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La última semana: Un relato diario de la última semana de Jesús en Jerusalén
     

La última semana: Un relato diario de la última semana de Jesús en Jerusalén

by Marcus J. Borg
 

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Los destacados especialistas en Jesús, Marcus J. Borg y John Dominic Crossan, se unen para revelarnos un Jesús radicalmente nuevo y poco conocido. Cuando ambos autores reaccionaron y respondieron preguntas sobre el exitoso filme de Mel Gibson, La Pasión de Jesucristo, descubrieron que muchos cristianos no tienen claro los detalles de los acontecimientos

Overview

Los destacados especialistas en Jesús, Marcus J. Borg y John Dominic Crossan, se unen para revelarnos un Jesús radicalmente nuevo y poco conocido. Cuando ambos autores reaccionaron y respondieron preguntas sobre el exitoso filme de Mel Gibson, La Pasión de Jesucristo, descubrieron que muchos cristianos no tienen claro los detalles de los acontecimientos de la semana que condujo a Jesús a su muerte en la cruz. Usando el evangelio de Marcos como guía, Borg y Crossan presentan un relato día a día de la última semana de vida de Jesús. Comienzan su historia el Domingo de Ramos con dos entradas triunfales a Jerusalén. La primera entrada, la del gobernador romano Poncio Pilatos que conduce soldados romanos dentro de la ciudad, simboliza la fuerza militar. La segunda anuncia un nuevo tipo de héroe moral que es alabado por la gente mientras va montado sobre un humilde burro. El Jesús presentado por Borg y Crossan es este nuevo héroe moral, un Jesús más peligroso que el consagrado en las enseñanzas tradicionales de la iglesia. La Última Semana pinta a un Jesús que renuncia a su vida para protestar contra el poder sin justicia y para condenar al rico a quien no le importa el pobre. Comprometido con esto, al término de la semana Jesús marcha hacia el Calvario, ofreciéndose como modelo para que otros hagan lo mismo cuando se enfrenten a cuestiones similares. Informados, desafiados e inspirados no sólo nos encontramos con el Jesús histórico, sino también con un nuevo Jesús que nos compromete y nos invita a seguirlo.

Product Details

ISBN-13:
9780062238122
Publisher:
HarperCollins Español
Publication date:
11/20/2012
Sold by:
Zondervan Publishing
Format:
NOOK Book
Pages:
256
File size:
421 KB

Read an Excerpt

Capítulo Uno

Domingo de Ramos

Cuando se aproximaban a Jerusalén, cerca ya de Betfagé y de Betania, al pie del Monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos diciéndoles, "Vayan a ese pueblo que ven enfrente; apenas entren encontrarán un burro amarrado que ningún hombre ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo aquí. Si alguien les pregunta: '¿Por qué hacen eso?' contesten: 'El Señor lo necesita, pero se lo devolverá cuanto antes.' " Se fueron y encontraron en la calle al burro, amarrado delante de una puerta, y lo desataron. Algunos de los que estaban allí les dijeron: "¿Por qué sueltan ese burro?" Ellos les contestaron lo que les había dicho Jesús, y se lo permitieron. Trajeron el burro a Jesús, le pusieron sus capas encima y Jesús montó en él. Muchas personas extendían sus capas a lo largo del camino, mientras otras lo cubrían con ramas cortadas en el campo. Y tanto los que iban delante como los que seguían a Jesús gritaban: "¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Ahí viene el bendito reino de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!"

Entró Jesús en Jerusalén y se fue al Templo. Observó todo a su alrededor y, siendo ya tarde, salió con los doce para volver a Betania.

Marcos 11: 1—11

Dos procesiones entraban a Jerusalén un día de primavera en el año 30. Era el comienzo de la semana de Pascua, la semana más sagrada del año judío. En los siglos que le siguieron, loscristianos han celebrado este día como el Domingo de Ramos, el primer día de la Semana Santa que, con su punto culminante en el

Viernes Santo y la Pascua, es la semana más sagrada del año cristiano.

Una era una procesión de campesinos, la otra una procesión imperial. Desde el este, Jesús iba montado en un asno y bajaba del Monte de los Olivos, aclamado por sus seguidores. Jesús era de la aldea de campesinos de Nazaret, su mensaje era acerca del Reino de Dios, y sus seguidores eran de la clase campesina. Habían viajado a Jerusalén desde Galilea, aproximadamente cien millas al norte, un viaje que es la parte central y la idea principal sobre la que se basa el evangelio de Marcos. La historia de Marcos sobre Jesús y el Reino de Dios ha tenido por objetivo, y ha estado dirigiéndose, a Jerusalén. Ahora ha llegado.

