Triunfar en época de Crisis

Triunfar en época de Crisis

by Myles Munroe

Paperback

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Product Details

ISBN-13: 9789875572836
Publisher: Peniel
Publication date: 03/09/2010
Pages: 192
Product dimensions: 5.90(w) x 8.80(h) x 0.50(d)
Age Range: 18 Years

About the Author

El Dr. Myles Munroe es el fundador, presidente y pastor principal del Ministerio de Fe Internacional Bahamas, junto a una cadena de ministerios con cede principal en Nassau, Bahamas. Es un reconocido orador internacional que se destaca por ser una persona de gran inspiracion, autor de mas de veinte exitos de libreria, y consejero en las areas de negocios y desarrollo humano.

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TRIUNFAR EN ÉPOCA DE CRISIS

Secretos para prosperar en tiempos desafiantes
By MYLES MUNROE

ZONDERVAN

Copyright © 2009 Myles Munroe
All right reserved.

ISBN: 978-987-557-283-6


Chapter One

Crisis global, crisis personal

Las semillas de fe siempre están dentro de nosotros; en ciertas ocasiones es necesaria una crisis para nutrir y estimular su crecimiento. -Susan Taylor

¿Cómo definimos una crisis? ¿Cuán grave debe ser una situación? ¿Qué tipo de crisis ha vivido a lo largo de su vida? ¿Qué clase de crisis está sufriendo en la actualidad?

Es verdad que lo que para algunos representa una situación de crisis, para otros no constituye un problema. Las crisis son experiencias que usted no previó ni se preparó para enfrentar. Son circunstancias que lo toman desprevenido y le causan desasosiego y preocupación.

Supongamos que el pronóstico meteorológico anuncia la llegada de un huracán. Aquí en Las Bahamas, sabemos que pueden ser muy peligrosos, y cuando llegan, no vienen a perder el tiempo. De pronto sus prioridades ya no son las mismas. Si había planeado visitar a un amigo, cambia de planes. Si tiene familia trata de asegurarse de que estén a salvo. Hace todo lo necesario para estar preparado cuando la tormenta llegue a su vecindario.

Como cuando el médico dice:

-Si no cambia sus hábitos, tiene tres semanas de vida.

Él no bromea. Entonces, de pronto usted se siente motivado a cambiar de actitud. Esto es una crisis. Tal vez no pueda evitar todas las consecuencias que produjeron sus hábitos alimenticios, el cigarrillo o lo que haya afectado su vida, pero, probablemente, puede corregir sus errores. Dejará de comer torta de queso y ensalada de macarrones en el mismo plato, y comenzará a alimentarse con zanahorias crudas. Quizá, durante cincuenta años ha intentado en vano abandonar el cigarrillo. Sin embargo, ahora deja el vicio en un santiamén.

Una crisis desencadena el contratiempo. Usted no tiene el control sobre la crisis que ha llegado a su vida, pero puede comenzar a controlar algunos detalles del conflicto y lograr cierto grado de progreso. Después, será capaz de apreciar el valor de la crisis que lo obligó a cambiar de actitud. (Algo que me gusta de los huracanes es que limpian las cosas. Los árboles podridos, las construcciones de baja calidad, la basura desparramada por doquier, entonces, llega el huracán y crea un estado de confusión y desorden. Sin embargo, cinco meses después, todo está limpio y puede ver un paisaje sin suciedad, flores nuevas y edificios recién construidos).

Los efectos de la crisis

Jesús dijo que en el mundo siempre tendríamos aflicciones (vea Juan 16:33). A lo largo de nuestra vida, tendremos que enfrentar una crisis tras otra sin importar lo mucho que tratemos de protegernos. Entonces, resulta importante determinar cómo superamos las circunstancias adversas y, especialmente, cómo controlaremos nuestra respuesta emocional ante esas dificultades. Si en medio de una tormenta logramos recuperar el equilibrio emocional, seremos capaces de vencer. En primer lugar, antes de recobrar el equilibrio debemos afirmarnos en Dios, nuestra roca sólida.

Una crisis produce en nosotros algunas de las siguientes repuestas emocionales:

Temor

Traumas

Depresión

Desesperación

Frustración

Ansiedad

Soledad

Preocupación

Desesperanza Cualquiera de estos estados de ánimo puede llegar a atormentar nuestra vida:

El sentimiento de abandono

El sentimiento de pérdida

El sentimiento de muerte

La urgencia por sobrevivir

El hecho de sentirse atemorizado provoca que la gente, al enfrentar una crisis, responda con una acción refleja. De esta manera se establece un ciclo de consecuencias negativas:

Abuso (físico, psicológico, verbal)

Delito

Violencia familiar

Drogadicción

Este tipo de reacciones predisponen a las personas a enfrentarse a futuras crisis. Probablemente por experiencia sabe a qué me refiero.

