Límites para el matrimonio: Entendiendo las decisiones que hacen o deshacen un relación de amor (Boundaries in Marriage: Understanding the Choices That Make or Break Loving Relationships)

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Learn when to say yes and when to say no ?to your spouse and to others? in order to make the most of your marriage.

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Learn when to say yes and when to say no —to your spouse and to others— in order to make the most of your marriage.

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Product Details

  • ISBN-13: 9780829755428
  • Publisher: Vida
  • Publication date: 11/23/2009
  • Language: Spanish
  • Edition description: Spanish-language Edition
  • Pages: 304
  • Sales rank: 237,254
  • Product dimensions: 5.20 (w) x 8.20 (h) x 1.00 (d)

Meet the Author

El Dr. Henry Cloud es un conferenciante de gran popularidad. Con el Dr. John Townsend es anfitrión del programa de radio New Life Live!, además de ambos ser fundadores de la Clínica Cloud-Townsend y de la organización Cloud-Townsend Resources. Es el autor de varios libros premiados con el reconocimiento Medalla de Oro, entre ellos «Límites» y «El poder transformador de los grupos pequeños». El Dr. Cloud, su esposa y sus dos hijas radican en el Sur de California.

El Dr. John Townsend es un popular conferencista y un famosísimo autor de éxito de ventas. Es graduado de psicología clínica en Rosemead Graduate School of Psychology de Biola University. Además es coautor de numerosos libros incluyendo el ganador de la Medalla de Oro Límites. Él es coanfitrión del programa radial emitido a nivel nacional New Life Live!

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LÍMITES EN EL MATRIMONIO

Understanding the Choices that Make or Break Loving Relationships
By Henry Cloud John Townsend

ZONDERVAN

Copyright © 2009 Henry Cloud y John Townsend
All right reserved.

ISBN: 978-0-8297-5542-8


Chapter One

¿Qué es un límite, de todos modos?

Stephanie se sentó frente a la chimenea con su taza de té de hierbas y reflexionaba sobre la tarde que había pasado. Su esposo, Steve, se había acostado una hora antes, pero el mal presentimiento le impedía acostarse. De hecho, el sentimiento la estaba alejando de él. Ella se sintió aliviada cuando él dijo que se sentía cansado, ya que no hubiera sabido qué hacer si él hubiera querido hacer el amor.

El sentimiento de alivio la asustó. Sabía que no era una buena señal para su relación.

Mientras pensaba acerca de la noche se encontró conectando sus sentimientos no solo con lo que había ocurrido esa tarde, sino con lo que había ocurrido en su relación durante los últimos años. Ella se estaba alejando de Steve más y más. Sabía que lo amaba y que siempre lo amaría. Pero no sabía cómo superar la falta de atracción que sentía. Tenía un sentimiento negativo acerca de su relación que no podía ignorar.

<<Séespecífica. ¿Qué es?>> podía escuchar a su amiga Jill preguntándole. Jill era mejor que Stephanie para clasificar pensamientos y emociones.

Mientras ella organizaba en su mente las respuestas a la pregunta de Jill, la respuesta surgió sorprendentemente rápido en un montón de recuerdos tipo película. Momentos y conversaciones que ella había tenido con Steve pasaron por su mente como si ella fuera un observador imparcial. Primero, recordó esa noche cuando él ignoró su restaurante preferido para cenar. Y varias veces durante la cena ignoró lo que ella decía. Era como si él no la hubiera escuchado.

También recordó unas vacaciones que ella quería ir a un lugar tranquilo y montañoso donde pudieran estar solos. Él quería ir a una gran ciudad <<muy movida>>, y como era costumbre, siguieron los deseos de él.

También estaba el deseo de Stephanie de regresar a la universidad para completar sus estudios. Ellos como pareja decidieron esto cuando ella salió de la universidad durante su último año para ayudarle a él a terminar su carrera de leyes. Pero cada vez que ella lo mencionaba, él explicaba porqué no era un buen momento para hacerlo. A Stephanie se le hizo muy difícil entender eso. Lo que él de verdad estaba diciendo era que no era un buen momento para él.

