El Poder infinito de tu mente

El Poder infinito de tu mente

by Lauro Trevisan

Paperback(Spanish-language Edition)

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Product Details

ISBN-13: 9788497777094
Publisher: Obelisco, Ediciones S.A.
Publication date: 04/15/2010
Edition description: Spanish-language Edition
Pages: 224
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El poder infinito de tu mente


By LAURO TREVISAN

EDICIONES OBELISCO

Copyright © 2011 Ediciones Obelisco, S. L.
All rights reserved.
ISBN: 978-84-9777-709-4



CHAPTER 1

Descubre las maravillas de tu mente


En cualquier dirección que recorras el alma nunca tropezarás con sus límites.

Muchas veces te debes de haber preguntado: ¿Por qué algunas personas son felices y otras desgraciadas? ¿Por qué algunos tienen éxito en la vida y otros viven y mueren marginados?

Mira a tu alrededor y verás personas que empezaron como simples empleados y que hoy están en la cúspide, e individuos que nunca salieron del mismo sitio; verás personas que se casaron y son felices y otras cuyo matrimonio se rompió sin que quedara nada intacto. Sigue mirando y verás individuos que consiguieron curarse de enfermedades consideradas incurables y personas que no pudieron hacer nada contra sus males.

Tal vez pertenezcas a la cantidad incalculable de gente que sufre insomnio y sólo se duerme de madrugada a costa de pastillas, mientras que existen muchos otros que, apenas caen en la cama, se quedan dormidos en la dulce paz de un sueño saludable.

¿Te has preguntado alguna vez por qué hay personas alegres y despreocupadas, mientras que millones de individuos están deprimidos y atormentados por neurosis y miedos?

A menudo, el mundo se ha dividido en dos: las personas con buena suerte y las personas con mala suerte.

¿Es posible que vivamos bajo el flujo y reflujo de los imprevistos?

¿Tendremos que decir, como Shakespeare, que «hay más misterios en este mundo de lo que nuestra vana filosofía puede imaginar»?

Escribí este libro para abrir tu mente. Finalmente, aquí descubrirás tu verdadero destino.

Ahora eres tú quien empiezas a descubrir el velo de misterio y de lo desconocido; ahora encontrarás el camino de tus sueños.

No importa el estado en el que te encuentres. No importa si eres pobre, si estás enfermo o si has fracasado. Ya puedes empezar a abrir las manos para recibir todos los dones de la vida.

Sería injusto suponer que apenas un grupo de privilegiados tiene acceso a los secretos de la suerte y de las cosas buenas de la vida, mientras que otros deben conformarse con las migajas.

Sería también ridículo admitir que las riquezas del universo están limitadas, de modo que, si unos tienen bastante, otros tienen poco. Tú también deseas tener una vida plena de felicidad, amor, paz, salud y bienestar económico. Si no lo consigues, algo debe ir mal.

¿Qué es?

Sé que ya has echado la culpa a tu falta de suerte y de oportunidades; sé que ya has culpado a tus padres, al gobierno, a la vida, al mundo, al diablo, a la brujería, a los fetiches y a quién sabe qué más.

Empieza, pues, a pensar: ¿la culpa está fuera de mí o dentro de mí?


Si los demás lo consiguieron, tú también lo conseguirás

Recuerda que todo lo que es pensable es también realizable. Todo lo que una persona puede desear también lo puede conseguir. Incluso tú. Si los demás lo consiguieron, tú también lo conseguirás, pues las leyes del universo, del que tú formas parte, son justas, correctas, y no discriminatorias e infalibles.

Si las personas que alcanzaron un enorme éxito en la vida, las que lograron maravillas o las que consiguieron verdaderos milagros hubieran usado la mente de forma errónea, como tú hiciste, ahora no serían más que tú.

Un día, me vino a ver un señor y se quejó de que su vida iba mal. Nada le salía bien. Le pregunté qué estaba haciendo para mejorar, cuál era la meta que deseaba alcanzar y hasta dónde pretendía llegar. No supo qué responder. No sabía lo que quería. Y se quejaba.

Si tomas un taxi y no le dices al conductor dónde quieres ir, no te podrá llevar a ningún sitio, ¿no es cierto?

Los demás lo lograron, porque sabían lo que querían.

Si sabes lo que quieres, aprenderás a usar los medios fáciles e infalibles para llegar hasta allí. Aprenderás a emplear el poder infinito de tu mente, un poder que te procurará todo lo que deseas.

No importa si eres o no una persona culta, pobre, inteligente, o si tienes salud o no.

Seas quien seas, y dondequiera que estés, dentro de ti hay una fuerza atómica que es irresistible. Cuando descubras el lugar donde se encuentra el fusible, BUUUUUMMMMM! lograrás hacer estallar tu bomba y tu vida cambiará de una forma increíble.


