Re-Cree Su Vida

Re-Cree Su Vida

by Stella Gimenez Norfleet

Paperback

$44.54 $49.49 Save 10% Current price is $44.54, Original price is $49.49. You Save 10%.
Eligible for FREE SHIPPING
  • Want it by Thursday, October 18?   Order by 12:00 PM Eastern and choose Expedited Shipping at checkout.

Product Details

ISBN-13: 9781438978895
Publisher: AuthorHouse
Publication date: 02/09/2010
Pages: 208
Product dimensions: 8.50(w) x 8.50(h) x 0.54(d)

Read an Excerpt

Re Cree Su Vida

Ideas para lograr la vida que se prometió
By Stella Gimenez Norfleet

AuthorHouse

Copyright © 2010 Stella Gimenez Norfleet
All right reserved.

ISBN: 978-1-4389-7889-5


Chapter One

NOS CONVERTIMOS EN LO QUE PENSAMOS

* El Cerebro: nuestro Árbol de la Vida

* Somos la realidad que nos creamos.

* Seamos quien mejor influya en nosotros mismos.

* Cuando la superstición nos impide avanzar

El cerebro: Nuestro Árbol de la Vida

Cuando en una noche de campo concentramos nuestra mirada en el cielo plenamente estrellado, podemos llegar a sentir el vértigo de estar parados sobre el vacío del infinito.

?Qué nos sucedería si nos paráramos dentro de nuestro cerebro, para mirar los destellos de nuestras cien billones de neuronas disparándoles sus estallidos electroquímicos a miles de millones de neuronas vecinas cada vez que se comunican entre sí ...? ?Cada vez que reciben estímulos desde nuestros mundos internos y desde el mundo que nos rodea?

?Qué nos sucedería si, además, comprendiéramos que sin estas conexiones neuronales perderíamos nuestra conciencia, nuestra esencia, nuestra vida?

Cuando nuestro cerebro capta una percepción sensorial desde cualquiera de nuestros sentidos, ocurre un impulso eléctrico que es enviado desde los receptores (que son neuronas especializadas), hasta otras neuronas. Este impulso es emitido por el axón hasta las dendritas provocando un poderoso tráfico de información en estas conexiones neuronales. En esta actividad electroquímica de las neuronas se descargan los neurotransmisores, o mensajeros químicos, responsables de brindarnos sensaciones de placer o displacer según los circuitos neuronales involucrados

Modificamos nuestras conexiones neuronales cuando tenemos nuevas experiencias, imaginamos, cuando nos emocionamos, cuando soñamos, cuando pensamos, cuando movemos nuestro cuerpo y también cuando tenemos una experiencia consciente de nuestras constantes vivencias.

Aún cuando muchas neuronas se extinguen naturalmente , otras en ciertas partes de nuestro cerebro promueven la regeneración neuronal en respuesta a la consciente actitud de vida que nosotros decidamos tomar, usando nuestro cerebro en todos los sentidos de los sentidos, de las emociones, de las razones.

Cuanto más desafiemos los límites de nuestra mente, más conexiones neuronales produciremos dentro nuestro, logrando, como consecuencia, un aumento de nuestras capacidades inteligentes, emotivas, adaptativas, creativas y productivas.

Tendremos más oportunidades de expandir nuestros talentos potenciales, y otros nuevos adquiridos, cada vez que nuestra red de neuronas se expanda en conexiones, que harán nuestra vida más propensa a generarnos bienestar y salud.

En cada conexión neuronal, los axones conectándose con las dendritas estarán traduciendo ondas de pensamiento en significativas interpretaciones e inspiraciones del mundo que nos rodea. Hoy los neurocientíficos han comprobado que nuestro cerebro conserva su plasticidad y que, bien estimulado, es capaz de resistir y hasta recuperarse del deterioro del tiempo o del maltrato que haya podido recibir por las circunstancias que fueran.

Las neuronas, en sus diferentes formas, en su apariencia se asemejan a un árbol. El Dr. Edelman compara a nuestro cerebro con una exuberante jungla de cien billones de neuronas. Cada una con su axón, para impulsar la información, y con sus cientos de miles de dendritas para recibirla, aún cuando cierto tipo de neuronas tengan sólo una dendrita.

