Una esperanza y un futuro: Sé más próspero que tus padres

Una esperanza y un futuro: Sé más próspero que tus padres

by Andrés Panasiuk
     
 

View All Available Formats & Editions

12 LECCIONES FUNDAMENTALES PARA QUE TU GENERACIÓN SEA MÁS PRÓSPERA QUE LA ANTERIORSee more details below

Overview

12 LECCIONES FUNDAMENTALES PARA QUE TU GENERACIÓN SEA MÁS PRÓSPERA QUE LA ANTERIOR

Product Details

ISBN-13:
9781602559288
Publisher:
Grupo Nelson
Publication date:
05/06/2014
Sold by:
THOMAS NELSON
Format:
NOOK Book
Pages:
240
Sales rank:
1,240,927
File size:
5 MB

Read an Excerpt

UNA ESPERANZA Y UN FUTURO

Sé más próspero que tus padres


By Andrés Panasiuk

Grupo Nelson

Copyright © 2014 Andrés Panasiuk
All rights reserved.
ISBN: 978-1-60255-928-8



CHAPTER 1

¡LLAMEN A Freud!


La manipulación de la identidad

En la famosa película El caso Bourne (o Identidad desconocida), Jason Bourne es rescatado por un barco pesquero cerca de Marsella. Además de encontrarse a la deriva y con unos cuantos balazos en el cuerpo, el señor Bourne tiene un serio problema: no recuerda quién es. En el resto de esta película (y la serie) de acción y aventuras, el protagonista se la pasa tratando de descubrir quién es y por qué lo quieren matar.

Es una gran película. Apela a un tema existencial: ¿quiénes somos y cómo es que el trabajo que realizamos impacta nuestra experiencia de vida? También muestra la tremenda necesidad que tenemos los seres humanos de definirnos en el contexto de nuestra historia y nuestras experiencias.

Por otro lado, en el mundo más allá de Hollywood, vive Theresa Robinson, una joven de veintitrés años que reside en las afueras de Londres. Mientras las torres gemelas de Nueva York eran atacadas en septiembre de 2001, su vida también se le caía en pedazos. Afectada por una rara enfermedad (meningoencefalitis), Theresa entró primero en un estado de shock y, luego, en una situación de coma de la cual los doctores no esperaban que saliera viva.

Todo cambió cuando un par de semanas después, de pronto recobró el conocimiento. En ese momento, Theresa se dio cuenta de que no solo había perdido su salud, sino que también había perdido una buena parte de su memoria.

Perdió, por ejemplo, la memoria de sus estudios de abogacía, la capacidad de reconocer amigos e, incluso, el recuerdo de haberse enamorado y casado con un joven llamado Matt. La crisis que generó el proceso de recuperación eventualmente la llevó a perder muchos de sus amigos, y a la ruptura de su matrimonio.

Quiénes somos y cómo nos vemos son una parte esencial de nuestra existencia. Nuestra identidad personal determina cómo pensamos, cómo pensamos determina cómo tomamos decisiones, y las decisiones que tomamos nos llevan por el camino del éxito o del fracaso en la vida. Ya sea que seamos súper agentes del gobierno norteamericano o amas de casa en una pequeña ciudad europea.

A.W. Tozer (1897–1963) Uno de mis teólogos favoritos en la vida se llamaba Aiden Wilson Tozer. Es uno de esos escritores que cuando uno los lee, los tiene que leer y releer, por la profundidad de sus pensamientos.

Cuando tenía como veintitrés años alguien puso en mis manos un librito escrito por Tozer que se llama: The Knowledge of the Holy (El conocimiento del Dios Santo). No tenía más que unas ochenta páginas. Cuando lo vi pensé que no me tardaría más que una tarde de sábado para terminarlo, a lo sumo todo un día.

Siete semanas después, todavía estaba leyendo a Tozer y no podía terminarlo ...

