El libro de URANTIA: Parte I, El Universo Central y Los Superuniverson; Parte II, El Universo Local; Parte III, La Historia de Urantia; Parte IV, La Vida y Las Ensenanzas de Jesus

Overview

Amor
El amor es verdaderamente contagioso y eternamente creativo. [p2018] "Dedica tu vida a la demostración de que el amor es la cosa más grande del mundo.” [p2047] "El amor es el antecesor de toda bondad espiritual, la esencia de lo verdadero y de lo bello.” [p2047] El amor del Padre puede llegar a ser real para el hombre mortal sólo al pasar a través de la personalidad del hombre cuando a su vez dona ese amor a sus semejantes. [p1289] El secreto de una civilización mejor está ...

See more details below
Hardcover (Third Edition)
$22.17
BN.com price
(Save 11%)$24.95 List Price

Pick Up In Store

Reserve and pick up in 60 minutes at your local store

Other sellers (Hardcover)
  • All (10) from $12.04   
  • New (6) from $12.04   
  • Used (4) from $16.59   
Sending request ...

Overview

Amor
El amor es verdaderamente contagioso y eternamente creativo. [p2018] "Dedica tu vida a la demostración de que el amor es la cosa más grande del mundo.” [p2047] "El amor es el antecesor de toda bondad espiritual, la esencia de lo verdadero y de lo bello.” [p2047] El amor del Padre puede llegar a ser real para el hombre mortal sólo al pasar a través de la personalidad del hombre cuando a su vez dona ese amor a sus semejantes. [p1289] El secreto de una civilización mejor está encerrado en las enseñanzas del Maestro sobre la buena voluntad del amor y la confianza mutua. [p2063]

Oración
La oración no es una técnica de escape de los conflictos sino más bien un estímulo para crecer al enfrentarse al conflicto mismo. [p1002] La sinceridad de cualquier oración asegura que será escuchada… [p1639] Dios responde a la oración del hombre dándole una mayor revelación de la verdad, una enaltecida apreciación de la belleza, y un concepto aumentado de la bondad. [p1002] [N]o olvidéis jamás que la oración de fe sincera es una fuerza poderosa para la promoción de la felicidad personal, del autocontrol individual, de la armonía social, del progreso moral y del logro espiritual. [p999]

Sufrimiento
Existe un gran y glorioso propósito en la marcha de los universos a través del espacio. [p 364] La mayor aflicción del cosmos consiste en jamás haber tenido aflicciones. Los mortales tan sólo aprenden la sabiduría a través de la experiencia de las tribulaciones. [p 556]

Ángeles
Los ángeles de todas las órdenes son personalidades definidas y altamente individualizadas. [p285] Los ángeles… conocen plenamente vuestras luchas morales y dificultades espirituales. Aman a los seres humanos, y tan sólo puede desprenderse el bien de vuestros esfuerzos por comprenderlos y amarlos. [p419]

Nuestro Destino Divino
Si eres un aprendiz voluntarioso, si quieres lograr niveles espirituales y alcanzar las alturas divinas, si sinceramente deseas alcanzar el objetivo eterno, entonces el Espíritu divino te guiará suave y amorosamente por el camino de la filiación y el progreso espiritual. [p381] Los que saben que Dios está entronizado en el corazón humano están destinados a hacerse semejantes a él —inmortales. [p1449] Dios no es sólo el determinador del destino; es el destino eterno del hombre. [p67]

Familia
Casi todo lo que es de valor duradero en la civilización tiene sus raíces en la familia. [p765] La familia es el logro puramente humano más elevado del hombre… [p939]

Fe
"… [E]sa fe les expandirá la mente, les ennoblecerá el alma, les reforzará la personalidad, les aumentará la felicidad, les profundizará la percepción espiritual, y aumentará su capacidad para amar y ser amados.” [p1766] "Ahora bien, no os equivoquéis, mi Padre siempre responderá a la más débil llama de fe.” [p1733]