Al nacer, nuestra red neuronal es apenas una promesa de las grandes ramas frondosas, a las que es capaz de convertirse nuestro cerebro cuando recibe, desde temprana edad y siempre, los estímulos sensoriales, emocionales e intelectuales adeudados, junto con una buena nutrición alimentaria, motriz, afectiva.

Sin estas conexiones neuronales, sin este desarrollo, nuestro contacto con el mundo exterior y nuestro mundo interior, sería inexistente. No viviríamos.

Creándonos inteligencia y una vida más productiva

"Tu propia mente es un cofre sagrado dentro del cual nada dañino puede entrar, excepto con tu permiso" Arnold Bennett

Muchos científicos concuerdan con la idea de que las capacidades inteligentes no deben evaluarse solamente en los tests de solución de nuevos problemas porque se ha demostrado que la inteligencia también se manifiesta en nuestras habilidades para solucionar los problemas más diversos como por ejemplo:

* La capacidad para tolerar y superar las frustraciones.

* Liderar proyectos de largo plazo.

* Adaptación a nuevas circunstancias de la vida modificando nuestros hábitos hacia nuevas habilidades más acorde a estos nuevos desafíos.

* No derrrumbarnos ante los primeros sacudones que recibamos, y si lo hacemos, saber que nos podemos re-crear desde cero tantas veces como sea necesario.

* Planificar una vida en contextos de continuos estados de bienestar.

Cada vez que aprendemos, nos producimos nuevas conexiones neuronales que expanden nuestra red de posibilidades inteligentes en todas sus posibles aplicaciones.

Ninguna edad debería ser limitante para iniciarnos en un nuevo aprendizaje. Ninguna edad, ni ninguna circunstancia, debería impedir que estimulemos el desarrollo de capacidades inteligentes potenciales y la adquisición de nuevas habilidades.

Si bien es una propiedad de nuestro cerebro tener mayor flexibilidad a edades tempranas también podemos estimular nuestro cerebro a aprender nuevas tareas, aun a edades muy adultas.

Cada sábado, de mañana temprano, cuando cruzo una plaza céntrica de Buenos Aires, me produce alegría ver a un grupo muy numeroso de hombres y mujeres, entre sus sesenta y ochenta años, realizando una práctica de movimientos orientales llamada Tai Chi. Todos fluyen en armonía, al aire libre, bajo los árboles, con la conciencia puesta en el movimiento y acompañando cada gesto con la respiración. Son jubilados, seguramente sin dinero para asistir a una clase paga. Y están allí, comprometidos con su bienestar y su deseo de aprender una técnica creada en China como parte de una práctica de autocuración por el movimiento consciente, relajado y fluyendo en la inhalación y la exhalación.

Tuve oportunidad de observar esta práctica, todas las mañanas muy temprano, a través de la ventana de un hotel donde me alojaba en Ha Noi, Vietnam, cuando visité ese país en el año 96. Imaginé que la rutina que practicaban esos ancianos, hombres y mujeres, al realizar todos juntos esos armoniosos ejercicios de Tai chi en la plaza vietnamita, era la riqueza que obtenían de su cultura transmitida por milenios de generación en generación. En ese momento pensé lo bueno que sería que nuestra gente mayor quisiera tener esta predisposición a comprometerse con su cuerpo y su mente para lograr un bienestar psicofísico y equilibrar su mente. Luego pensé que nuestra gente mayor no tenía el estímulo ni la oportunidad para hacerlo. No tenía la cultura ni lo había aprendido en su infancia. Pero ahora veo con alegría que también sucede con este grupo de gente muy mayor en Buenos Aires, en una cultura que jamás les había insinuado que existía una terapia por el movimiento. Y si alguno de ellos la conocía, seguramente había pensado que sólo ocurriría en un monasterio del lejano oriente.

