El rostro de la traicion (Face of Betrayal)

El rostro de la traicion (Face of Betrayal)

3.8 171
by Lis Wiehl, April Henry
     
 

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Lis Wiehl, corresponsal jurídica de Fox News legal y ex fiscal federal ha creado una novela de suspense que es tan oportuna como los titulares de mañana.
Mientras estaba en casa pasando vacaciones navideñas, una asistente del Senado de 17 años saca a pasear a su perro y no vuelve más. La reportera Cassidy Shaw es la primera en

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Overview

Lis Wiehl, corresponsal jurídica de Fox News legal y ex fiscal federal ha creado una novela de suspense que es tan oportuna como los titulares de mañana.
Mientras estaba en casa pasando vacaciones navideñas, una asistente del Senado de 17 años saca a pasear a su perro y no vuelve más. La reportera Cassidy Shaw es la primera en dar la noticia. La resultante tormenta en los medios de comunicación rápidamente atrapa a la fiscal federal Allison Pierce y la agente especial del FBI Nicole Hedges. Las dos mujeres excepcionales son amigas de toda la vida de Cassidy. Al parecer la joven asistente estaba envuelta románticamente con un senador, el cual es ahora sospechoso de su desaparición.

Mientras las tres mujeres corren contra el tiempo para encontrar a la chica desaparecida,  Cassidy, Allison y Nicole luchan por localizarla antes de que sea demasiado tarde. El incremento de su participación emocional en esta investigación saca a relucir sus propios demonios internos y enemigos externos.

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Product Details

ISBN-13:
9781418560638
Publisher:
Grupo Nelson
Publication date:
05/03/2010
Series:
Triple Threat Series , #1
Sold by:
THOMAS NELSON
Format:
NOOK Book
Pages:
320
Sales rank:
815,907
File size:
795 KB

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EL ROSTRO DE LA TRAICIÓN

Una novela de La Triple Amenaza
By LIS WIEHL APRIL HENRY

Thomas Nelson

Copyright © 2010 Grupo Nelson
All right reserved.

ISBN: 978-1-60255-378-1


Chapter One

NOROESTE DE PORTLAND 13 de diciembre

-Vamos, Jalapeño!

Katie Converse tiró de la correa del perro. De mala gana, el chucho negro mezcla de labrador levantó el hocico y la siguió. Katie quería darse prisa, pero parecía que todo invitaba a Jalapeño a detenerse, olfatear y alzar la pata. Y no había tiempo para eso. Hoy no.

Ella había crecido a menos de tres kilómetros del lugar, pero esa tarde todo parecía diferente. Era invierno, de hecho, casi Navidad. Y ya no era la misma que la última vez que había estado allí, hacía menos de un mes. Entonces era una chiquilla jugando a ser mayor. Ahora era una mujer.

Al final encontró el punto de acuerdo. Todavía se sentía sacudida por lo que había dicho menos de dos horas antes. Lo que había exigido.

Ahora lo único que le quedaba era esperar. Y eso no era fácil para una impaciente joven de diecisiete años.

Escuchó pies que rozaban el suelo detrás de ella. Incapaz de reprimir una sonrisa, Katie pronunció su nombre mientras se daba la vuelta.

Al ver esa cara, Jalapeño gruñó con expresión de rabia.

PALACIO NACIONAL DE JUSTICIA MARK O. HATFIELD 14 de diciembre

Mientras caminaba hacia el estrado, la fiscal federal Allison Pierce se tocaba la crucecita de plata que le colgaba de una fina cadena. La llevaba oculta bajo su blusa de seda color crema, pero siempre estaba ahí, junto al corazón de Allison. Su padre se la había regalado al cumplir los dieciséis.

Allison iba ataviada con lo que ella consideraba su "uniforme" de juzgados, un traje azul marino con falda que, pese a la longitud de sus piernas, le llegaba por debajo de las rodillas. Esa mañana había doblegado sus rizos castaños en un moño bajo y se había puesto unos pequeños pendientes de plata. Tenía treinta y tres años, pero en los tribunales quería asegurarse de que nadie la tomara por una mujer joven o inexperta.

Respiró hondo y miró al juez Fitzpatrick.