Historia/Ciencia
La historia del ascenso del hombre a partir de las algas marinas hasta el señorío de la creación terrenal, es en efecto, un romance de la lucha biológica y de la supervivencia de la mente. [p731] Hace 2.500.000.000 de años…Urantia era una esfera bien desarrollada como de una décima parte de su masa… [p658] Hace 1.000.000.000 de años es la fecha en que de hecho comienza la historia de Urantia [Tierra]. [p660] Hace 450.000.000 de años aconteció la transición de la vida vegetal a la animal. [p669] Desde 1934 d. de J.C., retrocediendo al nacimiento de los primeros seres humanos, han pasado 993.419 años. [p707] Hace alrededor de 500.000 años… casi quinientos millones de seres humanos primitivos en la tierra… [p741] Arribaron Adán y Eva a Urantia, contando hacia atrás del año 1934, hace 37.848 años. [p828]

Read More Show Less

Product Details

  • ISBN-13: 9781883395032
  • Publisher: Urantia Foundation
  • Publication date: 11/1/1999
  • Language: Spanish
  • Edition description: Third Edition
  • Edition number: 5
  • Pages: 2097
  • Sales rank: 956,584
  • Product dimensions: 5.50 (w) x 8.38 (h) x 1.50 (d)

Read an Excerpt

Documento 1

El Padre Universal

(21.1) 1:0.1 EL Padre Universal es el Dios de toda la creación, la Primera Fuente y Centro de todas las cosas y todos los seres. Pensad primero en Dios como creador, luego, como controlador, y finalmente, como sustentador infinito. La verdad sobre el Padre Universal había comenzado a alborear sobre la humanidad cuando el profeta dijo: «Tú solo eres Dios; no hay nadie sino tú. Tú hiciste el cielo y el cielo de los cielos, con todo su ejército; tú los preservas y los controlas. Por los Hijos de Dios fueron hechos los universos. El Creador se cubre de luz como de vestidura y extiende los cielos como una cortina». Sólo el concepto del Padre Universal —un solo Dios en lugar de muchos dioses— permitió al hombre mortal comprender al Padre como creador divino y controlador infinito.

(21.2) 1:0.2 Las miríadas de sistemas planetarios se formaron para que finalmente las habitaran muchos tipos diferentes de criaturas inteligentes, seres que pudieran conocer a Dios, recibir el afecto divino, y amarle a su vez. El universo de universos es la obra de Dios y la morada de sus diversas criaturas. «Dios creó los cielos y formó la tierra; estableció el universo y no creó este mundo en vano; para que fuera habitado lo creó».

(21.3) 1:0.3 Todos los mundos esclarecidos reconocen y adoran al Padre Universal, el hacedor eterno y sustentador infinito de toda la creación. Las criaturas volitivas de universo tras universo han emprendido el largo, muy largo, viaje al Paraíso, que es el desafío fascinador de la aventura eterna de llegar a Dios el Padre. La meta trascendente de los hijos del tiempo es encontrar al Dios eterno, comprender la naturaleza divina, reconocer al Padre Universal. Las criaturas que conocen a Dios tienen una sola ambición suprema, un solo ardiente deseo, y ése es llegar —como son en sus esferas— a ser semejantes a como es él en su perfección paradisiaca de personalidad y en su esfera universal de supremacía recta. Del Padre Universal que habita la eternidad ha emanado el mandato supremo: «Sed vosotros perfectos, así como yo soy perfecto». En amor y misericordia, los mensajeros del Paraíso han llevado esta exhortación divina a través de las edades y a través de los universos, aún hasta llegar a las criaturas tan bajas de origen animal como lo son las razas humanas de Urantia.

(22.1) 1:0.4 Este magnífico mandato universal de esforzarse por alcanzar la perfección de la divinidad es el deber principal, y debería ser la más alta ambición, de toda la creación de criaturas forcejeantes del Dios de perfección. Esta posibilidad de alcanzar la perfección divina es el destino final y certero de todo progreso espiritual eterno del hombre.

(22.2) 1:0.5 Los mortales de Urantia dificilmente pueden esperar ser perfectos en el sentido infinito, pero es enteramente posible para los seres humanos, que comienzan como lo hacen en este planeta, alcanzar la meta excelsa y divina que el Dios infinito ha puesto para el hombre mortal; y cuando alcancen este destino estarán, en todo lo que corresponde a la autorrealización y alcance de la mente, tan pletóricos en su esfera de perfección divina como Dios mismo lo está en su esfera de infinidad y eternidad. Puede que tal perfección no sea universal en el sentido material, ni ilimitada en comprensión intelectual, ni final en experiencia espiritual, pero es final y completa en todos los aspectos finitos de divinidad de voluntad, perfección de motivación de personalidad, y conciencia de Dios.