En el lado opuesto de la ciudad, desde el oeste, Poncio Pilatos, el gobernador romano de Idumea, Judea y Samaria, entraba a Jerusalén al frente de una columna de caballería y soldados. La procesión de Jesús proclamaba el Reino de Dios; la de Pilatos proclamaba el poder del imperio. Las dos procesiones representaban el conflicto central de la semana que condujo a la crucifixión de Jesús.

La procesión militar de Pilatos era una demostración tanto del poder imperial romano como de la teología imperial romana. Aunque no es familiar para la mayoría de la gente hoy en día, la procesión imperial era famosa en la tierra judía en el siglo primero. Marcos y la comunidad para la que escribía la conocían, ya que era una práctica habitual de los gobernadores romanos de Judea estar en Jerusalén para las festividades judías. No hacían esto porque compartieran la devoción religiosa de sus sometidos, sino para estar en la ciudad en caso de que se presentara algún problema. Los había a menudo, especialmente en la Pascua Judía, una festividad que conmemoraba la liberación del pueblo judío del imperio anterior.

La misión de las tropas que entraban con Pilatos era enviar refuerzos a la guarnición permanentemente apostada en el Fuerte Antonia, con vista al templo judío y sus patios. Las tropas y Pilatos habían viajado desde Cesarea Marítima, "Cesarea sobre el mar," aproximadamente a sesenta millas hacia el oeste. Como los gobernadores romanos de Judea y Samaria anteriores y posteriores a él, Pilatos vivía en la nueva y espléndida ciudad en la costa. Para ellos, esa ciudad era mucho más agradable que Jerusalén, la capital tradicional del pueblo judío, que estaba tierra adentro, era cerrada, provincial y partidista, y a menudo hostil. Pero para las grandes festividades judías, Pilatos, como sus predecesores y sus sucesores, iba a Jerusalén.

Imaginen la llegada de la procesión imperial a la ciudad. Un despliegue visual de poder imperial: soldados de caballería sobre sus caballos, soldados a pie, armaduras de cuero, yelmos, armas, estandartes, águilas reales montadas sobre pértigas, el sol brillando sobre el metal y el oro. Sonidos: la marcha de los soldados, el crujir del cuero, el tintinear de las bridas, el redoblar de los tambores. Imaginen los remolinos de polvo, los ojos de los espectadores, algunos curiosos, algunos sobrecogidos, otros con resentimiento. La procesión de Pilatos exhibía no solo el poder imperial, sino también la teología imperial romana. De acuerdo a esta teología, el emperador no era simplemente el gobernante de Roma, sino el Hijo de Dios. Esto comenzó con el más grande de los emperadores, Augusto, quien gobernó Roma desde el 31 a.C. al año 14 d.C. Su padre era el dios Apolo, que lo había concebido en su madre, Atia. Algunas inscripciones se refieren a él como el "hijo de Dios," "señor" y "salvador," quien había traído "paz a la tierra." Después de su muerte, fue visto ascendiendo al cielo para ocupar su lugar definitivo entre los dioses. Sus sucesores continuaron llevando títulos divinos, incluyendo a Tiberio, emperador desde el 14 al 37 d.C. y por lo tanto emperador durante la vida pública de Jesús. Para los judíos, sometidos a Roma, la procesión de Pilatos representaba no solo un orden social rival sino también una teología rival.

Regresemos a la historia de Jesús entrando a Jerusalén. Aunque es conocida, guarda sus sorpresas. Tal como Marcos nos cuenta la historia en 11:1—2, es una "contraprocesión" preparada de antemano. Jesús la planeó con anticipación. Cuando Jesús se acerca a la ciudad por el este, al final del viaje . . .

La Ultima Semana
Un Relato Diario de la Ultima Semana de Jesus en Jerusalen
. Copyright © by Marcus J. Borg. Reprinted by permission of HarperCollins Publishers, Inc. All rights reserved. Available now wherever books are sold.

Meet the Author

Marcus J. Borg (1942–2015) was a pioneering author and teacher whom the New York Times described as "a leading figure in his generation of Jesus scholars." He was the Hundere Distinguished Professor of Religion and Culture at Oregon State University and canon theologian at Trinity Episcopal Cathedral in Portland, and he appeared on NBC's The Today Show and Dateline, ABC's World News, and NPR's Fresh Air. His books have sold over a million copies, including the bestselling Meeting Jesus Again for the First Time, Reading the Bible Again for the First Time, Jesus, The Heart of Christianity, Evolution of the Word, Speaking Christian, and Convictions.


John Dominic Crossan, professor emeritus at DePaul University, is widely regarded as the foremost historical Jesus scholar of our time. He is the author of several bestselling books, including The Historical Jesus, God and Empire, Jesus: A Revolutionary Biography, The Greatest Prayer, and The Power of Parable. He lives in Minneola, Florida.

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