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Un líder como Jesús: Lecciones del mejor modelo a seguir del liderazgo de todos los tiempos
     

Un líder como Jesús: Lecciones del mejor modelo a seguir del liderazgo de todos los tiempos

by Ken Blanchard
 

El liderazgo eficaz, sea en el trabajo, la comunidad, la iglesia o el hogar comienza internamente.

Overview

El liderazgo eficaz, sea en el trabajo, la comunidad, la iglesia o el hogar comienza internamente.

Product Details

ISBN-13:
9781602550704
Publisher:
Grupo Nelson
Publication date:
10/11/2012
Pages:
240
Sales rank:
878,484
Product dimensions:
5.50(w) x 8.30(h) x 0.80(d)

Read an Excerpt

Un Líder Como Jesus

Lecciones del Mejor Modelo a Seguir del Liderazgo de Todos Los Tiempos


By Ken Blanchard, Phil Hodges, Eugenio Orellana

Grupo Nelson

Copyright © 2006 Grupo Nelson
All rights reserved.
ISBN: 978-1-4185-8260-9



CHAPTER 1

¿A quién seguirá? ¿Cómo guiará usted?


El mundo se encuentra en una necesidad desesperada de un modelo diferente de liderazgo. Hojee cualquier diario y encontrará una cantidad de ejemplos de valores abandonados, confianzas traicionadas, explotación y manipulaciones cometidas por gente de poder e influencia. Los altos ejecutivos de las corporaciones explotan los privilegios de sus posiciones llevando a la ruina a sus empleados e inversionistas. Mientras tanto, los ciudadanos de los países subdesarrollados languidecen en medio de la pobreza y desesperanza por el vacío de liderazgo. Los líderes de las iglesias experimentan crisis de integridad, comprometiendo a sus iglesias y creando escepticismo y desilusión. Las relaciones familiares y personales se alejan del compromiso mutuo dirigiéndose a campos de batalla de egoismo y preocupación sobre los derechos de una realización individual.

En un sentido, el modelo de liderazgo que a menudo la gente experimenta queda resumido en la opinión popular: «Sólo me intereso por mí». En cualquier tipo de organización o institución, las recompensas en dinero, el reconocimiento y el poder aumentan en la medida que uno asciende en jerarquía. La auto promoción (orgullo) y la auto protección (temor) son las motivaciones dominantes en el campo del liderazgo. Muchos líderes actúan como si las ovejas estuvieran ahí únicamente para beneficio del pastor. En las relaciones personales, las expectativas del liderazgo en cuanto a respeto mutuo, atención, auto sacrificio y sinceridad son a menudo socavados cuando el orgullo, el temor y la indiferencia reemplazan la intimidad con aislamiento. Esta es la mala noticia.

Hay una forma de guiar que honra a Dios y restaura la salud y la efectividad en las organizaciones y las relaciones. Es la forma a la que Jesús nos llama a seguir como líderes: servir en lugar de ser servidos.

Al comenzar su peregrinaje en cuanto a guiar como Jesús, deberá responder a las siguientes tres preguntas clave, a las que nos abocaremos en este capítulo:

1. ¿Soy yo un líder?

2. ¿Estoy dispuesto a imitar a Jesús en cuanto a modelo a seguir?

3. ¿Cómo puedo guiar como Jesús?


¿Soy yo un líder?

El liderazgo es un proceso de influencia. Cada vez que usted quiera influenciar el pensamiento, el comportamiento o el desarrollo de la gente en procura de alcanzar una meta en sus vidas personales o profesionales, estará asumiendo la función de líder. El liderazgo puede ser tan íntimo como palabras de consejo y aliento a un ser querido o tan formal como instrucciones transmitidas mediante líneas de comunicación en alguna organización. El liderazgo puede nutrir el carácter y la autoestima en niños y promover mayor intimidad y realización en las relaciones personales o puede compartir recursos en una organización para alcanzar un objetivo o tarea específicos.

Cada una de las situaciones siguientes describe a alguien participando en un acto de liderazgo:

• Una madre con un niño en cualquier momento del día

• Un amigo que arriesga alienación para enfrentar un fracaso moral

• Un ejecutivo de una empresa que rechaza ofertas de información confidencial que pudieran darle ventajas sobre la competencia

• Un comandante de la marina que ordena a sus tropas una maniobra arriesgada para lograr el éxito en su misión

• Un marido y su esposa que buscan un entendimiento mutuo en el manejo de las finanzas diarias

• Un maestro de escuela que provoca la curiosidad en las mentes de sus alumnos

• Una enfermera de rehabilitación que maneja con paciencia la ira de una víctima de una apoplejía

• Un médico misionero que se niega a dejar a sus pacientes para evitar que lo capturen fuerzas enemigas

• Un pastor que rehúsa referirse a temas controvertidos para evitar ser rechazado

• Un entrenador de secundaria que rehúsa confrontar a su mejor jugador cuando ha violado el reglamento

• Un adulto que da consejo y orientación a sus padres ancianos sobre cómo vivir mejor

• Un paciente terminal que da a conocer gracia, confianza, valor y calma a sus seres queridos desesperados