(22.3) 1:0.6 Éste es el verdadero significado de ese mandato divino: «Sed perfectos, así como yo soy perfecto», que insta constantemente al hombre mortal hacia adelante y le atrae hacia adentro en esa larga y fascinadora lucha por alcanzar niveles cada vez más elevados de valores espirituales y auténticos significados de universo. Esta sublime búsqueda del Dios de los universos es la aventura suprema de los habitantes de todos los mundos del tiempo y el espacio.

1. El Nombre del Padre

(22.4) 1:1.1 A través de los universos, de todos los nombres por los que se conoce a Dios el Padre, los que se encuentran más frecuentemente son los que le designan como la Primera Fuente y Centro Universal. El Primer Padre se conoce por varios nombres en diferentes universos y en diferentes sectores del mismo universo. Los nombres que la criatura asigna al Creador dependen en gran medida del concepto que tiene la criatura acerca del Creador. La Primera Fuente y Centro Universal no se ha revelado nunca por su nombre, sólo por su naturaleza. Si creemos que somos los hijos de este Creador, sólo es natural que lleguemos a llamarle Padre. Pero éste es un nombre de nuestra propia elección, y parte del reconocimiento de nuestra relación personal con la Primera Fuente y Centro.

(22.5) 1:1.2 El Padre Universal nunca impone ninguna forma de reconocimiento arbitrario, de adoración formal, ni de servicio servil a las criaturas volitivas inteligentes de los universos. Los habitantes evolucionarios de los mundos del tiempo y el espacio deben por sí mismos —en su corazón— reconocerle, amarle, y voluntariamente adorarle. El Creador rehusa ejercer coerción o imponer la sumisión al libre albedrío espiritual de sus criaturas materiales. La afectuosa dedicación de la voluntad humana a hacer la voluntad del Padre es el regalo más selecto que el hombre puede hacer a Dios; en efecto, tal consagración de la voluntad de la criatura constituye la única dádiva posible de verdadero valor que puede hacer el hombre al Padre Paradisiaco. En Dios, el hombre vive, se mueve, y tiene su ser; no hay nada que el hombre pueda dar a Dios excepto esta elección de atenerse a la voluntad del Padre, y estas decisiones, efectuadas por las criaturas volitivas inteligentes de los universos, constituyen la realidad de esa adoración auténtica que es tan satisfactoria para la naturaleza del Padre Creador dominada por el amor.

(22.6) 1:1.3 Cuando hayáis obtenido verdaderamente conciencia de Dios, luego de descubrir realmente al Creador majestuoso y cuando comencéis a experimentar la comprensión de la presencia del controlador divino que en vosotros reside, entonces, según vuestro esclarecimiento y de acuerdo con la manera y método mediante los cuales revelan a Dios los Hijos divinos, encontraréis un nombre para el Padre Universal, que expresará adecuadamente vuestro concepto de la Primera Fuente y Centro. Así pues, en diferentes mundos y en varios universos, el Creador se reconoce por numerosos apelativos, que en espíritu de relación significan todos lo mismo, pero, en palabras y símbolos, cada nombre responde al grado, la profundidad, de su entronización en el corazón de sus criaturas de determinado dominio.

(23.1) 1:1.4 Cerca del centro del universo de universos, el Padre Universal suele conocerse por nombres que pueden considerarse representativos de la Primera Fuente. Más allá en los universos del espacio, los términos empleados para designar al Padre Universal significan más frecuentemente el Centro Universal. Aún más allá en la creación estelar, como en el mundo sede central de vuestro universo local, se le conoce como la Primera Fuente Creadora y el Centro Divino. En una constelación cercana, Dios se denomina el Padre de los Universos. En otro, el Sustentador Infinito, y hacia el este, el Controlador Divino. Él también ha sido designado como el Padre de las Luces, el Don de Vida, y el Único Todopotente.

