Al estrado, desde el interior de la Corte de Inmigraci�n

Al estrado, desde el interior de la Corte de Inmigraci�n

by William K. Zimmer

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ISBN-13: 9781496948168
Publisher: AuthorHouse
Publication date: 11/12/2014
Pages: 228
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Al Estrado, Desde El Interior De La Corte De Inmigración


By WILLIAM K. ZIMMER

AuthorHouse

Copyright © 2014 William K. Zimmer
All rights reserved.
ISBN: 978-1-4969-4816-8



CHAPTER 1

Historia de la Corte de Inmigración


Tener nombres largos parece ser una característica de los organismos encargados de administrar los asuntos de inmigración. Por ejemplo, el tribunal de inmigración reside actualmente en la Oficina Ejecutiva para Revisión de Inmigración ("EOIR"), una subdivisión del Departamento de Justicia. Intente escribir este título en la etiqueta de un sobre sin emplear siglas.

La entidad gubernamental responsable de los asuntos de inmigración ha sido ubicada y reubicada dentro el gobierno federal casi como un hijastro no deseado. El Congreso creó el cargo de "Superintendente de Inmigración" en el Departamento del Tesoro en 1891, lo que al parecer fue el principio del antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización. Consulte la sección 7 de la Ley del 3 de marzo de 1891. La función de "Superintendente de Inmigración" fue transferida del Departamento del Tesoro al Departamento del Comercio y el Trabajo en 1903. Consulte la sección 22 de la Ley del 3 de marzo de 1903. En 1913, la función de inmigración y la función de naturalización fueron designadas como agencias separadas en el recién creado Departamento de Trabajo. Consulte la sección 551 de la Ley del 4 de marzo de 1913. En 1933, Franklin D. Roosevelt, con la aprobación del Congreso, dirigió la consolidación de las oficinas de inmigración y de naturalización en el Servicio de Inmigración y Naturalización del Departamento del Trabajo. Consulte el Decreto N ° 6166 de 10 de junio de 1933. No fue sino hasta 1940 que el Servicio de Inmigración y Naturalización fue trasladado al Departamento de Justicia de conformidad con el "Plan Hoover". Consulte la Ley de Reorganización de 1939. La EOIR, sede de la corte de inmigración y de la Junta de Apelaciones de Inmigración ("BIA"), había evolucionado dentro del Servicio de Inmigración y Naturalización, hasta que la EOIR surgió como una agencia independiente en 1983. Por último, en 2002 el Congreso abolió el antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización y sus unidades operativas fueron transferidas al recién formado Departamento de Seguridad Nacional ("DHS") como Control de Inmigración y Aduanas ("ICE") y Servicios de Ciudadanía e Inmigración ("CIS "). Consulte la Ley de Seguridad Nacional, Pub. L. 107-296, 116 Stat. 2135 (2002). Estas unidades de operación duales nos recuerdan las agencias bifurcadas de Servicios de Inmigración y de Naturalización que habían residido anteriormente en el Departamento de Trabajo. El Congreso, sin embargo, conservó a la EOIR en el Departamento de Justicia. Así, la corte de inmigración sobrevivió a la transferencia de las funciones del Servicio de Inmigración y Naturalización al DHS en el 2002, y en la actualidad sigue residiendo en el Departamento de Justicia. Antes de ofrecer mi opinión sobre la evolución y la cultura de la corte de inmigración, es pertinente exponer mis experiencias con la inspección migratoria y otros procesos. Quizá un poco de mi historia personal brinde al lector claridad sobre mi punto de vista. En 1972 yo era empleado de la Detroit and Canada Tunnel Corporation como guardia de túneles. La empresa de túneles me entregó una insignia, una linterna y un casco para llevar a cabo mis deberes de dirigir el tráfico y periódicamente patrullar a pie el túnel Detroit-Windsor en busca de bloqueos o retrasos causados por incidentes y accidentes de tráfico, o cualquier otra anomalía. Se esperaba que los guardias del túnel aseguraran la formación de líneas ordenadas de tráfico hacia las casetas de inspección y que solicitaran la apertura de carriles de inspección a las oficinas de aduana e inmigración. Estas oficinas se encontraban a uno y otro lado de las vías de circulación. En ese tiempo el Departamento del Tesoro empleaba inspectores de aduanas y el Departamento de Justicia empleaba inspectores de inmigración. La oficina de aduanas estaba ubicada del lado de las cabinas de inspección más cercano al río Detroit, cerca de la calle Randolph. La oficina de inmigración se encontraba en la planta alta de la oficina de aduanas, en un piso entre las cabinas de inspección y Jefferson Avenue, en el lado sur de Detroit. Puede ser de interés para los lectores saber que, por un capricho de la geografía, Windsor, Canadá, queda al sur de la frontera entre Estados Unidos y Canadá. En ocasiones, cuando la oficina de inmigración carecía de personal suficiente para atender un nuevo carril, la apertura de nuevas líneas de inspección en respuesta al aumento del tráfico provocaba discusiones menores entre el personal de aduanas y el de inmigración, especialmente en los días fríos de invierno. El Servicio de Aduanas siempre parecía tener más recursos que el Servicio de Inmigración. Esta percepción concuerda con la impresión natural que uno podría esperar que se formase un observador cualquiera, ya que el Departamento del Tesoro generalmente percibe dinero y el Departamento de Justicia no lo hace. Independientemente de cual fuera la verdad acerca de la disparidad de recursos entre ambos servicios, el sentir de los oficiales de campo creó su propia realidad. Esta percepción de desigualdad en los recursos se fortaleció en las mentes de los funcionarios de inmigración y aduanas debido a las disposiciones sobre tiempo extra reembolsable, mejor pagado para los oficiales de aduana en virtud de la Ley de 1911 sobre administración de horas extra. El tiempo extra reembolsable a los oficiales de inmigración se regía por la Ley del 2 de marzo de 1931. Esta descripción de la disparidad de recursos es una digresión, pero el lector fue advertido en la introducción respecto a la información aleatoria.