Tozer comienza The Knowledge of the Holy diciendo: «Lo primero que viene a tu mente cuando piensas en Dios es lo más importante que piensas sobre ti mismo».

Léelo nuevamente. ¿No es cierto que Tozer es profundo? Medita ... Tómate tiempo para pensar.

Lo que Tozer quiere decir es que la imagen mental que tenemos de Dios determina nuestra propia identidad. Quién es Dios para mí determina quién soy yo, y eso tiene un profundo impacto en la forma en que manejo mi vida: desde la forma en la que elijo una esposa hasta la forma en la que tomo decisiones económicas (como elegir la carrera que voy a seguir, la universidad en la que voy a estudiar y hasta el auto que me voy a comprar).

Por ejemplo:

Si Dios es ... Creador
Yo soy ... Criatura. Hecho a su semejanza.


Hijo.
Si Dios es ... Padre
Yo soy ... Heredero.

La niña de sus ojos.


Ciudadano del cielo.
Si Dios es ... Rey del
Yo soy ... Embajador del reino.
reino celestial

Esclavo.
Si Dios es ... Señor
Yo soy ... Sirviente.

Siervo de mi Amo ...


... pero si Dios es un supermercado o el Seguro Social ... ¿quién soy yo? ... Soy un consumidor, un cliente que debe ser satisfecho.

Pensamos:

* Dios existe para servirme a mí.

* Dios existe para salvarme a mí.

* Dios existe para amarme a mí.

* Dios existe para perdonarme a mí.

* Dios existe para darme a mí todo lo que le pido ... ... y si no me lo da, ¡me enojo!


Tenemos una imagen distorsionada de quién es Dios. El centro de mi relación entre Dios y yo ... ¡soy yo!

Nos ha llegado la sociedad de consumo y ahora hemos aprendido a consumir a Dios. Lo percibimos como un «proveedor de servicios». Es por eso que cuando Dios no nos da las cosas que le pedimos, nos ofendemos. Porque pensamos que él existe para satisfacer nuestros deseos. ¡Nada más lejos de la realidad!

Sin embargo, el profeta Isaías, en el capítulo 43, verso 7 dice que todos los que hemos sido llamados por Dios, hemos sido creados para la gloria de su nombre.


La verdad es que:

* Nosotros existimos para servirle a él.

* Nosotros existimos para amarle a él.

* Nosotros existimos para entregarnos a él.

* Nosotros existimos para darle a él todo lo que él nos pida.


Hemos perdido la idea de que servimos a un Dios grande. Él es el Rey de reyes y Señor de señores, él es el Alfa y la Omega, el Principio y el Final, el Creador de lo que vemos y de lo que no vemos, ¡el que sostiene al universo en la palma de su mano!

Nos hemos olvidado de que el Padrenuestro tiene mucho más que ver con el Padre que con lo nuestro. Comienza con el Padre y termina con él, y todo lo que hay en el medio se relaciona con su persona.

La oración que Jesús nos enseñó a hacer3 enfatiza las tres cosas que más le importan a Dios: su nombre, su reino y su voluntad. Dice: «... santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad ...». El resto de la oración, tiene que ver con esas cosas:

* «El pan nuestro de cada día dánoslo hoy ...». ¿Para qué? Para que su nombre sea respetado en el mundo económico, para tener energías para avanzar su reino y obedecerle, haciendo su voluntad.

* «Perdónanos nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores ...». ¿Para qué? Para que cuando perdonamos a aquellos que nos han hecho mal, tengamos la oportunidad de mencionar su nombre, traer a esas personas a su reino y cumplir de esa manera con su voluntad.

* «Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal ...». ¿Para qué? Para que, de esa manera, no dejemos mal parado su nombre, no dañemos la imagen del reino ni violemos su voluntad.


Y todo el Padrenuestro termina enfatizando que «tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos».

Pensar que nuestras oraciones a Dios se deben centrar en nuestras propias vidas y necesidades representa una experiencia de vida cristiana verdaderamente superficial e inmadura.

