El libro de URANTIA

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Amor
El amor es verdaderamente contagioso y eternamente creativo. [p2018] "Dedica tu vida a la demostración de que el amor es la cosa más grande del mundo.” [p2047] "El amor es el antecesor de toda bondad espiritual, la esencia de lo verdadero y de lo bello.” [p2047] El amor del Padre puede llegar a ser real para el hombre mortal sólo al pasar a través de la personalidad del hombre cuando a su vez dona ese amor a sus semejantes. [p1289] El secreto de una civilización mejor está ...

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El Libro de Urantia: Revelando los Misterios de DIOS, el UNIVERSO, Jesus y NOSOTROS MISMOS

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Overview

Amor
El amor es verdaderamente contagioso y eternamente creativo. [p2018] "Dedica tu vida a la demostración de que el amor es la cosa más grande del mundo.” [p2047] "El amor es el antecesor de toda bondad espiritual, la esencia de lo verdadero y de lo bello.” [p2047] El amor del Padre puede llegar a ser real para el hombre mortal sólo al pasar a través de la personalidad del hombre cuando a su vez dona ese amor a sus semejantes. [p1289] El secreto de una civilización mejor está encerrado en las enseñanzas del Maestro sobre la buena voluntad del amor y la confianza mutua. [p2063]

Oración
La oración no es una técnica de escape de los conflictos sino más bien un estímulo para crecer al enfrentarse al conflicto mismo. [p1002] La sinceridad de cualquier oración asegura que será escuchada… [p1639] Dios responde a la oración del hombre dándole una mayor revelación de la verdad, una enaltecida apreciación de la belleza, y un concepto aumentado de la bondad. [p1002] [N]o olvidéis jamás que la oración de fe sincera es una fuerza poderosa para la promoción de la felicidad personal, del autocontrol individual, de la armonía social, del progreso moral y del logro espiritual. [p999]

Sufrimiento
Existe un gran y glorioso propósito en la marcha de los universos a través del espacio. [p 364] La mayor aflicción del cosmos consiste en jamás haber tenido aflicciones. Los mortales tan sólo aprenden la sabiduría a través de la experiencia de las tribulaciones. [p 556]

Ángeles
Los ángeles de todas las órdenes son personalidades definidas y altamente individualizadas. [p285] Los ángeles… conocen plenamente vuestras luchas morales y dificultades espirituales. Aman a los seres humanos, y tan sólo puede desprenderse el bien de vuestros esfuerzos por comprenderlos y amarlos. [p419]

Nuestro Destino Divino
Si eres un aprendiz voluntarioso, si quieres lograr niveles espirituales y alcanzar las alturas divinas, si sinceramente deseas alcanzar el objetivo eterno, entonces el Espíritu divino te guiará suave y amorosamente por el camino de la filiación y el progreso espiritual. [p381] Los que saben que Dios está entronizado en el corazón humano están destinados a hacerse semejantes a él —inmortales. [p1449] Dios no es sólo el determinador del destino; es el destino eterno del hombre. [p67]

Familia
Casi todo lo que es de valor duradero en la civilización tiene sus raíces en la familia. [p765] La familia es el logro puramente humano más elevado del hombre… [p939]

Fe
"… [E]sa fe les expandirá la mente, les ennoblecerá el alma, les reforzará la personalidad, les aumentará la felicidad, les profundizará la percepción espiritual, y aumentará su capacidad para amar y ser amados.” [p1766] "Ahora bien, no os equivoquéis, mi Padre siempre responderá a la más débil llama de fe.” [p1733]

Historia/Ciencia
La historia del ascenso del hombre a partir de las algas marinas hasta el señorío de la creación terrenal, es en efecto, un romance de la lucha biológica y de la supervivencia de la mente. [p731] Hace 2.500.000.000 de años…Urantia era una esfera bien desarrollada como de una décima parte de su masa… [p658] Hace 1.000.000.000 de años es la fecha en que de hecho comienza la historia de Urantia [Tierra]. [p660] Hace 450.000.000 de años aconteció la transición de la vida vegetal a la animal. [p669] Desde 1934 d. de J.C., retrocediendo al nacimiento de los primeros seres humanos, han pasado 993.419 años. [p707] Hace alrededor de 500.000 años… casi quinientos millones de seres humanos primitivos en la tierra… [p741] Arribaron Adán y Eva a Urantia, contando hacia atrás del año 1934, hace 37.848 años. [p828]

