El Tercer Jesús: El Cristo que no podemos ignorar

El Tercer Jesús: El Cristo que no podemos ignorar

by Deepak Chopra
     
 

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¿Quién es Jesucristo?En El tercer Jesús, Deepak Chopra, el líder espiritual y autor de grandes éxitos literarios, nos da una respuesta que, además de edificante, desafía las creencias actuales y da una perspectiva nueva de lo que Jesús puede enseñarnos a todos.No hay un solo Jesús, escribe Chopra, sino tres. EnSee more details below

Overview

¿Quién es Jesucristo?En El tercer Jesús, Deepak Chopra, el líder espiritual y autor de grandes éxitos literarios, nos da una respuesta que, además de edificante, desafía las creencias actuales y da una perspectiva nueva de lo que Jesús puede enseñarnos a todos.No hay un solo Jesús, escribe Chopra, sino tres. En primer lugar, hay un Jesús histórico, el hombre de carne y hueso que vivió hace dos mil años y cuyas enseñanzas constituyen la base de la teología y del pensamiento cristianos. El segundo Jesús es el hijo de Dios, que ha llegado a encarnar una religión institucionalizada con devotos creyentes. Y detrás de esas dos imágenes se encuentra el tercer Jesús, el Cristo cósmico, el guía espiritual cuyas enseñanzas se dirigen a toda la humanidad. Es el Jesús que habla a los individuos que desean encontrar a Dios como experiencia personal y alcanzar la iluminación espiritual.Al interpretar el Nuevo Testamento de una nueva manera, y al volver a lo esencial del mensaje de Jesús, El tercer Jesús puede realmente transformar nuestras vidas y a la humanidad.

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Editorial Reviews

From the Publisher
“Un libro destinado a provocar a la vez admiración y condena”. —Harvey Cox, Profesor Hollis de Divinidad en la Universidad de Harvard y autor de When Jesus Came to Harvard“En este libro, un hombre que se ha formado en las religiones de Oriente presenta a Occidente a un Jesús que hemos perdido o que nunca hemos conocido”.—John Shelby Spong, autor de Jesus for the Non-Religious "En este fascinante estudio sobre las enseñanzas de Jesús, Deepak Chopra libera amablemente de la teología dogmática a este maestro espiritual sumamente evolucionado, luz del mundo e hijo de Dios".—Hermana Judian Breitenbach"Este libro contribuye a remediar la escisión entre Oriente y Occidente, subrayando que sólo existe una sabiduría y que ésta exige grandes esfuerzos de nuestra parte, sin importar la tradición de la que provengamos".—Dr. Matthew Fox, autor de One River, Many Wells:Wisdom Springing from Global Faiths"En su original reconstrucción del sentido íntimo de los Evangelios, Deepak Chopra nos recuerda aquel tercer Jesús, el maestro iluminado del conocimiento de Dios. Inquietará las mentes de los ortodoxos, y deleitará el espíritu de los místicos y los cristianos progresistas".—Sam Keen, filósofo y autor de Sightings:Extraordinary Encounters with Ordinary Birds"Un testimonio del carácter inagotable de la figura de Jesús: hombre sabio, reformador social, defensor de los pobres y, para algunos, Mesías".—Rev. Patricia E. de Jong, Pastora Rectora, First Congregational Church of Berkeley, California"El Dr. Chopra se sirve brillantemente de las palabras de Jesús para demostrar que su misión básica y su ética del amor nació de su conciencia de Dios". —Rev. Edward J. Ruetz"La obra de Chopra enfoca con claridad las enseñanzas de Jesús con una percepción maravillosa y moderna desde el pensamiento de Oriente y Occidente".—Ben Christensen, Decano del San Diego School of Christian Studies"Una mirada perceptiva y clarificadora sobre la vida de uno de los maestros espirituales más radicales que el mundo haya conocido".—Michael Bernard Beckwith, autor de Inspirations of the Heart, 40 Day Mind Fast Soul Feast, y A Manifesto of Peace"En El tercer Jesús, Deepak Chopra despliega para nosotros el espíritu de Jesús y, con una reverencia que es a la vez sencilla y profunda, vuelve dicho espíritu asequible para nosotros en nuestras vidas cotidianas".—Padre Paul Keenan, presentador de As You Think"Chopra rescata a Jesús de la confusión de las escuelas de interpretación bíblica que no dejan de proliferar. Resuelve las contradicciones de las palabras de Jesús, agudiza nuestro entendimiento de sus enseñanzas y nos orienta para llevarlas a la práctica... Es un libro para leer, releer e incorporar en nuestra propia vida". —Dra. Bonnie Bobzien, San Diego School of Christian Studies

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Product Details

ISBN-13:
9781933499673
Publisher:
FonoLibro Inc.
Publication date:
06/24/2008
Edition description:
Spanish-language Edition
Pages:
6
Sales rank:
1,351,917
Product dimensions:
5.00(w) x 5.90(h) x 0.60(d)