Muchas otras escenas le pasaron por la mente, pero esa frase <<para él>>, parecía resumirlas todas: Su relación era más <<para él>> que <<para ellos>>, o hasta <<para ella>>. Conforme ella analizaba esto, su indiferencia dio paso al enojo y al desprecio. Rápidamente se alejó de ese sentimiento tan negativo.

Contrólate, se dijo a si misma. El amor está lleno de sacrificio. Sin embargo, por más que trató de verse a si misma haciendo sacrificios por amor, sentía como que estaba sacrificando mucho pero recibiendo muy poco amor.

Con ese pensamiento, miró hacia el fuego un rato más, tragó su último sorbo de té y se dirigió hacia la cama, esperando que Steve ya estuviera dormido.

LA IMPORTANCIA DE LOS LÍMITES

¿Cómo había llegado Stephanie, después de tantos años de casada, a tal estado? ¿Qué había ocurrido? Ella y Steve habían comenzando tan intensamente. Él era todo lo que ella siempre había querido. Amable, fuerte, exitoso y espiritual. Steve parecía personificarlo todo. No obstante, conforme pasaba el tiempo, su relación carecía de profundidad e intimidad. Ella no podía entender cómo podía amar tanto a alguien y sentir tan poco amor.

Los problemas son diferentes para muchas parejas, pero la perplejidad es a menudo la misma. Una persona siente que algo está faltando, pero no logra descifrar qué es. Ella trata de hacer lo correcto. Da, se sacrifica, honra el compromiso y se mantiene positiva, y aún, no logra alcanzar la intimidad, o peor que eso, no evita el dolor.

En algunos casos la confusión se esconde tras las explicaciones simplistas que proveen los problemas tales como la adicción, la irresponsabilidad, el control o el abuso. <<Si él no fuera tan controlador>>. O, <<Si ella pudiera dejar de gastar dinero>>. Las parejas piensan que pueden explicar porqué su relación carece de intimidad mediante la presencia de <<el problema>>. Se sorprenden al ver que aunque el <<problema>> desaparezca, esa persona con quien no pueden conectarse o encontrar amor permanece.

En otros casos puede que no existan <<problemas>>, pero el matrimonio no cumple con la promesa que una o ambas personas hicieron al principio. El compromiso puede ser fuerte, pero el amor, la intimidad y el intercambio profundo no están presentes. ¿Por qué ocurre esto con dos personas que están tan comprometidas con la relación?

En nuestro trabajo con parejas a través de los años, hemos observado que, aunque muchas dinámicas son dirigidas a producir y mantener el amor, una y otra vez aparece el mismo punto de primero en la lista: los límites. Cuando no se establecen límites al principio de un matrimonio, o cuando estos fracasan, los matrimonios también fracasan. O tales matrimonios no se desarrollan más allá de la atracción inicial y no logran la intimidad real. Nunca alcanzan el verdadero <<conocimiento>> el uno del otro y la habilidad continua para permanecer en amor y para crecer como individuos y como pareja: el cumplimiento a largo plazo que era el diseño de Dios. Para que esta intimidad pueda desarrollarse y crecer, tienen que haber límites.

Así que, teniendo eso presente, en este capítulo vamos a darle un vistazo general a lo que son los límites. Presentaremos un curso de introducción para aquellos de ustedes que nunca han leído nuestro libro Límites y un curso de actualización para quienes sí lo han leído.

¿Qué es un límite? En el sentido más simple, un límite es un lindero. Denota el principio y el fin de algo. Si por ejemplo, vas al palacio de justicia de tu condado y buscas tu dirección, probablemente puedes adquirir un mapa del lote que muestra los límites de tu propiedad. Puedes ver dónde comienza tu propiedad y dónde termina la de tu vecino, un prerrequisito para poder ser buenos vecinos entre sí.

