Belleza Audaz

Belleza Audaz

by Dandi Daley Mackall

Paperback(Mass Market Paperback)

$4.99

Product Details

ISBN-13: 9781414322131
Publisher: Tyndale House Publishers
Publication date: 07/01/2008
Series: Winnie la Domadora Series
Pages: 224
Product dimensions: 4.18(w) x 6.87(h) x 11.11(d)
Age Range: 8 - 12 Years

About the Author

Dandi Daley Mackall is the author of numerous books for children, including Larger-Than- Life Lara. She lives in West Salem, Ohio, with her husband and their three children.

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Belleza Audaz
By DANDI DALEY MACKALL
Tyndale House Publishers, Inc.
Copyright © 2008 Dandi Daley Mackall
All right reserved.

ISBN: 978-1-4143-2213-1



Chapter One Winnie Willis, mundialmente conocida como "Winnie la Domadora," sin mucho esfuerzo se pone a la cabeza en su famosa árabe, la gran Relinchos. Tres saltos más y el título del Campeonato Grand National será suyo!

Hay silencio entre la multitud a medida que el caballo y su amazona se acercan al obstáculo del tronco caído. Van a medio galope en línea recta. Saltan! Ahora dan vuelta hacia la izquierda; la niña alta -bueno, baja- de pelo oscuro circula con su yegua blanca como si fueran una. Relinchos avanza hacia el obstáculo de arbustos. Winnie es la única amazona que alguna vez ha saltado a pelo en este evento. El poderoso caballo cobra fuerzas en sus ancas. Sin dudarlo, corren! Saltan.... Sí! Un salto limpio, y la multitud se vuelve loca!

"Winnie!"

La voz de Lizzy llegó a los pastos y me hizo volver a la realidad.

Hice que Relinchos disminuyera de velocidad a un trote y le froté el cuello por debajo de su melena blanca, larga y suelta. "Niña buena. Casi lo logramos, ¿verdad?"

Miré el gran seto vivo, el último salto de mi steeplechase imaginaria, la carrera rural sobre los obstáculos de la naturaleza. De todos modos, no habría probado a Relinchos en el seto vivo. Mi árabe es el mejor caballo del universo, pero no es unhunter. Los hunter son caballos que nacieron para saltar cualquier cosa que se les ponga enfrente. Saltar el seto vivo de un metro y medio habría sido algo arriesgado para Relinchos. Pero me preguntaba cómo se sentiría.

"Winnie!" volvió a gritar Lizzy; retrocedió desde la cerca cuando cabalgué hacia el corral y desmonté a Relinchos. Mi hermana colecciona lagartijas, admira los insectos y últimamente ha desarrollado una afición por las arañas. Pero no puede soportar a los caballos. Es su único defecto.

-Richard Spidell llamó, Winnie. "Hace horas que Winifred debería haber llegado a limpiar los establos!" dijo. Yo le dije que la escuela había acabado apenas hacía una hora y que su reloj debería estar descompuesto porque, en realidad, sólo estabas quince minutos atrasada y que si le gustaría que le diera el nombre de un grandioso relojero, es decir nuestro papá por supuesto. ¿Puede reparar relojes Papá? Entonces dijo que no tenía tiempo para hablar con niñitas, como si yo fuera una y él fuera el presidente o algo así. Entonces dije ...

-Gracias, Lizzy. -Tuve que detenerla o en verdad me atrasaría unas horas. Lizzy habla más rápido de lo que trota un trotador. Tiene 11 años, un año menor que yo, pero es más alta y no tiene mis pecas.

Lizzy todavía tenía puesta su ropa de la escuela, una blusa verde otoño que hacía juego con sus ojos y los míos, y pantalones de sarga como los que usaban la mayoría de los chicos en mi escuela secundaria. Yo todavía tenía puesta la ropa de la escuela, pero sólo porque era lo mismo que uso para montar -jeans y una camiseta.

-Qué malo que tengas que trabajar quitando estiércol para los Spidell otra vez! Y en una perfecta tarde de viernes. -Lizzy me entregó el cepillo de cerdas suaves y caminó de regreso.

Encogí los hombros.

Los Spidell son los dueños de todos los negocios grandes de Ashland, Ohio -el Pizza-Mart, la tienda departamental A-Mart, las tienda de mascotas Pet-Mart y el Stable-Mart, su vergüenza de caballeriza.

Cuando vivíamos en Wyoming, mi mamá tenía una hacienda de verdad, donde domábamos caballos. Pero después de que Mamá murió, Papá vendió la hacienda. Entonces nos trasladamos hacia el este, zigzagueando por los estados de la I -Illinois, Indiana e Iowa- hasta que finalmente aterrizamos en Ashland, Ohio, donde esperaba pasar todo mi séptimo año de la escuela. Lo primero que había hecho para ayudar fue conseguir trabajo limpiando establos en el Stable-Mart de los Spidell.