-Señoría, solicito la sentencia máxima para Frank Archer. Este hombre planeó de manera fría, calculadora y alevosa el asesinato de su esposa. Si hubiera tratado con un verdadero asesino a sueldo en lugar de con un agente del FBI, Toni Archer estaría hoy muerta. De todos modos, hoy tiene que esconderse y teme por su vida.

Un año antes, Frank Archer había tenido lo que él explicó a sus amigos como un problema de metro sesenta: Toni. Ella quería el divorcio. Archer era ingeniero y se le daban bien las matemáticas. El divorcio significaba dividir sus bienes y pagar para la manutención de su hijo. Pero, ¿y si Toni muriese? Entonces Archer no solo se libraría de la sentencia de divorcio, sino que se beneficiaría de los trescientos mil dólares de la póliza del seguro de vida de Toni.

Archer le preguntó a un antiguo amigo de la secundaria (que resultó ser también un ex presidiario) si sabía de alguien que pudiera ayudarle. El colega encontró a Rod Emerick, pero Rod no era un asesino a sueldo: era agente del FBI. Archer convino encontrarse con Rod en una habitación de hotel, donde el FBI escondió dispositivos de vigilancia. En una furgoneta sin ventanillas aparcada afuera, Allison siguió los movimientos del monitor en blanco y negro, que ofrecía una imagen granulada, de mala calidad, esperando para dar la orden en cuanto tuvieran lo suficiente para realizar la detención. Apretando los dientes, había observado a Archer entregar una foto de Toni, su número de matrícula, su horario de trabajo y cinco mil dólares en billetes de cincuenta y cien. A veces podía entender a los acusados de crímenes pasionales, pero los asesinos movidos por la codicia la ponían enferma.

Dada la contundencia de las pruebas, Archer no había tenido más opción que reconocerse culpable. Ahora, al argumentar su solicitud de sentencia máxima, Allison no le pasó por alto ni una. Era bajo, con ralo cabello rubio y gafas. No parecía otra cosa que un asesino. Pero, después de cinco años como fiscal federal, Allison había aprendido que pocos asesinos lo parecían.

Después de concluir, regresó a la mesa de la fiscalía junto a Rod y escuchó la triste letanía de excusas del abogado defensor. Archer no sabía lo que estaba haciendo, estaba angustiado, sometido a un enorme estrés, sin poder dormir bien, y en ningún momento pretendió llegar hasta el final. Mentiras que todos los presentes podían distinguir con claridad.

-¿Hay algo más que quisiera decir antes de que el tribunal dicte sentencia? -le preguntó el juez Fitzpatrick a Archer.

Archer se puso en pie, con los ojos rebosando de lágrimas de cocodrilo.

-Lo siento, lo siento mucho. No hay palabras para expresar cómo me siento. Todo ha sido un enorme error. Yo quiero mucho a Toni.

Allison no se percató de estar meneando la cabeza hasta que sintió el mocasín del 45 de Rod tocando la punta de sus delicados zapatos de charol azul marino.

Se levantaron todos para oír la sentencia.

-Frank Archer, se ha reconocido usted culpable del cobarde y despreciable acto de preparar el asesinato de su esposa -dijo el juez Fitzpatrick con el rostro de piedra-. La sentencia de hoy debería transmitir un mensaje firme a los cobardes que creen que pueden esconderse pagando a un desconocido para que cometa un crimen. Por la presente le condeno a diez años por intento de asesinato a sueldo, seguidos de dos años de libertad vigilada.

Allison tuvo una sensación de alivio. Llevaba una racha excelente, pero el caso precedente en que había ejercido la acusación había sacudido su confianza. El novio violador había sido declarado inocente, lo que había dejado a su víctima conmocionada, asustada y furiosa; y le dejó a Allison un sentimiento de culpa que no había podido quitarse de encima en años. Por lo menos, ahora había hecho del mundo un lugar más seguro.

Un segundo después, se le vino abajo el buen humor.

-Ustedes tienen la culpa! -gritó Archer, pero no se dirigía a Toni. La ex esposa tenía demasiado miedo como para estar en la sala del tribunal. Señalaba a Allison y Rod.

-Me han tendido una trampa! -vociferaba Archer mientras lo sacaban a rastras de la sala de tribunal.

-No te preocupes -dijo Rod, acariciándole el brazo-. Lo vigilaremos.

Ella movió la cabeza y esbozó una sonrisa. Sí, había sentido una pizca de miedo, pero,¿iba a regresar el tipo dentro de diez años para vengarse?