Volviendo a los deberes de los guardias del túnel, cuando los funcionarios de inmigración rechazaban a extranjeros que solicitaban su admisión, los guardias del túnel eran los responsables de escoltar a la persona o personas rechazadas de regreso a Canadá. Esto se realizaba caminando con él, o los peatones rechazados, hasta el autobús del túnel, que viajaba de ida y vuelta entre Canadá y los Estados Unidos. Se esperaba que el guardia del túnel verificara que el extranjero rechazado abordase el autobús y que el autobús partiera. Si la persona o personas rechazadas viajaban en automóvil, el guardia del túnel bajaba una cadena y dirigía al conductor hacia el carril de tránsito de regreso a Canadá a través del túnel. Estas tareas de escolta eran realizadas por empleados de la Detroit and Canada Tunnel Corporation, ya que el propietario del túnel estaba sujeto a las mismas leyes y kreglamentos que se aplicaban a transportistas tales como aviones y barcos que llegaban a los Estados Unidos desde el extranjero. Si por cualquier motivo un automóvil o un peatón evadían la inspección o el regreso a Canadá después de la negativa de admisión a los Estados Unidos por parte de un funcionario de inmigración, la Detroit Windsor Tunnel Corporation era multada con $500 dólares de los Estados Unidos por cada persona involucrada en la violación.

El Servicio de Aduanas me contrató como inspector de aduanas en 1974. En aquel tiempo los inspectores de aduanas eran designados también como inspectores de inmigración y capacitados para efectuar la inspección fronteriza primaria. Trabajé en el túnel Detroit-Windsor y el puente Ambassador, un segundo puerto internacional de entrada designado en Detroit, realizando las inspecciones fronterizas a personas y vehículos que llegaban a los Estados Unidos desde Canadá. Al trasladarme a Houston, Texas, en 1978, trabajé en el Aeropuerto Intercontinental de Houston, en el Aeropuerto Hobby de Houston y en el canal de navegación de Houston. Los deberes en el aeropuerto de Houston en aquel tiempo se dividían entre las terminales de inspección de pasajeros, las instalaciones de carga de líneas aéreas y otros almacenes. En el aeropuerto Hobby de Houston los aviones privados y algunos aviones de carga eran inspeccionados, generalmente por un solo inspector. De haber extranjeros a bordo de la aeronave también se asignaba a un funcionario de inmigración, a discreción del oficial de inmigración a cargo del puerto de entrada. Cuando llegaba un barco al Puerto de Houston desde el extranjero, un oficial de inmigración y un oficial de aduanas lo abordaban. El oficial de aduanas que abordaba el barco recibía el manifiesto del capitán de la embarcación. Finalmente los funcionarios de aduanas comparaban la carga bajada de la nave con la carga registrada en el manifiesto. Los oficiales de aduanas eran asignados para supervisar la descarga de los buques y para inspeccionar el cargamento, tales como tubería de revestimientos para pozos petroleros, acero y demás carga cuya liberación inmediata hubiera sido solicitada por el importador. En el caso de buques tanque tanto con petróleo como con productos químicos, los funcionarios de aduanas medían el producto en el barco antes y después de su descarga y calibraban los tanques de puerto antes y después de la descarga. El oficial de inmigración inspeccionaba a la tripulación y a los pasajeros, en su caso, y decidía si admitía a la tripulación y a los pasajeros mediante la emisión de un Registro de llegada y partida (Formulario I-94).