POSESIÓN

Si sabes dónde están los límites de la propiedad, puedes buscar quién es el dueño del terreno. En la propiedad física, decimos que Sam o Susie <<es dueño/a>> del terreno y de las cosas que hay en él.

En las relaciones, la posesión también es muy importante. Si yo sé dónde están los límites de nuestra relación, también sé quién es el <<dueño>> de cosas tales como sentimientos, actitudes y comportamientos. Sé a quién le <<pertenecen>>. Y si hay algún problema con alguno, también sé a quién le pertenece el problema. Una relación matrimonial requiere que cada persona tenga un sentido de posesión de si misma.

Yo (Dr. Cloud) fui testigo recientemente de este tipo de falta de posesión en una pareja. Caroline y Joe llegaron para participar en terapia matrimonial diciendo que no podían parar de discutir. Cuando le pregunté a ella de qué se trataban las discusiones, Caroline me contestó:

-Es que él siempre está enojado. Se enoja tanto conmigo que me duele mucho; me trata muy mal a veces.

Me dirigí hacia Joe y le pregunté:

-¿Por qué te enojas tanto?

Sin tener que pensarlo ni siquiera por un segundo, me contestó:

-Porque ella siempre trata de controlarme a mí y a mi vida.

Sintiendo que esto podía convertirse en un juego de ping pong, volví a mirar a Caroline y le pregunté:

-¿Por qué tratas de controlarlo?

De nuevo, en un milisegundo, me contestó:

-Porque él está tan involucrado en sus propias cosas que no logro obtener su tiempo o atención.

Cada uno de ellos culpaba al otro por su propio comportamiento.

Pensando que tal vez verían el humor en lo que estaban haciendo si yo continuaba, pregunté:

-¿Por qué no le pones atención a ella?

-Porque es tan gruñona y tan controladora que siento que tengo que alejarme de ella.

Me respondió instantáneamente.

Tratando por última vez de que alguno de los dos tomara responsabilidad de su propio comportamiento, le pregunté a ella porqué fastidiaba tanto.

Y sin hacer una pausa me contestó:

-Porque él no hace nada de lo que yo quiero.

Yo quería que ellos vieran mi cabeza moviéndose de un lado al otro mientras hacía la pregunta:

-¿Por qué es que tú ...?

La respuesta que me daban siempre tenía que ver con la otra persona. La pelota de posesión era lanzada por sobre la red cada vez que caía a su lado de la cancha. Ninguno jamás tomó posesión personal por su comportamiento. En sus mentes, la otra persona literalmente <<provocaba>> su comportamiento.

Yo añoraba que Joe dijera, por ejemplo:

-Yo me enojo con ella porque soy demasiado inmaduro para responder de una manera más amable. Me siento muy arrepentido por eso y necesito ayuda. Quiero ser capaz de amarla correctamente sin importar cuál sea su comportamiento. ¿Me puedes ayudar?

Esta respuesta sería música para los oídos de un consejero. Sin embargo, con esta pareja estábamos muy lejos de escuchar la sinfonía.

Me sentía como si estuviera sentado en el anfiteatro del Jardín del Edén cuando Dios confrontó a Adán después de que este había pecado (ver Génesis 3:1-13). Adán había elegido desobedecer la orden de Dios de no comer del árbol del bien y el mal. No había ninguna duda, Adán lo había hecho. Cuando Dios preguntó qué había ocurrido, escuchó la misma falta de posesión que vimos con Caroline y Joe.

<<¿Quién te dijo que estabas desnudo?>>, preguntó Dios. <<¿Has comido del árbol del que te ordené no comer?>>. <<La mujer que pusiste aquí conmigo, ella me dio fruta del árbol>>, dijo Adán, <<y yo la comí>>.

Adán culpó a su esposa por su propio comportamiento. Igual hizo Joe; igual que lo hacemos todos nosotros. <<Yo hice _____ por ti>>. Y Dios encontró el mismo problema cuando habló con Eva. Cuando le preguntó acerca de su comportamiento, mira lo que ocurrió:

<<¿Qué es esto que has hecho?>> le preguntó Dios.