(23.2) 1:1.5 En aquellos mundos en los que ha vivido una vida de otorgamiento un Hijo Paradisiaco, a Dios generalmente se le conoce por algún nombre indicativo de relación personal, afecto tierno, y devoción paterna. En la sede central de vuestra constelación se refieren a Dios como el Padre Universal y en diferentes planetas de vuestro sistema local de mundos habitados, es conocido alternativamente como el Padre de Padres, el Padre Paradisiaco, el Padre de Havona, y el Padre Espíritu. Los que conocen a Dios a través de las revelaciones de los otorgamientos de los Hijos Paradisiacos, ceden con el tiempo a la atracción sentimental de la relación conmovedora de la asociación de Creador—criatura, y se refieren a Dios como «nuestro Padre».

(23.3) 1:1.6 En un planeta de criaturas con sexo, en un mundo en el cual los impulsos de la emoción paternal son intrínsecos en el corazón de sus seres inteligentes, el término Padre se vuelve un nombre muy expresivo y apropiado para el Dios eterno. Él es mejor conocido, más universalmente reconocido, en vuestro planeta, Urantia, por el nombre de Dios. El nombre que se le dé es de poca importancia; lo significativo es que debéis conocerle y aspirar a ser semejante a él. Vuestros profetas de antaño le llamaron con verdad «el Dios sempiterno» y se refirieron a él como el que «mora en la eternidad».

2. La Realidad de Dios

(23.4) 1:2.1 Dios es realidad primordial en el mundo del espíritu; Dios es la fuente de la verdad en las esferas de la mente; Dios envía su sombra por todas partes de los reinos materiales. Para todas las inteligencias creadas, Dios es una personalidad, y para el universo de universos él es la Primera Fuente y Centro de la realidad eterna. Dios no es ni semejante al hombre ni a la máquina. El Padre Primero es espíritu universal, verdad eterna, realidad infinita, y personalidad paterna.

(23.5) 1:2.2 El Dios eterno es infinitamente más que realidad idealizada o el universo personalizado. Dios no es simplemente el deseo supremo del hombre, la búsqueda mortal objetivada. Tampoco es Dios meramente un concepto, el potencial de poder de la rectitud. El Padre Universal no es un sinónimo de naturaleza, tampoco es él la ley natural personificada. Dios es una realidad trascendente, no simplemente el concepto tradicional humano de los valores supremos. Dios no es una focalización psicológica de los significados espirituales, ni es la «la obra más noble del hombre». Dios puede ser cualquiera de estos conceptos o todos ellos en la mente de los hombres, pero él es aún más. Él es una persona salvadora y un Padre amante para todos los que disfrutan de paz espiritual en la tierra, y que anhelan experimentar la supervivencia de la personalidad en la muerte.

(24.1) 1:2.3 La actualidad de la existencia de Dios se demuestra en la experiencia humana por el hecho que él dentro de sí tiene la presencia divina, el Monitor espíritu enviado desde el Paraíso para residir en la mente mortal del hombre y allí ayudar a la evolución del alma inmortal de supervivencia eterna. Tres fenómenos experienciales revelan la presencia de este Ajustador divino en la mente humana:

(24.2) 1:2.4 1. La capacidad intelectual de conocer a Dios: conciencia de Dios.

(24.3) 1:2.5 2. El impulso espiritual de encontrar a Dios: búsqueda de Dios.

(24.4) 1:2.6 3. El anhelo de la personalidad de ser como Dios: el deseo plenamente sincero de hacer la voluntad del Padre.

(24.5) 1:2.7 La existencia de Dios jamás puede probarse por experimentos científicos ni por la pura razón de la deducción lógica. Dios se puede realizar sólo en los dominios de la experiencia humana; sin embargo, el verdadero concepto de la realidad de Dios es razonable para la lógica, plausible para la filosofía, esencial para la religión, e indispensable para toda esperanza de supervivencia de la personalidad.

(24.6) 1:2.8 Los que conocen a Dios han experimentado el hecho de su presencia; tales mortales conocedores de Dios poseen en su experiencia personal la única prueba positiva de la existencia del Dios viviente la cual puede ofrecer un ser humano a otro. La existencia de Dios está totalmente más allá de toda posibilidad de demostración salvo por el contacto entre la conciencia de Dios en la mente humana y la presencia de Dios en la forma del Ajustador del Pensamiento que mora en el intelecto mortal y que es otorgado al hombre como la dádiva gratuita del Padre Universal.