Hubo alguien, inspirado, que tuvo la idea de invitar a que se acercaran a la plaza los ancianos, y también personas de distintas edades, hasta niños, para practicar este arte en movimiento. Sin cobrarles nada y ofreciéndoles la confianza de que lo podían intentar. Poco a poco se fueron sumando muchos. Es muy placentero verlos en esa coreografía de vida, sin darse por vencidos, sin ningún prejuicio que les diga: "Soy demasiado viejo para esto", "mis rodillas no se van a doblar", "mis huesos no me van acompañar", "una abuela como yo haciendo el ridículo". Nadie se dijo nada que le impidiera aprender. Se decidieron y lo hacen. Y la comenzaron cuando habían superado la barrera de los 65 años. Su cerebro los recompensa con la posibilidad de un movimiento corporal que se hace cada vez más flexible y más sensible a fluir naturalmente en la relajación consciente de esos movimientos. Seguramente ellos no saben que están realizando unas muy beneficiosas conexiones neuronales al estimular este aprendizaje donde se integran su mente consciente y el movimiento de su cuerpo en un pleno estado de relajación psicofísica constante. Ese movimiento les permitirá fortalecer sus funciones cerebrales y optimizar la calidad de sus niveles cognitivos, emocionales y físicos en general. Estarán evitando y previniendo el deterioro ocasionado por el estrés negativo. Disminuirá o desaparecerá el riesgo de desarrollar estados de depresión, o estados de rigidez psicofísica que provienen del estancarse en movimientos cada vez más reducidos.

Aprendieron, experimentan y verifican: que la edad no es una excusa ni un limitante. Esto le devuelve sentido a su vida. Los convierte en personas menos dependientes, menos temerosas de lo que otros puedan decidir por ellos. Que pueden reciclarse y pasar de ser viejos a ser vitales. Seres con propósitos.

Cada uno de nosotros viaja dentro de su propia Galaxia biológica en medio de billones de células neuronales que equipan a nuestra principal nave espacial: Nuestro Cerebro dentro del cual nuestras neuronas se comunican a través de flashes electroquímicos para producirnos: Sentimientos Pensamientos Emociones Sueños Movimientos Sensaciones

Sin estas conexiones neuronales nos resultaría imposible explorar la riqueza de nuestro universo interior y comunicarnos con el mundo que nos rodea.

Somos la realidad que nos creamos

"Nos convertimos en lo que pensamos ... ... Lo que somos hoy es consecuencia de lo que pensamos ayer y nuestros pensamientos presentes construirán nuestra vida futura: Nuestra vida es una creación de nuestra mente" Buda

Cuando se le atribuye a Buda la frase "Nos convertimos en lo que pensamos", también en la filosofía budista se nos hace tomar una consciencia responsable por todo lo que nos sucede. El Budismo propone que debemos ocuparnos conscientemente de una continua higiene corporal, del mismo modo que debemos dedicarnos a nuestra higiene mental, psíquica y emocional. Disolver el mundo ilusorio para mantener nuestra mente despierta y vivir en un plano de existencia activamente presente en el momento presente, con toda la plenitud de nuestra mente y de nuestro cuerpo integrados en el aquí y ahora. Esta práctica contribuye a disminuir los niveles de sobrecarga psicofísica, una de las principales causas del estrés negativo que suele ocasionarnos importantes estados de apatía y desmotivación.

Al cultivar deseos, pensamientos y sentimientos positivos, estaríamos fortaleciendo nuestra mente, liberándola de miedos imaginarios y optimizando la energía psicofísica para estimularnos a realizar proyectos productivos y no quedarnos estancados en sentimientos negativos de tendencias destructivas.

Seamos conscientes o no, la vida es una re-creación constante de la cual somos al mismo tiempo autores, protagonistas y obra.

Hace cientos de miles de años que nuestro cerebro humano viene evolucionando. Antes de nacer ya realizamos conexiones neuronales dentro del mundo intrauterino como consecuencia de los estímulos que recibimos en y a través del vientre materno .Según la madre se cuide o descuide su propia salud psicofísica, podría estar contribuyendo a nutrir o a amenazar a las diferentes predisposiciones genéticas que se unieron en el proceso de concepción.

Cuando nacemos, esta extraordinaria dote biológica se pone a disposición de nuestras permanentes elecciones de vida para que esculpamos en nuestro cerebro una obra original.

Desde el momento más temprano de nuestra existencia estamos expuestos a la influencia de nuestro entorno. Esta influencia nos provoca durante toda la vida. Podemos elegir ser agentes de cambio para aportarle algo positivo a nuestra familia, sociedad, planeta, o también, podemos elegir ser receptores pasivos de todo lo que nos bombardea la cultura, tanto con sus propuestas de crecimiento como con influencias tóxicas para nosotros y nuestro medio ambiente.

"Es inevitable influir en la cultura. Lo hacemos nosotros o lo hacen otros."