Read an Excerpt

Redimir al redentorjJesús se encuentra en apuros. Hoy en día, cuando la gente le adora —o incluso cuando pronuncia su nombre— no es probable que el objeto de tal devoción sea quien ellos creen. Con el tiempo se ha creado un Jesús mitológico. Ha servido para dividir pueblos y naciones. Ha conducido a guerras destructivas en nombre de fantasías religiosas. El legado del amor que encontramos en el Nuevo Testamento ha sido mancillado por expresiones de intolerancia y prejuicios que hubiesen horrorizado a Jesús. Lo más triste es que los que alzaron las armas en nombre del amor se han apoderado de sus enseñanzas.Hace poco, un católico no practicante me comentó: «En ocasiones siento cierta presión social para que regrese a mi fe, pero estoy muy afectado. ¿Puedo amar una religión que llama pecadores a los homosexuales pero que oculta a pedófilos entre su clero? Ayer, cuando iba al trabajo en el coche, escuché una canción que decía: “Jesús caminó sobre las aguas cuando en realidad debería haberlas surfeado”, y ¿sabes qué?, me reí. De joven jamás lo habría. Ahora solo siento una levísima punzada de culpa».Allí donde mires, una nube de confusión se cierne sobre el mensaje de Jesús. Para atravesarla hay que especificar a quién nos referimos cuando hablamos de Jesús. Hay un Jesús histórico, acerca del que sabemos muy poco. Hay otro Jesús del que se ha apoderado el cristianismo; fue creado por la Iglesia para satisfacer sus intereses. El tercer Jesús, sobre el que trata este libro, es tan desconocido que ni los más devotos cristianos sospechan de su existencia. Y sin embargo ese es el Cristo que no podemos —no debemos— ignorar.El primer Jesús fue un rabino que hace muchos siglos vagó por las costas del norte de Galilea obrando milagros. Este Jesús todavía parece tan cercano que casi se le podría tocar. Lo imaginamos vestido de manera sencilla pero envuelto por un halo de gloria. Fue amable, sereno, pacífico, cariñoso y sin embargo ocultaba profundos misterios.Sin embargo, ese Jesús ha desaparecido, barrido por la historia. Sigue presente como un fantasma, como una proyección de todas las cualidades ideales que deseamos tener pero de las que desgraciadamente carecemos. ¿Por qué no pudo haber existido una persona por entero cariñosa, compasiva y humilde? Si la llamamos Jesús y la situamos hace miles de años resulta posible. (Para los orientales su nombre podría ser Buda, pero el hombre es igual de mítico y encarna asimismo nuestras carencias.)El primer Jesús no es por entero coherente, tal como demuestra una lectura atenta de los Evangelios. Si realmente era por entero pacífico, ¿por qué proclamó: «No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada»? (Mateo 10, 34). Si realmente era por entero cariñoso, ¿por qué dijo: «Y al siervo inútil arrojado a las tinieblas de afuera; allí será el llorar y el crujir de dientes»? (Mateo 25, 30). (En ocasiones la traducción es aún más severa, y Jesús ordena arrojar al infierno al «esclavo despreciable».) Si Jesús era humilde, ¿por qué decía que gobernaba sobre la tierra por encima de cualquier rey? El Jesús histórico fue, cuanto menos, un hombre de desconcertantes contradicciones.Sin embargo, cuantas más contradicciones descubrimos, menos mítica se nos presenta su figura. El hombre de carne y hueso barrido por la historia debió de ser extraordinariamente humano. Para ser divino primero hay que ser rico en todas las cualidades humanas. Como dijo un famoso maestro espiritual indio: «El grado de iluminación se mide por lo cómodo que uno se sienta con sus contradicciones».Sin embargo, millones de personas adoran a otro Jesús, uno que jamás existió, que ni siquiera se siente deudor de la destilada esencia del primer Jesús.Es el Jesús que han construido los teólogos y los eruditos a lo largo de miles de años. Es el Espíritu Santo, la Santísima Trinidad, el origen de unos sacramentos y más oraciones desconocidos por Jesús cuando habitó la tierra. Es también el Príncipe de la Paz en cuyo nombre se han desencadenado sangrientas guerras. No se puede aceptar a este segundo Jesús sin haber aceptado antes la teología. La teología fluctúa con la marea de los asuntos de la humanidad. Pero, para comenzar, la metafísica resulta tan compleja que contradice la simplicidad de las palabras de Jesús. ¿Habría debatido con religiosos eruditos sobre el significado de la Eucaristía? ¿Habría apoyado una doctrina que proclama que los niños están condenados hasta que se los bautiza?El segundo Jesús nos adentra en el laberinto teológico sin una salida clara. Se convirtió en la base de una religión que ha dado lugar a unas veinte mil sectas, las cuales se dedican a discutir hasta la saciedad sobre cada hilo de las vestimentas de un