Dime que comer si soy celiaco

Dime que comer si soy celiaco

by Kimberly A. Tessmer
     
 

Product Details

ISBN-13:
9788415968092
Publisher:
Obelisco, Ediciones S.A.
Publication date:
03/30/2014
Edition description:
Spanish-language Edition
Pages:
240
Sales rank:
1,208,910
Product dimensions:
5.30(w) x 8.20(h) x 0.70(d)

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Dime qué comer si soy celiaco

Incluye "últimas investigaciones" y deliciosas recetas para dietas sin gluten


By Kimberly A. Tessmer

EDICIONES OBELISCO

Copyright © 2009 Kimberly A. Tessmer
All rights reserved.
ISBN: 978-84-15968-09-2



CHAPTER 1

Todo lo que siempre quisiste saber sobre la celiaquía


Si a ti o a alguien de tu familia le han diagnosticado celiaquía, te vendrán a la cabeza un sinfín de preguntas. A continuación veremos algunas de las más comunes y las respuestas más urgentes. Siempre que tengas preguntas que hacer, no dudes en dirigirte a tu médico o a tu dietista.


¿Qué es la enfermedad celiaca?

La enfermedad celiaca es un trastorno autoinmune del intestino delgado que puede presentarse a cualquier edad. Las personas con esta alteración tienen que evitar cualquier alimento que contenga gluten, que se encuentra en el trigo, el centeno, la cebada y sus derivados, ya que el consumo del mismo causa una reacción autoinmune que desencadena la destrucción de las vellosidades del revestimiento interno del intestino delgado. Es entonces cuando el organismo produce anticuerpos que atacan al intestino delgado, produciendo daños en el mismo y la enfermedad.

La destrucción de las vellosidades del intestino delgado deja al organismo incapacitado para absorber los nutrientes, proteínas, vitaminas y minerales. Esas carencias nutricionales pueden privar al cerebro, al sistema nervioso, al hígado, al corazón y a otros órganos de los nutrientes que necesitan, y producir la pérdida de vitaminas y minerales, lo cual lleva a muchos tipos de enfermedades. La enfermedad celiaca no tiene cura y en la actualidad no existen medicamentos para tratarla. El único tratamiento consiste en seguir una dieta estricta exenta de gluten durante el resto de la vida. Una vez se sigue una dieta libre de gluten, los síntomas disminuyen y el intestino delgado empieza a recuperarse y vuelve a la normalidad.


¿Qué es el gluten?

Gluten es el término general que se utiliza para los depósitos proteínicos, o prolaminas, del trigo, el centeno y la cebada. Los nombres específicos de las prolaminas son gliadinas, secalinas y hordeinas, las cuales se encuentran en el trigo, el centeno y la cebada, respectivamente. El gluten es la parte de la harina que aporta consistencia a la masa, hace aumentar de volumen y la mantiene unida. El término "sin gluten" se utiliza como referencia general de la dieta celiaca y para describir un alimento o una dieta sin las prolaminas del trigo, el centeno y la cebada.


¿Es la enfermedad celiaca una alergia alimentaria al gluten?

No, la enfermedad celiaca no es una alergia alimentaria sino una enfermedad autoinmune. Estas dos patologías son diferentes, y el cuerpo responde a ellas de distinta manera.


¿Cuáles son los síntomas de la celiaquía?

Los síntomas de la celiaquía pueden variar de un individuo a otro, apenas pueden darse o bien presentarse de manera profusa y extrema. Tanto niños como adultos pueden sufrir los siguientes síntomas:

• Dolor e inflamación abdominal recurrente

• Heces pálidas y malolientes

• Depresión

• Náuseas y vómitos

• Dolores de hueso o articulares

• Diarreas

• Calambres musculares

• Pérdida de peso

• Estreñimiento

• Falta de hierro o anemia inexplicable

• Alternancia entre diarrea y estreñimiento

• Excesiva flatulencia

• Falta de vitaminas y minerales

• Problemas de equilibrio

• Migrañas

• Edemas o retención excesiva de líquido

• Ataques epilépticos u otras reacciones neurológicas

• Fatiga crónica, debilidad y falta de energía

• Problemas de memoria

• Intolerancia a la lactosa


En lactantes y niños pueden darse también estos síntomas adicionales:

• Problemas de crecimiento y desarrollo

• Problemas de maduración

• Hinchazón abdominal

• Problemas de aprendizaje y discapacidad

• Irritabilidad, cambios de humor

• Deterioro del esmalte dental.


