La Energia de la creencia

Paperback (Spanish-language Edition)
$19.40
BN.com price
(Save 15%)$22.95 List Price

Pick Up In Store

Reserve and pick up in 60 minutes at your local store

Other sellers (Paperback)
  • All (6) from $13.10   
  • New (4) from $15.78   
  • Used (2) from $13.10   
Sending request ...

Product Details

  • ISBN-13: 9788497777780
  • Publisher: Obelisco, Ediciones S.A.
  • Publication date: 2/1/2012
  • Language: Spanish
  • Edition description: Spanish-language Edition
  • Pages: 240
  • Sales rank: 1,440,717
  • Product dimensions: 5.90 (w) x 9.10 (h) x 0.80 (d)

Read an Excerpt

La energía de la creencia

Las herramientas de poder de la psicología para concentrar la intención y soltar las creencias que nos bloquean


By Sheila Sidney Bender, Mary T. Sise

EDICIONES OBELISCO

Copyright © 2011 Ediciones Obelisco, S. L.
All rights reserved.
ISBN: 978-84-9777-778-0



CHAPTER 1

Domina tu energía para trasformar tu vida


Durante miles de años, la sabiduría de la antigüedad ha reconocido que hay una energía vital dentro de los seres humanos y alrededor de ellos. En China se la conoce como ITLχITL, en la India como prana, en Japón como ki, en la tradición judía como nishama y en el cristianismo como estado de gracia.

En Oriente, la energía vital está arraigada en la cultura y es una parte integral de la forma de pensar sobre la salud y el tratamiento de las enfermedades. La mente, el cuerpo y el espíritu son inseparables. Tanto en China como en la India, se desarrollaron tratamientos y prácticas basados en la energía vital que incluían los senderos y las áreas para el fluir de la energía, así como descripciones de los patrones de ese fluir. En China, la energía vital o ITLχITL se describe como algo que fluye por los canales que forman un sistema conocido como el sistema de meridianos de la acupuntura. En la India, la energía vital o prana fluye por un sistema de centros de energía conocido como chakras.

En este capítulo aprenderás cómo fueron presentados los conceptos de energía vital de la medicina oriental al público occidental en los años setenta. Comentaremos cómo fue integrada esta información en el pensamiento occidental tradicional, lo cual dio impulso a algunas prácticas innovadoras tanto en la medicina como en la psicoterapia.

Además, te ofreceremos una introducción al sistema mente-cuerpo-energía y comentaremos tus problemas vitales en términos de restricciones en el fluir de la energía. Utilizando la metáfora de los muros, hablaremos de cómo tu energía puede bloquearse de manera tal que, incluso a pesar de tus mejores intenciones, no consigues alcanzar tus nuevos objetivos.

Te daremos ejemplos de casos de muros que quizás originalmente fueron construidos por la mente como un medio de protección, pero que ahora son destructivos y limitadores. También encontrarás una visión general acerca de la energía de los pensamientos y por qué el trabajo con la energía, contenida por los muros, puede liberarte para permitirte volver a concentrar esa energía y crear nuevas opciones para ti.

El capítulo también presenta los temas centrales de La energía de la creencia:

1. Tu mente no es sólo tu cerebro.

2. Tus pensamientos, emociones y creencias no sólo tienen energía, sino que son energía.

3. Puedes realizar un trabajo personal sobre los aspectos energéticos negativos de tus pensamientos, emociones y creencias, usando una técnica de la psicología energética llamada Toca y Respira (TAB: Touch and Breathe).

4. En tu TAB, utilizas el sistema de meridianos de la acupuntura como un portal para entrar en tu sistema mente-cuerpo-energía.

5. Usar el TAB es efectivo porque libera la energía de las creencias negativas que te impiden realizar tus objetivos y luego utiliza la energía liberada para ayudarte a concentrar tu intención para alcanzar tus metas.