(24.7) 1:2.9 En teoría vosotros podéis pensar en Dios como el Creador, y él es el Creador personal del Paraíso y del universo central de perfección, pero los universos del tiempo y el espacio son todos creados y organizados por el cuerpo paradisiaco de los Hijos Creadores. El Padre Universal no es el creador

Read More Show Less

Table of Contents

PARTE I.

El Universo Central y los Superuniversos

Documento . Título . Autor

000. Prólogo . Consejero Divino

001. El Padre Universal . Consejero Divino

002. La Naturaleza de Dios . Consejero Divino

003. Los Atributos de Dios . Consejero Divino

004. La Relación de Dios con el Universo . Consejero Divino

005. La Relación de Dios con el Individuo . Consejero Divino

006. El Hijo Eterno . Consejero Divino

007. La Relación del Hijo Eterno con el Universo . Consejero Divino

008. El Espíritu Infinito . Consejero Divino

009. La Relación del Espíritu Infinito con el Universo . Consejero Divino

010. La Trinidad del Paraíso . Censor Universal

011. La Isla Eterna del Paraíso . Perfeccionador de la Sabiduría

012. El Universo de los Universos . Perfeccionador de la Sabiduría

013. Las Esferas Sagradas del Paraíso . Perfeccionador de la Sabiduría

014. El Universo Central y Divino . Perfeccionador de la Sabiduría

015. Los Siete Superuniversos . Censor Universal

016. Los Siete Espíritus Rectores . Censor Universal

017. Los Siete Grupos de Espíritus Supremos Consejero Divino . Consejero Divino

018. Las Personalidades Supremas Trinitarias . Consejero Divino

019. Los Seres Coordinados de Origen en la Trinidad . Consejero Divino

020. Los Hijos de Dios Paradisiacos . Perfeccionador de la Sabiduría

021. Los Hijos Creadores Paradisiacos . Perfeccionador de la Sabiduría

022. Los Hijos de Dios Trinidizados . Mensajero Poderoso

023. Los Mensajeros Solitarios . Consejero Divino

024. Las Personalidades Más Elevadas del Espíritu Infinito . Consejero Divino

025. Las Huestes de Mensajeros del Espacio . Un Elevado en Autoridad

026. Los Espíritus Ministrantes del Universo Central . Perfeccionador de la Sabiduría

027. El Ministerio de los Supernafines Primarios . Perfeccionador de la Sabiduría

028. Los Espíritus Ministrantes de los Superuniversos . Mensajero Poderoso

029. Los Directores del Poder Universal . Censor Universal

030. Las Personalidades del Gran Universo . Mensajero Poderoso

031. El Cuerpo de la Finalidad . Consejero Divino y Un Sin Nombre ni Número

PARTE II.

El Universo Local

Documento . Título . Autor

032. La Evolución de los Universos Locales . Mensajero Poderoso

033. La Administración del Universo Local . Jefe de los Arcángeles

034. El Espíritu Materno del Universo Local . Mensajero Poderoso

035. Los Hijos de Dios de los Universos Locales . Jefe de los Arcángeles

036. Los Portadores de Vida . Hijo Vorondadek

037. Las Personalidades del Universo Local . Estrella Vespertina

038. Los Espíritus Ministrantes del Universo Local . Melquisedek

039. Las Huestes Seráficas . Melquisedek

040. Los Hijos de Dios Ascendentes . Mensajero Poderoso

041. Los Aspectos Físicos del Universo Local . Arcángel

042. La Energía — La Mente y la Materia . Mensajero Poderoso

043. Las Constelaciones . Malavatia Melquisedek

044. Los Artesanos Celestiales . Arcángel

045. La Administración del Sistema Local . Melquisedek

046. La Sede Central del Sistema Local . Arcángel

047. Los Siete Mundos de Estancia . Estrella Vespertina

048. La Vida Morontial . Arcángel

049. Los Mundos Habitados . Melquisedek

050. Los Príncipes Planetarios . Lanonandek Secundario

051. Los Adanes Planetarios . Lanonandek Secundario

052. Las Épocas Planetarias de los Mortales . Mensajero Poderoso

053. La Rebelión de Lucifer . Manovandet Melquisedek

054. Los Problemas de la Rebelión de Lucifer . Mensajero Poderoso

055. Las Esferas de Luz y Vida . Mensajero Poderoso

056. Unidad Universal . Mensajero Poderoso y Machiventa Melquisedek

PARTE III.

