AMLO: Con los pies en la tierra

AMLO: Con los pies en la tierra

by José Agustín Ortiz Pinchetti

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Product Details

ISBN-13: 9786079795955
Publisher: HarperCollins Mexico
Publication date: 08/21/2018
Sold by: HarperCollins Publishing
Format: NOOK Book
Pages: 240
Sales rank: 1,228,157
File size: 5 MB

About the Author

José Agustín Ortiz Pinchetti es licenciado en Derecho por la Escuela Libre de Derecho, y maestro en derecho económico por la UIA, donde es académico desde 1961. Ha sido asesor jurídico de las secretarías de Educación Pública, Agricultura, Hacienda, y de Comercio y Fomento Industrial. Fue consejero ciudadano del Consejo General del Instituto Federal Electoral; Fue secretario de Gobierno del Distrito Federal. Fue Diputado Federal en la LIX Legislatura del Congreso de la Unión de México.

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CHAPTER 1

AMLO es generado por su circunstancia: la crisis de México

* * *

El profeta Daniel

SE PUEDE DECIR QUE DANIEL COSÍO VILLEGAS (1898-1976), un profeta de origen mexicano (se discutió si era colimense o capitalino), nació entre dos siglos: el xix y el xx, y cumplió con la sentencia de Jesús de Nazaret: "Nadie es profeta en su tierra". No fue un profeta de inspiración divina porque era agnóstico y sus previsiones eran estrictamente terrenales. A finales de 1946, cuando terminaba el periodo presidencial de Manuel Ávila Camacho y despuntaba el de Miguel Alemán Valdés, escribió La crisis de México, un ensayo que el historiador Enrique Krauze calificó como el mejor del siglo.

Cosío denunció que la suerte del régimen y de la nación estaban en peligro porque las metas de la Revolución mexicana, que él juzgaba certeras, se habían abandonado: el régimen, aunque sólido, había perdido el rumbo, estaba en una crisis muy grave; no había construido una democracia política ni mejorado la distribución de la riqueza ni cimentado la soberanía.

Añadió, como todo buen profeta, una advertencia amenazante, ya que, de no rectificar la trayectoria: "México perdería su autodeterminación y su identidad, concluiría en confiar sus mayores problemas a la inspiración, la imitación y la sumisión a los Estados Unidos de América (vecino poderoso e inamovible de México), llamaríamos en demanda de dinero, de adiestramiento técnico, de caminos para la cultura y el arte, de consejo político y adoptaríamos íntegra su tabla de valores". Cosío afirmaba que el sacrificio de la nacionalidad "traería la pérdida de la seguridad, del dominio y de la dicha de quien consigue labrar su propio destino".

A don Daniel (así le llamaban con respeto sus coetáneos) no le alcanzó su larga vida para ver cumplida su profecía: murió en 1976 a los 78 años. Pero sí pudo comprobar cómo la nación fue incapaz de rectificar y buscar su propio camino hacia la modernidad y dio tumbos cada vez mayores. Habrían de pasar décadas después de su muerte para que el país entrara en una crisis dentro de la crisis y llegara a la desastrosa situación en la que hoy se encuentra.

La crisis de México y los vaticinios fueron mal recibidos por la mayoría de los escritores y periodistas contemporáneos a su publicación. Incluso, algunos de los colegas de Cosío lo llamaron pesimista, amargado y rencoroso. Nadie escuchó su voz, y menos que nadie los políticos.

No ocurrió la rectificación ética ni política que había propuesto Cosío. Cada principio de sexenio se renovaba, alentada por los medios de masas, la esperanza de un cambio, que se veía frustrada conforme transcurría el régimen, hasta que al final se producía una caída cada vez más profunda y peligrosa que la anterior. Así transcurrieron los gobiernos de Adolfo Ruiz Cortines (19521958), Adolfo López Mateos (1958-1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), cuyo fracaso político, marcado por la matanza de 1968, hacía parecer inevitable un cambio.

El inmovilismo del sistema se justificó, como en los tiempos de Porfirio Díaz, por el crecimiento económico y la paz social. Pero el factor decisivo fue la resistencia de los llamados por Cosío "grupos opresores".

