Añoranza

Añoranza

by Frank Alvarado Madrigal

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Product Details

ISBN-13: 9781426923715
Publisher: Trafford Publishing
Publication date: 01/28/2010
Pages: 144
Product dimensions: 0.31(w) x 8.50(h) x 5.50(d)

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Añoranza


By Frank Alvarado Madrigal

Trafford Publishing

Copyright © 2010 Frank Alvarado Madrigal
All right reserved.

ISBN: 978-1-4269-2371-5


Chapter One

Añoranza Quisiera ser el día o quizás su luz para alumbrar el sendero por donde caminas tú. Quisiera ser la luna o quizás una estrella para poder alumbrar tu imagen tan bella. Quisiera ser la llama que prende tu corazón y en noches sin luna alumbrar tu balcón. Quisiera ser el poeta que enamorado compone dulces versos de amor sobre las constelaciones. Quisiera ser ese faro que alumbra a lo lejos para guiar tus deseos a través de mis besos. Quisiera ser la fresca brisa a la orilla del mar para cantarte sin prisa una canción especial. Quisiera ser del río la más fresca corriente y anunciar nuestro idilio a toda la gente. Quisiera ser el velero que navega en tu corazón y naufragar en tu pecho al compás del reloj. Quisiera ser del rocío la fresca mañana y refrescar tu amor y el mío a través del fondo de mi alma. Quisiera ser de las flores la más fresca fragancia y saciar con mis labios todas tus ansias. Quisiera ser la tonada que mi arpa compone y grabar tu mirada en mis dulces canciones. Quisiera ser el ave que feliz va llevando inolvidables notas de amor hasta los corazones. Quisiera ser el aire que respiras en cada segundo para recorrer todo tu cuerpo hasta el fin de este mundo. Quisiera ser del océano la más fragante espuma para bañar tus entrañas bajo la luz de la luna. Quisiera ser el verano o quizás su luz para fundirme en tu cuerpo y cubrirlo de amor. Quisiera ser ese árbol del fruto prohibido para cubrir con sus hojas tu cuerpo y el mío. Todas esas cosas y más quisiera yo ser y en cada instante de mi vida podértelas yo ofrecer. Soy un poema Soy un poema que hoy ha nacido para borrar la pena de algún verso herido. Soy madrugada, soy un hechizo y en noches heladas no pido permiso. Soy un volcán, soy muy ardiente y en mi hallarán lujuria latente. Soy apuesto capitán sobre velero de amor y en él tus penas se irán como el rocío en la flor. Soy ruidosa quietud de un cielo azul; silenciosa inquietud de un mágico tul. Soy blanco corcel, brioso encantado, cabalgo en tropel de besos robados. Sobre anocheceres mi barco navega; brindando placeres en toda mi entrega. Soy caluroso en el invierno, niño fogoso; un fuego eterno. Soy rayo de luz bajo la luna, donde estés tú; yo floto en la espuma. Soy inquieto niño en noches calladas buscando el corpiño en las madrugadas. Soy de las estaciones, primavera en el tiempo y en frescos otoños comparto tu aliento. Miles locuras haré de tu vida; mil aventuras gozaré en mi partida. Soy un poema que hoy ha partido, borrando la pena de algún verso herido. Inspiración Si fuera pintor, pintaría en un lienzo las cosas lindas que de ti yo pienso. Si fuera escultor, en madera fina esculpiría tus ahogados gemidos de cuando yo te hago mía. Si fuera compositor, mis mejores versos escribiría para que los leyeras, amor, de noche y de día. Si fuera cantante, cantaría a mi amante la más bella canción que naciera del fondo de mi corazón. Si fuera músico, con mi lira tocaría las más dulces notas; soñando que ya eres mía, para toda la vida ... Luna de miel