Dada la incapacidad del organismo de absorber nutrientes, las personas celiacas pueden verse afectadas por otros problemas de salud, como osteoporosis, anemia, calambres musculares y fatiga general. Pueden también sufrir artritis, dolores articulares, dificultades reproductoras, depresión y cambios de humor.

Hay muchas personas que tienen durante años la enfermedad pero son asintomáticas y solo se les activa tras un desencadenante como una intervención quirúrgica, una infección viral, un trastorno de estrés emocional grave, un embarazo o un parto. Los investigadores han descubierto que los síntomas de la enfermedad celiaca no aparecen sólo en el tracto gastrointestinal, sino también en el sistema neurològico, endocrino, ortopédico, reproductor y hematológico. Es muy importante acudir al médico cuando se tienen síntomas de celiaquía durante más de siete años o si se sospecha que se puede tener esa enfermedad.


¿Todas las personas celiacas experimentan síntomas?

No. Hay personas que no muestran ningún síntoma. Esto se debe a que parte del intestino delgado no está afectado y puede seguir absorbiendo los nutrientes suficientes para evitar que se experimenten síntomas. Sin embargo, por mucho que no se tengan síntomas, sigue existiendo el riesgo de complicaciones y daños corporales que conlleva la enfermedad celiaca.


¿La enfermedad celiaca es común?

Los nuevos estudios médicos indican que la enfermedad celiaca es mucho más común de lo que se pensó en su día. En realidad, los recientes estudios y avances en la tecnología de la diagnosis muestran que más de 2 millones de estadounidenses, por ejemplo, o una de cada 133 personas, tienen la enfermedad celiaca. Esas mismas investigaciones indican, asimismo, que el celiaquismo es dos veces más común que la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la fibrosis quística combinada. El problema es que sólo una de cada 4.700 personas está diagnosticada. Pero cada vez son más los individuos diagnosticados gracias a una mayor conciencia respecto a esta enfermedad y a los avances diagnósticos.

En esa misma investigación se supo que la presencia de celiaquía en grupos de corriesgo (personas que tienen antecedentes familiares de la enfermedad o que tienen síntomas gastrointestinales) era de 1 caso cada 22 personas con familiares de primer grado; uno en cada 39 con familiares de segundo grado; y uno en cada 56 con síntomas gastrointes tinales o trastornos asociados a la enfermedad celiaca. Los estudios han demostrado también una mayor prevalencia de esta enfermedad en personas con problemas de salud vinculados a ella, como diabetes tipo 1, anemia, artritis, osteoporosis, infertilidad, síndrome de Turner y síndrome de Down, incluso cuando no se mostraban síntomas gastrointestinales.


¿Qué es un gastroenterólogo?

Un gastroenterólogo es un médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades y trastornos del sistema digestivo, como dolores de estómago, problemas de hígado, diarrea, síndrome de colon irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, celiaquía, pólipos en el colon y cáncer. Puede estar especializado también en ciertas franjas de edad, en niños, por ejemplo.


¿Cómo se diagnostica la enfermedad celiaca?

Si el médico de cabecera sospecha de que su paciente puede ser celiaco, debe remitirle a un gastroenterólogo, un especialista en el sistema digestivo –estómago e intestinos–, que trata la enfermedad celiaca. Pero hay que tener en cuenta que no sólo los gastroenterólogos pueden percibir los síntomas; hay otros especialistas, como los endocrinos, reumatólogos, obstetras, ginecólogos, dentistas y dermatólogos que también pueden determinar los signos y síntomas de la enfermedad celiaca.

El primer paso en el proceso de diagnosis es un análisis de sangre. Para determinar la intolerancia al gluten se hacen unos tests en los que se analizan los anticuerpos en la sangre. Esos tests incluyen la transglutaminasa tisular IgA o el test EMA (anticuerpos antiendomisio), más el suero total IgA (para probar la deficiencia del IgA). En el organismo hay ciertos anticuerpos producidos por el sistema inmunitario en respuesta a las sustancias que el cuerpo percibe como amenazas. La cantidad de anticuerpos es superior a lo normal en las personas celiacas que consumen una dieta con gluten. Los tests de anticuerpos en sangre muestran si el organismo está respondiendo negativamente al gluten. Si las pruebas resultan positivas, será necesario realizar otra evaluación, una biopsia en concreto. Los análisis de anticuerpos no son la herramienta definitiva para diagnosticar la celiaquía. La ausencia de anticuerpos no garantiza que una persona no sea celiaca, y su presencia tampoco garantiza que la persona lo sea.