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Product Details

  • ISBN-13: 9781883395025
  • Publisher: Urantia Foundation
  • Publication date: 11/1/1999
  • Language: Spanish
  • Edition description: Third Edition
  • Edition number: 6
  • Pages: 2097
  • Sales rank: 381,131
  • Product dimensions: 5.50 (w) x 8.38 (h) x 1.50 (d)

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Documento 1

El Padre Universal

(21.1) 1:0.1 EL Padre Universal es el Dios de toda la creación, la Primera Fuente y Centro de todas las cosas y todos los seres. Pensad primero en Dios como creador, luego, como controlador, y finalmente, como sustentador infinito. La verdad sobre el Padre Universal había comenzado a alborear sobre la humanidad cuando el profeta dijo: «Tú solo eres Dios; no hay nadie sino tú. Tú hiciste el cielo y el cielo de los cielos, con todo su ejército; tú los preservas y los controlas. Por los Hijos de Dios fueron hechos los universos. El Creador se cubre de luz como de vestidura y extiende los cielos como una cortina». Sólo el concepto del Padre Universal —un solo Dios en lugar de muchos dioses— permitió al hombre mortal comprender al Padre como creador divino y controlador infinito.

(21.2) 1:0.2 Las miríadas de sistemas planetarios se formaron para que finalmente las habitaran muchos tipos diferentes de criaturas inteligentes, seres que pudieran conocer a Dios, recibir el afecto divino, y amarle a su vez. El universo de universos es la obra de Dios y la morada de sus diversas criaturas. «Dios creó los cielos y formó la tierra; estableció el universo y no creó este mundo en vano; para que fuera habitado lo creó».

(21.3) 1:0.3 Todos los mundos esclarecidos reconocen y adoran al Padre Universal, el hacedor eterno y sustentador infinito de toda la creación. Las criaturas volitivas de universo tras universo han emprendido el largo, muy largo, viaje al Paraíso, que es el desafío fascinador de la aventura eterna de llegar a Dios el Padre. La meta trascendente de los hijos del tiempo es encontrar al Dios eterno, comprender la naturaleza divina, reconocer al Padre Universal. Las criaturas que conocen a Dios tienen una sola ambición suprema, un solo ardiente deseo, y ése es llegar —como son en sus esferas— a ser semejantes a como es él en su perfección paradisiaca de personalidad y en su esfera universal de supremacía recta. Del Padre Universal que habita la eternidad ha emanado el mandato supremo: «Sed vosotros perfectos, así como yo soy perfecto». En amor y misericordia, los mensajeros del Paraíso han llevado esta exhortación divina a través de las edades y a través de los universos, aún hasta llegar a las criaturas tan bajas de origen animal como lo son las razas humanas de Urantia.

(22.1) 1:0.4 Este magnífico mandato universal de esforzarse por alcanzar la perfección de la divinidad es el deber principal, y debería ser la más alta ambición, de toda la creación de criaturas forcejeantes del Dios de perfección. Esta posibilidad de alcanzar la perfección divina es el destino final y certero de todo progreso espiritual eterno del hombre.

(22.2) 1:0.5 Los mortales de Urantia dificilmente pueden esperar ser perfectos en el sentido infinito, pero es enteramente posible para los seres humanos, que comienzan como lo hacen en este planeta, alcanzar la meta excelsa y divina que el Dios infinito ha puesto para el hombre mortal; y cuando alcancen este destino estarán, en todo lo que corresponde a la autorrealización y alcance de la mente, tan pletóricos en su esfera de perfección divina como Dios mismo lo está en su esfera de infinidad y eternidad. Puede que tal perfección no sea universal en el sentido material, ni ilimitada en comprensión intelectual, ni final en experiencia espiritual, pero es final y completa en todos los aspectos finitos de divinidad de voluntad, perfección de motivación de personalidad, y conciencia de Dios.