Muchos besos ... Muchas caricias ... No teníamos prisa ... Era todo una delicia! Inventábamos posiciones al ritmo de canciones. Su vuelo a veces ella remontaba a una estrella. Algunas veces al oriente, otras hacia el occidente; pero nuestra preferida, inclinada, mirando hacia tu almohada. Qué muchas emociones! Qué muchas sensaciones! Jugamos al amor toda la noche como cabalgando en un coche. Mientras beso a beso en nuestro ardiente lecho, recorría todo tu pecho hasta llegar al nido del manjar prohibido. Sí, jugamos al amor sin pensar acaso, que un día ya no estarías, otra vez entre mis brazos. Sí, jugamos al amor con muchas ilusiones, sin imaginar el dolor que un día quedaría en nuestros corazones. Seducción

Explorabas entre mi arco. Te apoderabas de mi mente. Boca candente! Labios ardientes en el jardín de la felicidad. Dedos titubeantes buscaban una ruta diferente. Temblorosos demorábanse. Sentíame enloquecer. Bello! Prolongado amanecer. Mis excitadas caderas contorneábanse frenéticas al compás de vuestros labios y los míos, que como música en mis oídos, adormecían mis sentidos dejando indefenso todo el nido. Arrancar de mi pecho, gemidos de placer lograbas con tu impetuosa daga, que dura y tiernamente, mi calurosa piel atravesaba mientras me acariciaba. Mi vientre se estremeció, mis dedos se crisparon. Extraña sensación invadió todo mi ser, cuando en ti, se deshojó la flor convirtiéndome en mujer. Me cubriste con pétalos de flores: indiscretas mariposas, isósceles flagelados, estrellas brillantes, resplandecientes diamantes; dos irreverentes amantes ... Arrúllame

Desnúdame lentamente, arrúllame con tus caricias, hiéreme en lo más profundo; déjame cicatrices. Quémame con tus labios. Mátame con tus besos. Deja que corran tus manos y aprieten con fuerza mis senos. Galópame! Usa tu reata con brío. Hazme sentir en las nubes, y si ahora mismo no te me subes, podría morirme de frío. Hazme perder ya la calma; róbala con tus deseos. Penétrame toda el alma y ámame sin rodeos. Hipnotízame con tu mirada. Domíname con tu pasión. Mantenme enamorada; despierta en mí esta ilusión. Inúndame con tu sabia. Haz que circule en mi cuerpo. Mis deseos son peor que la rabia que tienen las hembras en celo. Mantenme en la encrucijada de no saber lo que quiero; si comerte a pedazos o entero o que me tengas crucificada. Amor desenfrenado

Si deseas descubrir los secretos del amor, ven conmigo bella flor, te vas a divertir. Demos rienda suelta a esta pasión que guardamos en nuestro corazón. No tardemos en hacer lo que ahora mismo podría ser. Abracémonos primero, besémonos después; hagamos el amor al mismo tiempo. No paremos ni un momento. No nos levantemos a comer. Del hambre no nos vamos a morir; eso ya lo descubrí, pues ... Tu cuerpo es el postre preferido de un amor que llevo escondido encerrado dentro de mi pecho. Vamos ya a nuestro lecho! No nos preocupemos más por nada que la noche es más corta que el parpadear de una mirada para un alma enamorada. Ensueño

Hoy sueña el poeta. Sueña en su sueño que ya es tu dueño. En su poesía de noche y de día habrá alegría. Florecen las flores en campos mejores con nuevos albores. Gloriosas victorias de amorosas historias escribirá en sus memorias. Una blanca paloma volará por el cielo diciendo: "Te quiero". La luna y el sol cobijarán este amor de gran esplendor. Y será tu mirada lucero y velero en noche estrellada. Hoy sueña el poeta Sueña y despierta; despierta y ... !Te besa! Idilio