Si los análisis de sangre, junto a los síntomas, indican la probabilidad de una enfermedad celiaca, el siguiente paso será realizar una biopsia que pueda determinar el estado de las vellosidades intestinales y confirmar los resultados. Una biopsia es la prueba más concluyente y más fiable a la hora de diagnosticar la celiaquía. Para realizar la biopsia se utiliza un largo y estrecho tubo llamado endoscopio que pasa a través de la boca y el estómago hasta llegar al intestino delgado, y así se obtiene una pequeña muestra de vellosidades o de tejido del intestino. Si ese tejido está dañado, el médico prescribe una dieta sin gluten al menos durante seis meses, y después efectúa otra biopsia; si tras la dieta sin gluten se produce una mejoría en los síntomas, significa que el diagnóstico de enfermedad celiaca es cierto. Hay que tener en cuenta que nunca debe seguirse una dieta sin gluten antes de haberse sometido a los análisis de sangre y/o a la realización de una biopsia, ya que puede interferir en el resultado de los tests y provocar un resultado erróneo.

En resumen: para un buen diagnóstico de celiaquía deben darse los siguientes pasos:

1. Sospechas de celiaquía teniendo en cuenta los síntomas, el aspecto físico y unos resultados anormales en los tests de anticuerpos.

2. Pequeña biopsia que muestre alteraciones en las vellosidades intestinales.

3. Notable mejoría tras seguir una dieta sin gluten.


Por lo general una persona no se suele someter de manera rutinaria a pruebas de anticuerpos para el gluten; sin embargo, dado que la enfermedad celiaca es genética, los familiares de un individuo celiaco deberían someterse a esas pruebas.

Eso incluye también a las personas asintomáticas. Cuanto más tiempo pase sin que la celiaquía sea diagnosticada y tratada, mayores son las probabilidades de que se desarrollen problemas de malnutrición y otras complicaciones. También las personas con otras enfermedades autoinmunes deben someterse a las pruebas diagnósticas.


¿Se puede tomar un poco de gluten?

No. Una vez que una persona celiaca sigue una dieta libre de gluten debe seguirla al cien por cien. Cualquier cantidad de gluten puede dañar el intestino, aunque no existan síntomas.


¿Existe una cura para la celiaquía?

No, en la actualidad no existe ninguna cura ni tratamiento para la celiaquía. Sin embargo, continuamente se está investigando.

Por suerte, las personas celiacas pueden llevar una vida muy saludable y normal siguiendo una dieta sin gluten. Hay personas que pueden necesitar un tratamiento adicional para afrontar otros temas de salud relacionados con la celiaquía.


¿Se trata de una enfermedad genética?

Sí, la enfermedad celiaca tiene un factor genético. Lo que aún no se sabe es si el responsable de la enfermedad es un gen dominante o recesivo.

Las investigaciones realizadas han demostrado que los familiares directos de una persona celiaca tienen entre un 5 y un 15 % de posibilidades de desarrollar la misma enfermedad.


¿Cómo se trata la enfermedad celiaca?

El único tratamiento conocido de esta enfermedad es una dieta libre de gluten. Seguir una dieta así significa evitar cualquier alimento y bebidas que contengan trigo, centeño, cebada y sus derivados. También significa obviar la mayoría de los almidones, pasta, semillas, panes y muchos alimentos procesados que contengan esos cereales. Una vez que se elimina el gluten de la dieta, las vellosidades y tejidos del intestino delgado empiezan a curarse, y los síntomas asociados, a disminuir. El Centro Informativo de Enfermedades Digestivas, un servicio del Instituto Nacional de la Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, manifiesta lo siguiente en su página web (www2.niddk.nih.gov): "En la mayoría de las personas el seguimiento de esta dieta detendrá los síntomas, curará los daños intestinales y evitará daños posteriores. La mejoría se inicia a los pocos días de iniciar la dieta. El intestino delgado en los niños suele sanar en un período comprendido entre los tres y los seis meses, pero en los adultos puede tardar varios años. Un intestino curado significa que el enfermo tiene unas vellosidades que pueden absorber en el flujo sanguíneo los nutrientes de los alimentos".

La dieta libre de gluten debe seguirse toda la vida, no sólo hasta que el revestimiento intestinal sane. Cualquier cantidad de gluten puede dañar los tejidos, haya síntomas o no. Durante los primeros meses de la dieta sin gluten, o hasta que las vellosidades se recuperen, es posible que el médico recete al paciente vitaminas y minerales para subsanar las deficiencias del organismo y reponer las reservas de nutrientes. Si se ha desarrollado una intolerancia a la lactosa, también será necesario seguir una dieta libre de lactosa, si bien ese problema deja de serlo a los pocos meses de empezar una dieta sin gluten.