Los gobiernos fueron cada vez más ineficaces; padecimos diez gobiernos fallidos en 50 años. Y los políticos surgían y crecían en esa circunstancia. Fue el caso de Andrés Manuel López Obrador: el proceso de decadencia lo llevó a la oposición y, por supuesto, eso determinó su vida pública. Andrés Manuel leyó La crisis de México y se inspiró en ese ensayo más de 50 años después de haberse escrito. Las ideas del profeta se encuentran en sus libros y discursos. Ya como jefe de Gobierno de la Ciudad de México, a fines de 2001, distribuyó como regalo de Navidad ejemplares de La crisis de México.

La circunstancia original

Tabasqueñidad

Antes de que la crisis de México se volviera un incentivo para amlo, según él mismo lo apunta en su libro Entre la historia y la esperanza (1995), el medio tropical tabasqueño donde nació y recibió su educación fundamental le impuso una huella: la tabasqueñidad fue su circunstancia matriz.

López Obrador nació en Tepetitán, un pueblo del municipio de Macuspana, en lo profundo de las selvas y los ríos tabasqueños. En Macuspana existe una curiosa conexión de ciénagas, como Mucal, región habitada por un arbusto trepador. En Tabasco, tres cuartas partes del estado son charcos. Está tan inundado, que cuando el gran poeta Carlos Pellicer regresaba no decía: "Me voy a mi tierra", sino "Me voy a mi agua". Es una región de llanuras vueltas hacia el Golfo de México, regadas, o más bien inundadas, por corrientes que descienden de las tierras altas de Chiapas. Las tierras bajas de Tabasco permiten que el terreno esté dominado por el agua y sus flujos. Tabasco es una Mesopotamia de charcos, ciénagas, lagunas y lagos, acotada por la cordillera de selvas al poniente, el ultraplano calizo yucateco hacia el este, la feraz región veracruzana hacia el oeste y el Golfo de México hacia el oriente.

Tabasco era un tapón entre el altiplano mexicano y la península deYucatán, es decir, un obstáculo en la comunicación vital para unir al país.

Su historia en el siglo xix tiene un sabor africano, matizada por una descolonización semisalvaje. La pequeña élite de la capital y las poblaciones más importantes peleaban furiosamente entre sí por el pequeño poder, concentrado en San Juan Bautista (después Villahermosa). Las relaciones entre las regiones del estado se establecían a través de los ríos, y los intercambios más importantes se daban con los puertos costeros de Veracruz y Tampico, Nueva Orleans (hacia el norte), Campeche (hacia el sur), Yucatán y La Habana.

El estado pasó por una etapa de intenso cambio durante la Revolución; Francisco J. Mújica lo gobernó bastante bien. Luego vino, al final de los años veinte del siglo pasado, el gobierno de Tomás Garrido Canabal, quien intentó establecer un estado entre socialista y fascista, contando siempre con el apoyo paradójico de la United Fruit Company. Su aspecto era felino; despachaba en una choza plantada en lo alto de una ceiba; era un mujeriego proverbial y odiaba a los curas y el alcohol.

¿Cómo era el viejo Tabasco? ¿Por qué no leer el ácido testimonio del gran escritor inglés Graham Greene? Este personaje visitó México en 1938 y viajó a Tabasco y Chiapas, dotado, a la vez, de espíritu aventurero y profundos prejuicios. Escribió una crónica de viaje llamada Caminos sin ley (elocuente desde el título), y una novela magistral inspirada en Tabasco: El poder y la gloria, que para muchos es su mejor producto. El ambiente desaforado, vital y pantanoso del estado lo sacudió profundamente.

Tal vez Greene hubiera moderado su antipatía hacia Tabasco si hubiera adoptado algunas precauciones: yo le habría recomendado una mezcla de laurel, orégano y manzanilla para la diarrea, y la lectura de los poemas tropicales de Carlos Pellicer para elevar el espíritu, de uno de los cuales no me resisto a transcribir un fragmento:

El tiempo total verdea y el espacio quema y brilla.
La diferencia entre Greene y Pellicer no estaba en que miraban realidades distintas, y mucho menos en el talento o las convicciones religiosas, sino en el amor. Pellicer amaba Tabasco porque era su tierra, o más bien "su agua"; Greene odiaba Tabasco porque no lo comprendía.

Católico ardiente, al igual que Greene, era un hombre de izquierda obsesionado por la pobreza y la desigualdad en México, en particular por las terribles condiciones en que vivían los indígenas. Las ideas, convicciones y creencias de don Carlos influirían poderosamente en la formación de Andrés Manuel López Obrador.

¿Determinismo tropical?