Cómo extraño tu mirada! Cómo extraño tu sonrisa! El brillo de tus ojos al mirar y tu dulce forma de besar. Hoy mis pasos me han de guiar con quien sigue siendo mi ilusión, pues aunque exhausto de caminar, siempre te llevé en mi corazón. Mi corazón palpita más de prisa, salta como niño juguetón; por primera vez oigo su risa desde que voló de tu rincón. ?Qué sorpresas nos aguardan? Eso lo sabremos al besar; yo, tus dulces labios rojos exhalando amor al suspirar. ?Qué sorpresas nos aguardan? Eso lo sabremos al besar; tú, mis labios muy ansiosos por quererte devorar. Mía Si tú fueras mía, yo te amaría de noche y de día toda mi vida. Si tú fueras mía, ahora mismo sabrías las miles de formas en que yo te haría mía. Si tú fueras mía, yo te besaría con un amor profundo como a nadie en el mundo. Si tú fueras mía, mi vida te entregaría para que con ella hicieras todo lo que quisieras. Si tú fueras mía, yo te demostraría en este momento todo el amor, que por ti, yo siento. Si tú fueras mía, no te cabría la inmensa alegría que yo te daría ... Error fatal Sabes que cometiste el más grande error al irte de mi lado sin pensar en mi dolor. Cometiste un gran pecado al dejarme solo, triste y desesperado. Mas sin embargo, creíste que iba a ser fácil para ti el olvidar, el sabor de mis labios al besar. Si con huir de mi lado, creíste que me ibas a olvidar, Qué equivocada estabas! Ahora lo puedes comprobar. Sé que te estás dando cuenta que mi amor no era un amor corriente como el del resto de la gente. Sé que fui el primero que te supo dar un amor verdadero y esto, tú creías, que en esta vida, sería muy fácil de olvidar como hacías con todos los demás. Permítame que te diga mi muy querida amiga, en el mismo tono, suave, honesto y sincero con el que siempre te hablé, que aunque vivieras mil años, jamás a ti te amarán, como yo te amé ... Besos de horas eternas a ritmo acompasado mientras hacíamos el amor en nuestra última noche que pasaste a mi lado. Acéptalo de una vez, ya que las cosas son al revés: Poco a poco yo a ti te estoy olvidando; mas tú poco a poco, me vas a ir deseando. Sobre todo cuando me compares con el que tengas a tu lado; te darás cuenta de que no me has olvidado. Sé que querrás volver a unir nuevamente nuestros lazos y quedarte por fin prisionera entre mis brazos, pero por tu simple cobardía, te vas a quedar con los deseos de ser mía y solo mía, ya que nunca fuiste lo suficiente valiente para enfrentarte al resto de la gente; por lo tanto, sigue haciendo caso de lo que dicen los demás y quédate con las ganas de volverme a conquistar. Aventura fugaz ?Por qué? Preguntóme en voz baja. ?Por qué? Y su confusa mirada me fijó. Balbucear no pude una palabra mas un dolor en mi pecho se anidó. Sollozó ella; suspiré yo. No hubo súplica de perdón; habíale partido su frágil corazón. Sollozó ella; suspiré yo. Fue un instante de locura, un momento de pasión; una breve aventura donde nunca hubo amor. Sollozó ella; suspiré yo. No hallé ninguna explicación. Silencio hubo en la habitación! Quedóse ella; me fui yo.

El tiempo pasó

Y la niña lloraba, lloraba su desilusión pensando que no volvería el hombre, a quien entregó una noche, su virginal amor. Las horas desfilaban lentas en procesión. La luna en lo alto miraba al perverso cantando coplas y recitando versos, a otra niña, a quien robaba su amor. La primera, aún llorábale; llorábale con ilusión de verle, abrazarle, besarle y entregarle todo su cuerpo, joven y terso, aunque al otro día se muriese de amor. Esperando y soñando la vida se le fue, mientras la luna, que todo lo ve, lloraba al mirar aquella niña convertida en mujer. Una noche más

Quédate una noche más. Déjame amarte hasta la saciedad. Quiero la miel de tus entrañas, esta noche saborear. Déjame derretir con mis labios, ardientes de pasión, las ansias locas que escondes en tu corazón. Quédate una noche más Qué importa lo que piensen los demás! Déjame traspasar las fronteras de tu piel y fundirme en tu cuerpo hasta el amanecer. Cansada