(22.3) 1:0.6 Éste es el verdadero significado de ese mandato divino: «Sed perfectos, así como yo soy perfecto», que insta constantemente al hombre mortal hacia adelante y le atrae hacia adentro en esa larga y fascinadora lucha por alcanzar niveles cada vez más elevados de valores espirituales y auténticos significados de universo. Esta sublime búsqueda del Dios de los universos es la aventura suprema de los habitantes de todos los mundos del tiempo y el espacio.

1. El Nombre del Padre

(22.4) 1:1.1 A través de los universos, de todos los nombres por los que se conoce a Dios el Padre, los que se encuentran más frecuentemente son los que le designan como la Primera Fuente y Centro Universal. El Primer Padre se conoce por varios nombres en diferentes universos y en diferentes sectores del mismo universo. Los nombres que la criatura asigna al Creador dependen en gran medida del concepto que tiene la criatura acerca del Creador. La Primera Fuente y Centro Universal no se ha revelado nunca por su nombre, sólo por su naturaleza. Si creemos que somos los hijos de este Creador, sólo es natural que lleguemos a llamarle Padre. Pero éste es un nombre de nuestra propia elección, y parte del reconocimiento de nuestra relación personal con la Primera Fuente y Centro.

(22.5) 1:1.2 El Padre Universal nunca impone ninguna forma de reconocimiento arbitrario, de adoración formal, ni de servicio servil a las criaturas volitivas inteligentes de los universos. Los habitantes evolucionarios de los mundos del tiempo y el espacio deben por sí mismos —en su corazón— reconocerle, amarle, y voluntariamente adorarle. El Creador rehusa ejercer coerción o imponer la sumisión al libre albedrío espiritual de sus criaturas materiales. La afectuosa dedicación de la voluntad humana a hacer la voluntad del Padre es el regalo más selecto que el hombre puede hacer a Dios; en efecto, tal consagración de la voluntad de la criatura constituye la única dádiva posible de verdadero valor que puede hacer el hombre al Padre Paradisiaco. En Dios, el hombre vive, se mueve, y tiene su ser; no hay nada que el hombre pueda dar a Dios excepto esta elección de atenerse a la voluntad del Padre, y estas decisiones, efectuadas por las criaturas volitivas inteligentes de los universos, constituyen la realidad de esa adoración auténtica que es tan satisfactoria para la naturaleza del Padre Creador dominada por el amor.

(22.6) 1:1.3 Cuando hayáis obtenido verdaderamente conciencia de Dios, luego de descubrir realmente al Creador majestuoso y cuando comencéis a experimentar la comprensión de la presencia del controlador divino que en vosotros reside, entonces, según vuestro esclarecimiento y de acuerdo con la manera y método mediante los cuales revelan a Dios los Hijos divinos, encontraréis un nombre para el Padre Universal, que expresará adecuadamente vuestro concepto de la Primera Fuente y Centro. Así pues, en diferentes mundos y en varios universos, el Creador se reconoce por numerosos apelativos, que en espíritu de relación significan todos lo mismo, pero, en palabras y símbolos, cada nombre responde al grado, la profundidad, de su entronización en el corazón de sus criaturas de determinado dominio.

(23.1) 1:1.4 Cerca del centro del universo de universos, el Padre Universal suele conocerse por nombres que pueden considerarse representativos de la Primera Fuente. Más allá en los universos del espacio, los términos empleados para designar al Padre Universal significan más frecuentemente el Centro Universal. Aún más allá en la creación estelar, como en el mundo sede central de vuestro universo local, se le conoce como la Primera Fuente Creadora y el Centro Divino. En una constelación cercana, Dios se denomina el Padre de los Universos. En otro, el Sustentador Infinito, y hacia el este, el Controlador Divino. Él también ha sido designado como el Padre de las Luces, el Don de Vida, y el Único Todopotente.