Los expertos no pueden ayudar

Esta enfermedad económica de rápida propagación llamada recesión puede ser el origen de muchas de nuestras crisis personales o añadir nuevos contratiempos a los que ya padecemos. A principios de la crisis económica del otoño del 2008, algunos comentaristas comenzaron a utilizar una palabra aterradora: depresión. Con frecuencia, una crisis económica produce depresión personal. Las crisis se apilan unas sobre otras.

Los sistemas de los reinos del mundo han colapsado. La humanidad siente temor y desasosiego. Los más poderosos se encuentran sumidos en la ansiedad y la preocupación. Los líderes desconocen la actitud que les corresponde adoptar. Según las palabras de Gordon Brown, primer ministro de Gran Bretaña y especialista en el ámbito económico, "están experimentando". Muchas decisiones que se toman se basan en teorías y no en la experiencia. Aún no sabemos si estos experimentos tendrán un resultado favorable porque nadie había enfrentado este tipo de crisis.

El sistema económico mundial está fuera de control. Los más poderosos no pueden hacer nada para impedir el colapso económico. Los problemas relativamente razonables del pasado, hoy en día, parecen "los buenos viejos tiempos". Ya no podemos volver atrás.

¿Quién tiene la culpa?

La tendencia imperante consiste en echarle la culpa a alguien o a alguna situación. ¿Quién tiene la culpa? Atrapémoslo. Pero esa actitud no sirve para nada, ¿no? De todas maneras no se puede culpar a una persona o a un acontecimiento específico. Cuando lo despiden del trabajo, quiere culpar a los directivos de la empresa. Desea contraatacar y encontrar algún responsable. Le aconsejo que no malgaste su energía en eso, especialmente, en los tiempos que vivimos. El mundo entero está en crisis y usted también se vio afectado por las circunstancias.

Cuando el Congreso de los Estados Unidos preguntó al portavoz de la Reserva federal cuáles fueron las cuestiones que causaron este colapso económico, este respondió con una palabra muy usada en La Biblia: la avaricia. Comentó que cuando la gente que ostenta poder y autoridad se deja llevar por la avaricia, siembra semillas que conllevan al colapso del sistema económico que creen utilizar para su propio beneficio.

¿Qué es la avaricia? Podemos definir la avaricia como la administración de los recursos en beneficio propio sin tener en cuenta a los demás. La avaricia implica desear más de lo que se necesita a expensas de los otros. Sé que solo necesito una almohada pero quiero diez. Necesito solo un plato de comida pero quiero todo un restaurante.

A quienes se dejan llevar por la avaricia no les importa quién resulta herido. Persiguen aquello que desean sin preocuparse por la vida de las personas. Cuando ven la oportunidad de obtener más dinero y placeres o alcanzar un mejor estatus social, se lanzan en la búsqueda de sus mezquinos objetivos sin importar a cuánta gente deben pisotear en el proceso.

En la actualidad, en los Estados Unidos miles de personas pierden sus hogares. Las ejecuciones hipotecarias arrasan por semana con alrededor de tres mil viviendas de familias que no tienen a dónde ir. Muchas terminarán viviendo en sus automóviles. Se calcula que para fines del 2009 se habrán perdido más de dos millones de viviendas. Solo un puñado de codiciosos provocó un maremoto de profundo dolor en los demás.

La avaricia es compañera de la malicia, el engaño, el robo, la envidia, los malos pensamientos, la lascivia, el adulterio, la calumnia y la difamación, la arrogancia, el homicidio y toda clase de necedades (vea Marcos 7:21-22). Todas estas malas actitudes se encuentran juntas porque todas ellas se originan en el corazón pecaminoso de los seres humanos y representan aspectos de la avaricia. El robo es la avaricia que siente el ladrón por aquellos objetos que considera valiosos. La envidia y la calumnia representan la avaricia por la reputación. La lascivia y el adulterio son formas de avaricia sexual. La arrogancia y el homicidio representan la avaricia que busca poder y venganza.

