano se le abren dos caminos,
uno alto y otro bajo.
Y cada ser decide por cual camino viajará su alma.
John Oxenham

 

Semana 4
Día 6

[Jesús dijo]:
“¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?”.
Marcos 8:36

Un equipo de baloncesto acababa de celebrar un servicio de oración antes de competir por el campeonato estatal. Durante el servicio el capellán le dijo al equipo: “Lo más importante de aquí a diez años no va a ser si ganaron el campeonato estatal o no. Lo importante será en qué se convirtieron al tratar de ganarlo”. Después del servicio de oración el entrenador les dijo a los jugadores: “Siéntense un momento. Nuestro capellán dijo algo que me está preocupando. Me pregunto ¿en qué nos hemos convertido al tratar de ganar toda esta temporada? ¿Nos hemos mostrado más lealtad? ¿Más amor? ¿Somos mejores cristianos? Ruego a Dios que así sea. Ya que si no lo somos hemos fracasado ante los ojos de Dios, ante los ojos de todos los compañeros del equipo y ante nosotros mismos”.

¿Cómo respondería a las preguntas del entrenador en lo relacionado a mi vida hasta este momento?

No podemos hacer que retroceda el reloj,
pero sí podemos darle cuerda otra vez.
Bonnie Prudden

 

Semana 4
Día 7

Hoy tomo como testigos contra ustedes al cielo y a la tierra;
te pongo delante bendición y maldición.
Elige la vida, y vivirás tú y tu descendencia.
Deuteronomio 30:19

La noche del 15 de abril de 1912 el Titanic chocó contra un témpano de hielo y se hundió llevándose consigo 1.500 vidas. Setenta años más tarde el anuncio de una revista hablaba del desastre y le preguntaba a sus lectores: “Si ustedes hubiesen estado en el Titanic cuando se estaba hundiendo, ¿se habrían puesto a acomodar las sillas que estaban en cubierta?”. Al principio, esta pregunta nos pareció muy tonta, pero luego nos dimos cuenta del propósito del anuncio. Nuestro mundo se está enfrentando un desastre espiritual y muchos de nosotros sólo estamos “acomodando las sillas que se encuentran en cubierta”.

Este anuncio me anima a preguntar: ¿Estoy tan involucrado en mi propio mundo que me estoy olvidando del mundo a mi alrededor? ¿Estoy tan preocupado por mí mismo y mi mundo que me he olvidado que Dios me ha creado y me ha puesto en este lugar con algún propósito?

En un momento como este se hace necesario contar con una mente fuerte,
uno corazón grande,
una fe verdadera y manos listas para la obra.
Josiah G. Holland

Semana 4
Reunión semanal

  1. Si alguien me preguntara de dónde vengo y a dónde voy, ¿qué le diría? ¿Con cuánta exactitud coincidiría mi respuesta con la forma en que vivo?
  2. ¿Cuándo fue la última vez que me detuve para “oler las flores”? ¿Por qué lo hice en ese momento?
  3. ¿Cuál es uno de los factores que no me permite detenerme a “oler las flores”? ¿Qué tan válida es esta razón?
  4. ¿Hasta qué punto estoy tan ensimismado en vivir mi vida de tal forma que no comprendo su verdadero significado?
  5. Suponiendo que mi vida continúe en la misma dirección, ¿qué tan exitosa sería mi vida a los ojos de Dios?
  6. ¿En qué prioridad estoy poniendo más énfasis, en ser alguien o en tener algo? ¿Qué evidencia concreta tengo acerca de esto?
  7. ¿Hasta qué punto estoy “acomodando las sillas de la cubierta” del barco que se está hundiendo?

Notas

 

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Table of Contents

Índice

Introducción vii Acerca de Desafío vii Método para la reflexión diaria individual ix Método para la reunión semanal en grupo x

I. El desafío 1
1. ¿Quién es Ignacio? 4
2. ¿Quién soy yo? 16
3. ¿Estoy contento de ser quien soy? 28
4. ¿Qué tan significativa es mi vida? 40
5. ¿Qué tan verdadero es Dios para mí? 52
6. ¿Qué plan tiene Dios para mí? 64
7. ¿Qué tan abierto estoy al plan que Dios tiene para mí? (Principio y fundamento) 76
8. ¿Qué tan consciente soy de la presencia del pecado en mi vida? 88
9. ¿Qué tan consciente soy de que seré responsable de mi propia vida? 100
10. ¿Qué impacto tiene la idea de la muerte en mi estilo de vida? 112
11. ¿Qué tan consciente soy del perdón que Dios me ofrece? 124
12. ¿Qué tan agradecido estoy con Dios por su perdón? 136

II.    La decisión 147
13. ¿Por qué vivió Jesús entre nosotros?
(Encarnación) 150
14. ¿En qué se diferencia Jesús de otros líderes?
(El llamado del rey) 162
15. ¿Por qué adoptó Jesús su propio estilo de vida?
(Los dos estandartes) 174
16. ¿Qué tan libre soy para seguir a Jesús?
(Tres clases de personas) 186
17. ¿Por qué razón Jesús se hizo bautizar y se enfrentó a la tentación? 198
18. ¿Qué enseñó Jesús acerca de cómo debo vivir? 210
19. ¿Qué tan listo estoy para amar como amó Jesús? 222
20. ¿Qué tan listo estoy para rezar como rezó Jesús? 234
21. ¿Qué tan listo estoy para servir como sirvió Jesús? 248
22. ¿Qué tan cerca de Jesús quiero estar al caminar con él?
(Tres grados de humildad) 260
23. ¿Qué tan listo estoy para decidirme a caminar con Jesús? 274

III.    La jornada 289
24. ¿Qué tan listo estoy para ser rechazado como lo fue Jesús? 291
25. ¿Qué tan bien entiendo lo que es la Eucaristía? 303
26. ¿Qué tanto aprecio la Eucaristía? 315
27. ¿Qué tan listo estoy para decir “sí” a la voluntad de Dios? 327
28. ¿Qué tan listo estoy para sufrir por Jesús acomo él sufrió por mí? 339
29. ¿Qué tan listo estoy para morir por Jesús como él murió por mí? 351

IV.    La victoria 363
30. ¿Qué tan bien entiendo lo que sucedió en la Pascua de Resurrección? 365
31. ¿Qué impacto tiene la Pascua en mi vida cotidiana? 377
32. ¿Con qué grado de alegría continúo la labor que Jesús empezó ? 389
33. ¿Con cuánta claridad veo a Jesús en su Iglesia? 401
34. ¿Con cuánta claridad veo a Dios en todas las cosas?
(Contemplación: la presencia de Dios) 413
35. ¿Con cuánta claridad veo el amor de Dios en todas las cosas?
(Contemplación: el amor de Dios) 425
36. ¡Tómame y recíbeme, Señor!
(Mi respuesta) 437

 

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