(23.2) 1:1.5 En aquellos mundos en los que ha vivido una vida de otorgamiento un Hijo Paradisiaco, a Dios generalmente se le conoce por algún nombre indicativo de relación personal, afecto tierno, y devoción paterna. En la sede central de vuestra constelación se refieren a Dios como el Padre Universal y en diferentes planetas de vuestro sistema local de mundos habitados, es conocido alternativamente como el Padre de Padres, el Padre Paradisiaco, el Padre de Havona, y el Padre Espíritu. Los que conocen a Dios a través de las revelaciones de los otorgamientos de los Hijos Paradisiacos, ceden con el tiempo a la atracción sentimental de la relación conmovedora de la asociación de Creador—criatura, y se refieren a Dios como «nuestro Padre».

(23.3) 1:1.6 En un planeta de criaturas con sexo, en un mundo en el cual los impulsos de la emoción paternal son intrínsecos en el corazón de sus seres inteligentes, el término Padre se vuelve un nombre muy expresivo y apropiado para el Dios eterno. Él es mejor conocido, más universalmente reconocido, en vuestro planeta, Urantia, por el nombre de Dios. El nombre que se le dé es de poca importancia; lo significativo es que debéis conocerle y aspirar a ser semejante a él. Vuestros profetas de antaño le llamaron con verdad «el Dios sempiterno» y se refirieron a él como el que «mora en la eternidad».

2. La Realidad de Dios

(23.4) 1:2.1 Dios es realidad primordial en el mundo del espíritu; Dios es la fuente de la verdad en las esferas de la mente; Dios envía su sombra por todas partes de los reinos materiales. Para todas las inteligencias creadas, Dios es una personalidad, y para el universo de universos él es la Primera Fuente y Centro de la realidad eterna. Dios no es ni semejante al hombre ni a la máquina. El Padre Primero es espíritu universal, verdad eterna, realidad infinita, y personalidad paterna.

(23.5) 1:2.2 El Dios eterno es infinitamente más que realidad idealizada o el universo personalizado. Dios no es simplemente el deseo supremo del hombre, la búsqueda mortal objetivada. Tampoco es Dios meramente un concepto, el potencial de poder de la rectitud. El Padre Universal no es un sinónimo de naturaleza, tampoco es él la ley natural personificada. Dios es una realidad trascendente, no simplemente el concepto tradicional humano de los valores supremos. Dios no es una focalización psicológica de los significados espirituales, ni es la «la obra más noble del hombre». Dios puede ser cualquiera de estos conceptos o todos ellos en la mente de los hombres, pero él es aún más. Él es una persona salvadora y un Padre amante para todos los que disfrutan de paz espiritual en la tierra, y que anhelan experimentar la supervivencia de la personalidad en la muerte.

(24.1) 1:2.3 La actualidad de la existencia de Dios se demuestra en la experiencia humana por el hecho que él dentro de sí tiene la presencia divina, el Monitor espíritu enviado desde el Paraíso para residir en la mente mortal del hombre y allí ayudar a la evolución del alma inmortal de supervivencia eterna. Tres fenómenos experienciales revelan la presencia de este Ajustador divino en la mente humana:

(24.2) 1:2.4 1. La capacidad intelectual de conocer a Dios: conciencia de Dios.
(24.3) 1:2.5 2. El impulso espiritual de encontrar a Dios: búsqueda de Dios.
(24.4) 1:2.6 3. El anhelo de la personalidad de ser como Dios: el deseo plenamente sincero de hacer la voluntad del Padre.

(24.5) 1:2.7 La existencia de Dios jamás puede probarse por experimentos científicos ni por la pura razón de la deducción lógica. Dios se puede realizar sólo en los dominios de la experiencia humana; sin embargo, el verdadero concepto de la realidad de Dios es razonable para la lógica, plausible para la filosofía, esencial para la religión, e indispensable para toda esperanza de supervivencia de la personalidad.