Por supuesto, estas ideas no tienen nada que ver con la creencia o no de que Dios tiene poder para salvar, para sanar y para hacer los mismos milagros hoy que en los días de la antigüedad. ¡Claro que creemos firmemente en el poder de Dios y en que él es el mismo ayer, hoy y por los siglos!

El asunto es ver dónde está el centro de nuestra relación con Dios y descubrir realmente cuál es la imagen que tenemos de él: Dios como un elemento para consumir, como un proveedor de servicios o como el Rey de reyes y Señor del universo. Una imagen utilitaria de Dios o una imagen apropiada en la que él reina en tu vida.

Tener una clara idea de quién es Dios, quién eres tú y qué espera él de ti será determinante para la forma en la que tomarás decisiones económicas por el resto de tu vida. Te llevará por el camino de la pobreza personal o del bienestar integral. Te dará un futuro de mal o de bien. Te desesperará o te proveerá de esperanza. La elección es tuya.


PARA HABLAR CON TUS AMIGOS:

Las oficinas de mercadeo saben que tu identidad es un elemento importantísimo en el proceso de tomar decisiones de compra. Los consumidores, según dicen los expertos en mercadeo, desarrollan una determinada identidad en el mercado. Una imagen de quiénes son y de lo que desean llegar a ser. Ese deseo puede ser manipulado para crear necesidades inexistentes o para vender un producto imaginario que nada tiene que ver con lo que se está publicitando.

1. Apunta el lector de códigos QR en tu teléfono inteligente a esta imagen y piensa: ¿qué te están vendiendo?

* ______________________

* ______________________

* ______________________

* ______________________

* ______________________

* ______________________

* ______________________

Si no tienes un lector todavía, busca en la tienda de tu teléfono por las palabras «QR Reader». También puedes encontrar un enlace a este comercial llamado Axe Click en la página de Cultura Financiera: www.CulturaFinanciera.org/EsperanzaDeFuturo

2. Con toda honestidad: ¿qué tanto te importa la imagen que tienen otros de ti? _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

... ¿Y la imagen que tienen tus amigos de ti? ¿Te importa?

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

3. ¿Qué tipo de cosas puedes hacer para ayudar a que otros chicos y chicas de tu edad desarrollen una imagen centrada y apropiada de Dios? _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

4. Completa y, luego, comparte estos casos de estudio (por separado) con tus amigos y nota lo que ellos te dicen:

Caso de estudio I: se te murió la tía rica que vivía en París. Te dejó cien mil dólares en su testamento. Hoy te lo depositaron en una cuenta de banco a tu nombre. ¿Cómo te lo vas a gastar? ¿Cuáles serían tus prioridades?

• ________________________________________________ ________________________________________________

• ________________________________________________ ________________________________________________

• ________________________________________________ ________________________________________________

• ________________________________________________ ________________________________________________


Caso de estudio II: ayer en la noche se te apareció el ángel Gabriel y te dijo que Dios le envió a encontrarse contigo para encomendarte una misión especial para él. El arcángel extiende su mano y te da una caja de madera recubierta en oro.

La abres y adentro encuentras cien mil dólares en dinero en efectivo. El ángel te dice: «Dios quiere darte este dinero para que lo gastes de la manera en que lo haría él en tu vida. Si quieres, puedes usar el dinero en ti, pero recuerda que el día de tu muerte darás cuenta de cómo has usado esta pequeña fortuna».

Pregunta: ¿cómo te lo vas a gastar? ¿Cuáles serían tus prioridades?

• ________________________________________________ ________________________________________________

• ________________________________________________ ________________________________________________

• ________________________________________________ ________________________________________________

• ________________________________________________ ________________________________________________

• ________________________________________________ ________________________________________________

• ________________________________________________ ________________________________________________


La diferencia entre el caso I y el caso II es la diferencia entre cómo nos vemos a nosotros mismos en la vida: como dueños de lo que tenemos o como administradores de lo que hemos recibido de lo Alto. ¿Cómo te sientes tú, honestamente?