El pensamiento es el fusible del subconsciente

Cuando le preguntaron al escritor Nelson Rodrigues lo que pensaba sobre la muerte, citó a alguien que había dicho que «la muerte es la cosa más triste», y añadió: «No, la muerte no es triste, triste es la vida». Ésta es una dentro de las millones de definiciones que encontrarás sobre la vida. En su mayoría, se trata de definiciones negativas. En realidad, cada persona tiene una definición sobre la vida. Y esta definición parte de poco más que de un solo punto de vista: el pensamiento de cada uno.

Si la vida se te presenta como algo agradable, lleno de sorpresas, dirás que es bonita. Si piensas que, para ser bonita, te debe aportar beneficios que aún no conseguiste alcanzar, dirás que tu vida es un fracaso. Si sólo consigues ver el ascenso de los demás y tu propia caída, afirmarás que la vida es una cruel injusticia. Si te levantas siempre con buen ánimo y salud, confiando en tu buena estrella, dirás que la vida es amor. Si consigues llegar adonde deseas llegar, la vida será para ti un éxito permanente.

Verás, la vida es una proyección de tu mente. Y es más: tu vida es el resultado de tus pensamientos.

Ralph Waldo Emerson, un pensador y escritor norteamericano, dice que «el hombre es aquello que piensa todo el día».

Cualquier pensamiento emocionante, reforzado por los sentimientos, se transforma en una realidad física.

James Allen afirmó, muy acertadamente, que «todo lo que el hombre consigue y todo lo que deja de conseguir es el resultado directo de sus propios pensamientos».


Lo semejante atrae a lo semejante

Existe una ley mental que es la siguiente: lo semejante atrae a lo semejante o, en otras palabras, lo igual atrae a lo igual. Esto quiere decir que el pensamiento atrae a la realidad de su contenido. A partir de esta verdad, advierte que los pensamientos de fracaso atraen al fracaso, los de éxito atraen al éxito, los de amor atraen al amor, los de celos atraen a los celos, los de alegría atraen a la alegría, los de tristeza atraen a la tristeza, y así sucesivamente. El pensamiento es una realidad mental que atrae a la realidad física.

Hace miles de años, el profeta David, padre de Salomón, afirmó: «abyssus abyssus invocat», es decir, el abismo atrae al abismo.

Tus pensamientos crean, por tanto, tu vida. Tu vida es la materialización o la expresión de tus pensamientos. Y el futuro será la cosecha de los pensamientos sembrados hoy. De esta manera, hoy estás determinando lo que ocurrirá más adelante. Todo efecto tiene una causa, como enseñaba el gran maestro Jesucristo: «Todos los buenos árboles dan buenos frutos, todos los malos árboles dan malos frutos». Es la ley de la naturaleza, que es idéntica a la ley de la mente: uno cosecha lo que siembra.

No existe la casualidad, la mala suerte o el azar; la suma de tus pensamientos diarios es la que produce esos resultados.

El mejor equipo nunca pierde el campeonato. Puede sufrir alguna derrota, pero, aun así, ésta servirá para que mejore su técnica. Sin embargo, nadie se saca de la manga el resultado final deseado.

Un día me vino a visitar un señor bastante desanimado. Me decía que por más que deseara progresar no lo conseguía. Había fracasado dos veces y las cosas no le salían bien.

—Es algo que no comprendo –se quejaba.

—Un vecino abrió una tienda y ha llegado a lo más alto. Es un vivo, un aprovechado. No entiendo como él avanza y yo no. Ahora vuelvo a tener otra vez miedo de arruinar mi negocio.

—Te va mal por culpa del poder de tu mente –le decía yo.

El hombre se asustó y, en este momento, no entendió nada.

Es sencillo. ¿Cuáles eran los pensamientos que lo dominaban?

Pensamientos de fracaso, de miedo o de envidia del vecino. Estos pensamientos tan frecuentes y tan fuertemente alimentados estaban haciéndose realidad.

Recuerda: los pensamientos de fracaso atraen el fracaso, los de miedo atraen a lo que se tiene miedo y los de envidia perjudican al envidioso. Sobre su persona actuaba a la perfección el poder de la mente. Los pensamientos positivos de ese señor estaban totalmente envueltos en una serie de pensamientos negativos. El resultado no podía ser otro.

Shakespeare escribió en su tragedia Hamlet, en el acto II, escena 2, una frase sumamente profunda: «El bien y el mal no existen, es el pensamiento el que los crea».