(24.6) 1:2.8 Los que conocen a Dios han experimentado el hecho de su presencia; tales mortales conocedores de Dios poseen en su experiencia personal la única prueba positiva de la existencia del Dios viviente la cual puede ofrecer un ser humano a otro. La existencia de Dios está totalmente más allá de toda posibilidad de demostración salvo por el contacto entre la conciencia de Dios en la mente humana y la presencia de Dios en la forma del Ajustador del Pensamiento que mora en el intelecto mortal y que es otorgado al hombre como la dádiva gratuita del Padre Universal.

(24.7) 1:2.9 En teoría vosotros podéis pensar en Dios como el Creador, y él es el Creador personal del Paraíso y del universo central de perfección, pero los universos del tiempo y el espacio son todos creados y organizados por el cuerpo paradisiaco de los Hijos Creadores. El Padre Universal no es el creador

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Table of Contents


Documento . Título . Autor

000. Prólogo

PARTE I. El Universo Central y los SuperUniversos

001. El Padre Universal 
002. La Naturaleza de Dios 
003. Los Atributos de Dios 
004. La Relación de Dios con el Universo 
005. La Relación de Dios con el Individuo 
006. El Hijo Eterno 
007. La Relación del Hijo Eterno con el Universo 
008. El Espíritu Infinito 
009. La Relación del Espíritu Infinito con el Universo 
010. La Trinidad del Paraíso
011. La Isla Eterna del Paraíso
012. El Universo de los Universos
013. Las Esferas Sagradas del Paraíso
014. El Universo Central y Divino
015. Los Siete Superuniversos
016. Los Siete Espíritus Rectores
017. Los Siete Grupos de Espíritus Supremos Consejero Divino 
018. Las Personalidades Supremas Trinitarias 
019. Los Seres Coordinados de Origen en la Trinidad 
020. Los Hijos de Dios Paradisiacos
021. Los Hijos Creadores Paradisiacos
022. Los Hijos de Dios Trinidizados
023. Los Mensajeros Solitarios 
024. Las Personalidades Más Elevadas del Espíritu Infinito 
025. Las Huestes de Mensajeros del Espacio
026. Los Espíritus Ministrantes del Universo Central
027. El Ministerio de los Supernafines Primarios
028. Los Espíritus Ministrantes de los Superuniversos
029. Los Directores del Poder Universal
030. Las Personalidades del Gran Universo
031. El Cuerpo de la Finalidad y Un Sin Nombre ni Número

PARTE II. El Universo Local

032. La Evolución de los Universos Locales
033. La Administración del Universo Local
034. El Espíritu Materno del Universo Local
035. Los Hijos de Dios de los Universos Locales
036. Los Portadores de Vida
037. Las Personalidades del Universo Local
038. Los Espíritus Ministrantes del Universo Local
039. Las Huestes Seráficas
040. Los Hijos de Dios Ascendentes
041. Los Aspectos Físicos del Universo Local
042. La Energía — La Mente y la Materia
043. Las Constelaciones
044. Los Artesanos Celestiales
045. La Administración del Sistema Local
046. La Sede Central del Sistema Local
047. Los Siete Mundos de Estancia
048. La Vida Morontial
049. Los Mundos Habitados
050. Los Príncipes Planetarios
051. Los Adanes Planetarios
052. Las Épocas Planetarias de los Mortales
053. La Rebelión de Lucifer
054. Los Problemas de la Rebelión de Lucifer
055. Las Esferas de Luz y Vida
056. Unidad Universal