La dieta de los celiacos debe ser sana, sabrosa y equilibrada. Es fundamental aprender a leer las etiquetas de los alimentos, familiarizarse con los ingredientes y sustituir los alimentos con gluten por otros como patatas, arroz, maíz y soja. Aunque cumplir con una dieta estricta puede ser a veces un auténtico reto, cada vez es más fácil encontrar alimentos sin gluten en los supermercados del barrio. Seguir la dieta puede ser complicado, y el paciente celiaco debe vigilar lo que come en casa, o en los restaurantes, en el colegio o en el trabajo, en las fiestas o de lo que saca de las máquinas expendedoras de alimentos. Con una buena educación sanitaria y suficiente práctica, seguir una dieta sin gluten puede ser algo natural. Lo importante es tener una buena actitud: aceptar la enfermedad, autoeducarse y seguir hacia delante. No hay que dejar que la enfermedad controle la vida, sino controlarla a ella y llevar una vida normal, saludable y feliz. También hay que buscar el apoyo de un buen dietista que ayude a iniciar la dieta en la dirección correcta.

Para una persona celiaca, los aspectos más importantes en el tratamiento de la enfermedad son:

• Mantener una dieta estricta, libre de gluten, toda la vida

• Aprender a seguir la dieta

• Ayudar a las personas que te rodean a comprender los principios básicos de la dieta

• Adaptar la dieta a la vida cotidiana y hacer los reajustes necesarios en el resto de necesidades

• Adaptarse a requerimientos potenciales, como análisis de sangre que evalúen los niveles de vitaminas y minerales

• Comprobar la densidad ósea con los análisis que indique el médico especialista

• Seguir visitas médicas periódicas que evalúen el progreso del enfermo y también cualquier cambio que requiera un tratamiento adicional.


¿Cuáles son las dolencias asociadas a la enfermedad celiaca?

De no tratarse, la celiaquía puede ser mortal. Las personas celiacas pueden verse afectadas por algunos problemas de salud asociados a la mala absorción de nutrientes, entre ellos osteroporosis, osteopenia, problemas en el esmalte dental, pancreatitis, enfermedad del sistema nervioso central y periférico, hemorragias internas, problemas orgánicos (de vesícula biliar, hígado o bazo), y problemas ginecológicos. Quienes no siguen una dieta estricta sin gluten se arriesgan a desarrollar ciertos tipos de cáncer (linfoma y adenocarcinoma) intestinales. Algunas de las complicaciones asociadas a la celiaquía pueden solventarse o disminuir el riesgo tras seguir la dieta sin gluten durante un tiempo adecuado.


¿Es posible confundir el diagnóstico de la enfermedad celiaca con otras enfermedades o dolencias?

Sí, ciertamente la celiaquía puede ser de difícil diagnóstico, pues sus síntomas reflejan otros trastornos gastrointestinales, como el síndrome del colon irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, infecciones intestinales, síndrome de fatiga crónica y depresión. En Estados Unidos, el promedio entre el inicio de los síntomas de esta enfermedad y la confirmación del diagnóstico es en la actualidad de 11 años. Cuando el médico de cabecera sospeche de que su paciente tiene celiaquía debe remitirle a un especialista, un gastroenterólogo que tenga experiencia en el tratamiento de celiacos.


¿Qué es la intolerancia a la lactosa y en qué está relacionada con la celiaquía?

La lactosa es un azúcar natural que se encuentra en la leche y en los productos lácteos. La intolerancia a la lactosa es un trastorno que proviene de una deficiencia de lactasa, la enzima necesaria para descomponer la lactosa. Entre los síntomas de la intolerancia a la lactosa se encuentran los siguientes: hinchazón, gases, calambres abdominales, diarrea, náuseas y dolores de cabeza. En las personas celiacas la intolerancia a la lactosa es más frecuente debido a que el deterioro del tracto gastrointestinal puede reducir el nivel de lactasa en el organismo. La intolerancia a la lactosa es por lo general un trastorno temporal hasta que el intestino se recupera de nuevo.


(Continues...)

Excerpted from Dime qué comer si soy celiaco by Kimberly A. Tessmer. Copyright © 2009 Kimberly A. Tessmer. Excerpted by permission of EDICIONES OBELISCO.
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