Aunque desde entonces yo había empezado mi propio negocio de domar caballos y le di buen uso a todo lo que Mamá me había enseñado. Ya había renunciado a mi trabajo de limpieza, pero era el primer día del otoño y no había recibido ningún cliente nuevo desde el Día del Trabajo. Entonces, ya que la mayoría de la gente aplaza el entrenamiento de caballos hasta la primavera, yo había vuelto a limpiar establos donde los Spidell.

-No es tan malo, Lizzy. -Cepillé el pelo blanco de Relinchos en sentido contrario y después lo alisé hacia abajo-. Winnie la Domadora todavía está en el negocio. Sólo que no quiero que Papá tenga que gastar dinero por el mantenimiento de Relinchos durante el invierno.

Towaco, el Appaloosa de mi amiga Halcón, relinchó desde el campo, preguntándose por qué Relinchos se demoraba tanto.

-No podía seguir cobrándole a Halcón la cuota por domar a Towaco -expliqué-, y la cuota por alojamiento no nos alcanzará hasta la primavera.

Victoria Halcones, también conocida como "Halcón," había sido mi primer cliente. Towaco había progresado rápidamente; se había tranquilizado casi con sólo sacarlo del Stable-Mart, la fábrica estéril de caballos, donde un caballo significa casi lo mismo que una pizza de anchoas en el Pizza-Mart o una sombrilla de plástico en el A-Mart.

Volví a llevar a Relinchos a los pastos. Con un saltito brioso, galopó hacia Towaco. Aún me dejaba con la boca abierta.

-Además, tengo un plan. -Todavía no lo había formado totalmente en mi mente.

-¿Un plan? ¿Winnie? No vas a meterte en problemas, ¿verdad?

-Tranquila, Lizzy. -Me siguió hacia la casa. Una bandada de gansos pasó graznando-. Creo que es más como una misión. -Mi misión secreta explicaba por qué saltar había estado en mi mente toda la semana, por qué había estado practicando sobre obstáculos bajos con Relinchos-. Richard y Summer Spidell están trabajando con el hunter alazán oscuro más bello, Lizzy. Espera a que puedas verlo! Es como si Dios hubiera creado a ese caballo para que volara! Pero los Spidell lo están arruinando. -Aspiré profundamente-. Tengo que ayudar a esa bella yegua antes de que sea demasiado tarde.

-¿Wi-n-n-ie? -La voz de Lizzy se parecía tanto a la de nuestra mamá cuando sabía que yo tramaba algo que se me atascó la respiración-. Y ¿crees que Summer sencillamente te entregará ese caballo? En tus sueños!

Summer Spidell y yo habíamos peleado aun antes de que empezara la escuela. Y Richard, el hermano de dieciséis años de Summer, se consideraba mi jefe porque trabajaba para su papá. Son lo que Mamá llamaba "poseedores de caballos." En lugar de amar a los caballos, ellos los poseen por ganancia u orgullo.

-Lizzy, tendrías que ver lo que le están haciendo a esa yegua! -Una imagen de Richard sobre el hunter apareció en mi mente. Pude ver el perfil de los músculos de la yegua, tenso como la estatua de bronce del corcel de algún héroe de guerra.

Cuando era una niñita, me examinaron la memoria con otros 19 niños que sirvieron de conejillos de indias. Yo fui la única que salió con la etiqueta de "memoria fotográfica." Recuerdo haberme sorprendido -no de que mi mente pudiera tomar fotos y guardarlas con absoluto detalle, sino de que no les pasara a todos.

Si pudiera controlar la "cámara" en mi cabeza, habría tomado una foto del hunter corriendo libremente en los pastos. En lugar de eso, mi foto mental mostraba a Richard pegándole a Belleza Audaz por rehusar dar el salto alto.

Sacudí mi cabeza para sacar la imagen. -Lizzy, ese caballo llegó al Stable-Mart porque rehusó dar un par de saltos altos. Era nerviosa, pero no tenía miedo de todo como ahora.

-Ten cuidado, Winnie, que no te despidan ... otra vez. Papá se pondría histérico.

Lizzy tenía razón en cuanto a que Papá se pondría histérico. No había sido fácil hacer que Papá confiara en mí con mi negocio de caballos. Que me despidieran no le ayudaría en nada a mi imagen. Además, Papá y los caballos no se llevaban bien. Nunca lo había visto montar. Cuando teníamos la hacienda, si Mamá se caía, no se lo decía a Papá para que no se preocupara. Mamá solía decir que sabía cuánto la amaba Papá porque él toleraba su pasión por los caballos.