Muros

¿Qué son los muros? Los muros son fuerzas que te impiden alcanzar tus objetivos. Todos nos hemos dado contra muros o nos los hemos encontrado. Un muro podría ser un enfado que no eres capaz de dejar ir ... o un miedo que no te puedes quitar ... o un trabajo que temes abordar ... o un viejo recuerdo que te importuna y no se quiere marchar ... o un comportamiento no deseado que te esfuerzas por detener. Los muros pueden estar relacionados con emociones desagradables como la desesperanza, la impotencia y pensamientos como ¿de qué serviría? Las creencias negativas que tienes sobre ti mismo, o el mundo en el que vives, son lo que mantienen en pie los muros. Las creencias, tanto si son negativas como si son positivas, son pensamientos que actúan como filtros de tus experiencias y que podrían compararse con unos vidrios coloreados que influyen en el color de todo lo que ves. Las creencias no sólo influyen en todo lo que percibes y en cómo respondes en el mundo exterior, sino que, además, afectan a la forma en que te ves a ti mismo. Por ejemplo, si tienes la creencia de «Merezco cosas buenas», mantienes el buen ánimo y buscas las posibilidades más remotas, pero si tu creencia es «No merezco cosas buenas», la energía de esa creencia hace que incluso las oportunidades que están más cerca de ti queden fuera de tu alcance.

Los muros pueden comenzar a formarse por casualidad o desarrollarse con el tiempo como un medio de protección. Se forman a partir de tu energía y necesitan un suministro continuo de ella para mantenerse. En ocasiones, los muros tienen una retribución; lo que haces para protegerte funciona durante un tiempo. Incluso si funciona durante un período breve, al menos es un pequeño alivio cuando te sientes mal, e incluso podría hacerte sentir bien durante un momento. El problema es que la protección de un muro tiene un precio muy elevado; es difícil aprovechar una nueva oportunidad cuando eso implica deshacerte de una antigua protección.


Muros de protección

Los muros de protección son aquellas respuestas aparentemente inexplicables, como sentirte increíblemente incómodo cuando te dicen un cumplido, o sentir un terror espantoso cuando en tu empleo te exigen que viajes. A menudo van acompañados de una creencia como «Estoy expuesto al peligro», y da igual si recuerdas o no recuerdas cómo empezó a formarse ese muro.


La historia de Sally

Sally, una diseñadora de software de veintiséis años de edad, describió cómo experimentó un muro durante una de sus entrevistas de trabajo fallidas, a pesar de tener excelentes credenciales. «Llego a la entrevista sintiéndome bien. Cuando me siento y veo al entrevistador, súbitamente, siento como si hubiera chocado contra algo. Empiezo a pensar que estoy en peligro. Me llega una corriente de pensamientos y pienso que esa persona está entrando en mi cerebro. Eso hace que me sienta sumamente incómoda. Intento no dejar ver mi angustia, de modo que no hablo; me quedo muda. Después me enfado conmigo misma por haber tenido esos pensamientos tan descabellados y entonces me siento peor aún. Sé que el pensamiento está en mi cabeza, pero no puedo controlar mis reacciones».

El muro de Sally empezó a formarse como una forma de defensa contra una experiencia dolorosa en su juventud y creció hasta convertirse en un obstáculo insuperable cada vez que tenía una entrevista de trabajo. Continuaremos comentando su experiencia y su autotratamiento más adelante en este capítulo.


La historia de Roman

Roman es un banquero de cuarenta y cinco años que es audaz cuando se trata de buscar un acuerdo, pero temeroso cuando se trata de buscar pareja. Ésta es su descripción de su muro: «Tengo un trabajo magnífico, un coche estupendo y un gran piso, pero mi vida social es inexistente, es un gran cero. Cuando veo a una persona que me gustaría conocer, de repente empiezo a actuar de una manera distinta cuando inicio la alternancia social. Es como si hubiera un muro de cristal. No puedo verlo y me golpeo constantemente contra él cada vez que lo intento. Deseo una cercanía, pero simplemente no consigo llegar hasta ahí».