Toda persona no admitida quedaba confinada a bordo bajo la responsabilidad del capitán del buque. Como se puede ver, el Servicio de Aduanas está orientado a controlar objetos que arriban a los Estados Unidos mediante la inspección y el cobro de los aranceles. El Servicio de Inmigración está orientado a controlar personas que llegan a los Estados Unidos a través del proceso de inspección.

Mi primer empleo como abogado con licencia se dio en 1985, como Asistente del Fiscal de Distrito en el noveno Distrito Judicial del Condado de Montgomery, Texas. Trabajé en la recepción, la redacción y la formulación de cargos ante el Gran Jurado, así como en la redacción de denuncias para obtener órdenes judiciales de inspección y de detención, y participé en cinco procesos penales. Mientras trabajaba como Asistente del Fiscal de Distrito, el Congreso aprobó la Ley de Reforma de Inmigración y Control de 1986 ("IRCA"). Esta legislación contenía disposiciones de amnistía para la legalización de los extranjeros (incluidos los trabajadores agrícolas) que hubieran estado continuamente presentes en los Estados Unidos después de haber ingresado ilegalmente antes de 1982, y sanciones a empleadores por contratar a sabiendas a extranjeros sin permiso de trabajo, e incrementaba la vigilancia fronteriza. La IRCA también preveía la contratación de abogados litigantes de inmigración. Aunque disfrutaba trabajar para la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Montgomery, solicité un nuevo empleo al gobierno federal como abogado litigante de inmigración. Finalmente, en 1987 fui contratado por el antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización ("INS") como abogado, y asignado a la unidad de litigios de Houston, Texas. Antes de ser contratado como abogado litigante, en Houston sólo había dos abogados litigantes de inmigración del gobierno. Al mismo tiempo, sin embargo, presidían en Houston tres oficiales de investigación especial (ahora llamados jueces de inmigración). Esto requirió que la recién creada unidad de litigio de Houston decidiera cuáles tribunales no serían atendidos por un abogado litigante. Si un investigador de inmigración estaba disponible, él o ella serían asignados para representar al INS en el tribunal de inmigración desprovisto de abogado litigante. Consulte C.F.R. 8 § 242.9 (a) [1987] (que prevé la asignación de un oficial de inmigración adicional para llevar a cabo los deberes de un abogado litigante). Las normas actuales requieren la asignación de un abogado gubernamental cuando el cargo de deportación es impugnado o no es concedido, y cuando un extranjero sin representación legal en los procedimientos de inmigración es considerado incompetente o es menor de 18 años. En todos los demás casos, la asignación de un abogado del gobierno es opcional. Consulte C.F.R. 8 § 1240.2 (b).

Los abogados litigantes de Houston no sólo eran asignados a la corte de inmigración para los procedimientos de exclusión, deportación y rescisión. En ocasiones un abogado litigante debía presentarse ante la corte criminal del estado o someter un escrito ante el tribunal penal del estado para establecer la postura del INS en relación con alguna Recomendación Judicial Contra la Deportación ("JRAD"). Si el juez de la corte estatal emitía una JRAD en un proceso penal, el delito por el que había sido condenado el extranjero no se podía utilizar para constituir un cargo de exclusión o deportación que justificara la apertura de procedimientos judiciales de inmigración, con excepción de las condenas relacionadas con drogas y las condenas extranjeras. En ocasiones, los abogados litigantes explicaban a los jueces de los tribunales estatales que una condena no implicaba forzosamente la deportación. Por ejemplo, si la falta por la cual era condenado el extranjero era una falta menor, la emisión de una JRAD disminuía el incentivo para la rehabilitación del acusado ya que el INS no podría combinar la infracción con un delito posterior para justificar un futuro proceso de deportación o exclusión. Los abogados litigantes a veces explicaban que, si existía la posibilidad de una exención, el acusado tendría la oportunidad de exponer su patrimonio para ser sopesado contra los factores negativos en la corte de inmigración, o que el acusado podría calificar para otra excepción de deportación en ausencia de una JRAD. No puedo recordar ningún caso en Houston en el cual el INS no se haya opuesto a la emisión de una JRAD. A partir del 29 de noviembre de 1990 el Congreso derogó la disposición JRAD mediante la promulgación del artículo 505 de la Ley de Inmigración de 1990, Ley Pública Nº 101-649. Sin embargo, las JRAD expedidas antes del 29 de noviembre de 1990 debían ser respetadas. Éste es otro detalle que deben recordar los abogados de inmigración cuyos clientes establecieron un historial criminal antes de la fecha de derogación de la JRAD. Dada la definición cada vez más amplia de "delito grave" bajo la sección 101 (a) (43) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, tal como fue modificada (la "Ley"), así como el notablemente creciente riesgo de que el ICE etiquete un delito con este nebuloso sello de desaprobación (por ejemplo, los delitos que implican vileza moral ("CIMT")), algunos abogados de inmigración probablemente celebrarían el retorno de las JRAD.

