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Víctor Manuel Ramos, escritor y periodista bilingüe, emigró de República Dominicana a Nueva York en su adolescencia. Fundó y dirigió el periódico universitario La Causa. Escribió para El Daily News, la edición bilingüe de New York Daily News. Cubrió el crimen neoyorquino para El Diario/La Prensa, el periódico hispano más antiguo de Estados Unidos. Escribió por varios años para Newsday, uno de los diarios más importantes del país, y colaboró para un libro sobre las víctimas del Once de Septiembre. Es autor de artículos sobre asuntos hispanos y de inmigración para el Orlando Sentinel en La Florida.
Anonymous
Posted February 3, 2006
yo disfruté mucho de estos cuentos, que no intentan ser más que cuentos y que en su conjunto dejan una visión de la vida... mañana de agosto es el que más me gustó
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Posted January 31, 2006
¿MORIRSOÑANDO¿ cuentos agridulces, 1998-2005. Víctor Manuel Ramos Este libro está compuesto por 17 cuentos (uno en forma de poema), una introducción en la que se explica el doble significado del título (el morirsoñando es , también, una bebida dominicana agridulce), y un obituario a destiempo que cierra el círculo creativo de esta obra. Diecisiete cuentos y ninguno igual. Es lo más sorprendente. En siete años ningún autor puede cambiar hasta el extremo de parecer otro. Pero Ramos actúa así a propósito, quiere sorprendernos, obligarnos a pensar mientras leemos. Por eso cambia de estilo, de perspectiva, de narrador, de tipo de lenguaje empleado... Y cambia con tanta rapidez que consigue desarmarnos. La única salida que nos deja es entregarnos a la lectura como se entrega uno a la vida: con la pasión desesperada de la supervivencia. Y nos enreda con tanta maestría que convierte la aventura en una sed devoradora que nos conduce a terminar el libro, aunque eso implique dos cosas: una, quedarse despierto gran parte de la noche y dos, malentender los cuentos, porque su lectura es inquietante y difícil. Las dos cosas me han pasado a mí. Así que no me ha quedado más remedio que darle otra vuelta. Y confieso que ha sido lo mejor: he comprendido y he disfrutado sorteando los obstáculos que Ramos sitúa estratégicamente y que hacen tropezar al lector más de una vez. No me avergüenza reconocerlo: Yo también he caído: · Me perdí, en primer lugar, en ¿Quizás soy blanco¿. Catorce líneas nos sitúan en el tema del cuento, después viene una digresión de tres páginas, y en las últimas ocho líneas se nos devuelve a la acción principal que se esboza al principio. Desde luego, esta estructura te hace ansiar el final porque estás desorientado y no sabes de qué quieren hablarte. La conexión es difusa pero el final te sorprende, sin lugar a dudas. · ¿Pulpa de Manila¿ es un cuento sorprendentemente perfecto. El juego del narrador es el que me ha hecho perderme esta vez. Utiliza un narrador en tercera persona que tan pronto es un mero observador que no trasciende como se convierte en un narrador omnisciente que controla hasta el último de los sentimientos o te habla con la labia de un experto de los sobres de cartas, su variedad y sus orígenes. Desconcertante. Si lo unimos a un lenguaje con ecos ultraístas (un sobre ¿desvirgado¿, una tachuela que se ¿abraza¿ a un botón) encontraremos el nivel de dificultad que consigue el autor. · ¿Los chupasangre¿ te hace volver a leer por la utilización de ese lenguaje tan característico de algunas zonas de Hispanoamérica y en gentes con raíces africanas. Algunas palabras se entienden a duras penas y para salir del paso. También el narrador en primera persona complica la comprensión porque piensa como el ¿fluir de la conciencia¿, y esto hace que dé saltos temporales y espaciales importantes, y, además, sin mediar explicación porque es un diálogo y el contexto presupone muchas cosas. · ¿Nuevayor bajo la nieve¿ también me hizo perderme. Reseño, en primer lugar, que el autor reproduce los nombres extranjeros tal y como se pronuncian y esto es un recurso expresivo de gran musicalidad aunque con sus dificultades: Estamos acostumbrados a leer Nueva YorK o New York, y cuando vemos Nuevayor tenemos que leerlo dos veces, porque no hay una asimilación intuitiva.y directa. Pero la dificultad más grande viene dada por la extraña asociación de ideas que conducen a la alegoría de una mañana marcada por el asesinato y la masacre terrorista y a la consecuente nevada, que dura dos años ya y ¿todavía no para¿, y que va a ocasionar el cambio de los seres humanos mediante mutaciones. Me deja sin palabras. · ¿Vuelo nocturno¿ es , tal vez, el cuento más extraño de todos. ¿De qué trata?. Es un sueño de gente que contempla la vida de los demás desde una esfera nueva e inexistente: la espectral. · ¿Crismas en Manhatan¿ lleva a sus extremos esa corriente narrativa del ¿fluir de la conciencia¿ y que consis
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Overview
El terrorista que sonríe; la mujer que no existe; las criaturas espeluznantes y frías: el amor. Estos cuentos capturan un sueño muy profundo y real. Dicen que el sueño es la muerte chiquita, pero, si así lo es, qué podemos captar de él para la vida. En los cuentos de Morirsoñando, también el nombre de una bebida agridulce del Trópico, se entrelazan lo material y lo invisible para conspirar en los destinos de los personajes, igual que sucede en la vida. En estas páginas, las aguas hablan, la identidad se confunde y la historia oficial resulta sin importancia, porque el individuo, el simple ser humano, emerge como el eslabón entre la vida y la muerte. Vemos que las cosas no son como parecen y sospechamos la posibilidad de ...