<<La serpiente me engañó, y yo comí>>, contestó Eva. El comportamiento y la desobediencia de Eva son explicados a través de la serpiente. <<Si no hubiera sido por la serpiente ...>>.

Esencialmente, Caroline y Joe, igual que Adán y Eva, e igual que tú y yo, estaban diciendo: <<Si no fuera por ti, yo sería una persona más cariñosa y responsable>>.

Así que, la primera forma como nos ayuda la aclaración de límites es a saber dónde termina una persona y dónde comienza la otra. ¿Cuál es el problema y dónde está? ¿Está dentro de ti, o dentro de mí? Una vez que sabemos cuáles son los límites, sabemos quién debería de tener posesión del problema con el que luchamos. Por ejemplo, Joe no estaba tomando posesión de sus sentimientos, y Caroline de su comportamiento. Esta cuestión de <<posesión>> es vital para cualquier relación, especialmente en un matrimonio.

RESPONSABILIDAD

Los límites nos ayudan a determinar quién es responsable de qué. Si entendemos a quién le pertenece qué, sabemos entonces quién tiene que tomar responsabilidad por ello. Si yo pudiera lograr que Joe viera que sus reacciones eran su problema y no el de Caroline, entonces podría ayudarlo a aceptar la responsabilidad de cambiar sus reacciones. Mientras él culpara a Caroline por sus reacciones, entonces ella tenía que cambiar para que cambiaran sus reacciones. En su mente, si ella no fuera tan controladora, por ejemplo, él no sería una persona tan malhumorada.

Si podemos descubrir quién es responsable de algo tenemosunaoportunidadpara cambiar. Si podemos ver que el problema es nuestro y que somos responsables por él, estamos a cargo del cambio. Por primera vez, tenemos el poder. Cuando Caroline comprendió que ella era la responsable de la desdicha que pensaba que Joe le estaba causando, ella obtuvo el poder para cambiar ese impotente sentimiento de infelicidad, sin importar lo que Joe estuviera haciendo. Una vez que comenzó a tomar responsabilidad por sus reacciones hacia Joe, podía trabajar para cambiarlas. Por ejemplo, ella aprendió a no permitir que el enojo de él la afectara y a responderle a él más directamente. También aprendió a dejar de rezongarlo para que hiciera cosas, y en su lugar, aprendió a pedirle que hiciera cosas y a darle opciones.

La responsabilidad también involucra acción. Si algo va a suceder, sucederá porque tomamos acción. Necesitamos cambiar algunas actitudes, comportamientos, reacciones o elecciones. Tenemos que participar activamente en la resolución de cualquier problema relacional que podamos tener, aunque no sea nuestra culpa.

Una vez que Joe vio que su enojo era su problema y no el de Caroline, tomó responsabilidad por él. Aprendió que no iba a estar <<sin enfadarse>> porque Caroline cambió. Él iba a estar <<sin enfadarse>> porque creció y respondió de manera diferente a lo que ella hacía. Aprendió lo que nos enseña Proverbios, que una falta de límites y el enojo van mano a mano: <<Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse>> (Proverbios 25:28). Él aprendió a no reaccionar, sino a considerar todas sus opciones, a encontrar de dónde provenía su enojo y su sentimiento de ser amenazado por ella. Varias cosas nuevas se convirtieron en parte de su crecimiento, pero todas comenzaron con límites, con la aclaración de los asuntos por los que tenía que tomar responsabilidad.