Allison se quitó de encima los malos presagios y salió de ese palacio de justicia que los habitantes de Portland conocían como el edificio Maquinilla de Afeitar, por la forma del techo. Llamó a Toni para darle las buenas noticias. En el aparcamiento, sacó el llavero, presionó el mando de apertura del coche y se sentó al volante, todavía hablando. Solo después de haber recibido las gracias de Toni y de haberle dicho adiós se percató del periódico publicitario que le habían puesto bajo el limpiaparabrisas. Refunfuñando contra la publicidad chatarra, salió del coche y agarró el periódico gratuito.

Entonces lo desplegó.

La parte profesional de Allison comenzó inmediatamente a tomar nota. Nota uno: excepto en películas, nunca había visto una amenaza escrita con letras recortadas de una revista. Nota dos: ¿estaba tapando con sus propias huellas dactilares las de la persona que había hecho esto?

Pero el lado humano de Allison no podía menos que temblar. Con toda su capacidad de distanciamiento, no pudo aplastar el miedo que le entró al leer el mensaje.

Voy a violarte. Y te va a gustar. Y luego voy a cortarte en trocitos. Y me va a gustar.

MYSPACE.COM/THEDCPAGE Mejor no me dejes hablar con chicos 5 de septiembre

Hola! Soy ordenanza del Senado, en el Capitolio. Este blog tratará sobre mis experiencias aquí en el País de los Ordenanzas.

Washington DC está lleno de rascacielos, bocinas de taxi y una humedad que te hace sentir como tapada bajo una manta de vapor. Además, hay un olor de peste. Como a basura caliente.

Resulta que el Memorial de Vietnam, el Monumento a Washington y la estatua de Lincoln están un par de calles más allá. Mi madrastra, V, ha estado tratando de llevarme a todos los sitios famosos, y eso que cada dos fines de semana hay viajes solo para los ordenanzas. (Ahora está dormida y escribo esto en el cuarto de baño del hotel, que tiene conexión a Internet gratis.)

No puedo creer que haya estado lloviendo todo el tiempo entero que llevamos aquí. Por alguna razón, nunca pensé que llovería en DC. Por suerte, un tipo en la calle vendía paraguas.

Después de todas las visitas a lugares de interés, fuimos a la cena con el senador X. Él me consiguió este puesto de becaria, pero yo probablemente no le veré demasiado. Voy a trabajar para todos los senadores, sobre todo para los cincuenta republicanos, no solo para él. (Trabajar en el Senado es mejor que en la Casa. Dicen que allí tienes que fijarte en cientos de fotos y memorizar todas las caras y nombres de su partido. Comparado con eso, cincuenta senadores está chupado.)

Comimos en un elegante restaurante japonés, donde probé muchas cosas que no puedo pronunciar. Los japoneses no solo son buenos para el anime, también saben cocinar.

Antes de que llegaran nuestros platos, V les dijo a los de la mesa de al lado que controlaran a su hijo. El crío tenía una taza de Cheerios y estaba tirando algunos al suelo. Por supuesto, tenía que hacerse la mandona. Luego V se puso a decirle al senador que mejor que me vigilen y no me dejen hablar con chicos. Yo solo quería desaparecer bajo la mesa, aunque ellos fingían estar bromeando.

¿Es que no se da cuenta de que ya no soy una niña? Dentro de ocho días voy a cumplir diecisiete!

RESIDENCIA DE LOS PIERCE el 14 de diciembre

Allison puso el test de embarazo en el borde de la bañera. Marshall estaba en la sala de estar, haciendo estiramientos delante de las noticias de TV, preparándose para salir a correr.

Toda la tarde había tenido este momento aparcado en la mente, aportándole una conveniente distracción de la ansiedad que tenía al pensar en la nota amenazante. Rod había venido en cuanto ella le llamó y se había llevado el periódico como prueba. Le preguntó si no tendría algún enemigo, pero ambos sabían que la pregunta era una broma.

Desde luego que Allison se había hecho enemigos; el más reciente, Archer. Era fiscal de la acusación, de tercera generación, así que sabía que eran gajes del oficio.

No era tan complicado tratar con delincuentes de poca monta, ladrones de bancos y camellos. Para ellos, ser detenidos y pasar un tiempo preso era un riesgo asumido, inherente al trabajo. Eran profesionales, como ella. De algún modo extraño, entendían que Allison solamente hacía su trabajo.

