'Y ahora que hago?: La sorprendente solucion para cuando todo sale mal

'Y ahora que hago?: La sorprendente solucion para cuando todo sale mal

4.5 2
by John Townsend
     
 

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En la vida los problemas son inevitables, y a veces nos asfixian, creando en nosotros una mentalidad negativa. Si te ha interesado este libro, lo más probable es que tengas algún problema que resolver. El Dr. Townsend, psicólogo y experto en liderazgo, enseña que las cosas nunca llegarán a ser perfectas en esta vida, pero si sigues… See more details below

Overview

En la vida los problemas son inevitables, y a veces nos asfixian, creando en nosotros una mentalidad negativa. Si te ha interesado este libro, lo más probable es que tengas algún problema que resolver. El Dr. Townsend, psicólogo y experto en liderazgo, enseña que las cosas nunca llegarán a ser perfectas en esta vida, pero si sigues sus indicaciones, tus circunstancias pueden mejorar notablemente.

Product Details

ISBN-13:
9780829760163
Publisher:
Vida
Publication date:
12/04/2012
Edition description:
Translatio
Pages:
144
Product dimensions:
5.00(w) x 7.10(h) x 0.40(d)
Age Range:
18 Years

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Now What Do I Do?


By John Townsend

Zondervan

Copyright © 2012 Dr. John Townsend
All right reserved.

ISBN: 978-0-8297-6016-3


Chapter One

PASO 1: Sienta lo que siente

Los sentimientos y anhelos son las fuerzas motivadoras detrás de todo esfuerzo humano y todas las invenciones humanas. —Albert Einstein

Lo primero que usted debe hacer cuando encuentra un problema que le agobia tal vez no sea lo que imagina ...

Cuando se descubre empezando a lidiar con una situación que exige trabajo y esfuerzo, sienta lo que siente. Antes de tratar de distanciarse algo a fin de analizar los diferentes aspectos, permítase a sí mismo sentir las emociones del momento.

Todos somos seres emocionales. Ya sea que siempre nos percatemos de ellos o no, tenemos sentimientos. Usted está sintiendo algo ahora mismo mientras está leyendo este capítulo. Puede tratarse de algo vago, tal vez un poco de expectativa o interés ... y espero que no sea aburrimiento. Como las corrientes bajo la superficie del océano, sus sentimientos están vivos y coleando, ya sea por encima o por debajo de la superficie. Así que resulta beneficioso darse cuenta de cuál es su estado emocional cuando se tropieza con una barrera.

La mayoría de las veces, obviamente, los sentimientos que surgen con los obstáculos son más negativos que positivos. Usted tal de sienta ansiedad, ira, temor o tristeza, por ejemplo. Los problemas, siendo en esencia negativos por naturaleza, hacen que afloren en nosotros los sentimientos más oscuros.

Suponga que usted es soltero o soltera y no puede hallar una relación decente a fin de disfrutar del noviazgo. Ha tratado los círculos normales: referencias de amigos, sitios en línea, grupos de solteros en la iglesia y cosas parecidas, pero no puede hallar a nadie con quien realmente pueda conectarse a algún nivel satisfactorio o significativo. Si ese es el caso, es bastante normal sentir frustración, vacío y desencanto. No sentir absolutamente nada significaría que algo en usted está congelado, mientras sentirse feliz no resultaría compatible con la realidad que enfrenta. Evidentemente, sus sentimientos reflejan su situación, su problema.

SENTIMIENTOS: UNA AYUDA, NO UN ESTORBO

Este primer paso en la resolución de problemas tal vez le parezca que no tiene ningún sentido. A lo mejor piensa: ¿Acaso sirven para algo estos sentimientos que estoy sintiendo? Simplemente acabaré empantanado, sintiendo lástima de mí mismo, paralizado por la ansiedad o dándome cabezazos contra el escritorio. Para resolver un problema tengo que pensar con claridad. ¿Acaso no son mis sentimientos lo último a lo que tengo que prestarle atención? Ciertamente, parece que en tiempo de dificultades uno necesita un plan, tener decisión y actuar. Si usted es un piloto comercial y acaba de perder un motor, necesita concentrarse mucho más en sus protocolos de emergencia y la coordinación entre sus ojos y manos que en sus emociones.