PARTE III. La Historia de Urantia

057. El Origen de Urantia
058. El Establecimiento de la Vida en Urantia
059. La Era de la Vida Marina en Urantia
060. Urantia Durante la Era Primitiva de la Vida Terrestre
061. La Era de los Mamíferos en Urantia
062. Las Razas Protohumanas del Hombre Primitivo
063. La Primera Familia Humana
064. Las Razas Evolucionarias de Color
065. La Supervisión de la Evolución
066. El Príncipe Planetario de Urantia
067. La Rebelión Planetaria
068. Los Albores de la Civilización
069. Las Instituciones Humanas Primitivas
070. La Evolución del Gobierno Humano
071. El Desarrollo del Estado
072. El Gobierno de un Planeta Vecino
073. El Jardín del Edén
074. Adán y Eva
075. La Falta de Adán y Eva
076. El Segundo Jardín
077. Los Seres Intermedios
078. La Raza Violeta Después de los Días de Adán
079. La Expansión Andita en el Oriente
080. La Expansión Andita en el Occidente
081. El Desarrollo de la Civilización Moderna
082. La Evolución del Matrimonio
083. La Institución del Matrimonio
084. Matrimonio y Vida Familiar
085. Los Orígenes de la Adoración
086. La Evolución Primitiva de la Religión
087. Los Cultos a los Fantasmas
088. Los Fetiches, los Amuletos y la Magia
089. El Pecado, el Sacrificio y la Expiación
090. El Shamanismo — Los Curanderos y los Sacerdotes
091. La Evolución de la Oración
092. La Evolución Ulterior de la Religión
093. Maquiventa Melquisedek
094. Las Enseñanzas de Melquisedek en el Oriente
095. Las Enseñanzas de Melquisedek en el Levante
096. Yahvé — El Dios de los Hebreos
097. Evolución del Concepto de Dios Entre los Hebreos
098. Las Enseñanzas de Melquisedek en el Occidente
099. Los Problemas Sociales de la Religión
100. La Religión en la Experiencia Humana
101. La Verdadera Naturaleza de la Religión
102. Los Cimientos de la Fe Religiosa
103. La Realidad de la Experiencia Religiosa
104. El Crecimiento del Concepto de la Trinidad
105. La Deidad y la Realidad
106. Los Niveles de la Realidad en el Universo
107. El Origen y la Naturaleza de los Ajustadores del Pensamiento
108. La Misión y el Ministerio de los Ajustadores del Pensamiento
109. La Relación de los Ajustadores con las Criaturas del Universo
110. La Relación de los Ajustadores con los Seres Mortales
111. El Ajustador y el Alma
112. La Sobrevivencia de la Personalidad
113. Los Guardianes Seráficos del Destino
114. El Gobierno Planetario Seráfico
115. El Ser Supremo
116. El Supremo Todopoderoso
117. Dios el Supremo
118. El Supremo y el Ultimo — El Tiempo y el Espacio
119. Los Autootorgamientos de Cristo Micael