• Un funcionario del gobierno local que adopta una posición impopular basado en un principio

• Un dictador que acumula millones de dólares mientras la gente de su país se muere de hambre


Dos cosas son evidentes en esta lista. Primero, cada una de estas personas es un líder porque está afectando o influenciando a otros, sea en una forma positiva o negativa. La lista revela que las acciones de algunos líderes son bastante específicas (un dictador que acumula millones) en tanto que otras son más generales (una madre con un niño); algunas son abiertas (un oficial asumiendo una posición impopular) y algunas son disimuladas (un pastor que evita referirse a un tema controvertido). Las acciones de un líder que crean influencia no siempre son obvias para los dirigidos. También podemos influir en personas que no están dispuestas a dejarse influir, como el ejecutivo que rehúsa información confidencial.

Segundo, estos líderes están empeñados en hacer una decisión personal sobre cómo y con qué fin harán uso de su influencia. Es la misma decisión que todos tenemos que hacer cuando ejercemos influencia sobre los demás: ¿buscamos servir o que se nos sirva? Si con sus motivaciones usted está buscando promocionarse o protegerse, usará su influencia con otros para suplir estas necesidades. Pero si sus acciones están dirigidas a servir y las dedica a una causa o a una relación, entonces estará sirviendo de modelo y alentará estos valores en otros.

Al pensar en las diversas formas en que puede influir sobre las acciones de los demás, verá que usted es un líder donde quiera que esté y no sólo en el trabajo. Sea que sirva a otros como padre, esposo, miembro de la familia, amigo o ciudadano o sea que ostente un título y posición de alto ejecutivo, pastor, entrenador, maestro o gerente, usted es un líder.

Al pensar en cómo podemos guiar como Jesús en nuestras variadas funciones de liderazgo, necesitamos estar conscientes de la diferencia que hay entre liderazgo en la vida y liderazgo en las organizaciones.


Liderazgo en la vida

Funciona en relaciones duraderas (padre, esposo, hermano, amigo, ciudadano).

Se enfoca en el crecimiento y desarrollo de las personas y en un compromiso mutuo de apoyo en las relaciones de la vida.

Comprende etapas de sacrificio personal para promover el bienestar espiritual y físico de otros con quienes usted está vinculado en una relación duradera.

Está basado en una obligación de deber, honor y duración.

Es resistente según sea el nivel de compromiso relacional.

Anticipa amor, lealtad, confianza, compasión, paciencia, perdón y sacrificio.

Actúa en niveles de influencia basados en la madurez y el crecimiento.

Aprecia el amor, la compasión, la confianza, el compromiso, la honestidad y la gracia.


Liderazgo en las organizaciones

Comprende posiciones y títulos conferidos según la conveniencia de la organización para servir a las necesidades evidentes y a la cultura de ésta.

Una variedad de intereses, como inversionistas, directores, empleados, clientes, analistas, ex alumnos, sindicalistas, agencias reguladoras, socios, congregaciones, asambleístas mantienen un control permanente de los resultados tanto en cuanto a corto como a largo plazo.

Se arriesga sobre la base de desempeños y preferencias de los cuerpos gobernantes e intereses involucrados.

El poder y la influencia tienden a crear conflictos entre las agendas y las prioridades (finanzas versus mercadeo, ingeniería versus manufactura, personal administrativo de la iglesia versus liderazgo laico, personal versus operaciones).

Sensible a cambios en la estructura organizacional, pautas y prioridades (combinaciones y adquisiciones, reorganizaciones, fuentes externas y alianzas).

Sus recompensas se ofrecen en la forma de poder adicional, premios materiales y reconocimiento.

Opera en el ámbito de la competitividad y posiciones de mercado y propensiones (globalización, tecnología, demografía, tendencias y modas).

Valora la competencia, los resultados materiales, la visión, el valor, la diligencia, la confianza, la convicción y la integridad.


La diferencia más dramática entre el liderazgo en la vida y el liderazgo de organizaciones se encuentra en la permanencia de las relaciones que el líder está tratando de influir. Los líderes de la vida funcionan en relaciones permanentes como padres, esposos, hermanos, amigos y ciudadanos, donde el deber y la obligación no se pueden abandonar o descartar fácilmente.

Por el otro lado, los líderes de organizaciones operan por un tiempo en un ambiente de relación y cambio temporal. Por las más diversas razones, la gente en las organizaciones van y vienen constantemente. ¡La persona con quien usted estará trabajando por un determinado tiempo puede ser reemplazada en un instante! A menudo, esta falta de estabilidad genera en la arena de las políticas oficiales de competencia un grado de reserva y compromiso calificado.

La mayor parte del liderazgo que moldea nuestras vidas no procede de líderes con títulos en el organigrama de una organización; viene de líderes que surgen en las relaciones que desarrollamos en el diario vivir. Es instructivo notar que en la iglesia primitiva, el liderazgo de la vida era un requisito que el candidato debía demostrar para poder asumir tal cargo dentro la organización. En 1 Timoteo 3.1-7, leemos:

Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.