Yo tenía que admitir que nuestro papá estaba haciendo lo mejor posible para educar a dos niñas solo, especialmente cuando nunca nadie afirmaba que Winnie Willis era llevadera.

En Wyoming, yo ayudaba a Mamá con los caballos, aprendiendo la manera en la que ella se ganaba su confianza y la mantenía. Papá solía viajar a Laramie seis días a la semana para darle órdenes a la gente de una compañía de seguros. Cuando Mamá murió en un accidente automovilístico, Papá y yo perdimos el único contacto que teníamos en común. Estaba tomando tiempo desarrollar la confianza mutua y mantenerla.

-No te preocupes, Lizzy. Sólo me estoy haciendo amiga de Belleza Audaz entre sus horribles prácticas con Richard.

-¿Belleza Audaz? ¿Ya le pusiste nombre?

Lizzy nunca había andado conmigo y con Mamá cuando domábamos caballos. Pero ella sabía nuestro secreto -que tratábamos de no ponerle nombre a ningún caballo con el que no pudiéramos quedarnos. Ya era lo suficientemente difícil devolverlos a sus dueños. Aun así, necesitábamos ponerle algún nombre, por lo que inventábamos nombres que los describían. A Mamá le habría gustado el nombre de Belleza Audaz.

Llegamos al arce donde Lizzy alimentaba a sus lagartijas. Se agachó y tocó el suelo. Larry, su lagartija de vientre azul, se le subió al brazo. Hizo que me diera un escalofrío.

-Mejor si también me voy -dijo Lizzy-. El Sr. y la Sra. Barker van a salir a su cita del viernes en la noche. No es eso tan lindo! El Sr. Barker es lo máximo! Apuesto que le lleva flores.

El hijo mayor de los Barker era uno de los pocos amigos que había hecho en Ashland, y Lizzy cuidaba frecuentemente a sus cinco hermanos menores.

-Saluda a Barker de mi parte! -grité cuando Lizzy entró a la casa.

Me fui en la bicicleta inversa al Stable-Mart, pedaleando hacia atrás para ir hacia adelante por las hojas amarillas, rojas y cafés que estaban esparcidas. La bicicleta inversa parece una bicicleta normal, pero Papá volvió a hacer las velocidades y cadenas en reversa. Sólo es uno de los inventos de mi papá, como el tostador musical o el calzador eléctrico. Por lo menos no tenía que llevarme esas cosas a la escuela.

Al llegar a la caballeriza, escuché los resoplidos ansiosos de Belleza Audaz y el ruido sordo de sus cascos, que hacían eco desde la pista de adentro. Corrí al final de los establos, donde pudiera ver sin que me vieran.

Summer Spidell le gritó algo a su hermano cuando galopaba con la yegua hacia un obstáculo de palo. Parecía una amazona por los pantalones de montar y las botas altas y negras, con su pelo largo y rubio metido en un bombín. Pero no tenía equilibrio, y Belleza galopaba fuera de lugar.

Halcón se acercó por detrás. -Es única.

-La están estropeando, Halcón! Mira! Summer se va a chocar con ese obstáculo.

En efecto, Summer se inclinó tanto que el caballo se elevó demasiado pronto. Los cascos frontales y traseros pasaron botando el palo. Summer le dio un tirón a las riendas, utilizándolas como salvavidas.

"Cobarde no puede saltar, Richard!" gritó Summer, mientras trotaba hacia donde estaba su hermano. "Esto es una pérdida de tiempo!"

-¿Cobarde? -repetí, con una oleada de ira interna. Summer era la cobarde. Por eso es que el caballo estaba perdiendo confianza.

-Summer dice que el verdadero nombre del caballo es Lady Corazón de León de Howard -explicó Halcón-. Ellos la llaman Niña Corazón de Gallina del Cobarde.

Me volteé para ver a Halcón. Ella se veía tan bien como siempre. Su pelo negro brillante le llegaba hasta la cintura, los pantalones capri de cuero y la blusa de piel de ante que llevaba puestos la hacían verse como una modelo. Pero algo faltaba, y no podía explicarme qué era....

Entonces me di cuenta. -¿Dónde está Peter Lori? -El ave roja exótica de Halcón, un lori parlante, usualmente anda en su hombro a todas partes. Ella le había puesto ese nombre por un actor, Peter Lorre, que actuaba como gánster en películas muy viejas, antes de que inventaran las películas a color.

La expresión de Halcón casi nunca revela lo que ella está pensando. Pero esta vez su frente estaba arrugada y los ojos le brillaban. -Tuve que dejarlo en Pat's Pets hasta que volvamos de Europa.

Los padres de Halcón, que eran abogados, la llevarían a ver un internado elegante en París.

-Pat cuidará muy bien a Peter -dije-. Yo también le echaré un vistazo. Y perderás una semana de clases!