PARTE IV.
La Vida y las Enseñanzas de Jesus

120. El Autootorgamiento de Micael en Urantia
121. Los Tiempos del Autootorgamiento de Micael
122. El Nacimiento y la Infancia de Jesús
123. La Infancia de Jesús
124. La Niñez Posterior de Jesús
125. Jesús en Jerusalén
126. Los Dos Años Cruciales
127. Los Años de la Adolescencia
128. Los Primeros Años de la Vida Adulta de Jesús
129. La Vida Adulta de Jesús
130. En el Camino a Roma
131. Las Religiones del Mundo
132. La Estadía en Roma
133. El Regreso de Roma
134. Los Años de Transición
135. Juan el Bautista
136. El Bautismo y los Cuarenta Días
137. El Tiempo de Espera en Galilea
138. La Capacitación de los Mensajeros del Reino
139. Los Doce Apóstoles
140. La Ordenación de los Doce
141. El Comienzo de la Obra Pública
142. La Pascua en Jerusalén
143. De Paso por Samaria
144. En Gilboa y en la Decápolis
145. Cuatro Días Memorables en Capernaum
146. La Primera Gira de Predicación en Galilea
147. El Interludio en Jerusalén
148. La Capacitación de los Evangelistas en Betsaida
149. La Segunda Gira de Predicación
150. La Tercera Gira de Predicación
151. La Estadía y la Enseñanza Junto al Mar
152. Los Acontecimientos que Condujerona la Crisis de Capernaum
153. La Crisis en Capernaum
154. Los Últimos Días en Capernaum
155. La Huida por la Galilea del Norte
156. La Estadía en Tiro y Sidón
157. En Cesarea de Filipo
158. El Monte de la Transfiguración
159. La Gira por la Decápolis
160. Rodán de Alejandría
161. Las Conversaciones Ulteriores con Rodán
162. En la Fiesta de los Tabernáculos
163. La Ordenación de los Setenta en Magadán
164. En la Fiesta de la Consagración del Templo
165. Comienza la Misión de Perea
166. La Última Visita al Norte de Perea
167. La Visita a Filadelfia
168. La Resurrección de Lázaro
169. La Última Enseñanza en Pella
170. El Reino del Cielo
171. Camino a Jerusalén
172. La Entrada a Jerusalén
173. El Lunes en Jerusalén
174. Martes por la Mañana en el Templo
175. El Último Discurso en el Templo
176. El Anochecer del Martes en el Monte de los Olivos
177. El Miércoles, Día de Descanso
178. El Último Día en el Campamento
179. La Última Cena
180. El Discurso de Despedida
181. Las Advertencias y Admoniciones Finales
182. En Getsemaní
183. La Traición y el Arresto de Jesús
184. Ante el Tribunal del Sanedrín
185. El Juicio Ante Pilato
186. Poco Antes de la Crucifixión
187. La Crucifixión
188. El Período en la Tumba
189. La Resurrección
190. Las Apariciones Morontiales de Jesús
191. Las Apariciones a los Apóstoles y a Otros Líderes
192. Las Apariciones en Galilea
193. Las Apariciones Finales y la Ascensión
194. El Advenimiento del Espíritu de la Verdad
195. Después de Pentecostés
196. La Fe de Jesús

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    Posted July 18, 2010

    El Libro de Urantia: No es simplemente un libro.... es "El Libro" o mejor dicho "El Libro de Libros."

    El Libro de Urantia es perfecto para todos los seres humanos amantes de la verdad que no descansan en su busqueda de la verdad. Se requiere ser visionario, tener un muy amplio criterio y fuerte deseo de ir mas alla de algunos conceptos establecidos para dar paso a nuevas y ampliadas posibilidades asi como anhelo de un mejor y mas elevado modo de pensamiento.
    Es una sublime invitacion a romper las barreras que separan a la ciencia de la religion. La fuente de ambas es la misma, solo hay una. El proceso para unificarlas requiere conocimiento y experiencia, requiere conciencia y discernimiento, requiere amor y entrega. Dicha separacion solo nace de la inmadurez, un poco provocada y tambien un poco logica por la que atraviesa nuestro mundo. Somos un mundo nuevo y diferente. Un mundo en proceso de encontrar la luz y la verdadera vida.
    Contamos con el mejor aliado: nuestro amado Creador. No se puede negar su presencia solo porque no es visible. No poder verlo de ningun modo niega su existencia. En nuestro mundo no se conocen todas las formas de energia, Las posibilidades son enormes para nuestros ojos.
    Solo hay que buscar. Se dice que el que busca encuentra......
    Pues bien, en El Libro de Urantia se encuentra todo; absolutamente todo aquello que nuestra mente puede empezar a entender. Ahi esta la pauta para la gran aventura que resulta en el verdadero crecimiento y el entendimiento del proceso de vida en todas sus formas.
    Cualquier persona que tenga el coraje de leer el nada facil pero maravilloso Libro de Urantia nunca volvera a sentirse igual. Ese cambio de, simplemente pasar por la vida, a vivir en la conciencia de tener la vida marca la gran diferencia.
    La informacion ha estado aqui a nuestro alcance, pero en El Libro de Urantia estan los espacios no entendidos. Todos los detalles explicados con autoridad y mucha dedicacion, con ternura y entrega. Leerlo nos hara sentir el amor en toda su presencia y autoridad infinita y nos motivara a cambiar y del mismo modo buscar a la amorosa personalidad de la cual los mortales nos derivamos.

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  • Anonymous

    Posted April 30, 2013

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