5. Finalmente, si Dios es Dueño y Señor, y nosotros somos sus hijos, sus administradores y sus esclavos obedientes, ¿cómo crees que eso afecta la forma en la que tomamos decisiones económicas?

_______________________________________________ _______________________________________________ _______________________________________________

CHAPTER 2

¿DÓNDE ESTÁ EL Norte?


EL NAVEGANTE SIN RUMBO ...

Escuché una vez la historia de un navegante peruano que salió del puerto de El Callao (cerca de Lima) a navegar por un rato. De pronto, una fuerte tormenta lo sorprende y lo aleja de la costa rápidamente. En medio del temporal, nuestro navegante no ve el rumbo que ha tomado su barco. Por protección, decide arriar las velas, echar el ancla y bajar a su camarote hasta que la tormenta pase.

Cuando finalmente la tormenta pasó, el hombre sale a cubierta y recorre el velero para ver si hay algún daño. Gracias a Dios, la nave no muestra ningún tipo de problemas.

El navegante sonríe y se apresta para volver a su punto de partida. Es ahí cuando se da cuenta de que lo único que ve por todos lados es agua.

La tormenta lo ha llevado muy lejos de la costa y ahora está perdido.

Sin instrumental de rastreo ni radio para comunicarse, se asusta y, como les pasa a algunas personas en situaciones desesperadas, se acuerda de que existe un Dios. Mirando hacia el cielo grita a viva voz:

—Estoy perdido, Señor, ¡estoy perdido! ...

En ese momento, aunque parezca mentira, un milagro ocurre de manera casi instantánea: una luz lo inunda, lo rodea una gran nube blanca y, como en las películas, escucha una profunda voz que le dice:

¿Qué te ocurre hijo mío?

El hombre se arrodilla inmediatamente e implora temblando de miedo:

—Estoy perdido, Señor ... ilumíname, por favor. ¿Dónde estoy, Señor? ¡No sé dónde estoy!

En ese momento, la voz responde al pedido desesperado, y dice:

Estás a 12 grados latitud sur, 78 grados longitud oeste.

—¡Ahhhh! ¡Gracias, Señor ... gracias! —dice el hombre frente a la ayuda divina.

La nube comienza a despejarse y el navegante, después de un segundo de silencio, rápidamente grita:

—¡Espera!.. ¡Espera, oh Dios! ¡Todavía estoy perdido!

Acaba de darse cuenta de que saber dónde está no es suficiente para dejar de estar perdido. Vuelve la nube y la voz:

¿Qué ocurre ahora? —pregunta.

—Es que, en realidad, no me alcanza con saber dónde estoy, cuál es mi punto de partida. Necesito saber mi meta, el lugar donde está mi puerto de llegada.

Bien —dice la voz—, eso es fácil: vas de vuelta al puerto de El Callao, en Lima.

Y cuando la luz comienza a apagarse y la nube a disiparse nuevamente, el navegante grita una vez más:

—No, no ... ¡Es que todavía estoy perdido!

La nube y la luz vuelven por tercera vez y la voz profunda, un poco inquieta dice:

Y ahora ... ¡¿qué pasa?!

—No ... Es que ... sabiendo dónde estoy y sabiendo el lugar a dónde voy, sigo estando tan perdido como antes: en realidad no sé dónde está ubicado El Callao.

La voz responde:

Lima está a 12 grados latitud sur y 77 ...


(Continues...)

Excerpted from UNA ESPERANZA Y UN FUTURO by Andrés Panasiuk. Copyright © 2014 Andrés Panasiuk. Excerpted by permission of Grupo Nelson.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
Excerpts are provided by Dial-A-Book Inc. solely for the personal use of visitors to this web site.

Read More

Customer Reviews

Average Review:

Write a Review

and post it to your social network

     

Most Helpful Customer Reviews

See all customer reviews >