Halcón tenía la mirada perdida en el espacio. -Yo no quiero ir a un internado.

-Entonces diles, cerebro de pájaro! -Mi intención era hacer una broma. Halcón es muy aficionada a las aves.

-Para tu información -sus palabras salieron cada una separada de la siguiente-, muchas aves tienen cerebros extraordinarios. El carbonero, por ejemplo, esconde miles de semillas para el invierno y luego aumenta áreas nuevas en el cerebro para recordar dónde están las semillas. Los científicos están estudiando los cerebros de pájaro.

-Sólo quería darte a entender que deberías ser sincera con tus padres. Puedes decirles francamente cómo te sientes -expliqué-. Es como saltar con caballos: un asunto de confianza!

Un ruido de algo que rozó se escuchó desde la pista.

Me acerqué a escondidas para ver bien. El polvo y las luces brillantes hacían que la pista de adentro de los Spidell se viera como un espectáculo de caballos. El recinto era lo único que le envidiaba al Stable-Mart, pero yo quitaría las luces brillantes y haría que las esquinas fueran aptas para los caballos.

Summer maldijo a su hermano, desmontó y volvió a poner el palo de saltar que acababa de botar.

Richard saltó a la silla y tiró de las riendas tan duro que pude ver cómo salivaba la yegua.

"Richard es peor que Summer!" le dije a Halcón en tono de queja. Quería gritarle que se detuviera.

Se dirigió hacia el mismo salto que Summer no había logrado hacer.

"Los estribos están demasiado cortos. De todas formas, él monta demasiado hacia atrás," le susurré a Halcón cuando nos pasó a medio galope.

Belleza levantó sus orejas hacia adelante y después hacia atrás, de la manera en que los caballos asimilan sus alrededores. Pero Richard apretó las riendas y metió sus tacones en sus costillas cuando se acercaban al salto. Ella tenía que estar confundida.

Apreté los ojos y me froté la cicatriz que tengo en el codo, un recuerdo con forma de herradura de caballo del accidente que mató a mi mamá. No podía soportar ver lo que sabía que sería un salto fatal.

Clop-clop. Clop-clop. Clop-clop. Luego silencio.

Abrí los ojos a tiempo para ver el aterrizaje brusco. Belleza se tropezó. Richard le jaló la cabeza hacia arriba y cayó duro en la silla.

-No puedo soportarlo! -susurré.

-Winnie! -me advertió Halcón -. No ...!

Pero yo ya estaba furiosa en la pista.

Belleza Audaz relinchó cuando me vio; sus ojos marrón claro me suplicaban que no empeorara las cosas. Dios tuvo que haberle puesto esa mirada, porque en lugar de perder la calma -y mi trabajo- me detuve y froté el cuello espumoso de Belleza, que había cambiado a rojo oscuro por sudor. Inhalé la esencia del caballo, que nunca deja de tranquilizarme.

-Llévala adentro y límpiala! -gritó Richard y desmontó-. Sus dueños vendrán más tarde.

Miré a Richard cuando se quitaba el bombín de un tirón y pasaba los dedos por su cabello rubio. Lizzy dice que las chicas de la secundaria se mueren por salir con él, pero no veo por qué. Richard Spidell es la clase de tipo que llevaría a un caballo al agua y lo obligaría a beber. Si Summer es una astilla del mismo palo de corazón duro de los Spidell, Richard es un trozo.

-Con gusto, Richard -dije, e hice mi mejor esfuerzo para sonar convincente. Si quería que él me dejara entrenar a Belleza, tenía que ponerme en contacto con su lado bueno ... si es que tenía un buen lado.

Se enderezó completamente, casi 1.80 de altura, y me miró con los ojos entrecerrados. -"¿Con gusto?"

Summer se acercó a su hermano; sus expresiones de sospecha concordaban perfectamente. -Sé lo que estás pensando, Winnie. Y la respuesta es no -dijo Summer.

Richard miró a Summer, después a mí, y luego otra vez a Summer. -¿Y qué está pensando?

Summer suspiró. -Winifred Willis piensa que puede hacer un mejor trabajo con este caballo cobarde que nosotros. Tú sabes lo buena encantadora de caballos que ella se cree que es.

Miré otra vez a Halcón para que me apoyara. Ella asintió con la cabeza, para que lo intentara ... pero se quedó como estaba.

-Mira, Richard ... -Decidí ignorar a Summer-. Dame una oportunidad con la yegua. La entrenaré hasta que vuelva a tener confianza. Ni siquiera tienes que decirles a los dueños ...

-¿Y quién te crees que eres? -preguntó Richard con tono exigente.

(Continues...)



Excerpted from Belleza Audaz by DANDI DALEY MACKALL Copyright © 2008by Dandi Daley Mackall.Excerpted by permission.
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