En esta parábola del granjero rico e insensato, Jesús nos aconseja evitar la propensión al sentimiento de avaricia:

Tengan cuidado! -advirtió a la gente-. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes. Entonces les contó esta parábola:

-El terreno de un hombre rico le produjo una buena cosecha. Así que se puso a pensar: "¿Qué voy a hacer? No tengo dónde almacenar mi cosecha." Por fin dijo: "Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes, donde pueda almacenar todo mi grano y mis bienes. Y diré: Alma mía, ya tienes bastantes cosas buenas guardadas para muchos años. Descansa, come, bebe y goza de la vida." Pero Dios le dijo: "Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?" Así le sucede al que acumula riquezas para sí mismo, en vez de ser rico delante de Dios. -Lucas 12:15-21

Cuide su corazón

-Está bien -puede decir-, entonces la crisis económica se debe a la avaricia de los políticos acaudalados que ocupan cargos importantes. Pero ¿en qué me beneficia esta conclusión si me encuentro desocupado?

En cierto modo puede ser una advertencia para que no siga el mismo camino. No permita que la incertidumbre económica lo lleve a actuar de manera precipitada e insensata. No haga nada deshonesto. No siga los pasos del mundo ni se preocupe por su vida. Confíe en Dios y pregúntele qué actitud debe tomar. él tiene la respuesta correcta. El Señor está esperando que usted deje de intentar resolver los problemas por sus propios medios y comience a prestar atención a sus directivas. Si está atento, sabrá cuando el Señor inquiete su conciencia a fin de advertirle que en su corazón han comenzado a gestarse ciertas formas de malicia, engaño, robo, envidia, malos pensamientos, lascivia, adulterio, calumnias arrogancia, homicidios y toda clase de necedades.

Cuando Jesús dice: "Cuidado", implica que todo esto puede ocurrirle a usted, en especial, cuando no está consciente de que en su corazón hay avaricia. Imagine cuando se dirige al trabajo en su automóvil que compró de segunda mano, y pasa cerca de alguien que tiene un vehículo nuevo y reluciente. Usted no necesita un auto nuevo, el suyo funciona bien y está pago. ¿Qué va a decir?

-Ah, el Señor me va a bendecir con un auto nuevo.

¿Qué le hace pensar que eso sería una bendición? No lo necesita y si lo tiene quedará endeudado. ¿Es eso una bendición? Dios lo denomina endeudamiento. El auto que ya tiene es lo suficientemente bueno. La próxima vez que salga con su auto, tenga en cuenta la advertencia de Jesús: "Tenga cuidado! Esté prevenido contra todas las manifestaciones de la avaricia. La vida de un hombre no estriba en la abundancia de sus posesiones".

Nunca olvidaré el día en que fui a visitar al ya fallecido John Templeton, quien tenía una casa en Las Bahamas en una hermosa zona donde vivía la gente acaudalada. Cuando entré a su oficina, me recibió con una sonrisa y me dio un beso. frente a mí estaba este hombre que vestía pantalones cortos muy gastados, zapatillas de tenis llenas de agujeros y una chaqueta que ya estaba andrajosa de tanto usarla. Era uno de los hombres más ricos del mundo y estaba vestido de esa manera. El Sr. Templeton, de la fundación que llevaba su nombre, y quien tenía miles de millones de dólares, me dio una visita por su pequeña oficina; era tan pequeña que apenas pude encontrar un lugar para sentarme cuando él conversó conmigo.

Templeton donaba más de un millón de dólares por año como gratificación a quienes habían contribuido de manera excepcional para que el mundo conociera a Dios. El premio Templeton se ha otorgado a gente extraordinaria como por ejemplo: la madre Teresa, Billy Ghaham, Aleksandr Solzhenitsyn, Chuck Colson y Bill Bright. Pero, el Sr. Templeton no parecía tener una imagen acorde a las expectativas. Su ropa estaba gastada, y su oficina no era más grande que el cuarto de atrás de otras oficinas.

Pensé: si este hombre hubiera nacido en Las Bahamas usaría zapatos de piel de víbora, cinturón de cocodrilo y una camisa con estampado de tigre. Pero creo que este hombre tenía claras sus prioridades. Era muy rico en parte porque también daba mucho. Considero que tomó las palabras de Jesús muy seriamente: "Den, y se les dará ..." (Lucas 6:38).

Las crisis compelen al desarrollo

La mayoría del tiempo, y sin proponérselo, la gente permite que la avaricia gobierne sus decisiones. Entonces, actúan sin pensar. Todas las decisiones basadas en sentimientos de avaricia, en el futuro, darán como resultado situaciones de crisis. En estos momentos conflictivos no solo los demás resultarán heridos, también sufrirán aquellos que se dejaron llevar por la avaricia.

Cuando las circunstancias adversas alcanzan el nivel de una crisis, solo hay una salida y esta debe llegar por medio de un cambio. Resulta obvio que deberá cambiar de rumbo. Generalmente, no contará con los mismos recursos que solía tener. Los tiempos de crisis revelan si ha sido un buen administrador de sus recursos o si su administración fue deficiente. En esos momentos se verá obligado a cambiar de dirección, deberá intentar un cambio positivo. Esta es la perspectiva consoladora de la crisis.