La Historia de Urantia

Documento . Título . Autor

057. El Origen de Urantia . Portador de Vida

058. El Establecimiento de la Vida en Urantia . Portador de Vida

059. La Era de la Vida Marina en Urantia . Portador de Vida

060. Urantia Durante la Era Primitiva de la Vida Terrestre . Portador de Vida

061. La Era de los Mamíferos en Urantia . Portador de Vida

062. Las Razas Protohumanas del Hombre Primitivo . Portador de Vida

063. La Primera Familia Humana . Portador de Vida

064. Las Razas Evolucionarias de Color . Portador de Vida

065. La Supervisión de la Evolución . Portador de Vida

066. El Príncipe Planetario de Urantia . Melquisedek

067. La Rebelión Planetaria . Melquisedek

068. Los Albores de la Civilización . Melquisedek

069. Las Instituciones Humanas Primitivas . Melquisedek

070. La Evolución del Gobierno Humano . Melquisedek

071. El Desarrollo del Estado . Melquisedek

072. El Gobierno de un Planeta Vecino . Melquisedek

073. El Jardín del Edén . Solonia

074. Adán y Eva . Solonia

075. La Falta de Adán y Eva . Solonia

076. El Segundo Jardín . Solonia

077. Los Seres Intermedios . Arcángel

078. La Raza Violeta Después de los Días de Adán . Arcángel

079. La Expansión Andita en el Oriente . Arcángel

080. La Expansión Andita en el Occidente . Arcángel

081. El Desarrollo de la Civilización Moderna . Arcángel

082. La Evolución del Matrimonio . Jefe de los Serafines

083. La Institución del Matrimonio . Jefe de los Serafines

084. Matrimonio y Vida Familiar . Jefe de los Serafines

085. Los Orígenes de la Adoración . Estrella Vespertina

086. La Evolución Primitiva de la Religión . Estrella Vespertina

087. Los Cultos a los Fantasmas . Estrella Vespertina

088. Los Fetiches, los Amuletos y la Magia . Estrella Vespertina

089. El Pecado, el Sacrificio y la Expiación . Estrella Vespertina

090. El Shamanismo — Los Curanderos y los Sacerdotes . Melquisedek

091. La Evolución de la Oración . Jefe de los seres intermedios

092. La Evolución Ulterior de la Religión . Melquisedek

093. Maquiventa Melquisedek . Melquisedek

094. Las Enseñanzas de Melquisedek en el Oriente . Melquisedek

095. T095. Las Enseñanzas de Melquisedek en el Levante . Melquisedek

096. Yahvé — El Dios de los Hebreos . Melquisedek

097. Evolución del Concepto de Dios Entre los Hebreos . Melquisedek

098. Las Enseñanzas de Melquisedek en el Occidente . Melquisedek

099. Los Problemas Sociales de la Religión . Melquisedek

100. La Religión en la Experiencia Humana . Melquisedek

101. La Verdadera Naturaleza de la Religión . Melquisedek

102. Los Cimientos de la Fe Religiosa . Melquisedek

103. La Realidad de la Experiencia Religiosa . Melquisedek

104. El Crecimiento del Concepto de la Trinidad . Melquisedek

105. La Deidad y la Realidad . Melquisedek

106. Los Niveles de la Realidad en el Universo . Melquisedek

107. El Origen y la Naturaleza de los Ajustadores del Pensamiento . Mensajero Solitario

108. La Misión y el Ministerio de los Ajustadores del Pensamiento . Mensajero Solitario

109. La Relación de los Ajustadores con las Criaturas del Universo . Mensajero Solitario

110. La Relación de los Ajustadores con los Seres Mortales . Mensajero Solitario

111. El Ajustador y el Alma . Mensajero Solitario

112. La Sobrevivencia de la Personalidad . Mensajero Solitario

113. Los Guardianes Seráficos del Destino . Jefe de los Serafines

114. El Gobierno Planetario Seráfico . Jefe de los Serafines

115. El Ser Supremo . Mensajero Poderoso

116. El Supremo Todopoderoso . Mensajero Poderoso

117. Dios el Supremo . Mensajero Poderoso

118. El Supremo y el Ultimo — El Tiempo y el Espacio . Mensajero Poderoso

119. Los Autootorgamientos de Cristo Micael . Jefe, Estrellas Vespertinas

PARTE IV.