Eran los otros, los que habían sido pulcros ciudadanos de nivel alto hasta que estallaban en medio de la cena y apuñalaban a la esposa o decidían que atracar un banco era la manera perfecta de equilibrar el presupuesto familiar. Con esos era con los que había que tener cuidado. Los sentimientos de estos hacia Allison eran personales. Personales y peligrosos. Por ahora, tendría un extra de cuidado, y Rod había alertado a la policía de Portland para que pusiera patrullas adicionales delante de su casa.

Su reloj marcaba las 6:21. Allison se dijo que no revisaría la varilla blanca hasta las 6:30. La prueba solo tardaba tres minutos, pero ella quería estar segura. ¿Cuántas veces había mirado alguno de estos estúpidos tests, deseando que se destacaran dos líneas cruzadas en la pantallita de resultados, pero solo había salido una?

-Vuelvo en cuarenta minutos, cariño -le dijo Marshall desde la sala de estar. Ella oyó el sonido de la puerta de la calle al cerrar.

Allison no le había dicho que se iba a hacer la prueba hoy. Tenía un retraso de cuatro días, pero ese retraso ya lo había tenido otras veces. Después de tantas pruebas fallidas, de tantos meses en los cuales hasta un día de retraso la había hecho especular de manera vehemente, Marshall dejó de interesarse demasiado en todos los detalles.

Cuando emprendieron esta travesía, hacía dos años, estaba segura de que concebirían fácilmente. Cualquier adolescente podía tener un bebé. ¿Qué dificultad podrían encontrar? Ella y Marshall siempre fueron escrupulosos en cuanto al control de natalidad. Ahora esto parecía una broma pesada. Se había gastado cientos de dólares en prevenir algo que de todos modos nunca habría pasado.

Habían comenzado a intentarlo un mes después de su trigésimo primer cumpleaños, con el vértigo de "jugar sin red". Al final del primer mes, Allison estaba segura de estar embarazada: se sentía los pechos diferentes, el sabor de los alimentos había cambiado, y tenía vértigos con frecuencia al levantarse. Pero entonces le llegó el período, puntual.

Con el paso de los meses se lo tomó más en serio, hacía seguimiento de su temperatura y realizaba cuadros con los datos. Aunque había leído que todas las estadísticas indican que la fertilidad disminuye cada año que pasa, no parecía que se aplicara a ella.

¿A cuántas víctimas de crímenes había conocido que nunca habían creído que nada malo pudiera pasarles a ellos? ¿Es que eran especiales?

-Está en tus manos, Señor -murmuró. Era una idea con la que luchaba cada día, en casa y en el trabajo. ¿De cuánto era ella responsable? ¿Cuánto estaba fuera de su control? Nunca se le había dado bien dejar correr las cosas sin más.

Para distraerse, Allison encendió el pequeño televisor que tenían en el dormitorio, sobre una cómoda alta de roble. Después de un anuncio de Subaru, habló el presentador del Canal Cuatro:

-Y ahora tenemos un boletín especial de nuestra reportera de sucesos, Cassidy Shaw. ¿Cassidy?

La vieja amiga de Allison estaba de pie delante de una hermosa casa blanca victoriana. Llevaba un conjunto color coral que le resaltaba su media melena rubia hasta el hombro. Sus ojos azules sorprendían por su apariencia de topacios; o llevaba lentillas o es que había que ajustar mejor la tele.

-Una familia pide ayuda para encontrar a su hija adolescente que falta de su casa en el Noroeste de Portland desde ayer por la tarde -dijo Cassidy, con la expresión que los reporteros reservan para los acontecimientos serios-. Katie Converse, de diecisiete años, dejó a sus padres una nota diciendo que sacaba al perro a dar un paseo, y desde entonces no se la ha vuelto a ver. Aquí tenemos una foto reciente de Katie, que se encuentra en sus vacaciones de invierno de su trabajo en el programa de becarios ordenanzas del Senado de los Estados Unidos.

La cámara enfocó la fotografía de una bonita chica rubia, de nariz chata y con pecas. A Allison se le cortó el aliento. Aunque Katie era rubia y Lindsay tenía el pelo negro, era casi como ver a su hermana con la edad de Katie. La nariz era la misma, la forma de sus ojos, hasta la misma sonrisa medio tímida. Lindsay, años atrás, cuando era joven e inocente y estaba llena de vida.