fantasma. Pero ¿existe alguna autoridad, por elevada que sea, que pueda informarnos sobre lo que Jesús habría pensado? ¿Acaso no resulta contradictorio sostener que Jesús fue una creación única —la única encarnación de Dios— y al mismo tiempo declararse capaz de leerle la mente en relación a cuestiones actuales? En su nombre, el cristianismo se pronuncia sobre la homosexualidad, el control de la natalidad y el aborto.Estas dos versiones de Jesús —tanto la esquemática figura histórica como la abstracta creación teológica— tienen para mí un componente trágico, pues las culpo de haber robado algo precioso: el Jesús que enseñó a sus seguidores a alcanzar la conciencia de Dios. Me gustaría ofrecer la posibilidad de que Jesús fuese, tal como proclamó, un verdadero salvador. No el auténtico salvador, no el único hijo de Dios. Más bien, Jesús personificó el nivel más elevado de la iluminación. Dedicó su breve vida adulta a describirlo, enseñarlo y transmitirlo a futuras generaciones.Jesús intentó salvar al mundo mostrando a los demás el camino hacia la conciencia de Dios.Tal interpretación del Nuevo Testamento no invalida al primer y al segundo Jesús. Sino que sirve para aclarar su figura. En lugar de historia perdida y teología compleja, el tercer Jesús ofrece una relación directa, personal y presente. Nuestro cometido consiste en ahondar en las Escrituras y demostrar que en ellas se halla un mapa que lleva a la iluminación. Me parece algo innegable; de hecho, se trata del mensaje de vida de los Evangelios. No nos referimos aquí a la fe tal como la define convencionalmente la religión. La fe convencional es lo mismo que creer, incluso cuando uno cree en lo imposible (Jesús caminando sobre las aguas), pero existe otra fe que nos permite alcanzar lo desconocido y lograr la transformación.Jesús habló de la necesidad de creer en él como camino hacia la salvación, pero esas palabras fueron puestas en su boca por seguidores que escribieron décadas después. El Nuevo Testamento es una interpretación de Jesús por parte de gente que se sintió renacida pero también abandonada. Según el cristianismo ortodoxo no serán abandonados para siempre, pues Jesús regresará en la Segunda Venida para reclamar a sus fieles. Pero la Segunda Venida ha tenido veinte siglos para producirse, los devotos esperan que tenga lugar cualquier día de estos y todavía está por llegar. El concepto de la Segunda Venida ha ejercido un efecto bastante destructivo en las intenciones de Jesús, ya que pospone lo que debería ocurrir en la actualidad. La Tercera Venida, alcanzar la conciencia de Dios mediante el esfuerzo personal, ocurre en el presente. Utilizo ese término como metáfora de un cambio en el estado de conciencia.Cuando Jesús regreseImagina por un momento que eres uno de los judíos pobres, pescadores, campesinos o jornaleros, que ha oído hablar de un rabino errante que promete el Cielo, no a los ricos y poderosos, sino a tus iguales, a la gente más humilde de la sociedad. Un día —supongamos que era un día seco y caluroso, y en el desierto hacía un sol abrasador— subes la colina situada al norte del lago interior conocido como mar de Galilea.En la cima de la colina, Jesús, sentado junto a sus más fieles seguidores, espera a que se haya congregado suficiente gente para empezar a predicar. A la sombra de los retorcidos olivos que salpican el paisaje bañado por el sol, tú también esperas. Jesús —conocido en hebreo como Jesse, un nombre bastante común— pronuncia un sermón que te impresiona; de hecho, te llega al alma. Promete que Dios te ama; es una afirmación directa, no te pide que cumplas las obligaciones de tu secta ni que respetes las antiguas y complejas leyes de los profetas. Es más, dice que Dios te quiere más a ti. En el mundo que vendrá, ustedes y los suyos recibirán las mayores recompensas, todo lo que les ha sido negado en este mundo.El idealismo de esas palabras roza la locura. Si Dios les ama tanto ¿por qué les atormenta con crueles conquistadores romanos? ¿Por qué permitió que les esclavizaran y les obligaran a trabajar duramente hasta el día de vuestra muerte? Los sacerdotes de Jerusalén lo han explicado infinidad de veces: en tanto que hijo de Adán, tus pecados te han conducido a una existencia desdichada, cargada de miserias y esfuerzos sin fin. Pero Jesús no menciona el pecado. Expande el amor de Dios hasta lo increíble. ¿Seguro que lo has entendido bien?Tú eres la luz del mundo. Deja que tu luz brille ante todos los hombres.Te compara con una ciudad situada en lo alto de una colina y cuyas brillantes luces impiden que permanezca oculta. Jamás te habían dicho algo ni remotamente parecido; ni siquiera tú te habías visto de esa manera.

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