Según Andrés Manuel, la naturaleza en su estado tiene un papel relevante en el ejercicio del poder público. Al respecto escribió:

En esta región, la más tropical de México, donde los ríos se desbordan, el cielo es proclive a la tempestad, los verdes se amotinan y el calor de la primavera o la ardiente canícula encienden las pasiones, brota con facilidad la ruda franqueza [...] El político tabasqueño se desenvuelve en una sociedad liberal por naturaleza. Las expresiones no se limitan, todo es al desnudo con gestos y gritos, nadie se arropa ni habla a media voz. Tenemos la ventaja de ser abiertos y francos; la pasión nos lleva a las grandes aventuras de la creación y del espíritu y también da la peculiaridad del trópico, pero también nuestro rasgo distintivo es nuestro talón de Aquiles. El desafío ha sido desde siempre conciliar la razón con la pasión.

Los grandes políticos tabasqueños habían tropezado cuando daban el salto de lo regional a lo nacional: fracasaban en el desafío de conciliar la razón con la pasión. En este sentido, Andrés Manuel dijo: "Es cierto. Me puse a estudiar con todo cuidado a los políticos del altiplano [...] pero de todas maneras sigo siendo tabasqueño de primer impulso. Y este es mi punto más débil: ¡soy un político de alto riesgo!". Este rasgo de su personalidad lo ha llevado a asumir el costo de decisiones que son éticamente correctas, pero que no siempre son populares.

El origen: ¿infancia es destino?

La conocida frase "infancia es destino" me lleva a examinar el primer tramo de la vida de Andrés Manuel. Todas las vidas, incluso las de los políticos, están sujetas a la influencia de dos fuerzas: el ambiente, y a otra más íntima, quizá más efectiva y profunda, que proporciona la microhistoria familiar; a mi juicio, en ambas vertientes Andrés Manuel tuvo suerte.

Para empezar, ninguna generación de tabasqueños sufrió una transformación más profunda que la de las décadas de 1950 y 1960, que corresponden a la infancia de nuestro personaje, cuando se produjo tal cantidad de hechos portadores de transformaciones que puede decirse que surgió un nuevo Tabasco.

Apenas tenía tres años cuando se inauguró una obra decisiva para la región: la línea de ferrocarril que, partiendo del vecino estado de Veracruz, cruzaba por el sureste el territorio tabasqueño hasta llegar a Campeche y al cercano Yucatán. Es difícil exagerar la importancia de esta vía que finalmente integró a la Mesopotamia tabasqueña con el resto del país. Solo hay que imaginar cómo favoreció el traslado de la gente y el intercambio de productos.

En 1959 se construyó la presa Nezahualcóyotl, que doma al impetuoso e imprevisible Grijalva. Ese mismo año empezó la construcción de la Universidad Juárez, toda una ciudad universitaria.

En este ambiente, en el que empezaban a crecer las inversiones públicas y estas a atraer a los políticos, resurge Carlos Madrazo, garridista, quien había sufrido un descalabro como diputado federal del partido oficial. Luego había pasado una época de vacas flacas; sin embargo, contaba con la simpatía de Adolfo Ruiz Cortines, presidente de la República. Madrazo fue el "asesor" de Miguel Orrico de los Llanos, gobernador interino, después de la caída de Manuel Bartlett Bautista, y lo hizo bien. Por ello, don Adolfo no titubeó para darle el dedazo para que fuera gobernador.

Madrazo se entregó en cuerpo y alma a gobernar Tabasco (1959-1964). Trabajó con gran intensidad; a diario concebía nuevas obras. Su gobierno cambió de manera radical la fisonomía urbana del estado y de Villahermosa.

El secreto del éxito de Madrazo estuvo en su capacidad de gestión de la actividad económica local, con la cual favoreció a los grupos de interés. Contó con el apoyo del "centro" y la amistad del nuevo presidente Adolfo López Mateos (1958-1964).

Andrés Manuel presenció, quizá desde muy pequeño, las giras de Madrazo con el presidente. Debe haber percibido, aunque fuera como en una resonancia, su oratoria fogosa y alegórica. Andrés Manuel dice que Madrazo disputa el título del mejor gobernador del estado, pero recuerda que no fue un gobernador protector de indios y pobres: utilizó castigos ejemplares y ajusticiamientos sirviéndose de brutales gatilleros.