Ya me cansé de esperar por quien dice que me ama. Ya me cansé de estar sola en la cama. Noche a noche la misma historia: Tú con la otra y yo aquí sola. Esperando del teléfono el sonido, el timbrar, para por fin escuchar, que en mi nido, no estarás. Mi corazón herido bastante ha sufrido; ahora saldré a buscar mi futuro marido. Saldré a buscar quien quizá traiga consigo mi anhelada felicidad y haga, por fin, mis sueños realidad. Sentencia final Te has preguntado alguna vez si el haberme abandonado para volver con tu marido valió la pena o se convirtió en tu más trágica condena. Condenada a no mirarme más por miedo a lo que dijesen los demás. Condenada a vivir con quien no amas, mas sin embargo, noche a noche, tener que complacerlo en tu cama. Condenada a vivir día a día con la persona equivocada pero esta vez para siempre y sin poder borrarme de tu mente. Pero no es mi intención, nena, recordarte lo que has hecho y no lo digo por despecho pero esa será tu peor condena; tener que soportarlo en tu lecho. Muy tarde Muy tarde descubrí que eres mala, egoísta, prepotente, orgullosa, mentirosa y caprichosa. Que no sabes amar. Que no tienes sentimiento. Que provocas el sufrimiento en todos los demás. Qué eres una demente! Eso lo sabe toda la gente. Que te entregas con facilidad a la primera oportunidad. Que por vengarte de tu hombre, no te importa nada entregar tu cuerpo a otro, aunque solo le conozcas por su nombre o por tan solo una mirada. Sabes que eres envidiosa, mala, egoísta, caprichosa, orgullosa y embustera; sabes que eres traicionera. Sabes romper todo enlace en una seria relación pues no te importa tu traición, ya que eso, te complace. Sabes que te gusta herir. Sabes hacer sufrir. Nunca vas a ser feliz; siempre te arrastrarás igual que una lombriz. Ningún hombre te amará cuando te conozca de verdad; siempre te odiarán por toda una eternidad.

Reencuentro Después de algún tiempo te volví a encontrar. No fue nada fácil el volverte a mirar. Mi cuerpo temblaba de los pies a la cabeza. Mi voz se quebraba. Qué torpeza! Hubiese querido platicar y decirte muchas cosas: Unas malas ... Otras muy hermosas. Decirte cuánto te extrañé. Que ya no pude más querer a ninguna otra mujer por lo mucho que te amé. Que en las noches no dormía; al saber que no eras mía. Sí. Decirte lo mucho que te amé y lo mucho que te odié. Decirte que mi vida quise quitar para poderte olvidar. Decirte que no vales nada; ni tan siquiera una mirada. Tanto te quise decir ... Pero mudo me quedé; será por lo mucho que te amé o por lo mucho que te odié. Diluvio En un mar de lágrimas yo me vi el día en que te perdí. Nadie imaginó lo mucho que sufrí. No sé por qué pasó. No hubo un adiós cuando se marchó. Ya nunca fui feliz; no quise más vivir. Día a día yo sufría. Al cielo le pedía que volvieras a mi vida pero no sabía cuánto tardarías. En la arena me sentaba pronunciando yo tu nombre y desde la playa al mar yo le gritaba que trajera a mi hombre. Hoy llegas nuevamente y la llama está aún ardiente y el amor que te tenía ahora es más candente que sol de medio día. Mi cuerpo se derrite, me abrasa las entrañas, no esperaré a un mañana para abrazarte, besarte y que las ansias tú me quites. Que ya no me atormente la idea de un despido. Que ya no te me vayas. Que te quedes para siempre. Que seas siempre mío. Que abones este jardín de flores muy sedientas de ser aún regadas en frías madrugadas que no han tenido fin. (Continues...)



Excerpted from Añoranza by Frank Alvarado Madrigal Copyright © 2010 by Frank Alvarado Madrigal. Excerpted by permission.
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