Aunque Roman tenía algunas sospechas de por qué existía este muro, no recordaba ningún acontecimiento concreto y ninguna creencia en particular que estuviera relacionada con él. Por fortuna, no es necesario saber exactamente qué fue lo que causó el problema, ni cuándo ni dónde comenzó, para que el TAB funcione. En el TAB nos concentramos en corregir las perturbaciones en la energía asociadas con el hecho de pensar en un problema y en liberar las creencias bloqueadoras que están detrás. Después de trabajar con el TAB, Roman asistió a la boda de un amigo y lo sentaron en la misma mesa que una mujer a la que encontró muy interesante. A diferencia de muchas ocasiones anteriores en las que un muro le impedía tener una conversación, Roman se encontró hablando con ella fácilmente a pesar de que la música estaba muy alta. De hecho, le resultó tan fácil que descubrió que estaba sonriendo y relajado durante el trascurso de la noche. Anteriormente, normalmente no sonreía cuando hablaba con una mujer que le interesaba. Más tarde, Roman recordó que en ese momento supo que había atravesado el muro. Tanto Sally como Roman, en situaciones incómodas, tuvieron unas respuestas inmediatas que fueron como actos reflejos que ocurrieron sin que ellos vacilaran. Aunque es posible que las creencias que provocaron la creación de esos muros fueran valiosas en el pasado, ahora ya no eran útiles. Como puedes ver, para Sally y Roman, sus creencias anteriores limitaban su capacidad de ir tras las cosas que verdaderamente deseaban.


La historia de Joe

Joe, un bombero de 38 años, tenía una tos crónica leve y recientemente le habían diagnosticado un enfisema incipiente. Fumaba desde hacía más de 20 años. Joe describió su muro de frustración cuando se enfrentó a su médico, quien le dijo por quinta vez que tenía que dejar de fumar. «Me dije, 'Joe, simplemente hazlo', pero no podía. Era como si tuviera un muro delante de mí, un muro enorme. Créeme –continuó–, he subido escaleras muy elevadas y he trepado a muros muy altos, pero no hay ninguna escalera que sea suficientemente alta para pasar por encima de este muro». Y luego añadió: «Pero, bueno, fumar hace que me sienta bien. No quiero creer que voy a morir si sigo fumando. Quiero mantener ese pensamiento fuera de mi mente».


Joe se sentía tan atraído hacia los sentimientos agradables que sentía cuando fumaba, que no quería pensar en su salud deteriorada, ni tampoco en las preocupaciones de su familia, que lo quiere y desea que deje de fumar.


La historia de Teresa

Teresa es una ejecutiva de marketing y es madre soltera de dos niños, quienes la tenían que arrastrar a lo largo del día porque se sentía absolutamente exhausta. Su empleo estaba en peligro porque ella no conseguía controlar un comportamiento que había desarrollado, el cual realizaba en casa al final del día. «Descubrí que tras un largo día de trabajo, y cuando los niños finalmente se habían dormido» –explicó Teresa–, me gustaba jugar al solitario, o comprar, por Internet. Es sumamente relajante». Luego, con un tono de irritabilidad en la voz, continuó: «Me gustaría tener tiempo para mí, un rato en el que nadie me pida nada; por eso, estar frente al ordenador haciendo cosas que no requieren esfuerzo durante horas me parece la solución perfecta, de no ser porque se me ha ido de las manos. De repente me doy cuenta de que son las dos de la mañana y sigo diciendo 'sólo un juego más'. Es como si, mientras jugara, estuviera en un trance, como si un muro me separara de mis sentimientos». Al igual que Joe, Teresa tenía una experiencia agradable cada vez que jugaba en el ordenador, lo cual, en cierto modo, era un tiempo que pasaba alejada de las abrumadoras responsabilidades de la familia y el trabajo a las que se enfrentaba todos los días. Ella describió la experiencia de la siguiente manera: «Me siento insensibilizada, pero de una forma agradable». Por desgracia, Teresa volvía a experimentar la tensión cuando un juego llegaba a su fin, de modo que buscaba alivio en el siguiente juego y luego en el siguiente. Las personas que se quedan atrapadas en actividades no productivas y fundamentalmente contraproducentes continúan haciéndolo porque eso parece aliviar momentáneamente su tensión, a pesar de que se dan cuenta de que, al final, es autodestructivo. En otras palabras, realizas un acto autodestructivo porque te gusta, porque te ayuda a sentirte bien en el momento y porque se refuerza a sí mismo continuamente.