La década entre 1950 y 1960 no solo fue buena para Tabasco, también representó los mejores años de crecimiento económico del país. A principios de los años cincuenta, en la época en que nació y vivió su infancia Andrés Manuel, el país tomó un impulso que le permitió continuar creciendo al 6%, tendencia que se detuvo hasta los inicios de los años ochenta. Fueron décadas completas de crecimiento sostenido, aunque la distribución del ingreso era lamentable.

En cuanto al ámbito familiar, desde mi perspectiva Andrés Manuel fue afortunado. Fue el primogénito de una familia pueblerina acomodada. Sus padres, Andrés López Ramón y Manuela Obrador, tuvieron una posición que les permitió cierta holgura. Don Andrés López era hijo de campesinos de Veracruz y trabajó en la exploración de pozos petroleros; y Manuela Obrador era hija de un importante comerciante español de la región.

Durante la infancia de Andrés Manuel la pareja estuvo firmemente unida y prosperó. Doña Manuela abrió dos negocios de mercado en Villahermosa; también comerciaron con quesos y mantequilla y pusieron un pequeño hotel en Palenque.

Quienes conocen a Andrés Manuel (incluso sus enemigos) reconocen su laboriosidad, estoicismo y el sentido de misión de su vida. Todos estos valores se absorben en la infancia y en la familia, y sin duda le fueron inculcados por el ejemplo de sus padres.

¿Qué marcó su adolescencia y primera juventud? Él ha narrado que fueron tres acontecimientos: cuando estaba en la Preparatoria, en el verano de 1968 un joven maestro de civismo, Rodolfo Lara Laguna, protestó contra la represión que había en la Ciudad de México.

La segunda marca profunda fue la dura situación por la que atravesaron sus padres cuando él, decidido a estudiar política, tomó la determinación de irse a la Ciudad de México porque en Tabasco no existía una escuela de Ciencias Políticas.

La Ciudad de México impresionó a Andrés Manuel por su enorme complejidad y generosidad; para él fue la "Ciudad de la Esperanza", expresión que se convirtió más adelante en su lema de campaña.

El tercer hecho fue la amistad con Carlos Pellicer. El poeta vivía en la Ciudad de México, pero tenía mucha relación con los asuntos de Tabasco. Muchos jóvenes tabasqueños se acercaron a él y a otros paisanos importantes buscando cierto tipo de padrinazgo.

Andrés Manuel entró en contacto con Pellicer debido a la preocupación profunda por los pobres y los indígenas.

El gallo

En este punto, ¿me permiten un divertimento? ¡Exploremos la teoría de los teósofos y chamanes! Según ellos, todo hombre se parece a un animal determinado, e identificando cuál es, se llega a descubrir su temperamento y su carácter. Atento solo a mis observaciones sobre el talante, actitudes y gestos físicos de amlo me atrevería a pronunciarme por un "género próximo": ave; por la "diferencia específica": gallo, y clase: "de pelea".

He analizado su manera de mover la cabeza, en particular al autoafirmarse, como si su nariz fuera un pico. En los momentos de riesgo o peligro su mirada arde en busca del adversario. Es valiente y le gusta la pelea. Prefiere el riesgo a una situación tranquila. Cuando acepta ser un político de "alto riesgo" no solo lo dice a manera de autocrítica, sino más bien como la constatación de un rasgo personal que lo fortalece. Mide con cuidado sus movimientos sin anticipar jamás el siguiente paso. Posee un sentido de alerta cuidadoso y observa hasta el más mínimo detalle antes de actuar con el escrutinio de una mirada aguda. Además, le gusta emplear metáforas gallísticas: "No le han quitado una pluma a este gallo", declara frente al enemigo.

Tenemos ya varios factores (una especie de núcleo básico), pero que no son suficientes para explicar una personalidad política tan compleja. Por ejemplo, venir de una región demasiado húmeda, con aguas con poco litio, y ser hijo de un pueblo franco y excesivo en sus sentimientos son características que comparte con cientos de miles de tabasqueños, pero pocos pueden equiparar su carrera con la de Andrés Manuel López Obrador.

¿Y el factor suerte? Según algunos especialistas, la suerte actúa con mayor eficacia entre los políticos que en la mayoría de los seres humanos. Si hacemos un análisis superficial de la vida de Andrés Manuel veremos cómo la suerte ha jugado un papel importante.