Piensa en grande, sé grande

Ahora, empieza a vislumbrar el camino del éxito. Quién sabe, quizás incluso hayas buscado las razones del éxito o del fracaso más allá de tu persona. Tal vez hasta ahora has estado haciendo exactamente lo mismo que muchos de tus amigos, conocidos y vecinos que atribuían sus problemas a las circunstancias difíciles de su vida, a la falta de suerte, a la incompetencia del gobierno o, incluso, a la crisis mundial a causa del petróleo. Pero nunca olvides que, incluso durante la segunda guerra mundial, muchos hombres siguieron enriqueciéndose; nunca olvides de que incluso durante las crisis, que según piensas, frenan tu éxito financiero, muchos siguen enriqueciéndose.

Vamos, empieza a pensar en grande. Sal de esta perturbación negativa que te limita.

Encomienda tu bagaje a una estrella. Sube a lo más alto. Piensa en grande. Cree que el éxito es tu pareja inseparable. Mantén tus pensamientos en marcha gracias al entusiasmo y unidos a las cosas buenas de la vida. Sigue adelante, con la seguridad de que estás progresando siempre y cada vez más con cada día que pasa. No importa de dónde partas, ya que lo verdaderamente importante es el patrón que has creado en tu mente aquí y ahora. Grandes hombres empezaron como tú, pero se tornaron grandes porque alimentaban permanentemente pensamientos y objetivos grandes. Alejandro Magno y Napoleón Bonaparte idealizaron las grandes conquistas; las obras importantes de Shakespeare son fruto de su pensamiento; Benjamin Franklin imaginó la forma de captar un rayo a través de la electricidad para demostrar que ambos tienen la misma fuerza; gracias al pensamiento persistente, Saint Dumont, pudo inventar el avión, es decir, una nave que, aunque era más pesada que el aire, podía volar. Tomás Alva Edison descubrió el uso de la electricidad e inventó la bombilla, el cine, el fonógrafo y el tren eléctrico, entre otras cosas. Puedo continuar citando otros grandes hombres, como César, Beethoven, Marconi, el padre Landel de Moura, Kennedy, Von Braun, Einstein, Tomás de Aquino, Descartes, Freud, Sócrates, Aristóteles, Juan XXIIII, y tantos otros. Puedo mencionar, además, a Nerón, Hitler, Stalin y a otros que usaron su fuerza mental de forma negativa. Todos ellos, a través de su pensamiento persistente y fuerte, crearon un cuadro mental de lo que deseaban y, con el tiempo, lo que querían se hizo realidad.

También tú posees una bomba atómica en tu mente. Puedes dejarla dormida para siempre, puedes hacerla explotar, destruyéndote a ti mismo y a los demás, o puedes usarla como fábrica propulsora de tus ideales y de tus deseos sanos.


Ha llegado el momento de conocerte a ti mismo

Dicen los expertos que el hombre actual no utiliza más que el 5 % de su capacidad mental. Tan apenas un 5 %. En este sentido, se trata de algo semejante a un camión con una capacidad de diez toneladas y con una carga durante toda su vida de apenas quinientos kilos de peso. A pesar de existir desde hace millones de años, el hombre, con respecto al uso de su mente, todavía se encuentra en la edad de piedra. De ahí que vivamos en un «valle de lágrimas» y que digamos que la vida es una lucha dura y loca.

Se dice que el cerebro tiene cerca de quince billones de células electromagnéticas, mientras que tan sólo se conoce la función de apenas un 20 % de esas células, es decir, de cerca de tres billones. ¿Qué sucederá cuando el hombre empiece a usar el resto aún dormido de su cerebro?

Hoy empezarás a aumentar tu potencial mental. Alégrate, por tanto, de que para ti haya amanecido un nuevo día. ¡Vive!

Desgraciadamente, hasta ahora, tan apenas una minoría ha conseguido alcanzar todo lo que desea y disfrutar de una vida plena de paz, éxito, felicidad y de salud física y mental. Incluso parece que, a medida que las cosas van avanzando, la humanidad se va enfrentando cada vez a más problemas, lo que es una paradoja. Esto significa que el hombre, a lo largo de los siglos, no ha descubierto su propio camino. Ha avanzado hacia las alturas infinitas de los cielos; ha descendido a las profundidades de la tierra; ha explorado el fondo de los océanos y los extremos polares; ha avanzado hacia el norte, el sur, el este y el oeste; ha inventado millones de objetos de gran utilidad; ha acortado distancias, pero él mismo, el HOMBRE, sigue sintiéndose insatisfecho, enfermo, alterado, inestable y frustrado. Precisamente por ello, Sartre y la filosofía existencialista dicen que el hombre es un proyecto inacabado.