Las crisis siempre compelen al desarrollo, preparan un ambiente propicio para la creatividad, y proveen una fuerte motivación para buscar un cambio. Debe inventar nuevas estrategias para tratar de solucionar antiguos problemas. Si es un líder a nivel nacional, debe colaborar con los demás con el objeto de desarrollar un nuevo sistema económico. Si es una persona común con aptitudes laborales comunes, deberá comenzar de nuevo con ideas originales. Deje de lado los remordimientos del pasado, el enojo y los deseos de culpar a los demás por la grave situación en la que se encuentra. Debe hacerlo. A fin de sobrevivir y prosperar debe iniciar una actividad nueva.

Aquí en Las Bahamas, como la mayor parte de nuestra economía depende del turismo debemos diversificar las actividades. Esto no implica que "otros deban hacer lo mismo". Esta crisis económica sacude los fundamentos de todo lo que parecía sólido y firme. Debe mirar a su alrededor y ver qué necesidades están todavía insatisfechas. ¿Puede comenzar algún tipo de actividad para satisfacerlas? Nuestros océanos están llenos de frutos de mar. Si algún habitante de estas tierras no comienza a sacar provecho de esta riqueza, alguna empresa china pronto aprovechará esta situación.

Esto ocurre en la mayoría de los países. En medio de una crisis, la necesidad de encontrar nuevos caminos y desarrollar nuevos productos y servicios es imprescindible.

¿Cuáles son sus recursos? ¿Tiene auto, vivienda o computadora? Piense en una forma de ganarse la vida sin atropellar a los demás. Si no se deja llevar por la avaricia y la insensibilidad, podrá hallar la forma de llevar a cabo un trabajo honesto y proveer para el sostén de su familia.

Con frecuencia escuchará que las palabras utilizadas para describir una crisis en idioma chino y japonés son las mismas que definen una oportunidad. Esto encierra una verdad maravillosa. Nunca pensará que estas dos palabras tienen algún elemento en común, hasta que comprenda que la aparente derrota inherente en toda crisis es la clave para una victoria inesperada. Cuando, durante la segunda guerra mundial, se lanzó la bomba atómica en Hiroshima, la ciudad quedó completamente destruida. Se estima que, en ese momento, murieron más de cien mil personas. Los edificios fueron arrasados y la tierra quedó contaminada. Sin embargo, los japoneses aceptaron la ayuda que les ofrecieron y trabajaron día y noche para reconstruir la ciudad y el país. Usted ya sabe lo que ocurrió. En la actualidad Japón es el primer país del mundo en electrónica, en industria automovilística y en muchas áreas más.

Si piensa de esta manera, cada circunstancia adversa toma un rumbo nuevo, y la crisis se convierte en su mejor oportunidad. Si se incendia su casa, no se desespere. Tan pronto como le sea posible, aproveche esta oportunidad para construir una casa nueva. Si lo despiden, encontrará un trabajo mejor o quizá podrá crear uno usted mismo al comenzar su propio negocio. Siempre las oportunidades surgen en medio de las crisis.

Si le da el nombre de oportunidad en vez de doblegarse bajo el peso de las palabras crisis, tragedia o desastre, podrá obtener una ventaja de lo que ha ocurrido. Dejará de pensar en sí mismo como en alguien que ha perdido el trabajo y comenzará a considerar esto como la primera vez que ha sido liberado de la carga de ese empleo. Ahora puede emprender algo nuevo!

(Continues...)



Excerpted from TRIUNFAR EN ÉPOCA DE CRISIS by MYLES MUNROE Copyright © 2009 by Myles Munroe. Excerpted by permission.
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Table of Contents

Contents

Prólogo....................7
Introducción....................9
Capítulo 1 Crisis global, crisis personal....................13
Capítulo 2 ¿Cómo superar una crisis?....................29
Capítulo 3 Mandato administrativo....................43
Capítulo 4 Siete formas de manejar la crisis....................61
Capítulo 5 Triunfar en épocas de crisis....................75
Capítulo 6 El principio de la semilla....................93
Capítulo 7 Secretos para prosperar en tiempos de crisis....................107
Capítulo 8 Crisis laboral: Descubra las implicaciones de su trabajo más allá de su empleo....................121
Capítulo 9 Manifestación del Reino....................141
Capítulo 10 Intensifique los beneficios de los tiempos de crisis....................159
Capítulo 11 Diez formas de sobreponerse a la crisis....................175

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