Cada persona en un matrimonio tiene que tomar responsabilidad por las siguientes cosas:

Sentimientos

Actitudes

Comportamientos

Decisiones

Límites

Deseos

Pensamientos

Valores

Talentos

Amor

La responsabilidad nos dice que somos nosotros los que tenemos que resolver nuestros sentimientos y aprender a sentirnos diferentes. Nuestras actitudes, no las de nuestra pareja, nos hacen sentir angustiados e impotentes. La forma en que nos comportamos y reaccionamos es parte del problema, y tenemos que cambiar estos patrones. Nos permitimos ser empujados más allá de ciertos límites y luego sentimos rencor o impotencia. No convertimos nuestros deseos en metas logradas, o no nos encargamos de nuestros deseos morbosos.

La responsabilidad nos autoriza a tener una buena vida. Darles aAdán y a Eva la responsabilidad que Dios les dio, era darles el poder para que tuvieran la vida que todos nosotros deseamos: una vida llena de amor, entornos maravillosos y muchas oportunidades para usar nuestras habilidades y talentos. Él les dio la habilidad y la oportunidad para crear la vida que quisieran. Cuando no eligieron la opción vivificante, también cargaron con la responsabilidad de esa decisión, así como lo hacemos nosotros.

Pero las buenas noticias de los límites es que el plan de responsabilidad de Dios no ha cambiado. No estamos a merced de la conducta o de los problemas de nuestra pareja. Cada persona en el matrimonio puede actuar de cierta manera para evitar ser una víctima de los problemas de la otra persona y, mejor aun, para cambiar la propia relación matrimonial. Más adelante en este libro te mostraremos cómo cambiar tu matrimonio en sentido positivo, aunque tu pareja no esté interesada en cambiar. No obstante, el proceso siempre comienza tomando responsabilidad por tu propia parte del problema.

LIBERTAD

<<Su irresponsabilidad está haciendo mi vida muy desdichada>>, comenzó Jen. Entonces comenzó a contarme una historia terrible de cómo su esposo evitó con éxito la edad adulta, por muchos años, a expensas de ella. Había sufrido muchísimo a merced de la conducta de él, tanto en el aspecto económico como en el sexual.

Mientras escuchaba, sin embargo, podía ver que una profunda sensación de desesperanza la mantenía aprisionada. Yo podía ver las incontables maneras en que ella se libraba de los patrones de conducta de su esposo. Ella podía tomar numerosas decisiones para ayudarse a sí misma y a la relación. Pero lo triste era que ella no podía ver las mismas opciones que eran tan claras para mí.

<<¿Por qué no dejas de pagar por los errores que ha cometido él y dejas de sacarlo de sus apuros? ¿Por qué lo sigues rescatando de los problemas en que él se mete?>>, le pregunté.

<<¿De qué hablas?>> preguntó Jen, alternando entre sollozos reprimidos y una expresión desdeñosa. <<No hay nada que pueda hacer. Así es él, y yo tengo que vivir con eso>>.

Yo no podía descifrar si ella estaba triste por lo que percibía como un caso perdido o enojada conmigo por sugerirle que tenía opciones.

(Continues...)



Excerpted from LÍMITES EN EL MATRIMONIO by Henry Cloud John Townsend Copyright © 2009 by Henry Cloud y John Townsend. Excerpted by permission.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
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Table of Contents

Contents

Un relato de dos parejas....................7
1. ¿Qué es un límite, de todos modos?....................17
2. Aplicación de las diez leyes de límites al matrimonio....................43
3. Establecer límites contigo mismo Conviértete en una persona más adorable....................71
4. Se necesitan dos personas para formar una....................101
5. Obtendrás lo que valoras....................127
6. Valor uno Amor a Dios....................134
7. Valor dos Amor a tu cónyuge....................139
8. Valor tres Sinceridad....................147
9. Valor cuatro Fidelidad....................155
10. Valor cinco Compasión y perdón....................162
11. Valor seis Santidad....................167
12. Tres son una multitud Proteger tu matrimonio de intrusos....................173
13. Seis clases de conflictos....................204
14. Resolución de conflictos con un cónyuge partidario de los límites....................231
15. Resolución de conflictos con un cónyuge resistente a los límites....................239
16. Evitar el mal uso de los límites en el matrimonio....................281
Conclusión....................303
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