En un alto porcentaje, muchos actuamos de acuerdo a patrones adquiridos en la cultura. Muchas veces, muy influenciados por esquemas desvitalizantes, nos dejamos llevar sin darnos cuenta de que no estamos utilizando nuestras capacidades inteligentes para discernir, evaluar por nosotros mismos y lograr aportarnos y aportar esos fértiles actos de originalidad que todos tenemos

Cuanto más nos automaticemos dentro de esquemas normalizados, más podríamos atrofiar nuestras notables facultades creativas.

Podríamos elegir influir positivamente en nuestra sociedad para contribuir a crear un mejor lugar donde vivir nosotros, nuestra familia, nuestros descendientes, la humanidad. También podríamos elegir desarrollar las condiciones que nos habilitarían para ser, en la escala que podamos, agentes de cambio para el bien de las culturas. Tenemos todas las condiciones para hacerlo.

Entre la brecha que se abre desde el genio hasta la conducta masificada, podrían estar actuando nuestras propias conductas inteligentes luego de que hayamos filtrado los motivadores negativos influyentes de la cultura.

La mayoría no hace uso de la razón, no responde racionalmente a las cosas.

Quienes se manifiestan según los patrones predecibles por la cultura, lo hacen por repetición, sin el menor acto creativo que agregue a lo estipulado. Este tipo de personalidades podrían crearse predeciblemente en un laboratorio de comportamiento animal, ser reemplazados por un robot. Stella Gimenez Norfleet

Tenemos un cerebro que nos habilita a ir más allá

"No es porque existan dificultades que no nos atrevemos. Es porque no nos atrevemos que existen las dificultades." Séneca

Difícil no quiere decir imposible.

Difícil quiere decir que tenemos que superar nuestros límites. Difícil, quiere decir que ya hemos llegado a nuestra zona de confort y que ahora tenemos que movernos más allá. Necesitamos entrenarnos más. Evolucionar de un estado adquirido a otro por adquirir.

Difícil quiere decir que llegó el momento de invertir en nuestras capacidades potenciales para expandirnos a zonas que enriquecerán nuestra vida de muchas maneras.

Difícil es un motor para crecer hacia nuevas dimensiones de nuestro propio ser. Debemos desarrollar habilidades acordes para superar ese nuevo desafío. Y cuantas más habilidades desarrollemos en nuestra vida, mayores posibilidades tendremos de lograr mejores oportunidades y una mejor vida para nuestro bienestar y el de nuestro entorno y nuestra comunidad.

Progresar y evolucionar, requiere invertir en un constante entrenamiento de vida.

"Una persona no ha sido herida por lo que le sucedió, sino por su opinión sobre lo que le sucedió" Michel de Montaigne

La realidad es sólo lo que elegimos recodificar, recrear en nuestra mente.

Ante hechos inevitables y trágicos que nos toca vivir, podemos observar diferentes reacciones de las personas que vivieron los mismos hechos.

Gandhi, por ejemplo, logró ganar la batalla eligiendo una conducta pacífica. Y hasta quienes decidieron matarlo, lo único que consiguieron fue inmortalizarlo en su exitosa conducta pacífica. El mismo Gandhi dijo: "Rezo sin cesar para no sentir jamás ningún resentimiento contra los que me calumnian y para que pueda morir con el nombre de Dios en los labios, aún cuando caiga víctima de un atentado. Que se me recuerde como un impostor, si en el último momento tengo alguna palabra de odio contra mi asesino."

Siempre podemos elegir de qué lado de la vida estar y con qué repertorio de emociones actuar. Siempre podemos elegir: ojo por ojo y diente por diente, o también podemos ponerle al enemigo la otra mejilla. Podemos elegir conductas destructivas o conductas constructivas.

(Continues...)



Excerpted from Re Cree Su Vida by Stella Gimenez Norfleet Copyright © 2010 by Stella Gimenez Norfleet. Excerpted by permission.
All rights reserved. No part of this excerpt may be reproduced or reprinted without permission in writing from the publisher.
Excerpts are provided by Dial-A-Book Inc. solely for the personal use of visitors to this web site.

Table of Contents

Contents

Agradecimiento....................iv
Introducción....................v
CAPÍTULO 1....................3
CAPÍTULO 2....................32
CAPÍTULO 3....................55
CAPÍTULO 4....................104
CAPÍTULO 5....................141
Bibliografía....................195

Customer Reviews

Most Helpful Customer Reviews

See All Customer Reviews