-Katie mide uno sesenta y pesa cuarenta y ocho kilos -siguió Cassidy-. Tiene los ojos azules, el pelo rubio, y pecas. La última vez que la vieron llevaba un suéter negro, vaqueros azules, una parka azul marino de Columbia y zapatillas Nike. El perro, llamado Jalapeño, es un labrador negro mestizo.

-Las autoridades están investigando. La familia les ruega que, si han visto a Katie, llamen por favor el número que ven en pantalla. Informó Cassidy Shaw, desde el Noroeste de Portland.

Allison elevó una rápida oración para que la muchacha estuviera a salvo. Pero una joven así no tendría ninguna razón para escaparse; no si ya vivía lejos de casa. Tampoco era probable que se hubiera ido de fiesta. Allison conocía un poco el programa de ordenanzas becarios. Era extremadamente competitivo, y atraía a estudiantes inteligentes, serios, preuniversitarios cuya idea de diversión era la representación de una asamblea legislativa del Estado. La clase de niña que Allison había sido, tiempo atrás, cuando ella y Cassidy estaban en el instituto. Miró el reloj y se sorprendió al ver que eran ya las 6:29. Se esforzó para esperar hasta que el reloj marcara las 6:30, luego alcanzó la prueba de embarazo. La primera vez compró solo un test, segura de que era todo lo que necesitaría. Ahora, dos años más tarde, los compraba por paquetes en Costco.

En la pantallita de control había una línea rosa horizontal. Y en la otra, la de resultados, una cruz rosa.

No eran unas líneas rosadas cualquiera.

Estaba embarazada.

(Continues...)



Excerpted from EL ROSTRO DE LA TRAICIÓN by LIS WIEHL APRIL HENRY Copyright © 2010 by Grupo Nelson. Excerpted by permission.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
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Meet the Author

Lis Wiehl es una egresada de Harvard Law School y ex fiscal federal. Una analista jurídica muy popular y comentarista que trabaja para Fox News Channel, Wiehl aparece en O'Reilly Factor y es copresentadora junto con Bill O'Reilly en el programa radial de amplia difusión, The Radio Factor.

Lis Wiehl es una egresada de Harvard Law School y ex fiscal federal. Una analista jurídica muy popular y comentarista que trabaja para Fox News Channel, Wiehl aparece en O'Reilly Factor y es copresentadora junto con Bill O'Reilly en el programa radial de amplia difusión, The Radio Factor.