La Vida y las Enseñanzas de Jesus

Documento . Título . Autor

120. El Autootorgamiento de Micael en Urantia . Mantutia Melquisedek

121. Los Tiempos del Autootorgamiento de Micael . Comisión de Seres Intermedios

122. El Nacimiento y la Infancia de Jesús . Comisión de Seres Intermedios

123. La Infancia de Jesús . Comisión de Seres Intermedios

124. La Niñez Posterior de Jesús . Comisión de Seres Intermedios

125. Jesús en Jerusalén . Comisión de Seres Intermedios

126. Los Dos Años Cruciales . Comisión de Seres Intermedios

127. Los Años de la Adolescencia . Comisión de Seres Intermedios

128. Los Primeros Años de la Vida Adulta de Jesús . Comisión de Seres Intermedios

129. La Vida Adulta de Jesús . Comisión de Seres Intermedios

130. En el Camino a Roma . Comisión de Seres Intermedios

131. Las Religiones del Mundo . Comisión de Seres Intermedios

132. La Estadía en Roma . Comisión de Seres Intermedios

133. El Regreso de Roma . Comisión de Seres Intermedios

134. Los Años de Transición . Comisión de Seres Intermedios

135. Juan el Bautista . Comisión de Seres Intermedios

136. El Bautismo y los Cuarenta Días . Comisión de Seres Intermedios

137. El Tiempo de Espera en Galilea . Comisión de Seres Intermedios

138. La Capacitación de los Mensajeros del Reino . Comisión de Seres Intermedios

139. Los Doce Apóstoles . Comisión de Seres Intermedios

140. La Ordenación de los Doce . Comisión de Seres Intermedios

141. El Comienzo de la Obra Pública . Comisión de Seres Intermedios

142. La Pascua en Jerusalén . Comisión de Seres Intermedios

143. De Paso por Samaria . Comisión de Seres Intermedios

144. En Gilboa y en la Decápolis . Comisión de Seres Intermedios

145. Cuatro Días Memorables en Capernaum . Comisión de Seres Intermedios

146. La Primera Gira de Predicación en Galilea . Comisión de Seres Intermedios

147. El Interludio en Jerusalén . Comisión de Seres Intermedios

148. La Capacitación de los Evangelistas en Betsaida . Comisión de Seres Intermedios

149. La Segunda Gira de Predicación . Comisión de Seres Intermedios

150. La Tercera Gira de Predicación . Comisión de Seres Intermedios

151. La Estadía y la Enseñanza Junto al Mar . Comisión de Seres Intermedios

152. Los Acontecimientos que Condujerona la Crisis de Capernaum . Comisión de Seres Intermedios

153. La Crisis en Capernaum . Comisión de Seres Intermedios

154. Los Últimos Días en Capernaum . Comisión de Seres Intermedios

155. La Huida por la Galilea del Norte . Comisión de Seres Intermedios

156. La Estadía en Tiro y Sidón . Comisión de Seres Intermedios

157. En Cesarea de Filipo . Comisión de Seres Intermedios

158. El Monte de la Transfiguración . Comisión de Seres Intermedios

159. La Gira por la Decápolis . Comisión de Seres Intermedios

160. Rodán de Alejandría . Comisión de Seres Intermedios

161. Las Conversaciones Ulteriores con Rodán . Comisión de Seres Intermedios

162. En la Fiesta de los Tabernáculos . Comisión de Seres Intermedios

163. La Ordenación de los Setenta en Magadán . Comisión de Seres Intermedios

164. En la Fiesta de la Consagración del Templo . Comisión de Seres Intermedios

165. Comienza la Misión de Perea . Comisión de Seres Intermedios

166. La Última Visita al Norte de Perea . Comisión de Seres Intermedios

167. La Visita a Filadelfia . Comisión de Seres Intermedios

168. La Resurrección de Lázaro . Comisión de Seres Intermedios

169. La Última Enseñanza en Pella . Comisión de Seres Intermedios

170. El Reino del Cielo . Comisión de Seres Intermedios

171. Camino a Jerusalén . Comisión de Seres Intermedios

172. La Entrada a Jerusalén . Comisión de Seres Intermedios

173. El Lunes en Jerusalén . Comisión de Seres Intermedios

174. Martes por la Mañana en el Templo . Comisión de Seres Intermedios

175. El Último Discurso en el Templo . Comisión de Seres Intermedios

176. El Anochecer del Martes en el Monte de los Olivos . Comisión de Seres Intermedios

177. El Miércoles, Día de Descanso . Comisión de Seres Intermedios

178. El Último Día en el Campamento . Comisión de Seres Intermedios