Si los muros son energía bloqueada, ¿dónde los encuentras? Joe, Roman, Sally y Teresa no tuvieron una respuesta cuando les pidieron que explicaran su ubicación, y los científicos tampoco la tienen.


¿Dónde están tus pensamientos, tus creencias y tus muros?

¿Dónde están tus pensamientos? ¿Dónde están tus creencias? ¿Dónde están tus muros? ¿Están en tu cabeza, en tu mente, en tus entrañas o en alguna otra parte? A lo largo de la historia, escritores, científicos, líderes religiosos, filósofos y psicólogos han estudiado el pensamiento, pero ninguno de ellos ha identificado qué es lo que conforma un pensamiento y dónde empieza o termina el pensamiento. Nadie sabe exactamente lo que son los pensamientos positivos, negativos o neutros, ni tampoco dónde y cómo tienen lugar. A pesar de esto, las respuestas son importantes en la psicología para ayudar a encontrar maneras de resolver los problemas de la vida.

A principios de los años setenta, una nueva fuente de respuestas a estas preguntas llegó a Occidente.


La medicina tradicional china llega a Occidente

«Ahora, permítanme que les hable de mi apendicectomía en Pekín». Así empezaba el artículo publicado el 26 de julio de 1971 en el New York Times, escrito por el periodista James Reston, quien acompañó al secretario de Estado Henry Kissinger en su histórico viaje a China. Durante dicha visita, le realizaron una operación de urgencia en la que se utilizó la acupuntura para controlar el dolor. De ese modo, un curioso y asombrado mundo occidental pudo vislumbrar los misterios de la medicina oriental tal como se practicaba en China.

Aunque en los cien años precedentes una gran parte de la población china había emigrado a Estados Unidos y trabajaba ahí, en esa época, fuera de las comunidades inmigrantes, se sabía relativamente poco acerca de la cultura, la medicina o la ciencia chinas. La experiencia personal de Reston y su narración de ella, amplificada por las sesiones informativas de Kissinger para la prensa, cambió esto, y su relato, seguido de la visita de Richard Nixon a China, capturó la atención y la curiosidad del público estadounidense.

La excitación reavivó el interés científico en el sistema energético humano que había estado latente en la medicina occidental desde la época del médico suizo Paracelso, quien en el siglo xvi escribió acerca de las fuerzas energéticas en la medicina y la capacidad del cuerpo de sanarse a sí mismo. La medicina energética, que había sido dejada de lado una y otra vez desde la antigua civilización griega, obtendría un punto de apoyo significativo para su avance en el siglo xxi (Diepold, Britt y Bender, 2004).


¿El yo físico o el yo energético?

En la medicina occidental había una vieja batalla entre dos grupos de científicos: los vitalistas y los mecanicistas. Los vitalistas consideraban que la energía vital y los sistemas energéticos eran importantes para el bienestar, y los mecanicistas decían que si uno no podía ver la energía, entonces su existencia no podía ser demostrada y, por lo tanto, no existía. Por motivos que estaban centrados principalmente en la personalidad y en la política, los mecanicistas prevalecieron. Ellos reunieron datos que apoyaban sus teorías del cerebro obtenidos de la investigación sobre cadáveres y, como resultado de ello, muchos mitos se perpetuaron y se mantuvieron vivos hasta este milenio. Entre ellos estaba el mito de que el cerebro, una vez que se había formado, no podía seguir desarrollándose más allá de la edad de dieciséis años. Hasta hace relativamente poco tiempo, los educadores y los psicólogos eran bastante pesimistas y creían en el mito de que el cerebro tenía muy pocas conexiones y se deterioraba incluso antes de que la persona saliera de la adolescencia. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que esas creencias no eran ciertas.


El problema de estudiar cadáveres

Imagina que unos extraterrestres llegan a la Tierra y encuentran un televisor. Juegan con el mando a distancia y de repente consiguen ver imágenes y oír sonidos que provienen del aparato. Sienten curiosidad por saber de dónde proceden las imágenes y los sonidos, de modo que desmontan el televisor ... ¡y las imágenes y los sonidos desaparecen! Luego vuelven a montarlo y las imágenes y los sonidos regresan. A partir de esto, los extraterrestres podrían concluir que las imágenes y los sonidos estaban dentro de la televisión. No obstante, nosotros sabemos que el televisor recibe y distribuye unas señales a través de ondas o a través de conexiones de cable que se originan en algún otro lugar. Y, al igual que los extraterrestres que estudiaban el televisor, los científicos que estudiaban el cerebro en cadáveres y teorizaban que el cerebro físico por sí solo era responsable de todos los procesos implicados en el pensamiento, la emoción y el comportamiento, también llegaron a conclusiones inexactas sobre cómo funciona la mente.