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Face of Betrayal (Triple Threat Series #1) 3.8 out of 5 based on 0 ratings. 171 reviews.
Chickfilady More than 1 year ago
Words are not adequate to describe this book. Lis Wiehl drew on her own personal experiences as a federal prosecutor, TV journalist, and the law to write her first "Triple Threat Novel" and I am anxiously awaiting the release of the second. When seventeen year old Katie disappears over Christmas break, reporter Cassidy Shaw is the first to spread the news to the media. In step her friends and former classmates, Federal Prosecutor Allison Pierce and FBI Agent Nicole Hedges. Together the three ladies work to figure out what happened to Katie--was she kidnapped? Did she runaway? Was she involved with the Senator? Most importantly was she still alive? I enjoyed how Wiehl moved the story back and forth telling the narrative, but mixing in blog posts written by Katie before her disappearance. This kept the story moving and allowed the reader to get to know Katie in a way that we otherwise would not have. It is refreshing to read a book that showed three strong women in places of position that is not written with a pro-fem mentality in mind. These are just a group of friends who work together to solve a mystery. And yet as strong as these women are each one is faced with her own vulnerabilities--infertility, domestic abuse, shattered dreams, haunted pasts--Wiehl captures it all under one cover. Overall, this is a book I would highly recommend. It twists and turns and leaves you turning page after page to see what happens next. I am typically pretty good about guessing the end to a story--not this one. Pick it up today.
JVoorhies More than 1 year ago
Face of Betrayal was written by Lis Wiehl with April Henry. Lis Wiehl is a former attorney and a legal correspondent for Fox News. April Henry gets no bio on the book, so I expect she's the ghost writer here. The lead characters are three women, former high school friends who have reconnected now that they have reached their thirties. Though they seem to have next to nothing in common, they have rebonded and refer to themselves as the Triple Threat, the name of a chocolate dessert they love. One is a married DA, one a blonde, single TV reporter at a local Portland (Oregon) station, and the third a black single mother and FBI agent. The first glimpse of one of them that we get gives you more detail on what she is wearing than a feel for her as a person. It's actually not bad as a story concept. A young Senate page, Katie Converse, has disappeared while back in Portland for Christmas. Since there's no body yet, there are very few clues As the reporter covers the story of the disappearance and the FBI agent tries to follow what few clues there are, slowly but surely the three all become involved in the case. But it's not fast-paced. We're well past halfway into the book before there are any clues beyond Katie's MySpace blog posts, and only then because a coyote is seen in the park with the young girl's hand. From that point on, the clues come fast and furious. Reading this was a mixed bag. The characters aren't as richly developed as they should be to let you emphathize with them - they're two-dimensional. And the story line is transparent. The plusses are that the lead characters are atypical role models, career-oriented women facing what life throws at them - things like pregnancy, abuse (not the same woman) and conflicts from their work environments.
Anonymous More than 1 year ago
Entirely TOO many plot spoilers here revealing the entire story, especially from harriet klausner, the queen bee of plot spoilers. Something needs to be done with these people who persist in telling every detail of the book. It is not needed in a review. A few lines to say if its good or bad is enough. A readers digest condensed version of the book is not needed. Bn, please ban these plot spoilers.
LovenGod More than 1 year ago
Face of Betrayal A Triple Threat Novel Lis Wiehl with April Henry 2008 Thomas Nelson Fiction/Mystery ISBN 978-1-59554-705-7 Reviewed by Cindy Loven A Triple Threat Novel, presents us with Cassidy, a TV news reporter, Nicole, a FBI agent, and Allison the prosecutor. Combine the three of them and you get the Triple Threat. High school friends, reunited after their 10 year reunion, they have become close over the years. Katie, a 17 year old Senate page has disappeared while walking her sister's dog, and the Triple Threat, come together, working as a team to solve Katie's disappearance. Throw in scandal with a married Senator, who has a history of dallying with the pages, and you have the makings of a great mystery. Lis Wiehl, has presented us with a book that is a awesome read, I personally was thrilled to read a great mystery, without filth, as most tend to have. The fact that Allison, the prosecutor has a great faith in the Lord, really made the book for me. Her faith was strong and unwavering, and a perfect example that we can have mysteries that are clean. I loved that I did not figure out the mystery until the very end of the book. Lis Wiehl kept me guessing the entire book, just when I thought I had it solved, I would see I was on the track. This book was a book I could not put down until I read it to the end, the end has a list of discussion questions for a book club or group setting. Most definitely a book I recommend to all mystery lovers. 291 pages $24.99 US
A-Davis More than 1 year ago
"The Face Of Betrayal" is very captivating, mysterious, and the first in a series of three. I read the entire book over the course of 2 days. I found it very difficult to put down. Lis Wiehl and April Henry. Katie Converse goes home over the Christmas break. Her family reports her missing and the media goes crazy searching for clues as to what happened and where Katie is assuming the worst has happened and takes over the search for her. Allison Pierce (prosecutor), Cassidy Shaw (reporter), Nicole Hedges (FBI agent) uncover interesting info that Katie is not the person everyone describes her as. She is however having an affair with an extremely older senator whose political career could come to an end if everyone found out. The Senator will do anything to keep Katie a secret. If any one is looking for an excellent mystery book this is the one to get it will keep you on the edge of your seat through out the whole book. I highly recommend this book! I can't wait for the next one to come out. After reading this must read I find it difficult waiting to finish the series. I give it 5 stars!