179. La Última Cena . Comisión de Seres Intermedios

180. El Discurso de Despedida . Comisión de Seres Intermedios

181. Las Advertencias y Admoniciones Finales . Comisión de Seres Intermedios

182. En Getsemaní . Comisión de Seres Intermedios

183. La Traición y el Arresto de Jesús . Comisión de Seres Intermedios

184. Ante el Tribunal del Sanedrín . Comisión de Seres Intermedios

185. El Juicio Ante Pilato . Comisión de Seres Intermedios

186. Poco Antes de la Crucifixión . Comisión de Seres Intermedios

187. La Crucifixión . Comisión de Seres Intermedios

188. El Período en la Tumba . Comisión de Seres Intermedios

189. La Resurrección . Comisión de Seres Intermedios

190. Las Apariciones Morontiales de Jesús . Comisión de Seres Intermedios

191. Las Apariciones a los Apóstoles y a Otros Líderes . Comisión de Seres Intermedios

Read More Show Less

Customer Reviews

Be the first to write a review
( 0 )
Rating Distribution

5 Star

(0)

4 Star

(0)

3 Star

(0)

2 Star

(0)

1 Star

(0)

Your Rating:

Your Name: Create a Pen Name or

Barnes & Noble.com Review Rules

Our reader reviews allow you to share your comments on titles you liked, or didn't, with others. By submitting an online review, you are representing to Barnes & Noble.com that all information contained in your review is original and accurate in all respects, and that the submission of such content by you and the posting of such content by Barnes & Noble.com does not and will not violate the rights of any third party. Please follow the rules below to help ensure that your review can be posted.

Reviews by Our Customers Under the Age of 13

We highly value and respect everyone's opinion concerning the titles we offer. However, we cannot allow persons under the age of 13 to have accounts at BN.com or to post customer reviews. Please see our Terms of Use for more details.

What to exclude from your review:

Please do not write about reviews, commentary, or information posted on the product page. If you see any errors in the information on the product page, please send us an email.

Reviews should not contain any of the following:

  • - HTML tags, profanity, obscenities, vulgarities, or comments that defame anyone
  • - Time-sensitive information such as tour dates, signings, lectures, etc.
  • - Single-word reviews. Other people will read your review to discover why you liked or didn't like the title. Be descriptive.
  • - Comments focusing on the author or that may ruin the ending for others
  • - Phone numbers, addresses, URLs
  • - Pricing and availability information or alternative ordering information
  • - Advertisements or commercial solicitation

Reminder:

  • - By submitting a review, you grant to Barnes & Noble.com and its sublicensees the royalty-free, perpetual, irrevocable right and license to use the review in accordance with the Barnes & Noble.com Terms of Use.
  • - Barnes & Noble.com reserves the right not to post any review -- particularly those that do not follow the terms and conditions of these Rules. Barnes & Noble.com also reserves the right to remove any review at any time without notice.
  • - See Terms of Use for other conditions and disclaimers.
Search for Products You'd Like to Recommend

Recommend other products that relate to your review. Just search for them below and share!

Create a Pen Name

Your Pen Name is your unique identity on BN.com. It will appear on the reviews you write and other website activities. Your Pen Name cannot be edited, changed or deleted once submitted.

 
Your Pen Name can be any combination of alphanumeric characters (plus - and _), and must be at least two characters long.

Continue Anonymously
Sort by: Showing all of 2 Customer Reviews
  • Anonymous

    Posted October 22, 2011

    No text was provided for this review.

  • Anonymous

    Posted February 17, 2010

    No text was provided for this review.

Sort by: Showing all of 2 Customer Reviews

If you find inappropriate content, please report it to Barnes & Noble
Why is this product inappropriate?
Comments (optional)