(Continues...)

Excerpted from La energía de la creencia by Sheila Sidney Bender, Mary T. Sise. Copyright © 2011 Ediciones Obelisco, S. L.. Excerpted by permission of EDICIONES OBELISCO.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
Excerpts are provided by Dial-A-Book Inc. solely for the personal use of visitors to this web site.

Read More Show Less

Table of Contents

Contents

Introducción, 11,
1. Domina tu energía para trasformar tu vida, 19,
2. Comprender lo que hay en tus campos de pensamiento, 41,
3. Los componentes del TAB, 61,
4. Los pasos del TAB básico, 71,
5. La práctica del TAB básico, 97,
6. Comunicación con uno mismo: utiliza tu sistema de información energética, 107,
7. Polaridad y desorganización neurológica, 123,
8. El impacto energético de las creencias en tus intenciones, 141,
9. El impacto energético de tus creencias centrales, 161,
10. TAB personalizado para incrementar la intuición y la conciencia de uno mismo, 181,
11. Crear la vida que deseas, 203,
12. La paz mundial empieza con la paz interior, 219,
Bibliografía, 223,
Índice analítico, 231,

Read More Show Less

Customer Reviews

Be the first to write a review
( 0 )
Rating Distribution

5 Star

(0)

4 Star

(0)

3 Star

(0)

2 Star

(0)

1 Star

(0)

Your Rating:

Your Name: Create a Pen Name or

Barnes & Noble.com Review Rules

Our reader reviews allow you to share your comments on titles you liked, or didn't, with others. By submitting an online review, you are representing to Barnes & Noble.com that all information contained in your review is original and accurate in all respects, and that the submission of such content by you and the posting of such content by Barnes & Noble.com does not and will not violate the rights of any third party. Please follow the rules below to help ensure that your review can be posted.

Reviews by Our Customers Under the Age of 13

We highly value and respect everyone's opinion concerning the titles we offer. However, we cannot allow persons under the age of 13 to have accounts at BN.com or to post customer reviews. Please see our Terms of Use for more details.

What to exclude from your review:

Please do not write about reviews, commentary, or information posted on the product page. If you see any errors in the information on the product page, please send us an email.

Reviews should not contain any of the following:

  • - HTML tags, profanity, obscenities, vulgarities, or comments that defame anyone
  • - Time-sensitive information such as tour dates, signings, lectures, etc.
  • - Single-word reviews. Other people will read your review to discover why you liked or didn't like the title. Be descriptive.
  • - Comments focusing on the author or that may ruin the ending for others
  • - Phone numbers, addresses, URLs
  • - Pricing and availability information or alternative ordering information
  • - Advertisements or commercial solicitation

Reminder:

  • - By submitting a review, you grant to Barnes & Noble.com and its sublicensees the royalty-free, perpetual, irrevocable right and license to use the review in accordance with the Barnes & Noble.com Terms of Use.
  • - Barnes & Noble.com reserves the right not to post any review -- particularly those that do not follow the terms and conditions of these Rules. Barnes & Noble.com also reserves the right to remove any review at any time without notice.
  • - See Terms of Use for other conditions and disclaimers.
Search for Products You'd Like to Recommend

Recommend other products that relate to your review. Just search for them below and share!

Create a Pen Name

Your Pen Name is your unique identity on BN.com. It will appear on the reviews you write and other website activities. Your Pen Name cannot be edited, changed or deleted once submitted.

 
Your Pen Name can be any combination of alphanumeric characters (plus - and _), and must be at least two characters long.

Continue Anonymously

    If you find inappropriate content, please report it to Barnes & Noble
    Why is this product inappropriate?
    Comments (optional)