Cuatro inseparables primas alimentan un estrecho vínculo familiar inspiradas en las enseñanzas de su querida abuela

Las chicas grandes no lloran, la llamativa novela de Annette Chávez Macías, cuenta la historia de cuatro primas: Mari, Erica, Selena y Gracie. Inseparables durante su infancia, las cuatro compartían todo, siendo el eje de su unión el profundo amor por su Welita.
Ships in 1-2 days.
Cuando la vida las lleva por distintos caminos, su relación cambia de maneras que nunca hubieran imaginado en la adolescencia. A través de su historia, la autora nos muestra cómo los lazos familiares logran sobrevivir a los mayores cambios.
Annette, en nombre de Aroma a libros, el espacio creado por Barnes & Noble dedicado a nuestros lectores en español, te doy la más cordial bienvenida y agradezco el que nos comentes sobre tu novela Las chicas grandes no lloran.
En la novela aparecen muchos momentos familiares, como las tamaladas en Navidad o los cumpleaños. ¿Por qué era importante para ti incluir estas escenas y qué tanto vienen de tus propias vivencias?
En esencia, esta novela trata sobre una familia mexicoamericana. Quería mostrar momentos cotidianos de sus vidas y cómo sus tradiciones y celebraciones han moldeado las relaciones entre sus miembros. Para mí era importante compartir esta representación positiva porque sabía que los lectores se verían reflejados a sí mismos y a sus familias en las páginas. Y sí, la mayoría de los momentos familiares están inspirados en mis propias experiencias y mi educación. Desde preparar tamales en la mañana de Nochebuena hasta jugar al juego de cartas Phase 10 con mis tías y primas, estas escenas están basadas en momentos vividos con mi propia familia.
Las primas son tan diferentes entre ellas, que me preguntaba si hay algo que admires de cada una.
Me gusta decir que hay una parte de mí en cada una de mis primas. De Erica, me encanta su lealtad y su amor por la familia. Admiro la independencia y el sentido del humor de Selena. Aunque me parte el corazón lo que le pasa a Mari, me identifico con su deseo de perseguir un sueño. Y respeto la profunda fe de Gracie.
Me llamó la atención cómo la distancia de Mari con su familia parece convertirse también en una distancia con ella misma. ¿Crees que al alejarse de su familia ella dejó de ver quien realmente es?
Sin duda. Creo que Mari estaba tan obsesionada con la necesidad de separarse de su familia que no se daba cuenta de lo perdida que estaba porque esa conexión se había roto. Es difícil saber quién eres y hacia dónde vas si no eres capaz de afrontar o aceptar tus orígenes.
Al terminar la novela me quedé con la curiosidad de saber qué paso después con las primas. ¿Crees que su reencuentro fue lo bastante fuerte como para sostener su relación los próximos 15 años?
Sí, creo que el vínculo entre los primos solo se hará más fuerte. No digo que no vaya a haber otras discusiones o conflictos. Cada uno tiene su propia vida y, a veces, pueden olvidarse de apoyarse mutuamente. Pero creo sinceramente que siempre volverán a ser los «mejores primos para siempre» (BCF, por sus siglas en inglés).
¿Para cerrar, en qué proyectos estás trabajando ahora o qué te gustaría escribir próximamente?
Estoy trabajando en un nuevo libro sobre otra familia mexicoamericana y sus complicadas relaciones. Esta historia se centrará en el vínculo entre hermanas.
Entrevista efectuada por Carolyn Rivers, Directora de Ecommerce, Planning and Paper Source Marketing.