waterthatplant More than 1 year ago
I read this book to review it for booksneeze.com. This is a Triple Threat Novel. Triple Threat is a "club" of three women who's lives are interwoven by their careers - federal prosecutor, FBI agent, and journalist. Face of Betrayal follows the case of a missing teenager who was involved with a US Senator. This is a book for fans of John Grisham or Kathy Reichs. It's a thriller, and does get to be a "page-turner" at times. I thought the main characters were a little stereo-typed - dealing with all of the "women issues" like pregnancy, single-parenthood, abuse. The women each have different religious views - Christian, atheist, and kind of New-Agey. I think they could have had some more original situations, but maybe women want to read about these things. This book probably wouldn't appeal to guys, but I think women will enjoy it if they like other political thrillers. Overall, I enjoyed it, but it's not the kind of book that I tell all my friends they have to read.
MRD48 More than 1 year ago
I loved the political backdrop to this story; it was fast paced and easy to read. I will definitely read Ms. Wiehl's next book.
pepRP More than 1 year ago
Lis has used her experience with the legal system to write a story that is easy to believe that this actually is a true story pulled out of the headlines (which I believe it was). She introduces the main characters in such a way that you are interested in their daily life. And sympathy for the victim cannot be escaped. The added twists will keep you from wanting to set the book down. I read through half of the novel and had to force myself to place a book marker and get ready for bed. This is a great book to read while traveling in a plane. Lis keeps you in suspense until the very end. She provides an interview she had with Bill O'Reilly and describes the story line for her next novel and entices you with the first two chapters. If you enjoy a good story, I strongly recommend reading Face of Betrayal!
Deborah_K More than 1 year ago
This book was another surprising read of the year. I was really amazed at how into the book I got and found it to be an intense all night page turner. I don't watch Fox News so I honestly didn't know who Lis Wiehl was when picking up this book. Other than the Bill O'Reilly endorsement on the front, I had no idea this was a book by a newscaster. It all makes sense now though because this is a story that could be ripped straight from the headlines. It was really interesting to see the story from three different angles - the lawyer, the investigator and the reporter. What I found unique is that usually the reporter tends to have problems with everyone else because their first thoughts are to promote themselves with the story. In this book, however, the reporter allows the clues to come to her and doesn't go out hunting for them. This could be due to the fact that she respects her friends and their feelings even though she is trying to climb the career ladder as well. I really enjoyed reading the mystery about what happened to Katie and I felt the suspense building up throughout the entire book. Katie's blog entries were well written and did sound convincingly like an actual teen would have written then. Although I'm not too sure that she would have used a MySpace page to blog her thoughts, as I think by now most teens have moved onto Facebook. It was a little difficult reading the entries at first because the story went from third person to first person abruptly but this qualm was erased after you got used to it. The ending was one I didn't see coming and it also raised questions about spousal abuse from a different perspective. I felt the book was extremely well written and it gave an insider's look to what goes on during a crime investigation. The women are likable and I'm eager to read more about them in future books. The story is not preachy, faith is a topic brought up, but it is not in your face. This was a great thriller and a must read suspense book. I'm looking forward to reading the next book in the Triple Threat series.
AprilJP More than 1 year ago
I thoroughly enjoyed the book.  It kept my attention with the clicks back & forth between the main characters.  Excellent job..and I have just ordered the other 3 books in this series.  Looking forward to more good reading.
retired123 More than 1 year ago
little slow moving, but overall a good read.
Anonymous More than 1 year ago
Anonymous More than 1 year ago
Anonymous More than 1 year ago
I really enjoyed this book and the entire Triple Threat series. Loved the writing style and really felt like I knew the characters. Highly recommend. Best to read in order.
Anonymous More than 1 year ago
Anonymous More than 1 year ago
Anonymous More than 1 year ago
retmilwife More than 1 year ago
Nice to read a murder mystery that involves political scandal, family dynamics and life lessons without all the gore, gratuitous sex and offense language. Can't wait to read book #2. Great summer reads for adults and teenagers 15 plus.
Anonymous More than 1 year ago
Amber1MA More than 1 year ago
...that I'm not "in with the majority". Being familiar with Ms. Wiehl from Fox News and liking her lots, I wanted to love the book...I just didn't! I never got attached to the main characters which is so important, to my thinking, nor did I find the story line all that well expanded upon. Frankly, I was bored and at times thought of not finishing it at all, though did "plod" on.
Anonymous More than 1 year ago
songbirdsue More than 1 year ago
I had a hard time putting down this book. There were several minor events taking place along with the main mystery that almost became confusing to me. (I was listening to the audio) But everything seemed to get resolved in the end. There are adult subjects mentioned though not explicitly displayed. The characters deal with some difficult life challenges. I really did enjoy it and did like our main characters.
Anonymous More than 1 year ago
Anonymous More than 1 year ago
Anonymous More than 1 year ago