También puede sentirse preocupado de que sus sentimientos lo guíen a tomar una decisión precipitada o lo hagan actuar fuera del control. ¿Cuántas veces ha oído a alguien mencionar una indiscreción sexual con remordimiento diciendo: «Los sentimientos me ganaron»? Es verdad que los sentimientos pueden ser intensos y poderosos, pero mi experiencia en cuanto a las emociones es que cuando están equilibradas con el buen juicio y los valores, y cuando estamos entre personas buenas y seguras, nuestros sentimientos no gobiernan nuestras vidas. Así que no los derribe ni les permita que tomen las riendas. Sobre todo, no tenga miedo de las emociones. Sus sentimientos son sus servidores, no sus amos.

Aparte de las situaciones urgentes como aquella en que se hallaría si fuera piloto, hay tres razones muy buenas para que usted sienta lo que siente cuando enfrenta una dificultad.

Necesita las emociones por la información que proveen. Los sentimientos, ya sea de alegría o tristeza, tienen propósitos, significado y razones para existir. Los sentimientos no existen simplemente para hacer la vida interesante o desdichada. Es más, los sentimientos son una valiosa fuente de información para usted. Si les presta atención, aprenderá muchas cosas que pueden ayudarle a enfrentar el problema.

Comprendamos un poco lo que los sentimientos nos dicen. He escrito sobre esto antes en el contexto del liderazgo, pero el mensaje se aplica a todos nosotros: las emociones son una señal. Nos dicen que está sucediendo algo a lo que debemos prestarle atención. Los sentimientos son parte de cómo Dios nos ayuda a mirar dentro de nosotros mismos: «Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos».

Por ejemplo, la ansiedad es una emoción asociada con la preocupación, el temor o el pánico. El mensaje de la ansiedad es que existe algún peligro que evitar o del que precisamos darnos cuenta. La ansiedad nos lleva a mirar alrededor por si hay peligro. El peligro, por ejemplo, puede ser una persona tóxica que le dice que es segura para usted. Puede ser una inversión que parece excelente, aunque no le gustan algunos de los puntos del contrato. Puede ser percatarse de que está bebiendo demasiado y no le es posible controlarse.

¿Ve usted lo valiosa que es la ansiedad en el momento en que se encuentra sumido en su problema, sea cual sea este?

He aquí un ejemplo. Yo estaba dirigiendo a un hombre que era un ejecutivo al que le gustaba asumir riesgos. Le encantaba la acción de los negocios, las estrategias y la cacería. Era excelente en lo que hacía, pero a menudo se comprometía con personas y proyectos que no eran buenos para él. Si le gustaba lo que veía, se lanzaba de cabeza, de modo que halló que no avanzaba en su carrera debido a que continuamente tenía que recuperarse de algunos malos negocios e interacciones con las personas erradas. ¿Cuál era su problema? No se encontraba donde quería estar a su edad y etapa en la vida.

Una vez que observé el patrón, le dije: «No te gusta sentir ansiedad porque no encaja con el concepto de ti mismo como un individuo temerario y arriesgado». A regañadientes convino. Le expliqué: «Tu entusiasmo y acción son grandiosos, pero no estás verificando si hay ansiedad. Cuando oigas una perorata o hables con un candidato para darle algún empleo, dedica un momento a comprobar si sientes algo de ansiedad». Una vez que mi cliente combinó la sensibilidad a su nivel de ansiedad con su naturaleza temeraria, a la larga empezó a entender que algunas personas y algunos convenios son demasiado buenos para ser verdad. La falta de integridad, veracidad o solidez le producían una marejada de ansiedad por dentro. No le gustó sentir eso, pero usó la información que esos sentimientos le proveyeron. Gradualmente, su carrera tomó la trayectoria ascendente que había estado deseando. (La ansiedad es un aspecto tan crítico en la resolución de problemas, que volveremos a referirnos a ella en un paso específico, el número 4. Ahondaremos sobre la ansiedad y el temor allí).

La ira es otro sentimiento útil. Su ira no quiere decir que usted sea una persona mala, violenta o desenfrenada. La ira simplemente indica que necesita resolver un problema de algún tipo. Es una emoción que, en lugar de impulsarnos a evadir algo, como lo hace la ansiedad, nos impulsa a atender y confrontar determinado asunto. La ira ayuda a las personas a actuar contra la injusticia y la pobreza. Nos motiva a confrontar a alguien que está siendo destructor. Nos ayuda a decidir que no repetiremos los mismos errores que ya hemos cometido.