En un trabajo de filosofía para el segundo semestre de 1979, me encontré con la afirmación existencialista de que la vida es «un imprevisible e incontrolable hacerse» y la refuté. La refuté, porque si esa afirmación fuera verdad, tendríamos que llegar a la conclusión de que la vida es un absurdo. A cierta altura de mi trabajo, escribí: « Si la vida es imprevisible, si no puede ser determinada por mí, entonces yo no soy mi vida; mi vida se va desarrollando fuera de mí, ajena a las exigencias de mi ser, ajena a mi querer, es decir, de forma totalmente descontrolada, como un barco a la deriva.

Si la vida es incontrolable, entonces la vida es injusta. Injusta porque hace ricos a algunos y miserables a otros; a unos los hace inteligentes, a otros cortos de inteligencia; para unos es despilfarradora de beneficios; para otros es una madrastra; a unos los bendice, a otros los maldice; a unos los colma de bienes, a otros, los priva de todo; a unos les da un cuerpo sano, a otros toda clase de enfermedades, hasta algunas gravísimas y humanamente irreversibles; a otros los entrega a la muerte; a unos los viste con los mejores zapatos, a otros les corta las piernas».

Si la vida es imprevisible, se vuelve frustrante. Frustrante porque crea deseos en la gente y no los puede satisfacer.

Si la vida no es una realización humana, no pasa de ser una incompetencia total, ya que genera aspiraciones que el individuo no puede cumplir.

Pero la vida no es imprevisible ni incontrolable ni irrealizable, porque todo lo que el ser humano desea para llegar a un estado de felicidad y de plenitud está esparcido por el mundo.

Si pudiéramos unirnos en una sola persona, todas las cosas buenas que suceden por separado a todos los individuos del mundo entero, ciertamente, la suma de todos esos atributos sería la satisfacción y la plenitud de todos los deseos posibles al ser humano. Se reuniésemos en una persona la sabiduría de todos los sabios, la riqueza de todos los ricos, la felicidad de todos los felices, el amor de todos los que aman plenamente, la paz de los que están en paz, la armonía de los armoniosos, la salud de todos los sanos, la honestidad de los honestos, la libertad de los libres, el poder de los poderosos, la comodidad de los que viven en casas lujosas y confortables, la simpleza de los simples, la confianza de los confiados, la calma de los calmados, la energía de enérgicos, la certeza de los seguros de sí mismos, la pureza mental de los mentalmente limpios, el positivismo de los positivos, el optimismo de los optimistas, la clarividencia de los clarividentes, la fe de los creyentes, la felicidad de ir y venir de los que pueden estar donde quieran, el eterno placer de los mejores momentos de placer –entonces, no sería una exageración decir que esta persona es feliz. Esta persona habría cerrado el abismo que hay entre su realidad actual y sus ansiedades. Pues bien, si estos atributos están esparcidos por el mundo, significa que pueden existir en una sola persona, puesto que todo lo que un ser humano puede, los otros lo pueden también.


Descubre el camino de tu felicidad

No, no es una utopía. Existe un camino seguro a través del cual puedes llegar al paraíso perdido.

«En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.»

Estas palabras del Maestro, a partir de ahora, son válidas para ti.

En el interior de la criatura humana existen inmensas riquezas más grandiosas que todas las riquezas del universo. En el mundo insondable del subconsciente está la mina inagotable que contiene la satisfacción de todo lo que el hombre sueña y desea para sí mismo. Ya decía Sócrates, el famoso filósofo griego, que vivió en 400 a. C.:

«En cualquier dirección que recorras el alma, nunca tropezarás con sus límites».

Afortunadamente, muchos científicos ya se han puesto en marcha y estamos en el umbral de una nueva era.

El hombre es el rey de la creación y, por tanto, fue creado para que ejerciera un dominio completo sobre la naturaleza, los animales, las aguas, la tierra y las plantas.

También se ha dicho mucho acerca de que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios y, por consiguiente, en su espíritu –que es parte del espíritu Infinito del cual procede– residen el poder y la sabiduría infinitos.

Cuando Pablo de Tarsos llegó por primera vez a Atenas, en Grecia, habló al pueblo en la tribuna del areópago. En medio de su discurso sobre el Dios desconocido, dijo: «Pues en él vivimos, nos movemos y existimos. A propósito, dijeron también algunos de vuestros poetas: somos de su estirpe».

Fíjate bien, si somos de la estirpe de Dios, en nuestro interior existe una energía divina que, al utilizarla, nos eleva a un nivel de perfección física, mental, material, emocional y espiritual.


(Continues...)

Excerpted from El poder infinito de tu mente by LAURO TREVISAN. Copyright © 2011 Ediciones Obelisco, S. L.. Excerpted by permission of EDICIONES OBELISCO.
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Table of Contents

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Capítulo I, 11,
Capítulo II, 97,
Capítulo III, 121,
Capítulo IV, 169,
Capítulo V, 201,

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