Los abogados litigantes de Houston también litigaban las sanciones a empleadores ante la Oficina del Funcionario Administrativo Principal de Audiencias ("OCAHO") en la EOIR. Este tipo de litigio implicaba la exposición bajo las Reglas Federales de Procedimiento Civil, tales como interrogatorios y declaraciones, que sólo puedo describir como consumidores de tiempo. Los casos de sanciones a empleadores en Houston atraían gran atención de parte de los medios de comunicación, y la sede del INS los consideraba delicados. Los abogados litigantes recibían instrucciones de no hablar con los medios sobre las sanciones aplicadas a empleadores o cualquier otro tema.

La unidad de litigios del INS en Houston asignaba un abogado judicial a la Oficina del Procurador para actuar como Fiscal Especial Adjunto de los Estados Unidos ("SAUSA"). El SAUSA ayudaría con la representación del INS y el Departamento de Justicia ("DOJ") en los casos civiles y penales. Sin embargo, el INS pagaba el salario de SAUSA y no la oficina del Fiscal de los Estados Unidos. Inevitablemente, esta tarea implicó responder a las acciones de habeas corpus y a otras mociones relacionadas con asuntos de inmigración presentadas en la Corte de Distrito de los EE. UU.

También se asignaron abogados litigantes para representar al INS en los casos de la Junta de Protección bajo el Sistema de Méritos ("MSPB"). Estos casos tenían que ver con controversias entre la agencia y un empleado. Consulte 5 USC Parte III y 5 C.F.R. Parte 1201. Consulte Douglas v. Administración de Veteranos, 5 M.S.P.B. 313; 5 M.S.P.R.

280 (1981).

Por último, los abogados litigantes de Houston brindaban asesoramiento jurídico a las unidades operativas, pero las unidades de operación no estaban obligadas a seguir el consejo legal de la oficina local de litigios. La aceptación del asesoramiento jurídico dependía del funcionario y de su supervisor(a). Muchas de las peticiones parecían provenir de oficiales de deportación que preguntaban acerca de las mociones de reapertura antes de deportar a un extranjero. Los investigadores involucrados en la ejecución de sanciones a empleadores por lo general tenían buena comunicación con el abogado litigante asignado. A veces los investigadores pedían consejo sobre inspecciones y confiscaciones. Ocasionalmente, los abogados litigantes eran consultados por los oficiales de revisión y por los inspectores de supervisión, pero casi nunca de otras unidades. No existía obligación de parte de las unidades operativas de solicitar asesoramiento jurídico durante el curso normal de sus asuntos, incluso si se trataba de iniciar procedimientos de exclusión, deportación o rescisión.

Esto me brinda la oportunidad de ofrecer mi opinión acerca de la evolución de la corte de inmigración y sobre cómo el sistema podría mejorarse para garantizar una toma de decisiones independiente y una equidad fundamental. La historia de la legislación y la experiencia colectiva de los funcionarios de aduanas y de inmigración acerca del tratamiento de los extranjeros que llegan a los Estados Unidos, sugiere fuertemente que la entidad que conocemos como tribunal de inmigración evolucionó del proceso de inspección. En el contexto de este libro, el proceso de inspección es la interacción cara a cara entre un viajero internacional que busca ser admitido en los Estados Unidos y un oficial gubernamental o su suplente.


(Continues...)

Excerpted from Al Estrado, Desde El Interior De La Corte De Inmigración by WILLIAM K. ZIMMER. Copyright © 2014 William K. Zimmer. Excerpted by permission of AuthorHouse.
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Table of Contents

Contents

Dedicatoria, vii,
Cita del The Federalist, No. 31, ix,
Introducción, xi,
Capítulo I — Historia de la Corte de Inmigración, 1,
Capítulo II — Procedimientos de deportación, 31,
Capítulo III — Peticiones por persecución y tortura, 45,
Capítulo IV — Peticiones a causa de sufrimiento extremo, 71,
Capítulo V — Legitimación del estatus migratorio, 99,
Capítulo VI — Enmiendas de fraude matrimonial, 115,
Capítulo VII — Exenciones, 129,
Capítulo VIII — Salida voluntaria, 179,
Capítulo IX — Audiencias de fianza, 189,
Capítulo X — Mociones para reabrir y mociones para reconsiderar, 197,
Conclusiones, 205,
Cita de Sueño de una noche de verano, 5to Acto, Escena 2, 212,

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