Suponga que su problema es un adolescente rebelde, cuyas palabras y conducta irrespetuosas están produciendo un caos en su hogar. Es común que los padres repriman su cólera contra el adolescente por temor a aumentar esa emoción negativa y a fin de evitar que haya dos o tres personas iracundas enfrentadas. Así que, en lugar de eso, estos padres tratan de ser razonables, maduros y pacientes, demostrando todas las buenas cualidades que las mamás y los papás deben tener. Sin embargo, nosotros los padres tenemos que entender que la mala conducta que trastorna un hogar lleno de amor debe encolerizarnos. La ira dice: «¡Ya basta! Tenemos que confrontar el problema de forma directa, con conversaciones, consecuencias, un asesor o algún plan. No puedo seguir soportando esto». Eso no quiere decir que dirija su cólera contra su adolescente, un acto que realmente puede hacer que las cosas se salgan de control. Así que usted tal vez necesite hablar en cuanto a su ira y contarle sobre esa emoción a alguien seguro que forme parte de su vida. El punto aquí es aprender de su ira y usarla.

Usted necesita emociones que lo conecten con personas que lo respaldan. Las emociones son conectores grandiosos. Cuando usted está enamorado, hay una persona en el extremo recibidor. A menudo, cuando se siente frustrado, lo perturba la mala conducta de otro. Las emociones en realidad nos mantienen relacionándonos los unos con los otros de maneras hondas y significativas. Y si hay acaso una ocasión en que usted necesita esa clase de conexión, es cuando encuentra un problema en la vida.

Una vez trabajé con un padre que sentía la enorme responsabilidad de ser fuerte y jamás mostrar debilidad. Quería mantener a su familia segura, feliz y confiada. Aun cuando su negocio estaba en dificultades, él quería proteger a su familia, así que aunque sus hijos eran adolescentes y plenamente capaces de lidiar con las realidades financieras, guardó silencio. Con el tiempo, se distanció de su esposa e hijos. No sabía cómo contarles a sus seres queridos acerca de la ansiedad y la inseguridad que sentía, así que simplemente se encerró y casi ni hablaba. Sus familiares lo echaban de menos, pero no sabían qué hacer.

Escuché a toda la familia por un tiempo y luego le dije: «Me preocupa que te encamines a algún tipo de quebrantamiento si no permites que tu familia participe». Sus ojos se llenaron de lágrimas y declaró con una voz sorprendida: «Pienso que a lo mejor ya me estoy quebrantando ahora mismo». Observé a su esposa e hijos acercársele y respaldarlo en medio de su tristeza y su sensación de agobio. Lo amaban, lo confortaron y se conectaron con él a un nivel más profundo que nunca antes. Su esposa dijo: «Quiero que siempre me lo dejes saber cuando te sientas así».

Este hombre tenía un largo camino por delante a fin de restaurar su vida profesional. Sin embargo, alimentado por la gracia de las personas que amaba, pudo perseverar mejor. Tal como este hombre aprendió a hacerlo, usted necesita usar sus sentimientos para obtener el respaldo y amor de los que le ayudarán a aliviar, si acaso no a resolver, su problema. (En el próximo capítulo trataremos más ampliamente sobre la importancia de otras personas a la hora de enfrentar las dificultades).

Cuando usted ignora sus emociones, agota la energía que necesita para resolver el problema. Intentar «no sentir» lo que sea que siente implica un desperdicio gigantesco de energía, y ese esfuerzo puede agotar el poder que necesita para resolver su problema. Tratar de no sentir lo que siente es como decirle a un terremoto: «¡Simplemente detente!».

¿Alguna vez ha pronunciado alguna de estas frases?

• Olvídate del sentimiento y avanza.

• Tengo que dejar de sentir esto.

• Simplemente necesito ocuparme en algo y los sentimientos desaparecerán.

• Me diré a mí mismo la verdad y eso pondrá en orden mis sentimientos.

En tanto que hay ocasiones en que usted en realidad necesita seguir avanzando (¡recuerde al piloto!), este método nunca funcionará a la larga. Dios propuso que los sentimientos nos ayuden a buscar, con él y los unos con los otros, la verdad en nuestras partes más íntimas: «Los pensamientos humanos son aguas profundas; el que es inteligente los capta fácilmente».

La palabra hebrea que esta versión traduce como «pensamientos humanos» significa «la persona interior», que incluye las pasiones, emociones y valores. Todas las emociones tienen el propósito de expresarse y ser «sacadas a la luz». Esta es la naturaleza de los sentimientos. Así que actuamos en contra del diseño de Dios cuando pretendemos que nuestros sentimientos no existen.

(Continues...)



Excerpted from Now What Do I Do? by John Townsend Copyright © 2012 by Dr. John Townsend. Excerpted by permission of Zondervan. All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
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