Una persona que ejemplificó el liderazgo de sierva en la vida de Jesús fue su madre, María. La herencia de obediencia, sumisión, fe y servicio que María traspasó a su hijo es el tema de una rica herencia de pensamiento que no abordaremos en esta oportunidad. María tipifica la esencia de un corazón de sierva. En su función como madre estuvo en la posición de ejercer una influencia estratégica en la vida y espíritu de su hijo. Las relaciones entre madre e hijo, entre un alma ya probada y hallada apta y una dispuesta a ser nutrida, entre un maestro espiritual y estudiante, fue parte del plan de Dios de preparación para el tiempo de liderazgo de Jesús.


Pausa y reflexión

Tómese un momento para pensar sobre las personas que más influencia han ejercido en su pensamiento, conducta y vida. Al recordar sus nombres y rostros, tenga presente que el liderazgo, los títulos y las posiciones de autoridad organizacional son sólo una parte del cuadro de liderazgo. Ahora piense en todas las relaciones en las que tiene la oportunidad de influir en el pensamiento y la conducta de otros, y trate de recordar cuán a menudo en una situación dada ha tenido que enfrentar la disyuntiva: «¿Estoy buscando servir o que me sirvan?» La respuesta a tal pregunta dependerá de a quién hemos decidido seguir.


Eso nos lleva a nuestra segunda pregunta clave.


¿Estoy dispuesto a seguir a Jesús como mi modelo en la función de liderazgo?

Quizás usted diga: «Antes de buscar en Jesús mi modelo en la función de liderazgo, necesito entender qué significa guiar como Jesús». La esencia, el concepto central de guiar como Jesús está encapsulado en el mandato «entre vosotros no será así» que dio Jesús a sus discípulos sobre cómo ellos habrían de lograr y llevar a cabo sus funciones de liderazgo. En Mateo 20, leemos,

Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos (vv. 25-28, énfasis añadido)


Este llamado de Jesús a ejercer un liderazgo de servicio es claro e inequívoco; sus palabras no dejan lugar para algún plan B. Él no pone restricciones o limitaciones de tiempo, lugar o situación que pudieran eximirnos de cumplir con sus órdenes. Para los seguidores de Jesús, el liderazgo de servicio no es una opción; es un mandato. El liderazgo de servicio está llamado a ser una declaración viva de quiénes somos en Cristo, cómo nos tratamos con los demás y cómo demostramos el amor de Cristo al mundo. Si esto le suena como un asunto serio que tiene implicaciones profundas, así es, precisamente.

La parte llamativa de guiar como Jesús es que Él nunca nos pone en una situación, solos o con un plan imperfecto o susceptible de fallar. Jeremías 29.11-14 nos dice:

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová.


Como en todas las cosas, cuando Jesús nos habla sobre liderazgo, se refiere a lo que es correcto y efectivo. Podemos confiar en su Palabra como una expresión de su amor y su sacrificio incondicional para nuestro bienestar eterno. Como seguidores de Jesús, podemos confiar en Él en cualquiera circunstancia y podemos pedirle libremente que nos dé sabiduría en todo sentido, incluyendo nuestra función de liderazgo. Santiago 1.2-8 nos recuerda que Jesús quiere estar íntimamente involucrado en todos los aspectos de nuestras vidas:

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos (énfasis añadido).


Un amigo nos contó que en cierta ocasión un consejero le dijo: «Tu inteligencia te ha metido en esto». En otras palabras, en una variedad de situaciones en las que él creía que era muy astuto, en realidad no lo era. Había venido tratando de conseguir la aprobación de toda clase de audiencias, con muchas de las cuales había tenido puntos de vista discrepantes sobre qué y cómo tenía que hacer con su vida. Por eso, terminó no satisfaciendo a nadie. Le faltaba aprender que no tenía más que una audiencia, y que esta era Dios. De hecho, Dios no sólo es la audiencia de su vida sino que Él es también el director. Dios nos guiará y nos dirigirá a hacer exactamente lo correcto si tan sólo se lo permitimos.


¿Es Jesús el modelo adecuado para nosotros hoy?

Una barrera muy común para aceptar a Jesús como nuestro modelo de liderazgo es el escepticismo sobre la relevancia de sus enseñanzas a las situaciones específicas de nuestro liderazgo. En diversas maneras enfrentamos las mismas preguntas que Pedro tuvo que confrontar cuando Jesús le pidió que hiciera algo inusual y poco ortodoxo en materia de pesca, que era su profesión.


(Continues...)

Excerpted from Un Líder Como Jesus by Ken Blanchard, Phil Hodges, Eugenio Orellana. Copyright © 2006 Grupo Nelson. Excerpted by permission of Grupo Nelson.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
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Meet the Author

Ken Blanchard es el coautor de El nuevo mánager al minuto y otros cincuenta libros, incluyendo los best sellers del New York Times Gung Ho! y Raving Fans. Las ventas combinadas de sus libros ascienden a más de dieciocho millones de ejemplares en más de veintisiete idiomas. Es el líder espiritual de The Ken Blanchard Companies, una compañía global en la formación gerencial y el desarrollo empresarial que él y su esposa, la doctora Marjorie Blanchard, fundaron en 1979.

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