(Continues…)


Excerpted from "AMLO: Con los pies en la tierra"
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Table of Contents

Prólogo, 11,
Introducción.¿Quién es el personaje central?, 19,
La circunstancia de AMLO: AMLO y su circunstancia, 24,
AMLO es generado por su circunstancia: la crisis de México, 27,
El profeta Daniel, 29,
La circunstancia original, 32,
Tabasqueñidad, 32,
¿Determinismo tropical?, 35,
El origen: ¿infancia es destino?, 36,
El gallo, 39,
Circunstancias en el arranque, 41,
Los verdes años de AMLO, 41,
A los 20 años estudia Ciencias Políticas en la capital, 43,
La fiebre del petróleo en Tabasco, 46,
AMLO establece su primer contacto con Carlos Pellicer: poeta y maestro, 47,
AMLO obtiene su primer trabajo en la region de Los Chontales, 49,
La política en la época de Miguel de la Madrid, 52,
La política en Tabasco en la época de Enrique,
González Pedrero: AMLO, dirigente del PRI, 53,
Exilio de AMLO en la Ciudad de la Esperanza, 55,
AMLO en la oposición. Primera candidatura al gobierno de Tabasco, 57,
amlo inicia su primera campaña para gobernador de Tabasco (1988-1989), 60,
La política en Tabasco durante el salinismo, 63,
Segundo éxodo de AMLO, 64,
AMLO surge en el primer nivel de la política nacional en la época de Ernesto Zedillo,
Ponce de León (1994-2000), 65,
La política en Tabasco en tiempos de Roberto Madrazo, 69,
AMLO entra al gran escenario nacional en la dirigencia del prd, 70,
AMLO y su campaña hacia el gobierno del Distrito Federal, 73,
AMLO en el gobierno de la capital, 75,
Bienvenidos al siglo XXI, 75,
La elección del milenio, 76,
Fortalezas de la capital, 78,
Estilo personal de gobernar, 79,
Austeridad, 80,
Gobernar desde el primer día, 81,
Al que madruga ..., 82,
Primero lo primero: el dinero, 84,
Combatir el miedo, 84,
"Por el bien de todos, primero los pobres", 85,
Salir de la trampa del gobierno dividido, 86,
"Buena onda" con los empresarios, 87,
Los primeros cien días., 89,
Confrontar para colocarse, 89,
El horario de verano, 91,
El proyecto del Aeropuerto Internacional en Texcoco, 91,
Banamex, 92,
AMLO informa a la opinión pública todos los lunes por la mañana, 93,
Y así llegó el desencanto, 94,
La cátedra contra AMLO, 95,
En enero de 2002 AMLO pudo hacer un buen balance, 95,
2002: la consolidación, 96,
La estrategia, 96,
Un proyecto polémico de gran éxito, 97,
Otros megaproyectos, 98,
El golpe de Espino, 99,
No al maquiavelismo, 100,
Del otro lado del Zócalo, 100,
¿Por qué Fox traicionó a la democracia?, 101,
¿Por qué estaba fallando el proyecto de Fox?, 102,
Síntomas de la consolidación, 103,
El triunfo en las elecciones de 2003, 104,
Los triunfos de AMLO, 105,
Acabar con los "cochupos", 105,
El manejo de la deuda pública y la construcción,
de vialidades, 105,
El Paraje San Juan, 107,
El triunfo político, 108,
En las elecciones intermedias, 109,
¡La cámara está viva!, 109,
El estilo prd, 109,
El Consejo del Instituto Federal Electoral (IFE), 110,
2004: la prueba del ácido, 111,
La ofensiva empezó a fines de 2003, 112,
Los videoescándalos, 112,
La reforma del 122, gancho al hígado, 116,
El caso Tláhuac, 118,
El desafuero: tirar a matar, 119,
La estrategia de AMLO, 123,
Yo acuso, 124,
El proceso del desafuero tuvo un curso muy accidentado, 125,
AMLO no perdió la iniciativa, 126,
La estruendosa marcha del silencio, 127,
Mantener el rumbo en medio de la tormenta, 149,
¿Qué quedó del paso de amlo por su circunstancia?, 153,
¿Y los camellones chontales?, 154,
Morena, 166,
Representación de Gobierno, 168,
La marcha en un desierto político (2006-2018), 168,
AMLO en la presidencia de Felipe Calderón, 179,
La campaña presidencial, 183,
La ruptura definitiva y la ordalía del registro, 185,
AMLO en el sexenio de Enrique Peña Nieto, 186,
El compromiso de AMLO, 189,
Voces. amlo de la A a la Z, 195,

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